soportar Archives | CVCLAVOZ

All posts in “soportar”

¿Hasta cuándo podré soportar?

¿Cuántas veces nos ha tocado enfrentar grandes problemas que no sólo nos afecta a nosotros sino también a nuestros seres más cercanos? ¿Cuál ha sido tu actitud frente a ellos?   

No vamos a negar que hubo momentos en nuestra vida donde lo único que queríamos era rendirnos de una vez por todas, porque por más que nos hayamos esforzado para conseguir nuestros objetivos, no había resultados que podían demostrar lo contrario. Y por supuesto, la salida más fácil siempre fue pensar en darse por vencido antes que vencer.   

No hay duda que una total frustración nos invade al no ver cambios, y uno se pregunta: ¿Hasta cuándo podré soportar? ¿Me rindo o sigo luchando?

Rendirse siempre será la salida más sencilla y rápida, pero tu y yo somos hijos de Dios y nacimos para vencer, por lo tanto, pensar en rendirse es negar el poder y el amor de Dios sobre nuestras vidas.

¿Hay alguna situación que te aterra enfrentar? Si es así, no dudes en correr a los brazos de tu Padre celestial. ¿A quién más podrás recurrir sino a Él? ¿Quién podrá interesarse en tus problemas más que Dios?

Podemos recurrir a personas cercanas a nosotros, quienes podrían ser de mucha ayuda en el momento, pero finalmente quien se lleva toda carga y derrama su paz sobre nuestras vidas, es Dios. Él te conoce desde el vientre de tu madre ¿Cómo podría equivocarse?

Santiago 1:6-7 (RVR1960) Dice:

“Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor.”

Una oración de fe, puede mover montañas (llámese a estas: deudas, enfermedades, conflictos familiares, etc.) En Mateo 8:7-10, menciona cómo Jesús fue conmovido por las palabras del centurión romano, que incluso se humilló delante de Él, a pesar de su importante cargo ¿Quién sería capaz de hacerlo? Pues este personaje nos dio una gran lección de fe. Observa lo que dice:

“(…) Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra, y mi criado sanará. Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace. Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe.”

Sin importar la situación que te toque enfrentar, hoy te animo a doblar tus rodillas y con un corazón sincero te acerques ante tu padre, Él esta dispuesto a escuchar tu clamor.

“Clama a Mí, y Yo te responderé y te revelaré cosas grandes e inaccesibles, que tú no conoces” Jeremías 33:3-5 (NBLA)

Por Ruth Mamani

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡Puedes soportarlo!

¿Alguna vez recibiste una mala noticia? ¿Cuál fue tu reacción? No siempre es fácil lidiar con ello, pero la palabra de Dios en Juan 16:33 nos menciona: “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.”

Las pruebas vienen de la noche a la mañana sin que las hayamos planificado ni recibido anticipadamente un anuncio, pero lo cierto es que no seremos abandonados por nuestro Padre Celestial en medio de todas ellas.

Hace poco me enteré que un familiar mío tuvo un accidente automovilístico, quizá para mí fue como si un balde de agua fría hubiera corrido por todo mi cuerpo, porque al no tener un diagnóstico exacto, mi mente empezó a imaginar de todo y hasta lo peor: pero en ese momento recordé este pasaje que para muchos es una esperanza en medio de la prueba:

“Ustedes no han pasado por ninguna tentación que otros no hayan tenido. Y pueden confiar en Dios, pues él no va a permitir que sufran más tentaciones de las que pueden soportar. Además, cuando vengan las tentaciones, Dios mismo les mostrará cómo vencerlas, y así podrán resistir.” 1 Corintios 10:13 (TLA)

Si hoy estas atravesando por circunstancias que escapan de tus manos, no le reclames a Dios el porqué de ello, quizá ahora no lo entiendas pero debes saber que las situaciones conflictivas son más fáciles de soportar cuando tenemos conocimiento de que algo bueno resultará de ellas.

El problema es que nuestra idea de lo bueno en comparación a la de Dios es totalmente limitada y diferente. Pero como sus pensamientos están por encima de los nuestros, lo mejor que podemos hacer es confiar en Él, e  incluso si esas pruebas nos causan dolor, sufrimiento o dificultad, no debemos dejar de hacerlo, ya que finalmente nos ayudarán para bien.

Y aunque nos cuesta ver el lado positivo a todo lo que nos ocurre, vale la pena detenerse por un momento para analizar y extraer lo bueno de todo lo tediosa que pueda ser la situación;  porque el bien final del cual el Señor está ocupándose es hacernos cada vez más semejantes a su hijo Jesucristo, y las pruebas que experimentamos son una de las herramientas que Él utiliza en este proceso.

