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Sólo uno

Hace un tiempo fuimos de paseo con un grupo de amigos, y en el trayecto tuvimos que cruzar un camino angosto; al borde se encontraba un barranco, por lo cual se debía tener mucho cuidado, era cansador e incómodo porque teníamos que llevar nuestras cosas con gran dificultad. Además, no podíamos ayudarnos puesto que sólo podía pasar una persona a la vez.

¿Has entrado a un lugar estrecho? Lo curioso es que el Señor nos pide que transitemos por un camino así.

La palabra de Dios dice: “Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.” Mateo 7:13-14 (RVR1960)

Cuando la Biblia dice: “angosto es el camino que lleva a la vida”, Jesús estaba explicando lo difícil que es ser cristiano en realidad porque requiere esfuerzo y lucha para cruzarlo. Por otro lado, sucede lo contrario con el camino ancho, puesto que este no necesita sacrificio ya que no tiene obstáculos y, si existen, puedes esquivarlos con facilidad.

Por último, es preciso considerar un aspecto fundamental en el camino angosto: “sólo uno puede caminar”, aunque estés con tus seres queridos no podrás pasar con ellos, dependerá de que cada uno acepte a Cristo en su corazón y decida seguirlo, porque la salvación es personal.

“Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” Juan 14:6 (RVR1960)

En esta oportunidad te animo a recordar a tus familiares, amigos o conocidos que no conocen a Jesús y orar por sus vidas, después ármate de valor para comenzar a  predicar, porque ¿cómo se salvarán si nadie les predica?

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

No temeré

“Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.” Salmos 23: 4 (RVR1960)

Si sientes que estás completamente solo, las fuerzas te abandonan y sientes miedo de lo que pueda venir, recuerda que tenemos un Dios que no sólo nos guía sino también nos protege de todo peligro. Él siempre está con nosotros, por ello, no temas, sin importar el tamaño del problema o lo complicado de la situación que estés viviendo, cree que estará contigo para darte aliento.

Por Cesia Serna

 

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Tu ángel guardián

“Pues el ángel del Señor es un guardián; rodea y defiende a todos los que le temen.” Salmos 34:7 (NTV)

Muchas veces en medio de alguna situación difícil creemos estar solos y desprotegidos, olvidando que  Dios mandará a sus ángeles para cuidarnos y librarnos de todo mal. Cuando un soldado se encuentra en guardia no duerme ni se distrae; Dios hace lo mismo con nosotros, sus hijos, Él jamás está distraído a tu clamor. Si te sientes rodeado por las dificultades y el temor, ¡No te desesperes! Recuerda que el Señor acampa alrededor tuyo defendiéndote de todo dardo del enemigo.

Por Ruth Mamani

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Maravillosa soledad

Hay muchos que dicen que no es bueno estar solos. Incluso solemos compadecernos de ver a alguien almorzando a solas en un restaurant o viendo una película en el cine a solas.

¿Por qué tenemos que asumir que deben estar mal o estar tristes porque están a solas, sin pareja o sin una amistad que les haga compañía?

Yo voy mucho al cine sola. Es poco el tiempo del que dispongo, y la verdad, soy un poco exigente cuando voy al cine si voy acompañada. ¡Exijo silencio! No hay nada que me moleste más que me estén hablando durante una película, más aún si es de suspenso. Peor aún si es alguien a quien se le ocurre contar la película porque ya la vieron. Ahí si me molesto de veras. Si decido ver una película, no me quiero perder detalle. Les aseguro que cuando voy sola al cine no me siento mal, ni siento nostalgia de una compañía. Me encanta ver películas y lo disfruto, acompañada o no.

La primera vez que me decidí a ir sola a un restaurant, me llevé un libro, para tener algo que hacer mientras esperaba. Hoy día con tanta conexión a través de los celulares ni eso hace falta. Pero sí es cierto que tuve que pensarlo bien antes de hacerlo la primera vez. No estaba acostumbrada. Siempre iba con familiares o con mi pareja, pero al divorciarme de mi primer esposo, me costó salir la primera vez a un restaurant a solas. Una vez que lo hice, ya me di cuenta que no tenía nada de particular. Aún no era cristiana, pero siempre he creído en Dios, y sentí que Él me acompañaba.

