Trabajar Archives | CVCLAVOZ

All posts in “Trabajar”

¡Todo lo que hago, lo hago para Dios!

“no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios; sirviendo de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres” Efesios 6:6-7 (RVR1960)

¿Cuál es tu actitud cuando tu jefe está viéndote trabajar y cuál cuando él está ausente?

Muchas veces suele pasar que trabajamos un poco más rápido cuando el jefe entra a nuestra área, o tratamos de dar lo mejor en nuestro servicio cuando vemos que el pastor se acerca a nosotros, pero nos tomamos las cosas con mucho más calma cuando ellos están ausentes. ¿Crees que esta es una actitud correcta?

Pablo estaba consciente de la naturaleza humana, y su debilidad, por ello en contadas oportunidades lo menciona en sus cartas, haciendo referencia a lo importante que es hacer todo como para el Señor y no para los hombres.

Si hasta hoy has estado actuando de tal forma que sólo el ver a tus superiores te sientes inspirado a dar lo mejor de ti, es momento de recordar para quién lo haces.

Por Ruth Mamani

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

No tengas miedo a Soñar

No ha pasado mucho tiempo de haber empezado este año y quizá ya te sientes agotado y desesperanzado por la cantidad de metas que te propusiste, las que al parecer no van por buen camino y, para colmo de males, no faltó que alguien te dijera lo inalcanzables que son para ti.
“Cuando ellos lo vieron de lejos, antes que llegara cerca de ellos, conspiraron contra él para matarle. Y dijeron el uno al otro: He aquí viene el soñador. Ahora pues, venid, y matémosle y echémosle en una cisterna, y diremos: Alguna mala bestia lo devoró; y veremos qué será de sus sueños.” Génesis 37:18-20 (RVR).
José fue llamado soñador por sus hermanos, porque cada vez que él les contaba lo que había soñado, ellos se burlaban. Lamentablemente no sabían lo trascendentales que estos sueños llegarían a ser en un futuro, y no sólo para él y su familia sino también para toda una nación.
Si hoy sientes que estás en los zapatos de José, no te desanimes, es verdad que todo sueño tiene un camino tenebroso que recorrer, pero esto no debe ser motivo para desanimarse, y menos creer que será inalcanzable, salvo que te hayas trazado metas que realmente no son de este mundo.
Recuerda que eres lo suficientemente capaz para hacer tu aporte a este mundo así como para el reino de los cielos. No dejes que los comentarios te hagan retroceder, porque así como tú piensas que eres, lo serás y de la misma forma actuarás. José tenía una mentalidad de triunfador por mucho que sus hermanos quisieron intimidarlo, no lograron detenerlo.
¿Eres de esas personas que a pesar de todo está firme en sus metas hasta que ellas se hayan cumplido o de los que al primer obstáculo se derrumban? No permitas que pase un año más sin mover un dedo por temor a fallar.
No tengas miedo a Soñar, ni pensar que es una pérdida de tiempo el hacerlo, sin duda este es el primer paso que debes dar para la realización de tus metas, donde realmente se encuentra el error es en dejarlos como sueños y no hacer nada por cumplirlos.
Si deseas alcanzar tus objetivos y metas comienza a dar pasos de fe. José tenía la certeza de que Dios estaba con él, pero también era su responsabilidad trabajar en ello; por supuesto que el proceso no fue fácil para llegar a disfrutar de todo lo que un día había soñado, pero su confianza en Dios lo llevó a perseverar en ello y salir en victoria.
¿Por qué no empiezas por caminar con fe? ¿A qué le tienes miedo?
Pon en manos del Señor todas tus obras, y tus proyectos se cumplirán. Proverbios 16:3 (NVI)

Por Ruth Mamani

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Planes para el nuevo año?

Seguramente ya empezaste a revisar tu lista de planes de este año, viste qué objetivos alcanzaste y aquellos que no,  ya sabes cuáles pasarán a la lista del próximo año y cuáles quedarán descartados por completo. Lo más probable es que también ya tengas nuevas metas y cosas que te gustarían realizar el  próximo año.

Sin embargo, antes de que sigas aumentado cosas a tu lista, me gustaría compartir una muy breve historia contigo.

