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Test: ¿Cuántas horas de sueño realmente necesitas?

Está científicamente comprobado que las horas de sueño son importantes para el ser humano. Si alguien duerme menos del tiempo recomendado, no tendrá la misma productividad que se espera de él y pondrá en alto riesgo su salud. Pero también se crean problemas si se duerme de más. Es por esta razón que debemos estar informados sobre la cantidad de sueño que debemos tener, de acuerdo a nuestras actividades diarias y a nuestra edad.

En el siguiente test podrás saber cuántas horas de sueño necesitas al día para tener una buena salud y mejorar tu bienestar general.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

El sueño de una Navidad

Se acercaba el anochecer y junto con él las luces comenzaron a encenderse en las calles, en las casas y las tiendas del mercado; esto era emocionante para dos niñas que anhelaban armar un pino en casa, aún frente a la imposibilidad económica en la que se encontraban y la denegación del permiso de su padre, quien lo consideraba un gasto insulso, pero eso no las limitó para hacer una navidad diferente.

Siempre soñaron con una cena de noche buena en una mesa que parecía interminable por el gran número de personas que conformaba su familia, todos los niños se sentaban felices porque después de la cena correrían bajo el árbol para abrir los regalos que tendrían su nombre. Era una alegría pensar que sus padres estarían juntos y felices de compartir un tiempo con sus invitados y por supuesto con sus hijas. Era una noche perfecta porque frente al calor de la chimenea estaban todos gozosos con canciones que alegraban sus vidas. Pero esto sólo era parte de la imaginación de dos pequeñas que con ansias anhelaban hacerlo realidad.

Al compartir estos deseos las dos pequeñas se pusieron de acuerdo para conseguir un árbol, mientras una buscaba los adornos la otra el pino; esta última  al cabo de una  hora halló uno que no pasaba de los 50 centímetros, porque se lo había regalado la  señora de la tienda, quien podaba el suyo para ponerlo a la venta, al juntar las ramas muy contenta fue al encuentro con su hermana para darle la buena noticia de que había encontrado el árbol perfecto.

Al parecer no había nada que las detuviera y su felicidad era interminable. Cuando  sus padres llegaron  a casa no tenían idea de lo que sus hijas planeaban, por el cansancio que ellos sentían se fueron pronto a dormir.  ¡Esa fue una gran noticia para ellas!, porque mientras ellos descansaban, las niñas trabajan en su plan. Reunieron todo lo que pudieron comprar para su árbol de navidad y al terminar de armarlo y encender los foquitos, se quedaron contemplándolo por horas, era su primera navidad frente a un arbolito y sabían que su Salvador estaría junto a ellas aunque sus padres no lo conocían.

Son muchas las familias que no tienen la posibilidad para hacer una cena de noche buena; cuántos niños sueñan con un árbol de navidad, con regalos, pero más allá de ello con tener a su familia unida para compartir estos momentos. Pero también hay quienes toman estas fechas para botar la casa por la ventana, hacer locuras y hasta tomar decisiones de las cuales después se arrepentirán.

Quizá eres de los que tienen la posibilidad de hacer una gran cena o tal vez no, pero hoy te invito a que en esta Navidad compartas con alguien el mejor regalo que cualquiera pudiera recibir, a Cristo en el corazón, porque sólo así podremos apreciar el verdadero significado de la NAVIDAD.

 “Pues nos ha nacido un niño, un hijo se nos ha dado; el gobierno descansará sobre sus hombros, y será llamado: Consejero Maravilloso, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz. Su gobierno y la paz nunca tendrán fin. Reinará con imparcialidad y justicia desde el trono de su antepasado David por toda la eternidad. ¡El ferviente compromiso del Señor de los Ejércitos Celestiales hará que esto suceda!” Mateo 1:18-25 (PDT)

Por Ruth Mamani

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

El amor es mucho

Porque de tal manera amó…

(Juan 3:16)

Me quedé prendido a ese de tal manera y no pude más. ¿Amar de tal manera de dar la propia vida? Me parece que no. El amor es mucho.

