tentación. Archives | CVCLAVOZ

All posts in “tentación.”

¿Cómo resistir la tentación? 1

¿Cómo resistir la tentación?

Así como sucedió con Adán y Eva, la tentación siempre parece agradable, inofensiva y promete cumplir nuestros deseos sin tener que afrontar las consecuencias. Sin embargo, una vez que cedemos ante ella, nos damos cuenta de que todo aquello era una mentira. La tentación es la puerta que nos lleva a pecar y a alejarnos de Dios. Es por eso que en la Biblia se nos advierte que nos alejemos de ella. Estos son algunos consejos que podemos aplicar cuando enfrentamos la tentación.

Prevenir un posible escenario

Muchos caen en la tentación porque ellos primero se tientan. Por ejemplo, si alguien sabe que su debilidad es la pornografía y comienza a visitar páginas web que sabe que le mostrarán algún anuncio, está poniéndose en riesgo. Sus acciones de jugar con la tentación y de ver hasta dónde puede llegar no son una muestra de cuán valiente es. Al contrario, demuestra que, en el fondo, en realidad quiere ser tentado.

Se puede evitar caer en tentación si primero se previene. Cuando uno conoce en qué áreas flaquea, sabe qué debe evitar y cuándo tiene que alejarse. Huir de la tentación no es cobardía, es sabiduría.

≪…cada uno es tentado cuando sus propios malos deseos lo arrastran y seducen. Luego, cuando el deseo ha concebido, engendra el pecado; y el pecado, una vez que ha sido consumado, da a luz la muerte.≫

Santiago 1:14-15 (NVI)

Mantenerse ocupados

Está científicamente comprobado que las cosas en las que nos enfocamos determinan gran parte del rumbo de nuestra vida. Si dejamos que nuestra mente divague y no se enfoque en Dios, es muy probable que las tentaciones aparezcan y caigamos en ellas. Como seguidores de Jesús, debemos mantener nuestra mente ocupada en los asuntos espirituales. Así estaremos firmes en nuestra fe y no (Salmos 1:1-4).

El caso más conocido que prueba este punto es la historia de David y Betsabé que se encuentra en 2 Samuel 11. David, en lugar de estar con los soldados luchando, se quedó en su palacio sin hacer nada y allí fue donde vio a Betsabé. Él sucumbió a la tentación e incluso intentó encubrir el hecho al matar al esposo de Betsabé. La historia de David nos enseña a ocuparnos en las cosas de Dios y no dejar lugar para ser tentados.

Orar

Nuestra fuerza de voluntad puede agotarse. Por más que queramos, llegará un punto en el que estaremos más propensos a ceder ante la tentación. Es por este motivo que debemos mantenernos firmes en la oración. Dios escucha cuando le hablamos y sabe cuándo prestarnos su ayuda. Él conoce nuestras debilidades y por eso es quien mejor puede protegernos de la tentación. Jesús mismo fue tentado (Lucas 4:1-13), pero Él supo rechazar al enemigo y salió victorioso de esa situación. Si Jesús entiende y sabe qué se siente al pasar por una circunstancia así; por lo tanto, Él comprende cuando oramos y le pedimos ayuda.

«Oren para que no caigan en tentación».

Lucas 22:40 (NVI)

≪Ustedes deben orar así:
“Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre, […]
Y no nos dejes caer en tentación,
sino líbranos del maligno”.≫

Mateo 6:9, 13 (NVI)


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Caer en la tentación 2

Caer en la tentación

Hebe Uhart, la escritora, ha muerto. En su entierro, después de rezar el Padrenuestro, el sacerdote nos pregunta: “¿Ustedes saben qué quiere decir ahora ‘no caer en la tentación’?” Hay un breve silencio. “No quedarse solos, no aislarse, no perderse en su tristeza y en su dolor”.

(Eugenia Almeida, Caleidoscopio, en La Voz de Interior de Córdoba)

La hiperconexión, las redes “sociales”, las aplicaciones de citas, los foros libres, los happy hour y los after hours, aniversarios, cumpleaños, fiestas en el trabajo, matrimonios, convivencias, comunidades y otras instancias del ser gregario no parecen haber conjurado la tentación de aislarse. Sospecho que, al contrario, la han exacerbado.