Cierta señora se acercó a su pastor y le dijo: Explíqueme, ¿qué quiere usted decir cuando habla de completa consagración?

Por toda respuesta el pastor le extendió una hoja blanca y le dijo: Es  como si usted firmara esto, tal como está, y lo entregara a Dios para que lo llene según su voluntad.

Humanamente podemos hacer miles de planes para el año que empezará en unos días,  pero solamente tendremos éxito si consagramos nuestras vidas y el año venidero a Dios, porque sus planes son siempre mejores que los nuestros y su bendición no añade tristeza.

“Pues yo sé los planes que tengo para ustedes —dice el Señor—. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza”. Jeremías 29:11 (NTV)

Esto no quiere decir que te sientes a esperar, debes trabajar por alcanzar tus metas, por lograr tus objetivos porque Dios bendice la mano diligente y trabajadora; pero antes de que este año termine, reserva un tiempo para hablar con Dios, para agradecerle por las cosas buenas y malas que pudiste vivir este año, para  presentarle tus planes y permitir que Él te dirija y te muestre su voluntad, para pedirle sabiduría para las decisiones que tomarás.

Entrégale tu vida y el año nuevo para que todo lo que emprendas sea bendecido. ¡Confía en sus promesas y en sus planes de bien para ti!

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Eres alguien de confianza?

Es interesante analizar si somos dignos de confianza, esta cualidad  se muestra cuando nos entregan una responsabilidad y asumimos el compromiso con todo empeño. De esta manera las personas tienen la seguridad de que pueden descansar con nosotros al darnos una tarea. En esta situación me gustaría recordar el servicio de José:

No necesitaba atender el jefe de la cárcel cosa alguna de las que estaban al cuidado de José, porque Jehová estaba con José, y lo que él hacía, Jehová lo prosperaba.” Génesis 39:23 (RVR 1960)

A pesar que José se encontraba en la cárcel por la injusticia que vivió, él no abandonó al Señor y continuaba trabajando donde estaba; de tal manera que el jefe de la cárcel descansaba con su trabajo y no necesitaba preocuparse por las responsabilidades de José ¿Cuántas personas tienen la confianza de entregarte sus preocupaciones?

La mayoría de los niños necesitan ser controlados por sus padres para cumplir con sus deberes, y a veces nos comportamos como ellos porque esperamos que alguien nos vigile para trabajar u obedecer; de lo contrario solamente estaríamos distraídos siendo un dolor de cabeza a nuestros superiores.

Siervos, obedezcan en todo a sus amos terrenales. Traten de agradarlos todo el tiempo, no solo cuando ellos los observan. Sírvanlos con sinceridad debido al temor reverente que ustedes tienen al Señor. Trabajen de buena gana en todo lo que hagan, como si fuera para el Señor y no para la gente.” Colosenses 3:22-23 (NTV)

En este mundo tenemos autoridades terrenales, como nuestros padres o jefes. El Señor nos enseña a trabajar y obedecer de buena gana, como si fuera para Él mismo, con sinceridad y respeto ¿Trabajas como para Dios?

Cuando comiences a actuar como Jesús te ordenó, te aseguro que también serás bendecido por Él, además hallarás gracia delante de las autoridades así como José. Por esta razón te animo a hacer la diferencia y, a pesar de que tus padres o jefes sean duros contigo, muestra siempre que eres alguien que sirve al Señor.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Trabaja con esmero

“Los perezosos ambicionan mucho y obtienen poco, pero los que trabajan con esmero prosperarán.” Proverbios 13:4 (NTV).

Una actitud diligente nos llevará por un camino donde los resultados serán de bendición para nuestras vidas. El andar con diligencia y ser puntuales en el trabajo nos traerán recompensas. Sé puntual y da lo mejor de ti en tu área laboral, hazlo como para el Señor, que Él bendecirá la obra de tus manos, te dará favor con quienes trabajas y hará que experimentes una gran satisfacción.