Mucho y más allá de nuestros torpes balbuceos románticos, de nuestras intensas pasiones temporales, de nuestro egoísmo difícilmente curable – para no decir incurable. Nunca amé de esa manera y nunca vi a nadie que lo hiciera, al menos según mi entendimiento.

Uno tiene su corazoncito también, pues. Tengo derecho a ser feliz. Te quiero. Te necesito. Me haces falta. No puedo vivir sin ti. Mía o de nadie. “Te di mi sangre, mis sentidos, mis caricias y tú todo lo tomaste… y me anulaste” (Sandro).

Y así sucesivamente. Siempre nosotros a la espera de algo. Siempre el otro ser esperando algo de nosotros.

¿Y si el amor del que habla Juan sólo es posible en la esfera de Dios? ¿Si acá abajo, bien abajo, todo eso nos queda insanablemente grande? ¿Y que eso de ejemplo os he dado para que sigáis mis pisadas no es más que un noble y elevado deseo del buen Señor pero que no halla correlato alguno con nuestra patente humanidad?

Quizá la alternativa sea nada más resignarse a vivir con esas pulsiones, con esos sentimientos, con esas vibraciones esporádicas que llamamos amor (para seguir en Juan, una antorcha que ardía y alumbraba y vosotros quisisteis regocijaros un poco a su luz, aunque esas palabras fueron dichas para algo completamente distinto del asunto que nos ocupa). Pero es interesante lo que dice de Juan el Bautista: él no era la luz sino testigo de la luz. Así, el amor en que nos movemos no es el amor sino una sombra, un reflejo impreciso y vago del verdadero Amor.

En fin, éstas no son más que disquisiciones sobre un asunto que dejó de interesarme hace una buena cantidad de años –  con sus inevitables consecuencias, seguro – y que traigo a colación aquí por una razón bastante poco importante: anoche tuve un sueño medio raro, bastante enredado como casi todos los sueños y me veía expresando estas palabras: “¡El amor es mucho!” En el mismo momento entendí que no me refería a que era mucho en cantidad y que eso me asombrara sino al contrario, que era demasiado como para asumirlo.

Un tema para entretener  un rato el fin de semana…

Una noche de insomnio puede hacerte subir de peso

Hay muchos factores que contribuyen al incremento de peso. Los más comunes son el exceso de comida, la falta de ejercicios y malos hábitos. Sin embargo, increíblemente, los científicos han descubierto que también el insomnio puede hacerte subir de peso.

En un artículo publicado en la revista Science Advances, un grupo de investigadores de la Universidad de Uppsala estudiaron a 15 personas que participaron en sesiones de laboratorio. Allí se controlaron la clase de actividad que practicaban y la cantidad de comida que ingerían. Sin tomar en cuenta ninguna característica en especial, permitieron que algunos participantes durmieran ocho horas completas y a otros los mantuvieron despiertos durante la noche. Cada mañana, les practicaban biopsias para medir la cantidad de grasa y músculos. Además les extraían sangre para determinar el nivel de azúcar, grasa y aminoácidos.

Investigamos el impacto genómico y fisiológico de la pérdida de sueño aguda en los tejidos periféricos al obtener tejido adiposo y músculo esquelético después de una noche de pérdida de sueño y después de una noche completa de sueño.”, afirman los científicos. Al final del experimento, los investigadores encontraron que la grasa y los músculos actúan en diferente manera de acuerdo a los patrones de sueño. Descubrieron que la disminución de las horas de sueño promovía la ganancia de peso y la disminución de masa muscular. A pesar de hacer este importante hallazgo, aún no han podido comprender los mecanismos moleculares subyacentes que influyen en estos resultados. No obstante, esta investigación proporciona un mejor entendimiento sobre cómo la interrupción del sueño y los ritmos circadianos pueden promover el aumento de peso y a la pérdida degenerativa de masa muscular.

¿Eso quiere decir que para bajar de peso debes dormir mucho?