¿Quieres seguir escalando peldaños en esta vida? Necesitas vencer obstáculos que te ayudarán a levantarte con mayor fuerza y no volver a tropezar con los mismos errores.

Así que cuando te encuentres atravesando por ciertas pruebas, más allá de que tus emociones quieran tomar el control, considera cada adversidad como necesaria para que Dios pueda lograr un propósito específico en tu vida, no se trata de un castigo, sino de un propósito. Él nos conoce a la perfección y sabe dónde necesitamos corrección para parecernos cada día más a nuestro Salvador.

Por Ruth Mamani

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

¿Sufres por causa de la violencia?

“A cambio de ti entregaré hombres; ¡a cambio de tu vida entregaré pueblos! Porque te amo y eres ante mis ojos precioso y digno de honra.” Isaías 43:4  (NVI)

Hay personas que piensan que el amor incluye soportar todo, incluso maltratos físicos o emocionales de la pareja. Por esa idea errónea continúan aferrados a personas que ejercen violencia, sea esta física o emocional. Sin embargo, la Palabra de Dios dice que Él tiene pensamientos de bien para cada uno de nosotros y no de mal, por lo tanto,  jamás será su deseo que como sus hijos seamos víctimas de la violencia; su palabra dice que por amor a ti y a mí lo dio y lo seguirá dando todo. Si Él te dice que eres de gran estima a sus ojos, eres honorable y te ama, entonces ¿Por qué tendrías que permitir el maltrato físico o verbal?  ¡Comienza a verte como Dios te ve y dile no a la violencia! Si has estado soportando hechos de violencia, maltratos físicos o psicológicos, no dudes en buscar ayuda. Escríbenos queremos orar por tu vida y compartir contigo algunas de las grandes promesas que Dios tiene para ti.

Por Ruth  Mamani

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Como las del búfalo

“Pero tú aumentarás mis fuerzas como las del búfalo; Seré ungido con aceite fresco.“ Salmo 92:10 (RVR)

Cuando nos hallamos en diversas pruebas, tendemos a querer rendirnos por el peso de los problemas que caen sobre nuestros hombros, pero en medio de toda debilidad y cansancio es lindo saber que Dios aumentará nuestras fuerzas como las de un búfalo (animal que soporta alrededor de 3.000 Libras). Si la situación pesa más de lo que tú crees poder soportar, acude a Dios y permite que Él aumente tus fuerzas y derrame sobre ti su Santo Espíritu para que cuando el enemigo quiera atacarte, salgas victorioso.

Por Ruth Mamani

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

De la Ira…a la desobediencia

Desde su nacimiento, Moisés fue apartado para los propósitos de Dios, y se convirtió en el caudillo que liberó al pueblo de Israel, sacándolos de la esclavitud a la tierra prometida. Sin embargo, no faltaron las quejas de la gente en contra de Moisés, lo que lo hizo enfurecerse, sin poder controlarse, hasta llegar a desobedecer a Dios, quien, lamentablemente, no tuvo otra alternativa que disciplinarlo y de la manera que más le afectaría: las plantas de sus pies no pisarían la tierra de Canaán.

¿Qué pasó? ¿Por qué Moisés merecía ser severamente castigado si él siguió fielmente a Dios durante muchos años? Esto fue lo que sucedió:

 “Y habló Jehová a Moisés, diciendo: Toma la vara, y reúne la congregación, tú y Aarón tu hermano, y hablad a la peña a vista de ellos; y ella dará su agua, y les sacarás aguas de la peña, y darás de beber a la congregación y a sus bestias. Y reunieron Moisés y Aarón a la congregación delante de la peña, y les dijo: ¡Oíd ahora, rebeldes! ¿Os hemos de hacer salir aguas de esta peña? Entonces alzó Moisés su mano y golpeó la peña con su vara dos veces; y salieron muchas aguas, y bebió la congregación, y sus bestias” Números 20:7-11 (RVR).

Analicemos:

Primero: Tenía que reunir a la congregación como testigos del milagro.

Segundo: Moisés debía hablar a la roca, pero terminó hablando en contra de la gente.

Tercero: Dios había dicho que la roca daría sus aguas, pero Moisés le preguntó al pueblo si  sería capaz de hacer salir agua de la peña.

Cuarto: Moisés levantó la mano y golpeó la roca dos veces. ¡Este fue un terrible error! No era necesario golpear sino hablar.