Por Giovana Aleman

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Juntos y en armonía

“¡No hay nada más bello ni más agradable que ver a los hermanos vivir juntos y en armonía!”” Salmo. 133:1 (TLA)

¡Una familia unida siempre tendrá la suficiente fuerza para derribar todo obstáculo! ¿Eres de los que promueve la unidad y la armonía o eres de lo que se deja influenciar por los que provocan división? Como creyentes, estamos llamados a trabajar en unidad con el fin de cumplir con los propósitos de Dios. El objetivo de satanás es dividir la iglesia para que la obra del Señor se paralice. No permitamos que el enemigo llene nuestras mentes con mentiras, con egoísmo, etc. los cuales sólo traen división entre nosotros. Por el contrario, tengamos siempre la convicción de que somos uno en Cristo y a pesar de las grandes pruebas tratemos de trabajar en equipo para que junto a nuestros hermanos podamos descubrir lo agradable que es habitar unidos y en armonía.

Por Ruth Mamani

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Qué es el trabajo para ti?

En esta oportunidad quisiera que respondas una pregunta: ¿Disfrutas del trabajo que realizas? Generalmente cuando hablamos de “trabajo” se piensa en una carga que estamos obligados a llevar, pero pocos se alegran de realizarlo.

Aunque trabajar arduamente tiene ventajas, el error es caer en la “sobre-ocupación” con el fin de lograr el éxito y estabilidad; cuando en realidad el exceso de trabajo trae  resultados negativos.

La palabra de Dios dice: “Lo mejor que puede hacer uno es comer, beber y disfrutar del trabajo que hace. También vi que esto viene de Dios.” Eclesiastés 2:24 (PDT)

Las escrituras nos enseñan a equilibrar nuestro trabajo; si bien Dios nos impulsa a trabajar y abandonar la pereza, no promueve que uno se esclavice trabajando. Cuando dejamos de disfrutar comienza el estrés, la impaciencia, a dar el mínimo esfuerzo, porque ya no es una bendición, sino una carga pesada que se debe llevar.

Lamentablemente muchos descubren tarde estas grandes verdades. Por ejemplo: cuando enferman de estrés, cuando perciben que han perdido momentos importantes con sus hijos que ya han crecido o en el peor de los casos cuando enfrentan un divorcio por el alejamiento emocional de su cónyuge.

Lo mismo sucede con el ministerio que tenemos, a veces dejamos de disfrutar el servicio que realizamos para el Señor y en lugar de gozarnos en hacerlo, se vuelve una carga debido a que no estamos equilibrando nuestra vida; Dios dice que seamos sabios en el trabajo que realizamos y aprendamos a disfrutarlo.

Recuerda que el exceso de trabajo no trae nada bueno; podrás tener dinero extra, pero no alcanzará para pagar las consecuencias en tu salud física y emocional. En esta oportunidad te animo a despertar antes que sea demasiado tarde, administra sabiamente el tiempo, tanto en tu trabajo, familia, servicio, y así disfrutar todas las áreas de tu vida.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡En la unidad está la victoria!

“Las puertas de Jericó estaban bien aseguradas por temor a los israelitas; nadie podía salir o entrar. Pero el Señor le dijo a Josué: « ¡He entregado en tus manos a Jericó, y a su rey con sus guerreros! Tú y tus soldados marcharán una vez alrededor de la ciudad; así lo harán durante seis días. Siete sacerdotes llevarán trompetas hechas de cuernos de carneros, y marcharán frente al arca. El séptimo día ustedes marcharán siete veces alrededor de la ciudad, mientras los sacerdotes tocan las trompetas. Cuando todos escuchen el toque de guerra, el pueblo deberá gritar a voz en cuello. Entonces los muros de la ciudad se derrumbarán, y cada uno entrará sin impedimento».” Josué 6: 1-5 (NVI).

Ante los muros de Jericó, el pueblo de Dios tuvo que unirse para dar varias vueltas durante siete días, al derrumbarse las inmensas murallas que tenían en frente de ellos pudieron ver la Gloria de Dios. ¡Qué gran victoria obtuvo Israel en ese momento! Pero te imaginas si uno de ellos hubiera dicho: “Me siento cansado, que tal si me quedo orando por ustedes para que Dios les de la victoria”. Tal vez la historia sería diferente, porque posiblemente muchos otros se hubieran sumado a ése pensar provocando así una completa división entre ellos, lo cual los debilitaría en número y en fuerza para cumplir su objetivo, pero como de antemano tenían la promesa de la victoria si cumplían con su parte, decidieron mantenerse unidos hasta el final.