La próxima vez que veas a alguien a solas en un cine, restaurant o evento social, no te compadezcas de la persona. Admírala o admíralo. Ya no es tan poco común. Y tomar tiempo a solas es importante.

Salgo a caminar varias mañanas a la semana y cuando lo hago, aprovecho para pensar, reflexionar, cantar alabanzas, tomar decisiones. Es un tiempo precioso, al igual que el tiempo que paso con Dios, dándole gracias, leyendo Su palabra y pidiéndole guía.

No subestimemos a la gente que vemos sola. Tal vez solo necesitaban un momento con Dios o en ocasiones un momento a solas. No tiene nada de malo ni de particular. ¡Atrévete!

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Like a rolling stone

Bob Dylan, Premio Nobel de literatura. No de música, de literatura. Entonces hay que ir a las letras de sus canciones porque el premio ha sido dado al poeta Bob Dylan. Un botón basta de muestra:
“¿Cómo se siente estar solo, sin un hogar, como un completo desconocido, como una piedra que rueda?”
Así se lee en una de sus más famosas canciones, “Like a rolling stone” que resume para muchos – no me atrevo a decir todos – la vida. La experiencia, ese fiscal implacable que desmiente el discurso de la inmensa mayoría y que presenta como prueba indesmentible la realidad no nos deja otra opción que reflejarnos en esas palabras brutales.
Nos hacemos friegas y compresas con la esperanza, con la fe, con los artificios del amor para aliviar un poco la crudeza de nuestra soledad. Todos los días, en todas las formas, el optimismo tropieza con la enfermedad, el desengaño, la decepción, la muerte, la miseria, la destrucción de todas las posibles – y precarias – confianzas.
No somos nada. Es posible que más allá de nuestras percepciones humanas sí seamos algo pero eso es aún impreciso, indefinido, nada más una imagen difusa en un espejo imaginario según el decir de San Pablo, pero el sentimiento real, el de la más absoluta intimidad, no arroja mucha sustancia.
Nos aferramos a alguna relación, plagada de luces y sombras. Creemos algo para respirar un poco de aire puro en medio del smog de la ciudad y la contaminación de toda la creación. Inventamos palabras para leer, para cantar, para halagar o distraer a la inmensa mayoría. Practicamos un deporte, leemos, vamos al cine, nos reunimos con amigos para celebrar cualquier cosa, comemos y bebemos, vamos y venimos.
Sustancia. Eso es lo que buscamos, un poco de sustancia que nos dé algún peso real.
Perseveramos, como el hombre imaginario de Nicanor Parra (un Nobel pendiente) hasta que algún día, ojalá, hallemos alguna realidad perdurable:
“Sombras imaginarias vienen por el camino imaginario, entonando canciones imaginarias a la muerte del sol imaginario. Y en las noches de luna imaginaria que le brindó su amor imaginario vuelve a sentir ese mismo dolor [lo único que no es imaginario…], ese mismo placer imaginario y vuelve a palpitar el corazón del hombre imaginario.”

¿Es verdad que estamos solos?

“Y Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides.” Deuteronomio 31:8 (RV1960)

Me siento solo, nadie puede ayudarme, todos me han dado la espalda, Dios no me escucha, me ha abandonado.” Son algunas frases que solemos escuchar de las personas, e incluso muchas veces las hemos mencionado nosotros mismos. Y es que los problemas y las situaciones que atravesamos día a día tienden a desanimarnos, llevándonos a  abandonar nuestra fe.

Pero, ¿Realmente estamos solos? Definitivamente ¡no! Eso es sólo una de las mentiras más destructivas que el diablo pone en nuestras mentes. No olvidemos que el enemigo nos ataca a través de pensamientos negativos. La Biblia en Efesios 6:12 nos dice: “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”.

Es una lucha contra seres que no vemos y que a veces ni siquiera percibimos, operan en las regiones celestes en el aire. Efesios 2:2 dice: “en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia”.

Satanás es experto para atacar la mente del ser humano, porque sabe que ahí puede generar confusión y hacer que el hombre dude sobre Dios. Su plan es hacer que la creación se aleje de su creador  lo más que pueda, por medio de la duda, al punto  de que no vuelva a confiar más en Dios.