No. Dormir en exceso es dañino para el cuerpo, así como también lo es dormir poco. Es por ello que los especialistas recomiendan dormir el tiempo justo de acuerdo a la edad. Ninguno de los extremos es bueno y lo mejor es llevar una vida balanceada.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Cedernaes, J., Schönke, M., Westholm, J., Mi, J., Chibalin, A., & Voisin, S. et al. (2018). Acute sleep loss results in tissue-specific alterations in genome-wide DNA methylation state and metabolic fuel utilization in humans. Science Advances, 4(8), eaar8590. doi: 10.1126/sciadv.aar8590

4 tipos de procrastinadores

Los procrastinadores son quienes aplazan una tarea para después. En estos tiempos, esta práctica puede parecer normal y hasta graciosa; sin embargo, un estudio demostró que hace perder 55 días al año.* Por tal motivo se debe tomar medidas de acción drásticas que permitan dejar esa costumbre. Para identificar los tipos de procrastinadores más comunes, veamos los siguientes ejemplos:

1. Procrastinador perezoso

Es la persona que tiene flojera de hacer un trabajo en el momento. Lo deja todo para después, y pese a que el tiempo avanza, cree que tiene oportunidad para actuar a última hora. Sus frases más comunes son “lo haré mañana” y “todavía hay tiempo”. Puede que logre culminar sus deberes, pero su trabajo es mediocre y mal realizado. Esta actitud puede costarle su reputación en el centro de estudios o trabajo y afectar sus relaciones personales.

2. Procrastinador preocupado

Es la clase de persona que se preocupa excesivamente y no hace nada. Si le dejan una tarea, en lugar de hacerla, piensa en todo lo que podría salir mal. Considera las opciones que le ayudarán a alcanzar su meta; no obstante, siempre se va por el lado negativo. El resultado es que pasa más tiempo estresándose que poniéndose en acción. Además, esta práctica puede hacer que los demás lo vean como un compañero en quien no se puede confiar.

3. Procrastinador ocupado

Es quien tiene tanto por hacer que al final no hace nada. Tiene trabajo acumulado y su tiempo es muy limitado. No obstante, esto se debe a que no establece prioridades en su vida ni en sus deberes. Sus frases más frecuentes son: “no tengo tiempo” y “tengo mucho que hacer”. Si bien puede tener empeño y deseos de hacer las cosas a tiempo, no distribuir sus horas puede ser contraproducente en su productividad.

4. Procrastinador soñador

Es el típico soñador que fantasea mucho, pero no hace nada. Se pasa el día soñando con lo que le gustaría tener. Imagina cómo sería alcanzar sus metas y tiene grandes ilusiones con respecto al futuro. No obstante, el tiempo pasa y nunca actúa. Cuando le dejan una tarea, se idealiza a sí mismo cumpliéndola, pero en la vida real no hace el menor esfuerzo por lograrla.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

*Alois, J. (2015). RateSetter Scolds Brits: Stop Procrastinating on Personal Finances | Crowdfund Insider. Recuperado el 30 de Julio de 2018, de https://www.crowdfundinsider.com/2015/02/62020-ratesetter-scolds-brits-stop-procrastinating-on-personal-finances/

Nombrar

Nombrar una cosa es reconocer su existencia como separada de todo lo demás que tiene un nombre; es conferirle la dignidad de la autonomía al mismo tiempo que afirmar su pertenencia al resto del mundo nombrable.

(María Popova en Brain Pickings)

Mandrágora, ajonjolí, helecho, buganvilia, lavanda, níspero, en el mundo de plantas y semillas. Budapest, Hapuna Beach, Baltimore, Bialet Massé, Cartagena de Indias, el desierto del Neguev, en lugares. Amelie, Rigoletto, Esmeralda, Marzola, Coronados, Bourbon, en los cafés. Cien Años de Soledad, Ilusiones Perdidas, Las Islas, Cisnes Salvajes, Memorias de una Joven Formal, el Mundo de Ayer, en los libros. Veinte Poemas de Amor y una Canción Desesperada, La Carta en el Camino, Volver a los Diecisiete, Canción Amarga, No te Salves, en los poemas. Samba pa Ti, Una Blanca Palidez, Angie, Wild Horses, Imagine, One and Only, en la música.

En todos estos nombres hay estaciones de la vida que recuerdo y que vivo, instantes eternos en la memoria o visitaciones reiteradas. Nomenclatura de la existencia que asocia a un nombre la enorme diversidad de las cosas que soy, que tengo, que veo y que sueño.