Hoy por hoy, las cosas no han cambiado mucho, Dios sigue exigiendo la misma unidad a su pueblo, porque ante una iglesia unida no hay demonio que se resista y de ello está consciente satanás, por lo que ha sabido cómo entretener al pueblo de Dios haciéndonos caer muchas veces en religiosidad, en mentiras y mal entendidos que sólo promueven la división. Él sabe que la  unidad activa una fuerza mayor que ningún obstáculo podría detener porque todos batallan por lo mismo. Por tal razón él insiste en llevar a cabo sus planes, empezando aun por el más fuerte.

No sé por lo que tu ministerio o tu familia está atravesando en estos momentos, pero si aplicáramos esta frase: “La unidad hace la fuerza” todas las metas se cumplirían; la carga no estaría sobre una sola persona sino en varias y sería más fácil sobrellevarla. Además que si el enemigo se levantase en nuestra contra juntos lo aplastaríamos al instante porque estaríamos unidos en un mismo propósito. De lo contrario el egoísmo, el orgullo, no permiten que nos unamos sino que cada quien busque sus propios intereses, lo que da como resultado la separación.

Por supuesto que no es sencillo trabajar en equipo, cada quien tiene un pensamiento diferente y llegar a un acuerdo es cosa seria. Pero debemos entender que ésa es la manera que Dios ha elegido para ayudarnos a crecer y vencer a nuestro adversario.

Este es el tiempo de unirse como familia o como iglesia para ejercer fuerza contra los dardos del enemigo y alcanzar todas las promesas que se nos ha dado. Es hora de romper con el individualismo y promover la unidad, es momento de convencernos que somos miembros de un mismo cuerpo y que por lo tanto no debemos hacernos daño entre nosotros, ni dejarle la carga sólo a unos cuantos ¡Porque somos uno en Jesús!

“Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.”

Mateo 18:19 (RVR)

Por Ruth Mamani.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Quieres ser prosperado?

La mayoría  de la gente desea prosperar, por lo que se sacrifican para lograrlo trabajando sin descanso, sin alimentarse bien o durmiendo poco; pero ¿qué dice la Palabra de Dios al respecto?

“El alma generosa será prosperada; y el que saciare, él también será saciado.” Proverbios 11:25 (RVR 1960)

Según las escrituras las personas generosas serán bendecidas, parece que al ser desprendidos el Señor nos bendice para seguir bendiciendo ¡Qué gran sorpresa! Es como un círculo: “el Señor nos da para que podamos dar”,  y si no fuera así,  ¿Por qué exigiremos prosperidad de lo alto, si no será de utilidad?

“… Más el que confía en Jehová prosperará.” Proverbios 28:25 ¿Quieres ser una persona próspera? Entonces confía en Dios y obedece su palabra.

Es preciso aclarar que el tema de “prosperidad” no solamente hace referencia a las riquezas. El empresario cristiano Roberto López, manifestó: “La prosperidad es tener bienestar en todas las áreas: felicidad, éxito, salud”. Es decir, el enfoque de Cristo no es que seas millonario, sino que presentes bienestar en todas las áreas de tu vida, como también en el aspecto económico.

“Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.” Lucas 12:20-21 (RVR1960)

Puedes ocuparte de tener fortuna, autos, casas u otros, pero recuerda que nuestra vida en este mundo es pasajera, lo primordial son las riquezas espirituales ¡Si deseas ser bendecido por el Señor entonces has las cosas a su manera! Te animo a ser generoso para que tengas bienestar, no pongas tu mirada en el dinero, sino en Jesús.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Lo que nunca volverá

Una mujer dejó su país para ir a trabajar y tener  mejores ingresos, dando a su familia la oportunidad de tener una vida mejor. Cuando volvió, sus hijos ya eran jóvenes e independientes, por lo cual, a pesar de tener una casa lujosa, automóviles y una buena economía, nunca pudo compensar el tiempo perdido.