Su ataque siempre será en momentos críticos. Ten en cuenta que todo pensamiento negativo viene del enemigo, porque lo único que quiere es destruir y confundir al ser humano.

No sé cómo te encuentras en este momento ni qué situaciones estás atravesando, pero aunque todo parezca oscuro y sin soluciones, quiero que sepas que no estás solo y que hay esperanza.

La Palabra de Dios, nos dice que el Señor nunca nos abandona; Isaías 41:10 señala: “No tengas miedo, porque yo estoy contigo; no te desalientes, porque yo soy tu Dios. Te daré fuerzas y te ayudaré; te sostendré con mi mano derecha victoriosa.”

En Josué 1:5, dice: “Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé.”

No olvides que Dios está contigo y que estará siempre a tu lado hasta el fin de los tiempos. Que tus pensamientos no te engañen y alejen de Dios.

 
El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Un herido no puede curarse solo

“Después de estas cosas había una fiesta de los judíos, y subió Jesús a Jerusalén.

Y hay en Jerusalén, cerca de la puerta de las ovejas, un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco pórticos.

En éstos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos, que esperaban el movimiento del agua. Porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese.

Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo.

Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano? Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo.

Después de estas cosas había una fiesta de los judíos, y subió Jesús a Jerusalén.

Y hay en Jerusalén, cerca de la puerta de las ovejas, un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco pórticos.

En éstos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos, que esperaban el movimiento del agua. Porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese.

Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo.

Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: ¿Quieres ser sano? Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo.

Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda. Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Y era día de reposo aquel día.” Juan 5:1-9

Es difícil que una persona herida pueda curarse sola, generalmente precisa de un doctor que le ayude en este proceso, ya que su lesión puede infectarse rápidamente. El hombre del estanque se encontraba paralitico y por mucho tiempo estuvo esperando que alguien lo ayudara a entrar al agua para ser sano ¡y tuvo la oportunidad de recibir la propia presencia de Jesús para su sanidad!

Así como precisamos de un doctor que ayude a desinfectar las heridas externas que podemos tener, de igual forma precisamos a alguien que nos apoye en las heridas emocionales. Es posible que en este momento existan a tu alrededor personas que se encuentren deprimidas, con resentimiento, o con alguna enfermedad y dolencia ¡Tú puedes ser esa persona que le ayude a empezar su sanidad! ¿Qué esperas para hablarle de Cristo?

¡Levántate y ayuda! Bríndale lo que necesita, pero recuerda lo más importante ¡Acércalo al único que puede sanarlo completamente! Preséntale a Jesús y su poder.Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda. Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Y era día de reposo aquel día. Juan 5:1-9

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Una verdadera unidad

Jesús, antes de ser arrestado, oró pidiéndole al Padre por la unidad de todos. Esto no era algo del otro mundo, pues si nos ponemos a pensar  y reflexionar, si supiéramos que pronto vamos a morir, ¿Cuál sería nuestra última oración? Supongo que sería la misma, que nuestra familia quede en paz y unida. Jesús pidió eso.

“Para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno.” Juan 17:21-22 (RVR-1960)

Es admirable cómo se van formando varios grupos de personas que se unen con propósitos; aunque a veces, lamentablemente, no utilizan esa unidad para cosas buenas y lo hacen sólo para lograr un interés particular y, una vez conseguido, se alejan.

Una de las cosas que Dios quiere a través de esta oración es que podamos unirnos de verdad a nuestro prójimo, nuestros hermanos, con un mismo propósito: el de llevar esa palabra de amor a otros.

Tal vez has estado trabajando y luchando por tu lado, si bien es bueno tener esa relación íntima y personal con Dios, también es bueno buscarlo en unidad con tu familia, amigos, congregación, personas con las que puedas unirte con una misma motivación.

Todos somos diferentes pero Dios quiere que el amor que Él nos dio y nos enseñó nos una mucho más.