Tal vez hoy te encuentres en una situación en la que no sabes cuánto tiempo vas a soportar. Si la presión, las quejas y aún las críticas de la gente están a punto de hacerte estallar en ira y quieres golpear esa roca cuando sólo necesitas hablar ¡Ten cuidado! No vaya a ser que esa reacción deshonre a Dios y lo pierdas todo.

Moisés sufrió las consecuencias de un pueblo que lo presionó a actuar sin medida, la Biblia dice que de lejos vio la tierra prometida mas no entró en ella.

¿Cómo reaccionas cuando la gente te da motivos para estallar?

Mis queridos hermanos, tengan presente esto: Todos deben estar listos para escuchar, y ser lentos para hablar y para enojarse; pues la ira humana no produce la vida justa que Dios quiere. Santiago 1:19-20 (NVI)

Por Ruth Mamani.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Y por qué no me involucro?

Hace poco se realizó una actividad solidaria en favor de un buen hombre que presentaba una enfermedad complicada. La familia estaba bastante endeudada y no tenían los recursos necesarios para la operación que debían realizarle; fue lindo observar cómo diferentes amigos y familiares apoyaron a este hombre en esa actividad para aliviar un poco el peso que tenía.

No puedo yo solo soportar a todo este pueblo, que me es pesado en demasía. Y si así lo haces tú conmigo, yo te ruego que me des muerte, si he hallado gracia en tus ojos; y que yo no vea mi mal.

Entonces Jehová dijo a Moisés: Reúneme setenta varones de los ancianos de Israel, que tú sabes que son ancianos del pueblo y sus principales; y tráelos a la puerta del tabernáculo de reunión, y esperen allí contigo. Y yo descenderé y hablaré allí contigo, y tomaré del espíritu que está en ti, y pondré en ellos; y llevarán contigo la carga del pueblo, y no la llevarás tú solo. Números 11:14-17

Moisés no podía soportar el peso que llevaba en su espalda al encargarse de todo el pueblo y  comenzó a considerar la muerte como una salida.

Muchas personas que nos rodean han llegado hasta este punto, en el que el peso de los problemas es demasiado grande, y comienzan a ver la muerte como una opción porque no pueden más.

¿Te involucras en la necesidad del otro? Seguramente muchos no fueron a esta actividad solidaria porque tenían otros planes; sin embargo, Dios nos pide: “amar al prójimo” y esto significa involucrarnos en su problema, ayudar a llevar el peso, de tal manera que no sienta morir, es dejar de pensar en uno mismo y decir: ¿Qué necesitas de mí?

En esta oportunidad te animo a renunciar al egoísmo y pensar en el otro, ayuda a las personas a llevar sus cargas porque seguramente estarás salvando una vida, brindando paz y consuelo, tal y como lo haría Jesús.

¡Si todos cooperamos los resultados serán mejores!

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Casi, casi…

“Y habló Jehová a Moisés aquel mismo día, diciendo: Sube a este monte de Abarim, al monte Nebo, situado en la tierra de Moab que está frente a Jericó, y mira la tierra de Canaán, que yo doy por heredad a los hijos de Israel” Deuteronomio 32:48-49

Cuando leo en la Biblia, la historia de Moisés, y especialmente su final, me deja un sabor bastante amargo.

Moisés, siendo hebreo, había sido criado en Egipto, siendo preparado con lo mejor de esta tierra para ocupar un cargo de autoridad. Sin embargo, en un momento se vio obligado a dejar este lugar de privilegio, a causa de una mala decisión. Moisés, un hombre con un corazón manso, había matado un hombre egipcio y esto le llevó a tener que huir, por temor a un castigo.

En este proceso Dios le entregó una misión tremendamente grande; libertar a su pueblo de la esclavitud. Él no se sentía preparado por problemas de tartamudez, hasta que finalmente acepta lo que Dios le estaba encomendando.

Pero nada fue fácil para Moisés, fueron cuarenta años interminables de desierto. Conviviendo con la queja y la murmuración de su pueblo. El mismo había visto una y otra vez el respaldo de Dios, dándoles cada día el maná, haciendo brotar agua del desierto, abriendo el mar rojo para que el pueblo pudiera pasar a salvo y volviéndolo a cerrar para eliminar al enemigo que los perseguía. Tampoco podemos olvidar la nube durante el día y la columna de fuego por la noche.  De otra manera el pueblo de Dios hubiera perecido en el desierto a causa del calor y el frío.