El viejo aforismo Más vale solo que mal acompañado goza de buena salud en medio de semejante oferta de espacios para la comunión. A ver: la mayoría de la gente disfruta la bendición de estar con otros, de compartir momentos o la vida entera. Esta no es una negación obstinada de la realidad; hay mucha gente acompañada que es feliz y decimos ¡albricias! por ello.

Quisiera intentar una especie de defensa de la tentación a la que alude el sacerdote en el funeral de Hebe Uhart. Los creyentes rápidamente lo remiten a uno a eso de que no es bueno que el hombre esté solo. No advierten, primero, que la frase se concentra en el hombre como si no fuera de interés alguno la cuestión de si la mujer tiene ganas de acompañar al hombre!

¿Por qué se sugiere que una vez identificado el problema del hombre, la solución es la mujer? Ensayemos invertir un poco la cosa: ¿Es bueno, o no, que la mujer esté sola? ¿Quiere la mujer acompañar al hombre? O ¿por qué se tiene la idea que cuando Dios crea a la mujer y la presenta al hombre es para que sean matrimonio? ¿No es posible que estuviera pensando en compañerismo, equipo, colaboración, amistad?

En segundo lugar, ¿por qué siempre se cree que “no es bueno estar solo” se refiere exclusivamente a estar casado o en pareja? Por lo que he visto y experimentado, hay muchas e interesantes formas de estar acompañado que no incluyen necesariamente vivir juntos.

Mi observación personal es que semejante intensidad de estímulos diarios, llamadas, mensajes, responsabilidades laborales, entrevistas, reuniones, conversaciones urgentes, necesarias o importantes, almuerzos, salidas y cenas terminan por tentarlo a uno a estar solo, al menos algunas horas en la noche. Todos los días – particularmente los fines de semana…

Cuidado con lo que piensas y con lo que ves 3

Cuidado con lo que piensas y con lo que ves

“y les dijo: ¿Por qué dormís? Levantaos, y orad para que no entréis en tentación.” Lucas 22:46 (RVR1960).

Momentos antes de su captura, Jesús oraba intensamente en el monte de los Olivos, pero al volver donde había dejado a sus discípulos, los encontró durmiendo. No obstante les da una advertencia que a la vez es un sabio consejo para nosotros: “…orad para que no entréis en tentación.”

Es a través de la oración que nos comunicamos con Dios, lo reconocemos como Todopoderoso, confesamos nuestros pecados y nos fortalecemos para no ser presas de la tentación.

De igual forma debemos ser cuidadosos de las cosas que vemos y de lo que permitimos que ocupe nuestra mente, pidamos al Señor que nos ayude a discernir qué es bueno y malo para nosotros. No descuidemos la oración.

Por Cesia Serna

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

En el crisol 4

En el crisol

Se cuenta que un día, un hombre visitó a un joyero, amigo suyo, y lo encontró ocupado fundiendo oro, con un crisol en el fuego que soplaba continuamente.
El visitante notó que a cada momento su amigo dejaba de soplar para ver el oro, y como hizo esto varias veces, se despertó la curiosidad en el visitante deseando saber cuándo iba a quitar el crisol del fuego y le preguntó:
– Dime, por favor, ¿Cómo conoce cuándo debe quitar el oro del fuego?
– Amigo, respondió el joyero, esto no es difícil de saber: Tan pronto como se ve mi imagen en el oro lo quito, pues se descompondría si lo dejo por más tiempo en el fuego.
Todo en nuestra vida forma parte de un proceso mediante el cual Dios nos va perfeccionando día a día, quitando todas las impurezas y cosas malas que no nos permiten parecernos a Él.
“Y sabemos que Dios hace que todas las cosas cooperen para el bien de quienes lo aman y son llamados según el propósito que él tiene para ellos Pues Dios conoció a los suyos de antemano y los eligió para que llegaran a ser como su Hijo, a fin de que su Hijo fuera el hijo mayor de muchos hermanos.”. Romanos 8:28,29 (NTV)
Si bien es cierto que el proceso muchas veces puede ser muy doloroso, Dios no quita su vista de nosotros y nunca permitirá una prueba mayor a la que podamos soportar. Hay gente que cree que el Señor les manda pruebas y se olvida de ellos; sin embargo, Dios siempre está pendiente de nosotros como el joyero, vigilando todo el tiempo.
Siempre que enfrentes problemas, pruebas, tentaciones, etc. recuerda que Dios está ahí para socorrerte y lo que desea es que tu vida se vaya perfeccionando para que puedas reflejar su imagen a este mundo, para que cada día te parezcas más a Él.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