Deja de andar solo por el camino, Dios desea que, con un mismo propósito y corazón, camines unido a tus hermanos, que nos amemos y tengamos un mismo sentir, el de vivir por Él y para Él. El propósito es lo que nos mantendrá unidos.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Estar solo

“Estar solo no es casualidad.” Es un grafitti escrito en un muro al otro lado de las vías. Voy de regreso a casa una tarde nublada de mayo. Pienso. Es una frase un poco ambigua. Los grafittis tienen que ser precisos, cortantes, irónicos. Aquí no se sabe bien si el escritor quiere decir que la soledad es algo elegido o el azaroso resultado de una serie de hechos relacionados que concluyen en su orilla gris, como ésta donde está escrito. ¿Es una celebración o cierto dolor resentido?

De todos modos sirve para gatillar algunos pensamientos: Dos o tres veces he leído estudios “científicos” (como se autodenominan esos espacios de relleno que hay en los medios en los que leo noticias) donde se afirma que la gente sola vive menos tiempo, de lo cual hago una doble lectura: así como va la vida, con su ruido, su violencia, su desparpajo, su repulsiva falta de respeto a la paz de los otros, sus relaciones rotas y sus conflictos humanos, es difícil desearla al punto de querer vivir mucho. Pero cuando uno va encontrando esa medida de entendimiento, esa mirada más precisa, esa tranquilidad que tempera las pasiones y las tonteras, y que es precisamente cuando el esqueleto se empieza a deshacer y el cuerpo ofrece la evidencia de su precaria resistencia, le viene a uno como una bronca porque ahora sí darían ganas de vivir, con un poco de más sabiduría.

Pienso también en esos dulzones comentarios en los medios religiosos sobre las delicias de la vida conyugal y sus “placeres perfectos.” Sin negar que puede haber alguna gente afortunada en esas lides, las evidencias demuestran que hay más propaganda que realidad en el asunto.

Pero es otra cosa la que me perturba y es eso de instalar la idea de que la gente que vive sola es desdichada, por lo cual todo el mundo anda buscándole pareja o diciéndole que Dios debe tener a alguien por ahí para él o para ella y que es cuestión de creer y esperar. Aparte de parecerme una falta de respeto, pienso que discrimina bastante a quienes, no por casualidad sino por decisión, están solos.

Tal vez sea verdad – aunque tengo mis dudas – que los que viven solos viven menos. Pero en último análisis, es un asunto personal, tanto como el vivir acompañado.

¿Corazón partido?


Solo con mirar a nuestro alrededor podemos darnos cuenta de que mucha de la gente que nos rodea tiene el corazón roto.

“SE QUE HAS SUFRIDO AMARGAMENTE EL DOLOR Y EL Desengaño, AMASTE A ALGUIEN Y LUEGO TE DEJO. DESILUSIONES Y MENTIRAS, HAN MARCADO TU VIDA. YO IGUAL QUE TU HE LLORADO Y NO ME HE RENDIDO.”

Así comienza la canción que sonaba una y otra vez en mi cabeza. Decidiendo ser escucha, en los últimos días pude ser el hombro de muchos de mis amigos pasando por situaciones difíciles.

Desilusiones amorosas, desengaños, problemas familiares, sentimientos de culpa, dolor, rencores y abandono, son moneda corriente en la sociedad actual. Pareciera que solo eres tu el que pasa por una situación difícil sin embargo si prestas atención a tu alrededor descubrirás que no es así.

Ayer una persona muy importante en mi vida, se enteró de una noticia de un miembro de su familia, que le cambiaría su vida. Entre lágrimas y abrazos, nos pusimos a orar, siendo lo único que se puede hacer en los momentos difíciles, cuando te sientes impotente.

Jesús dijo: “Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso.” Mateo 11:28

“Estar cansando” no es sólo una condición física. ¿No es cierto que nos cansamos más de intentar seguir luchando en un mundo en el que pareciera que nadie nos entiende? ¿Tener el corazón roto una y otra vez? O ¿Seguir viviendo situaciones donde nadamos contra la corriente constantemente? ¿Tener que recibir noticias malas injustamente? Preguntarnos una y otra vez ¿“Por qué a mi?”