El epígrafe es una pequeña gran reflexión de María Popova en How Naming Confers Dignity Upon Life and Gives Meaning to Existence (De cómo nombrar confiere dignidad a la vida y otorga significado a la existencia), artículo que aparece en su publicación semanal Brain Pickings. “Es transformar su ser extraño en familiaridad, lo cual es la raíz de la empatía”, agrega. Singularizar algo al mismo tiempo que unirlo a la totalidad de la vida.

Cuando Dios dijo que no era bueno que el hombre estuviera solo, creó animales domésticos, toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar; y todo lo que Adán llamó a los animales, ese es su nombre (Génesis 2:19). Esta asignación le vino después de la tarea de labrar y guardar la tierra.

Nombramos cosas que fueron creadas originalmente y nombramos cosas que hemos creado nosotros: cosas, personas, animales, obras de arte, lugares. Es la única manera de poder identificarlas pero también la posibilidad de constatar su esencia y la relación que tienen con nuestro ser y con nuestra circunstancia.

Solía

Solía – pretérito imperfecto de soler.

Soler – verbo intransitivo. 1. tener costumbre de hacer una cosa; 2. señala que algo es habitual en una persona.

Había nacido con un impulso innato a la desobediencia. El tiempo le enseñaría que la desobediencia implícitamente escondía la violencia del sometimiento. Lo había sentido en su uniforme de colegio, en su adoctrinamiento religioso, en las interminables horas de banco colegial mientras miraba por la ventana el movimiento de las hojas de los árboles y el volar de los pájaros.

(Francis Mallman, Sueños de libertad desde el impulso de la desobediencia, Revista La Nación)

Solía dormirme en cualquier lugar, a cualquier hora, cuando recorríamos el país en camión con el primo Germán; debajo del remolque, sobre unos sacos tibios de cemento, bajo la sombra de los eucaliptus en el verano ardiente de Casablanca.

Solía acumular recuerdos hermosos del lago Villarrica, de las alturas de Trafún, de la profesora de francés, de unos besos vertiginosos en la costanera del río Calle Calle, de las fiestas de toque a toque en tiempos de la dictadura.

Solía escribir poemas, preguntas, angustias, descubrimientos, ansiedades, asombros y perplejidades en pequeños archivadores negros de Rhein con hojas blancas de renglones menudos. Escribía en buses, aviones, cafés, en la plaza de la Constitución.

Solía ir al cine a media mañana, a tomar un cortado en el Haití, a comprar un libro en la Editorial Universitaria y esconder o tirar los comprobantes porque, “¿Cómo puedes gastar plata en cosas que no son prioritarias?”

Solía aspirar profundamente el aire de las mañanas frías de junio o dejar que se mojara la cara con la lluvia porque me parecía que me limpiaba el alma de mis oscuridades y secretos inconfesables.

Solía pensar que el amor era una cosa esplendorosa, un viaje imaginario a la tierra de los encantos, una emoción compartida, un descubrimiento constante, un romántico estado de bienestar hasta que “me voy, me voy, que a mi tren nocturno no se suba el amor; quédese en el andén con un abultado equipaje de abalorios y querellas.

Solía experimentar un entusiasmo enorme, un optimismo desbordante, un sueño infatigable, una esperanza redoblada, un cuerpo ágil, un corazón generoso, una curiosidad insaciable, una ingenuidad rayana en la estupidez, una confianza desmesurada.

Poco a poquito se fue destiñendo todo y así, hasta que la cadena de plata se quiebre, y se rompa el cuenco de oro, y el cántaro se quiebre junto a la fuente, y la rueda sea rota en el pozo…

¿Qué causa el insomnio?

