sordera Archives | CVCLAVOZ

All posts in “sordera”

¿Escuchar música con audífonos te hace perder la audición?

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

–Dobrucki, A., Kin, M., & Kruk, B. (2013). Preliminary Study on the Influence of Headphones for Listening Music on Hearing Loss of Young People. Archives Of Acoustics, 38(3), 383-387. doi: 10.2478/aoa-2013-0045
–Gordon, W. (2018). It's surprisingly easy for your headphones to damage your hearing. Recuperado el 11 de marzo de 2019, de https://www.popsci.com/headphones-hearing-loss
–Savov, V. (2016). Headphones are growing more expensive because we demand more of them. Recuperado el 11 de marzo de 2019, de https://www.theverge.com/circuitbreaker/2016/5/13/11669906/headphones-market-price-worldwide-statistics
–Statista. Global unit sales of headphones and headsets from 2013 to 2017 (in millions). Recuperado el 11 de marzo de 2019, de https://www.statista.com/statistics/327000/worldwide-sales-headphones-headsets/

¡No lo escondas!

Wolfgang Amadeus Mozart ha sido considerado como el mayor genio musical de todos los tiempos, desde muy pequeño mostró asombrosas facultades para la música, lo que le hizo diferenciarse de los demás como un niño prodigio. Tal vez no necesitaba esforzarse tanto para llegar a alcanzar sus sueños, pero  Beethoven sí y por tal razón, durante sus primeros años de vida, estuvo expuesto a una exigente formación musical por parte de un padre obsesionado en convertirle en «el nuevo Mozart». Tal  ambición, unida a un carácter impulsivo, ligado al alcoholismo, repercutió en la vida personal, académica y social de Beethoven.

Quizá este último, no nació con las mismas dotes que el primero, pero por un arduo trabajo y el impulso de su padre, llegó a ser uno de los más grandes de la historia musical. Sin duda había adquirido más habilidades de las que a un principio tenía y todo iba bien hasta que antes de cumplir los 30 años Beethoven se dio cuenta que comenzaba a tener problemas de sordera.  ¿Te imaginas lo que esto significa para alguien que dedicó toda su vida a la música? En un principio intentó disimular su enfermedad, pero llegó al  punto de no poder esconderla más, porque cada vez escuchaba menos, entonces prometió no darse por vencido, sino más bien, continuar con lo que había llegado a convertirse en su pasión.

No sé con cuál de estos dos personajes te identificas más, pero si Dios te ha confiado uno, dos o cinco talentos, debes trabajarlos y no esconderlos. Hemos sido diseñados con habilidades que van de acuerdo a nuestra capacidad y nuestra responsabilidad es usarlas para la edificación de su iglesia.

En la Parábola de los Talentos (Mateo 25:14-30) se ilustra la expectativa que Dios tiene  de que le saquemos el máximo provecho a lo que nos ha confiado.

¿Cuántos talentos tienes? Sean muchos o pocos, lo importante es que los pongas a trabajar y des el 100% de ti porque si los escondes, como dice la parábola, te será quitado lo que tienes y le será dado al que tiene en abundancia y, para colmo de males, se te expulsará a las tinieblas. Esto fue lo que sucedió con el tercer siervo.

Si aún no has descubierto tus dones, empieza por experimentar áreas de servicio en tu congregación, porque hasta que no estés envuelto en ellas no sabrás para lo que eres bueno y no importa la edad que tengas, nunca es tarde.

Si eres alguien que  conoce su lugar en la iglesia, pero el miedo a las críticas te impide a explotar al máximo tus dones, te animo a poner por obra lo que Dios te ha confiado. ¡No permitas que el temor silencie tu potencial para hacer a lo que estás llamado a hacer!

“Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.” Mateo 25:29 (RVR)

Por Ruth Mamani.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Oscuridad y Silencio

“Todo tiene sus maravillas, incluso la oscuridad y el silencio, y yo aprendo, cualquiera que sea mi situación actual, a estar contenta”. Helen Keller

Esta cita toma un significado especial cuando conocemos la vida de la autora. Deja de ser sólo una frase bonita  y nos lleva a ser agradecidos con lo que somos y tenemos.

Helen Keller nació el 27 de junio de 1880 en Alabama, Estados Unidos. Era una niña perfectamente saludable hasta que, a los 19 meses de edad, contrajo una enfermedad que la dejó sorda y ciega.

A los siete años había inventado más de setenta señas diferentes con las que podía comunicarse con su familia. En 1887 sus padres se contactaron con Anne Sullivan, una maestra de la escuela de Ciegos en Watertown,  Massachusett, que con sus 20 años de edad pudo enseñar a Helen a pensar inteligiblemente y a hablar usando el método Tadoma que consiste en tocar los labios de otros mientras hablan, sintiendo las vibraciones y deletreando el alfabeto en la palma de la mano. Helen no sólo aprendió a comunicarse así, también aprendió a leer francés, alemán, griego y latín en braille.

El 28 de junio de 1904 Helen se graduó “Con Honores” de la Universidad de Radcliffe, siendo la primera persona sordo – ciega en obtener un título universitario. Ese mismo  año habló por primera vez en público en la exposición de San Luis.

Helen se convirtió en una gran oradora y autora mundialmente reconocida. Fue precursora en la lucha por las personas con discapacidades sensoriales y en 1915 fundó “Helen Keller International”, una organización sin fines de lucro para la prevención y tratamiento de la ceguera. En 1964, Helen fue galardonada con la Medalla Presidencial de la Libertad, el más alto premio para personas civiles otorgada por el presidente Lyndon Johnson. Un año más tarde fue elegida como La mujer del “Salón de la Fama” en la Feria Mundial de Nueva York.

Poco antes de su muerte en 1968, a la edad de 87 años, Helen Keller le dijo a un amigo: “En estos oscuros y silenciosos años, Dios ha estado utilizando mi vida para un propósito que no conozco, pero un día lo entenderé y entonces estaré satisfecha.”

El 1 de junio de 1968, en Arcan Ridge, Helen Keller murió mientras dormía.

Las discapacidades de Helen nunca fueron un obstáculo y su vida fue plena. Ella sabía que Dios tenía un propósito con su vida y procuró dar lo mejor de sí para cumplirlo.

Es difícil imaginar lo complicado que puede ser vivir con las discapacidades físicas que ella tenía y más aún cuando las innovaciones tecnológicas no son las que conocemos y que de alguna manera han contribuido a hacer más fácil nuestra vida.

Pese a todo, Helen fue una mujer que dejó una huella muy importante. No se dedicó a culpar a Dios ni a cuestionar sus propósitos, ni se escondió en su casa esperando su muerte. Por el contrario, buscó cumplir el propósito que tenía aunque no conocía cuál era y más allá de eso, estaba contenta con sus circunstancias.

Siendo honestos con nosotros mismos, admitiremos que ante circunstancias más sencillas nos hemos sentido derrotados, frustrados, nos hemos  molestado con Dios porque creemos que nos ha abandonado  y hasta le hemos exigido explicaciones o el cambio inmediato de una determinada situación, cuando en realidad deberíamos agradecer por todo, aunque no lo entendamos y confiar en que Él tiene un propósito en nuestras vidas.

“Y den gracias por todo a Dios el Padre en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.” Efesios 5:20

Sin importar cuál es tu situación actual, ni los problemas que estés atravesando, descansa en Dios, confía en sus propósitos y agradécele por las circunstancias que estás pasando, recuerda que sus pensamientos son mejores que los nuestros.

“Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos”. Isaías 55:8,9

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Send this to a friend