De la tentación e ideas afines 5

De la tentación e ideas afines

El que de vosotros esté sin pecado, sea el primero en arrojar la piedra sobre ella

(Jesús en Juan 8:7)

Agregaré un par de ideas más al artículo “La tentación de no pecar” y ya. Todo esto del pecado es un asunto espinoso y no conviene adentrarse mucho. Pronto saltan las insuperables diferencias entre quienes sostienen diversos puntos de vista.

El Maestro sugirió no tirar piedras en este tema. Y tengo que decir antes de nada justamente eso: no tengo autoridad para tirar piedra alguna. En Argentina dicen que todos tenemos algún muerto en el placard. Me explico, creo.

Decía en el artículo anterior que tal vez fuera didáctico decir algo sobre caer en pecado. Es sintomático que cuando la gente escucha esta frase inmediatamente la relaciona con lo sexual. Nadie dice que alguien que miente, que roba, que envidia, que chismea, que se enriquece con la plata de la grey cayó en pecado. Parece que sólo se cae en el terreno sexual…

Aparte de que el verbo “caer” es harto impreciso, por no decir equívoco. Aún en las situaciones más extremas, cuando parece que no hay otro recurso, uno igual decide un curso de acción u otro; no es que tropieza y de pronto se encuentra en la situación.

Yo exceptuaría de esto a situaciones de profundo desorden mental, bajo la acción de alguna sustancia o de tortura, donde es posible decir que no hay una decisión moral. En situaciones normales uno siempre resuelve en algún momento lo que va a hacer, sea bueno o malo. Lo escribo en cursivas porque sobre eso también hay discrepancias.

Y para cerrar el tema, por mi parte al menos, digamos que siempre hay un componente social, un elemento estructural en la maldad. Especialmente cuando es institucionalizada. Gobernantes, políticos, jueces, policías, empresas, operadores sociales, propagandistas conforman un contundente cuerpo de influencia y acción que puede enfermar a una sociedad y contaminarla con conductas destructivas.

A mis antiguos maestros bíblicos les molestaba mucho eso del pecado social. Como buenos hijos de su cultura individualista y personalista no aceptaban que buena parte de la maldad individual es producto necesario del sistema político, económico y cultural de un país. Ellos no entendían que nuestras democracias distan mucho de ser verdaderamente representativas y justas. Que por acá abajo las cosas son anchas y ajenas.

Eso sería todo sobre tentaciones y asuntos relacionados. Gracias por leer.

No te descuides. 6

No te descuides.

“Estén alerta y oren para que no caigan en tentación. El espíritu está dispuesto, pero el cuerpo es débil».” Mateo 26:41 (NTV).

Debemos comprender que seremos tentados por diferentes circunstancias en nuestras vidas, pero es necesario recordar que Dios pelea cada batalla por nosotros y nos pide que oremos porque podemos pasar por situaciones fuertes al punto de reaccionar de una manera equivocada que puede afectarnos negativamente.

¡Alerta! no te descuides en la oración para que no seas tentado por tus propios deseos carnales.

Por Giovana Aleman.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Batallando con tus debilidades? 7

¿Batallando con tus debilidades?

Hay muchas personas que viven atrapados por el pecado sin poder vencerlo, luchan a diario con sus problemas, debilidades, malas actitudes y no hay resultados. ¿Por qué? ¿Hay alguna manera o secreto para poder vencer las debilidades que tenemos?

“Pero demos gracias a Dios que nos ha dado la victoria a través de nuestro Señor Jesucristo.” 1 Corintios 15:57 (PDT)

La pregunta es, ¿tenemos a Cristo en nuestra vida? Porque Él es el único requisito para vencer o tener victoria sobre cualquier lucha que tengamos. “El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos.” Lucas 4:18 (RVR1960)

Vencer es difícil y puede que sea una batalla larga. Pero sí es posible, “…somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.” Romanos 8:37. (NVI)

Moisés, David, Samuel, Pedro y otros siervos de Dios también batallaron contra sus debilidades, tentaciones y atracciones de la carne. Ellos tuvieron que aprender dolorosas lecciones y eliminar sus problemas con la ayuda de Dios.