A pesar de todo esto el pueblo de Dios dudaba y murmuraba ante cada prueba, y lo hacían no solo contra Dios, sino que iban con todos sus reclamos delante de Moisés. Me imagino que difícil situación para este líder, que además de vencer los gigantes personales de temor, complejos, dudas y excusas, tuvo que soportar la constante queja y desánimo del pueblo.

Este líder de Israel venía bien pero en un momento, tuvo una mala reacción que desagradó a Dios, y esta actitud, le costó el no poder entrar en la tierra prometida, sólo le fue permitido verla de lejos. Qué pena, para Moisés, con todo lo que aguantó, con todo lo que hizo, se quedó con el casi… casi entra en la tierra prometida, pero tuvo que conformarse con verla de lejos.

Tal vez la reflexión que podemos hacer de este relato, sería “el casi no te sirve…..” casi obtengo un título universitario, sólo me faltaron unas materias…. casi permito que Dios cambie mi carácter, casi me convierto… casi obedezco a Dios con ese llamado… estuve a punto de hablarle a esa persona que tengo que pedirle perdón, pero no lo hice…

Cuantas veces hicimos casi todo… pero nos quedamos a mitad de camino, viendo de lejos las promesas que Dios nos dio. Renuncia al desánimo, a la murmuración, a la queja y a todo sentimiento que te hace pensar en bajar los brazos y abandonar. Esta carrera de la fe no es de los que corren sino de los que llegan a la meta. Que hoy podamos tomar la decisión de alcanzar los objetivos que nos hemos propuesto en el Señor, definitivamente el casi no nos sirve.

Por Daniel Zangaro.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

No más de lo que puedas

Tal vez algunos puedan sentirse mal por el hecho de estar pasando por tiempos difíciles, situaciones de dolor, tormenta o prueba.

Obviamente no queremos pasar por todo eso, pero es necesario y es para bien. Creemos que por el hecho de ser hijos de Dios no merecemos pasar por esas situaciones, pero si Jesucristo que era hijo de Dios pasó por lo peor y tuvo la victoria cuando resucitó, ¿por qué creemos que nosotros no tendremos la victoria al final?

Job también es un ejemplo de cómo, a pesar de conocer de Dios y amarlo, pasó por situaciones terribles, pero hay algo que debes tener en cuenta y que sucedió también con este varón y es que el enemigo sólo avanzó hasta donde Dios se lo permitió, ni un solo paso más, no permitió que lo tacara. “Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová.”Job 1:12 (RVR-1960)

Dios no permitirá que pases por pruebas más fuertes de las que puedes soportar. Siempre sucederán cosas en tu vida de las no que podrás tener el control completo, pero si estás con Dios de tu lado nada de lo que pases, por más grande que parezca, te destruirá.

Ningún dolor, ninguna actitud, palabra, persona o vicio podrán vencerte si permaneces en Dios.

“No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.” 1 Corintios 10:13 (RVR-1960)

Si estás luchando contra algún vicio, manía  u otro gigante, recuerda que Dios te hizo más fuerte y que si permitió que pasara por tu vida es porque ya tiene tu victoria preparada. Cuando se acercan los tiempos difíciles es señal de que también se acerca una gran bendición.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Dios me escucha?

¿Por qué siento que Dios no me escucha? Solemos hacer esta pregunta cuando oramos por algo y aún no recibimos lo que estábamos esperando;  podemos sentir que Dios no escucha nuestras oraciones o que éstas no han pasado del techo.

En medio del sufrimiento Job fue capaz de adorar a Dios y decir estas sabias e increíbles palabras: “Jehová dio y Jehová quito. Sea el nombre de Jehová bendito” (Job 1:21) Es por este motivo que la palabra de Dios nos enseña sobre la paciencia de Job:

He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo. Santiago 5:11

La paciencia, según el diccionario es la “capacidad para soportar con resignación trabajos, desgracias u ofensas; tranquilidad para esperar”. Probablemente por esto es tan difícil de poner en práctica, incluso ni deseamos hacerlo, pero es preciso tomar en cuenta lo que dice la Palabra de Dios.

No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa. Hebreos 10:35-36

La Biblia dice que la paciencia es necesaria antes de recibir la respuesta que tanto estás esperando, La paciencia es la perseverancia hacia una meta, persistencia ante las pruebas, o una expectante espera por el cumplimiento de una promesa, sin perder la confianza en Dios. ¿Por qué es tan importante la paciencia?

Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman. Santiago 1:12

La paciencia forma nuestro carácter y confianza en Dios, es en situaciones de prueba donde conocemos cómo nos encontramos espiritualmente, si bajamos los brazos o tenemos fe en Él. La verdad es que difícilmente llegaremos al cielo mientras la paciencia no se desarrolle en nuestras vidas y esta es la principal preocupación que deberíamos tener.

La Palabra de Dios nos presenta a Dios con los brazos abiertos, buscando relacionarse con un pueblo que se obstina en ignorarlo, y que además parece no preocuparle en tanto que confía en sus propias ideas. Frente a esta figura cabe preguntarse cómo hace Dios para insistir en buscarnos. La única respuesta pasa por la paciencia de Dios.

La paciencia no es una virtud humana, pero es un regalo que Dios desea otorgarte. Debes pedírselo, o mejor aún, debes entregarte a Él.

Pide a Dios paciencia en medio de tus pruebas y también fortaleza para superarlas. Recuerda que esto sólo proviene de Dios.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

… Para ser feliz

Antes de contraer matrimonio, se suele preguntar a los novios: “¿Por qué quieres casarte?” Mi pastor decía que en esta pregunta se podía dar cuenta si realmente había amor. La mayoría respondía “Para ser feliz”, pero lamentablemente esta no era la respuesta correcta. El amor verdadero piensa en el “otro” antes que en uno mismo, primero en la felicidad de la pareja antes que la propia.

El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser… 1 Corintios 13:4-8

Una persona que ama puede sufrir, esperar por cuidar a la otra persona, soportar siendo perseverante y paciente al enfrentar las dificultades. No tiene envidia porque se alegra de verlo crecer, no es jactancioso ni se envanece por que no se ve superior a ella. No hace algo indebido porque no piensa en satisfacer sus propios deseos, sino procurando que la persona que ama no esté en peligro, ni sea vista mal, donde no hay lugar para el rencor.

Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Romanos 5:8

Jesucristo mostró que realmente nos amaba cuando fue a la cruz. Fue un proceso demasiado doloroso porque no pensó en Él, sino en nosotros. Sufrió para que nosotros podamos ser felices, se hizo hijo de hombre para que podamos ser hijos de Dios. Se disminuyó para que nosotros podamos crecer. Aquel que piensa en el bien del otro, realmente tiene amor.

Ahora que sabes qué es el Amor, demuéstralo a los que te rodean: familia, amigos, pareja, no un sentimiento superficial, sino el Amor verdadero, así como Cristo. No pienses en ti sino en el otro, esfuérzate para que los que te rodean se sientan bien a pesar que no lo merezcan, o aunque cueste tu sufrimiento, si amas vas a cuidarlos y dar lo mejor de ti para que ellos se sientan mejor, incluso antes que tú.

Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor. 1 Corintios 13:13

¡El Amor es más de lo que te imaginas!

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Hay alguien a quién no puedes soportar?

No es frecuente ver a personas que les sea difícil expresar amor a sus seres queridos. Muchos manifestamos amor hacia nuestros padres, hermanos, parientes, amigos, hasta la mascota de la familia. Sin embargo, tampoco es frecuente amar fácilmente a una persona que te ofende, lastima, habla mal de ti y que es difícil de tratar.

Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. Mateo 5:43-45

¿Has conocido personas a las cuales es difícil amar? En todas partes encontraremos a alguien con una actitud negativa y seremos testigos de que el que no conoce a Dios justifica que se los pueda rechazar. Pero Jesús nos enseña algo totalmente diferente con éstas personas, Él nos pide amarlas, bendecirlas si hablan mal de nosotros, hacerles bien y orar por ellas.

Cuando tratas con personas que son difíciles de soportar y te lastiman con sus palabras o actitudes ¿Qué clase de sentimientos nacen en tu corazón? ¿Ira? ¿Enojo? ¿Palabras de maldición? ¿Quejas? ¿Murmuraciones? ¿Descalificaciones? ¿Ofensas? ¿O a pesar de todo, actúas como un(a) hijo(a) de Dios y te esfuerzas por obedecer su Palabra, haciendo lo contrario a lo que los demás harían y buscando ser como Jesús?

Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

Hoy puedes cambiar tus actitudes frente a las personas que son difíciles de tratar. Pídele a Dios que te de fuerzas para bendecirlas, a pesar de que no sea una tarea sencilla. Es fácil amar y hacer el bien a alguien que te ama, pero es un reto hacer lo mismo con alguien que demuestra lo contrario. El que ha conocido el amor de Dios va tomar la decisión de seguir sus pasos.

¡Actúa bien aunque otros actúen mal! Ama a los demás como Dios te amo.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Chariot Tracking Code

Send this to a friend