El sueño es importante para todos ser humano pues gracias a él, nuestro cuerpo se recupera y recobra fuerzas para nuestras actividades al día siguiente. Dormir afecta la salud más de lo que se cree. Es por ello que la incapacidad para descansar adecuadamente es un tema que no debe tomarse a la ligera. Según la National Sleep Foundation, el insomnio puede tener diversos factores, tales como el abuso de sustancias químicas, factores biológicos y condiciones médicas y psiquiátricas.1  Si no se trata a tiempo, el insomnio puede llevar a la depresión, la cual puede conducir a la muerte; así lo sostiene un estudio publicado en la revista Open Medicine.2 Para tomar medidas de precaución ante los problemas de sueño, estemos atentos de lo siguiente:

1. Bebidas alcohólicas.

Es sabido que la adicción a las bebidas alcohólicas tiene repercusiones importantes en la salud, pero también afecta el sueño. Si bien el alcohol es un sedativo y puede hacer que una persona se duerma inmediatamente, este descanso es interrumpido y no dura toda la noche.3 Un grupo de investigadores determinaron que los individuos que son adictos a las bebidas alcohólicas sufren de insomnio, trastornos del sueño circadianos, trastornos del sueño relacionados con la respiración, los trastornos del movimiento y las parasomnias como el trastorno alimentario relacionado con el sueño, el sonambulismo, las pesadillas, la parálisis del sueño y el trastorno del comportamiento del sueño REM.4

2. Drogas médicas.

Los problemas de salud que son tratados con drogas con y sin prescripción médica pueden evitar el sueño o causar exceso de sueño durante el día. Esto se debe a la composición química de cada medicamento. Aquellos que ingieren drogas para las enfermedades cardíacas, asma, tiroides, resfriado, alergias y para combatir el dolor en general. Asimismo, esta reacción se vio en los que consumen medicamentos para dejar de fumar, la depresión y déficit de atención con hiperactividad.5 Por supuesto, este efecto no se da de igual manera en todas las personas; por lo cual es mejor consultar con un médico para determinar si es la medicina la que está causando insomnio.

3. Estilo de vida y ansiedad.

Los malos hábitos influyen en nuestros patrones de sueño. Estudios que han comprobado que estar expuestos a luces provenientes de los aparatos electrónicos antes de dormir, causa desórdenes de sueño. (Para leer más información sobre este tema, visita el artículo ¡No revises tu celular antes de dormir!) Además, el consumo de comidas pesadas antes de dormir también influye en el sueño. La cafeína y la nicotina también son factores que causan la ausencia de deseos de dormir.6

Por otra parte, estudiosos han comprobado que la preocupación y la ansiedad interfieren considerablemente en el sueño. Según la Anxiety and Depression Association of America, el estrés y ansiedad pueden causar problemas para dormir o empeorar los problemas existentes. Y tener un trastorno de ansiedad agrava el problema.”7 La ansiedad y el insomnio pueden originarse mutuamente. La falta de sueño puede causar ansiedad, y la ansiedad puede generar la pérdida de sueño.

4. Factores genéticos.

Un nuevo giro en la ciencia médica fue el descubrimiento de los siete genes que causan insomnio. Un grupo de investigadores internacionales llegaron a la conclusión de que hay personas que tienen más riesgo de sufrir de algún trastorno de sueño. Si bien es una investigación que aún necesita profundizarse, los estudiosos están explorando esta área para entender mejor el insomnio y hallar una solución ante este problema.

5. Problemas de salud.

Las enfermedades también pueden causar insomnio. Algunas de las afecciones más comunes que impiden el sueño son la alergias nasales, problemas gastrointestinales y endocrinos, artritis, asma, condiciones neurológicas (Parkinson), dolor crónico, entre otros.9

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

1,3,6,9What Causes Insomnia?. Sleepfoundation.org. Consultado el 20 de febrero de 2018, de https://sleepfoundation.org/insomnia/content/what-causes-insomnia
2Koyama, F., Yoda, T., & Hirao, T. (2017). Insomnia and depression: Japanese hospital workers questionnaire survey. Open Medicine, 12(1). http://dx.doi.org/10.1515/med-2017-0056
4Chakravorty, S., Chaudhary, N., & Brower, K. (2016). Alcohol Dependence and Its Relationship With Insomnia and Other Sleep Disorders. Alcoholism: Clinical And Experimental Research, 40(11), 2271-2282. http://dx.doi.org/10.1111/acer.13217
5Sheehan, J., & Marcellin, L. (2013). Is Your Medication Making You Lose Sleep?. Everyday Health. Consultado el 20 de febrero de 2018, de https://www.everydayhealth.com/sleep/medications-that-affect-sleep.aspx
7Understand the Facts: Sleep Disorders. Adaa.org. Consultado el 20 de febrero de 2018, de https://adaa.org/understanding-anxiety/related-illnesses/sleep-disorders#
8Hammerschlag, A., Stringer, S., de Leeuw, C., Sniekers, S., Taskesen, E., & Watanabe, K. et al. (2017). Genome-wide association analysis of insomnia complaints identifies risk genes and genetic overlap with psychiatric and metabolic traits. Nature Genetics, 49(11), 1584-1592. http://dx.doi.org/10.1038/ng.3888