Como hijos de Dios estamos llamados a vencer nuestras debilidades en vez de ser vencidos y derrotados por ellas. “Para esto fueron llamados, porque Cristo sufrió por ustedes, dándoles ejemplo para que sigan sus pasos.” 1Pedro 2:21 (NTV)

Jesús pudo permanecer libre de pecado y venció al  mundo. Él mismo nos dijo: …En el mundo ustedes tendrán que sufrir, pero, ¡sean valientes! Yo he vencido al mundo. Juan 16:33.

En 1 Juan 4:4 (PDT) nos dice; Hijitos, ustedes son de Dios y por esto ya han derrotado a los enemigos de Cristo porque el que está en ustedes es más grande que el que está en el mundo.

Dios nos promete victoria. Si tienes debilidades con las cuales has estado luchando, no dejes de acercarte a Jesús y obedecer sus consejos que están escritos en su palabra. Si así lo haces, el Señor te perdonará, librará y recompensará.

A todos los que salgan vencedores y me obedezcan hasta el final: Les daré autoridad sobre todas las naciones. Apocalipsis 2:26 (NTV)

Todos los que salgan vencedores se sentarán conmigo en mi trono, tal como yo salí vencedor y me senté con mi Padre en su trono. Apocalipsis 3:21 (NTV)

Oremos:

“Amado Padre, me acerco a tu presencia sabiendo que sólo tú puedes ayudarme. Tú conoces mis debilidades y las veces que he intentado dejarlas pero no he tenido éxito, sé que en mis fuerzas no lo lograré, por eso acudo a ti. Ayúdame y llena mi corazón de tu presencia. Que tu Santo Espíritu sea mi fortaleza en los momentos de lucha y quien me dé la victoria sobre mi problema, en el nombre de Jesús. Amén.”

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Tentación del pasado 8

Tentación del pasado

…Y así seguimos remando contra la corriente empujados sin pausa hacia el pasado. Es una imagen maravillosa, que representa la condición humana. El pasado es un refugio seguro, una tentación constante y, sin embargo, el futuro es el único sitio donde podemos ir.”

(Marcela Serrano, “Natasha” en Diez Mujeres)

Si ustedes han seguido hasta aquí esta serie de artículos que comenzó el año 2012 recordarán varios títulos relacionados con el paso del tiempo, la nostalgia, la infancia, la inocencia; en suma, el pasado. Este pasaje de Marcela Serrano sin duda me ha descubierto. Pienso ahora que no es sólo una condición de las personas que van envejeciendo; tuve nostalgias del tiempo ido aún siendo un adulto recién salido de la adolescencia.

La atracción del pasado se explica, para mí, en el amparo que ofrece. Actúa como un linimento para el dolor del presente. Es la búsqueda de alguna inocencia, el consuelo de algún regazo tibio y sereno en el cual me escondí alguna vez, porque no conocía aún la rugosa y dura superficie de la comunidad humana adulta, con sus reglas y condiciones, con su letra chica, con sus cláusulas que vaporizan de entrada la ilusión de lo bonito. Con su técnica inevitable. Con su crudo realismo: “y, sin embargo, el futuro es el único sitio donde podemos ir”). Y sí. Así es no más…

Hace algunos años, en “Blues bajo la lluvia” hice un anticipo de mi futuro que a más de alguien puede parecer sombrío. Pero está lleno de honestidad (si me permiten la indulgencia de decirlo yo mismo):

“… A la hora del naufragio sólo quedará la razón de la conciencia, el informe lapidario de la realidad vivida; los sueños, las ilusiones, la pasión desbordada tal vez sean consultadas, pero sólo como evidencia circunstancial que difícilmente podrá aligerar el peso del resultado final. Testigo de cargo será la bitácora de los días y la prueba número uno para la fiscalía será sin duda el retrato del cuerpo doliente, triste vestidura de antiguas prestancias y energías disminuidas.