“SINO, QUE ESTOY DE PIE, POR MÁS FUERTES QUE FUERON LOS VIENTOS, VINIERON AGUAS TURBULENTAS Y ME GOLPEARON FUERTE CONTRA LA PARED, PERO ESTOY DE PIE. POR DIFÍCIL QUE FUE EL CAMINO, ES MAS GRANDE EN DIOS MI DESTINO , ESTOY DE PIE PORQUE CONFIE EN DIOS Y NO EN EL HOMBRE.

SE QUE HAS TENIDO MUCHAS LUCHAS Y HAS INTENTADO DEVOLVERTE, TENIENDO AÚN EN MANOS LO QUE DIOS TE PROMETIÓ, PORQUE NO INTENTAS LEVANTARTE, OLVIDANDO TU PASADO , YO IGUAL QUE TU HE LLORADO Y NO ME HE RENDIDO.

ESTOY DE PIE PORQUE CONFIÉ EN DIOS Y NO EN EL HOMBRE.”

Una sonrisa se dibujó en mi rostro al escuchar el final de la canción. Dios siempre envía algo que te haga saber que El esta allí teniendo cuidado de ti. ¿Has llorado? ¿Has querido abandonar? ¿Te has sentido que las aguas estaban a punto de voltearte?

Hoy quiero decirte a ti también, como le dije a mi amigo, que no solamente no estas solo, sino que también Dios te extiende una mano hoy.
El sabe lo que estas pasando, y para eso te dice:

“Como una madre consuela a su hijo, así te consolaré”  Isa. 66:13

Invócame en el día de la angustia; yo te libraré y tú me honrarás. Salmo 50:15

Amigo, ¡sonríe que ya tienes la victoria!

Obra en construcción

Sabes que todos los cambios que hacemos en nuestra vida son producto de un proceso.

Actualmente con la tecnología “instantánea”, todo lo queremos ¡ ya! ¿Verdad? Cuando una página de Internet tarda en cargar, entonces nos desesperamos y pensamos que algo anda mal. Y así con todo. Antes esperaban días, y a veces hasta meses para poder leer una carta que tanto esperaban recibir. Ahora, con un simple clic estamos en otras ciudades, otros países.

Pero cuando hablamos de cambios personales, tenemos que tener en cuenta que no se encuentran al alcance de un clic , y que quizá tengas que ser más paciente contigo mismo.

Hablo por experiencia, ya que cuando busco hacer un cambio personal espero que sea rápido, y cuando no lo logro muchas veces me frustro.

Sea cual sea el cambio que quieres hacer hoy, te felicito. ¡TE FELICITO! El primer paso es poder reconocerlo, y buscar trabajarlo.

Lo segundo seria que pongas en practica ese cambio, un día a la vez.

Hay un versículo que habla de algo así:

“No se mientan unos a otros, porque ustedes ya se han quitado la vieja naturaleza pecaminosa y todos sus actos perversos. Vístanse con la nueva naturaleza y se renovarán a medida que aprendan a conocer a su Creador y se parezcan más a él.” ( Colosenses 3: 9-10)

A medida que conozcas más a tu creador y pases más tiempo con Él, seguro que se te irá pegando su manera de ser hermosa.

¡Tómate el tiempo que necesitas, y siempre sigue firme hacia tu meta!  Tu vida sigue siendo una “obra en construcción”.

¿Preocupado o distraído?

¿Estás distraído últimamente? ¿Un poco preocupado por algunas cosas?

Ansiedad, incertidumbre y mal humor, parecen moneda corriente en estos tiempos. Puede ser porque quizá hacemos demasiadas cosas a la vez y esperamos que todas estén bien hechas. También influye que no sepamos que sucederá en el futuro.

Pero hubo alguien que una vez dijo algo muy cierto:

“Así que no se preocupen por el mañana, porque el día de mañana traerá sus propias preocupaciones. Los problemas del día de hoy son suficientes por hoy”. 

Su nombre es Jesús.

Cada vez que leo estas palabras me obligan a hacer un alto y soltar todas mis cargas y preocupaciones, para que Él se encargue de lo que viene mañana.

Si tu crees que Dios está ahí, también creele que se hará cargo de tu futuro.

Ponlo en practica hoy. ¡Escríbeme y cuéntame que cosas estás dejando en las manos de Dios! (Puedes comentar aquí abajo.)

¡Que tengas un excelente resto de semana!

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