Recuerdos del futuro II

Como en un flashback de Black Mirror abro la pantalla de las memorias, le indico cierto conjunto de Preferencias y conecto el audiosensor inalámbrico en mi sien derecha – siempre por ese lado escuché mejor.

La imagen se abre en zoom cuando estoy saliendo de cierto restaurante de Friburgo, en Suiza. Hay una inmensa luna llena y regresamos a la sede de la organización. Hemos ido en la mañana a visitar L’Abri, la escuela refugio de Francis Schaeffer y un señor calvo de penetrantes ojos azules nos ha tenido toda la mañana tratando de definir qué es la espiritualidad (Y sí… Treinta años después todavía no está definida en mi cabeza). Estuvimos más tarde en un puente de madera que tiene más de cuatrocientos años y en una iglesia de la Edad Media.

De improviso la imagen se disuelve y aparece el rostro absolutamente desconocido de un señor que demanda ser atendido por don Parra. De a poco me voy enterando que es un inspector de los impuestos y me hace saber solemnemente que le debo a cada santo una vela y a San Antonio un velón. Me increpa duramente y por el lapso de diez minutos diserta sobre la irresponsabilidad de la gente de mi generación que se pone a realizar proyectos sin haber entendido que nada en esta vida es gratis, que todo se cobra, que todo tiene que ser imputado a Ganancias aunque uno sienta que no ha ganado nada porque todo se fue en formularios, fotocopias, sellos, viajes a la Capital provincial, planos, dibujos, largas esperas en las filas de los contribuyentes para que por fin le digan a uno que ya puede realizar su sueño.

Lo que el señor ignora es que a esas alturas el sueño ya se ha deshecho y no quedan esperanzas. La vida ha pasado una vez más frente a la puerta y nosotros, maletín en mano, en impecable traje de trabajo, apenas podemos insinuar un adiós con la mano libre…

El señor habla y gesticula hasta que, un poco alterado, aprovecho un segundo de silencio y cierro el switch de su imagen.

Quiero volver al archivo anterior pero se ha contaminado de realidades, pixeles y ruidos indefinibles.

(Fecha Interestelar:  2201-2018 – Log del Capitán)

9 versículos para antes de dormir

No todas las noches podemos dormir de inmediato. Algunos pasamos minutos (o a veces horas), tratando de conciliar el sueño, pero en ocasiones parece como si éste escapara de nosotros. Es en esos momentos donde debemos dejar nuestros problemas a Dios y pedirle que nos dé la paz necesaria. En la Biblia hay diferentes versículos que nos animan a descansar confiando en Dios y en sus promesas. Éstos son algunos de ellos:

Salmos 4:8 (TLA)

Cuando me acuesto, me duermo enseguida, porque sólo tú, mi Dios, me das tranquilidad.”

Salmos 3:5 (TLA)

“Yo me acuesto, y me duermo, y vuelvo a despertar, porque tú vigilas mi sueño.”

Salmos 56:3-4 (TLA)

Cuando siento miedo, confío en ti, mi Dios, y te alabo por tus promesas; Confío en ti, mi Dios, y ya no siento miedo. ¡Nadie podrá hacerme daño jamás!”

Salmos 62:5-7 (TLA)

“Sólo Dios me da tranquilidad; sólo él me da confianza. Sólo él me da su protección, sólo él puede salvarme; ¡jamás seré derrotado! Dios es mi salvador; Dios es mi motivo de orgullo; me protege y me llena de fuerza. ¡Dios es mi refugio!”