En el momento definitivo no hay manera de pedir perdón. Las palabras finales tienen un dramatismo hasta cierto punto inservible: son sólo palabras. Alivian algo, lo que nos recuerda que para sanar estaba la vida, pero uno la ocupó en el vértigo del yo desbordado, en la intensidad del cuerpo, en los negocios urgentes que demandaba el tiempo.”

¡Puedes resistirlo! 9

¡Puedes resistirlo!

“Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.” Santiago 1:12 (RVR1960)

El Señor ha prometido la corona de  vida a los que le aman y los que le aman son quienes resisten y se mantienen firmes en el momento de la dificultad ¿Cuál es tu reacción durante la prueba? Si bien no puedes evitar que la tentación aparezca en tu caminar, puedes impedir convertirte en esclavo del pecado y enfrentarte a él como Jesús lo hizo, con firmeza y determinación. Ya no es tiempo de ceder a la tentación, es hora de comenzar a agradar a Dios con una vida apartada del pecado. Si la tentación tocas tus puertas ¡Resístelo!

Por Ruth Mamani

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Joven: Un consejo para evitar los problemas 10

Joven: Un consejo para evitar los problemas

Muchos dicen que la juventud es corta, y aunque tienen razón, también es la etapa en donde tomamos las decisiones más importantes de nuestras vidas. Las buenas elecciones nos ayudan a construir un buen futuro, pero las malas, acarrean problemas que a veces no sabemos cómo enfrentar. Generalmente, erramos cuando nos dejamos guiar por la influencia de los demás, o hacemos cosas para probar a los otros que somos mejores o cuando intentamos desesperadamente encajar en un grupo. Si bien en el momento esas acciones pueden parecer las adecuadas, con el tiempo nos traen más problemas que satisfacción.

Hace muchos años, un hombre llamado Pablo aconsejó a un joven de nombre Timoteo y le dio la más útil indicación para evitar los problemas. En una de las cartas que le envió, le escribió: “Huye de las malas pasiones de la juventud.*” Esta recomendación puede parecer simple, pero cuando se examina más de cerca podemos notar que él nunca le dijo que se enfrentara a las pasiones propias de su edad, sino que huyera. Huir no significa ser cobardes, sino ser inteligentes y evitar caer en algo que luego nos traerá resultados dañinos.

Hoy en día podemos aplicar ese mismo consejo y estar alertas para huir de las malas influencias y decisiones antes que éstas se acerquen a nosotros. No se trata de hacerles frente para probar nuestra resistencia o valentía, más bien de actuar con prudencia y saber cuándo algo no es bueno para nosotros.

Más adelante, Pablo le dijo a Timoteo que se esmerara en seguir la justicia, la fe, el amor y la paz. Con esto no solo le dijo que estableciera prioridades en su vida, sino que también ocupara su tiempo en cosas que valen la pena y perduran por más tiempo. Si queremos que nuestra vida valga la pena y seamos productivos con el tiempo que tenemos, aprendamos a huir de las cosas malas y persigamos las que sí son de beneficio.

 

*2 Timoteo 2:22 (NVI)

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Breve anatomía del poder (2) 11

Breve anatomía del poder (2)

En los líderes ancianos se suele encontrar otra de las señales propias de la tentación del poder. Es interesante observar cómo manejan las cosas para dejar en su puesto a una de dos personas: uno de sus familiares o uno de aquellos que más fielmente sigue su estilo de gobierno. Hay dos cosas que los líderes ancianos hacen para obtener este tipo de sucesión. Por un lado, van colocando a su “delfín” progresivamente en puestos de importancia a fin de legitimar su experiencia cuando llegue el momento del traspaso. Por otro, van introduciendo en sus seguidores la idea de que los intereses de la patria, la misión de la empresa o la obra de Dios deben continuar en la línea que ha seguido hasta hoy, no sea que venga alguien que quiera cambiar las cosas y destruir lo que con tanto sacrificio se ha construido.

Algunas personas perceptivas suelen decir que con este expediente, el líder anciano desea asegurar las inversiones que ha realizado durante su prolongado magisterio y comprometer, de paso, el silencio de su grupo leal respecto de cualquier situación “impropia” que en el futuro se quisiera investigar acerca de su vida y de su conducta. Pero eso es jurisdicción de otras instancias y no de este modesto análisis pasajero.