Salmos 116:7 (TLA)

Dios mío, tú has sido bueno conmigo; ya puedo dormir tranquilo.

Proverbios 3:21-24 (TLA)

Querido jovencito, aprende a tomar buenas decisiones y piensa bien lo que haces. Hacerlo así te dará vida y los demás te admirarán. Andarás por la vida sin problemas ni tropiezos. Cuando te acuestes, podrás dormir tranquilo y sin preocupaciones.”

Isaías 26:3 (NTV)

“¡Tú guardarás en perfecta paz a todos los que confían en ti; a todos los que concentran en ti sus pensamientos!”

Isaías 41:10 (NTV)

“No tengas miedo, porque yo estoy contigo; no te desalientes, porque yo soy tu Dios. Te daré fuerzas y te ayudaré; te sostendré con mi mano derecha victoriosa.”

Filipenses 4:6-7 (TLA)

“No se preocupen por nada. Más bien, oren y pídanle a Dios todo lo que necesiten, y sean agradecidos. Así Dios les dará su paz, esa paz que la gente de este mundo no alcanza a comprender, pero que protege el corazón y el entendimiento de los que ya son de Cristo.”

 

 

 

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Revive tu sueño

“a los pobres les devuelve la esperanza…” Job 5:16 (TLA)

Ante las circunstancias duras de la vida, tales como problemas familiares, de salud o hasta de un país, uno pudiera llegar a sentir que ya no hay esperanza. Pero Dios en Su Palabra nos repite 365 veces “no temas”. Pudiéramos decir que hay un “no temas” para cada día del año. Por lo tanto y más allá de las duras circunstancias, abandona el temor, sigue luchando y recuerda que Dios tiene planes de bien para tu vida. Él puede convertir las dificultades en oportunidades para que obtengas una doble bendición. Solo cree, Dios tiene planes de bienes para tu vida y puede convertir las dificultades en oportunidad para una doble bendición.

Por Danitza Luna

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Llegaste donde otros no lograron?

Hace poco vi una película de animación titulada “Ballerine”,  se trata de una niña que anhelaba ser bailarina, por lo que  decide correr riesgos para cumplir su sueño.

A pesar de vivir en escases, logra ser elegida para participar en una obra reconocida que muchas niñas ricas habían deseado, alcanzando la plenitud de su sueño por la pasión que tenía, aquello que sólo puede encontrarse cuando existe amor.

“… a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.” Efesios 3:17-19

¿Quieres alcanzar la plenitud de Dios? ¿Deseas alcanzar lo que otros no lograron? Sería interesante analizar si tienes pasión por Él. Pablo menciona que para llegar a la plenitud de Dios es preciso que seamos capaces de comprender el amor de Cristo, la anchura, longitud, profundidad y altura, porque esta excede el conocimiento natural.

En proporción a nuestra comprensión del amor de Cristo, seremos llenos de toda la plenitud de Dios.

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Juan 3:16

“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” Romanos 5:8

Mucha gente puede creer que Dios sólo los ama cuando se lo merecen y este es un problema porque esperan hacer méritos para acercarse al Señor, otros piensan que sí lo merecen por ser personas buenas y solidarias, y continúan su vida sin conocer el amor de Cristo, el amor verdadero

El Señor nos amó de tal manera que decidió salvarnos, aunque nadie lo merecía, aun cuando lo traicionamos, aunque no le creímos y lo herimos, costándole lo que tanto amaba, llegando hasta lo inimaginable por amor.

¿Amas a Dios? Moisés, Daniel, David, Elías y otros que son conocidos como grandes hombres del Señor en la Biblia, no fueron personas comunes, sino hombres que tenían pasión por Dios, tanto que arriesgaron su propia vida por cumplir con lo que el Señor les había ordenado.

Si consideras que no has alcanzado la plenitud de Dios, entonces no conoces realmente el amor de Cristo y te animo a asumir el reto de conocerlo; serás una persona diferente y cambiará tu vida, las lágrimas serán inevitables al saber que te amó primero y cuánto lo hizo que te rescato a pesar de todo.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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