Es interesante la persistencia que tienen los ejecutivos, gobernantes y líderes para permanecer en el poder. George Orwell, en su novela futurista “1984”, afirma que lo más difícil acerca del poder es abandonarlo. En los gobiernos democráticos, las empresas que condicionan el poder ejecutivo a los resultados financieros y las instituciones religiosas con algún grado de decisión congregacional, esta dificultad se ve apropiadamente limitada. Sin embargo en las dictaduras, en ciertas empresas familiares y en algunas instituciones religiosas se observa la perseverancia de los “vitalicios”.

Basado en los argumentos que expusimos en el primer artículo (los supremos intereses de la nación, la misión de la empresa o el llamado irrevocable de Dios), el líder vitalicio establece una continuidad que no sólo resiste el tiempo; desgasta también el entusiasmo y la originalidad en la gestión institucional. En estos contextos, la crítica y la discrepancia se rotulan como traición o deslealtad y siempre son eficiente y efectivamente neutralizadas por el sistema.

Otro hecho suele agravar los efectos de la administración indebida del poder y que es muy común en nuestros países: el de las limitaciones intelectuales y educacionales de que suelen adolecer los ejecutivos omnipotentes. No se pretende un juicio de valor respecto de las personas menos educadas. Se impone un análisis crítico cuando, como consecuencia de esas falencias, se ejerce una imposición de la ignorancia, de la improvisación y de la superficialidad.

(Sigue)

(Este artículo ha sido especialmente reeditado para la radio cristiana CVCLAVOZ)

¿Estás siendo tentado? 12

¿Estás siendo tentado?

El diccionario define tentación como “Impulso o estímulo que induce a hacer una cosa”. En la palabra de Dios encontramos historias interesantes de personajes que cayeron ante una tentación.

– Eva fue tentada por la serpiente para comer del fruto prohibido.
– Sansón cayó en manos de Dalila y ese fue el principio de su derrota.
– David, fue tentado al ver Betsabé y fue el inicio de su camino en la inmoralidad para luego convertirse en un asesino.

No podemos negar las obras y los planes del enemigo, seas creyente o no en algún momento la tentación llegará. La palabra de Dios nos dice: “¡Estén alerta! Cuídense de su gran enemigo, el diablo, porque anda al acecho como un león rugiente, buscando a quién devorar” 1 Pedro 5:8 (NTV), satanás jamás se quedará quieto porque su objetivo es destruir y matar.

¿Qué hacer cuando estamos siendo tentados?

1.- Procura una vida de oración.- No esperes tener problemas para comenzar a buscar de Dios,  Mateo 26:41 dice: “Manténganse despiertos y oren, para que no caigan en tentación. Ustedes tienen buena voluntad, pero son débiles” (DHH), muchos cometemos el gran error de creer que como creyentes somos inmunes a la tentación y ese el principio de una muerte anunciada porque las tentaciones llegarán pero si estamos fuertes en la oración podremos resistir.

2.- Medita en la palabra de Dios.- Jesús también fue tentado pero, en medio de esa situación, nos dio una estrategia para resistir al enemigo, Él dijo “Escrito está” usó la palabra para hacerle frente a satanás, ahora la pregunta es ¿Cuánto de la palabra conoces y tienes? ¿Son suficientes para responder adecuadamente cuando seas tentado? “Pónganse la salvación como casco y tomen la espada del Espíritu, la cual es la palabra de Dios” Efesios 6:17 (NTV).

3.- Congrega.- Dios en su palabra nos insta a no dejar de congregar ¿Por qué? el ladrón para atacar no lo hace cuando hay mucha gente a nuestro alrededor, esperará a que estemos solos; del mismo modo puede obrar satanás, alejará a los creyentes de la iglesia a través de un problema o le dará un simple motivo para dejar de congregar y es allí cuando atacará.

Como hijos de Dios somos el blanco del enemigo y agotará todos sus recursos para que caigamos en la tentación, pero debemos estar firmes y con las armas adecuadas para resistir los tiempos de ataque.

 “Dios bendice a los que soportan con paciencia las pruebas y las tentaciones, porque después de superarlas, recibirán la corona de vida que Dios ha prometido a quienes lo aman” Santiago 1:12 (NTV)

Por Judith Quisbert.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Send this to a friend