El tiempo vale más que el oro, el escritor argentino José Ingenieros lo expresó así: “Nada hay que iguale el valor del tiempo. El dinero mismo no puede comparársele, pues éste vuelve y aquél no; en una vida se pueden rehacer diez fortunas, pero con diez fortunas no se puede recomenzar una vida”. Siempre que pase quedará “perdido” por lo cual, es importante invertirlo sabiamente.

“Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.” Efesios 5:15-16 (RVR1960)

La Palabra de Dios menciona que observemos cuidadosamente nuestro caminar, con sabiduría porque estamos viviendo tiempos muy malos. Es importante tener cuidado, poner atención a cada paso que damos y en las decisiones que tomamos, puesto que en ellas podría invertirse gran parte de nuestra vida que nunca volverá.

“Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento.” Eclesiastés 12:1 (RVR1960)

La mayoría de las personas quiere acercarse a Cristo después de “disfrutar su juventud”; sin embargo, la realidad es que no la están aprovechando como creen, lejos de eso la están desperdiciando. Es importante considerar: ¿en qué inviertes tu juventud y fuerzas? La palabra de Dios dice  que te acuerdes de Él cuando eres joven, porque necesitarás fuerzas para experimentar el maravilloso propósito que tiene tu vida.

Si consideras haber “perdido” bastante tiempo, te animo a establecer prioridades:

Para empezar, pon tu relación con Dios en primer lugar, separa un tiempo para leer la Biblia, orar y congregarte en la iglesia, vive para lo que has sido creado. Segundo, piensa en lo que es importante para ti y te recomiendo empezar por tu familia. Recuerda que tus hijos, padres, hermanos, o esposa (o) no estarán para siempre en tu vida y el tiempo que pierdas lejos ellos no volverá jamás.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Preguntas que debes hacerte antes de cambiar de trabajo

Toda decisión importante debe tomarse con calma y no con prisa. La autoevaluación es una manera efectiva que te ayuda a decidir sabiamente. Si no estás seguro de algo, es mejor que dediques un tiempo para evaluar tus posibilidades en lugar de elegir al azar. Éstas son algunas preguntas que te servirán para tener una mejor perspectiva:

1. ¿Cómo es mi salida de este empleo?

No salgas de un trabajo sin antes arreglar cualquier conflicto o malentendido con tus compañeros. Incluso si quieres retirarte de ese empleo a causa de problemas los demás, o algún otro tipo de dificultad, procura mantener relaciones cordiales con todos. Después de todo, el mundo es pequeño y nunca sabes cuándo te puedes encontrar con esas personas otra vez.

2. ¿Qué he aprendido de este trabajo?

Haz una lista de las cosas que aprendiste de ese empleo. Incluye lo que aprendiste del ejemplo de otros y evalúa lo que hiciste bien o mal. Esto te ayudará a tener un mejor desarrollo en tu siguiente trabajo y a no repetir los errores del pasado.

3. ¿Qué expectativas tengo con respecto a mi nuevo empleo?

Es importante entender que la satisfacción personal depende de uno, más que de los factores externos. Si crees que un nuevo empleo complacerá tus anhelos y tienes expectativas irreales al respecto, pronto te decepcionarás y te verás sumido en la frustración.

4. ¿Por qué creo que dejar este empleo es la mejor decisión?

No te dejes guiar por el sentimiento del momento. Hay aspectos que importan más que recibir un mayor salario. Haz una lista de los pros y los contra de dejar tu trabajo actual y consulta a Dios en oración. Toma el tiempo que consideres necesario y medita en ello. Recuerda que las decisiones apresuradas suelen traer malas consecuencias.

5. ¿Cuánto ha afectado mi trabajo anterior en mi comportamiento?

Cuando tu trabajo saca lo peor de ti, esto puede influir en tu comportamiento fuera de tu entorno laboral. Cuida que las malas actitudes o cualquier otra cosa negativa no influya en tu nuevo empleo. Para esto, puedes pedirle a alguna persona cercana para que te ayude a evaluar tus acciones y cambiar si es necesario.

 

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

La mejor perspectiva

“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”. Romanos 12:2  (RVR1960)

Todo cristiano debe cambiar su mentalidad y su actitud, dejando de buscar ser servido para ser siervo. Muchos sirven con un motivo equivocado como si llevaran una carga reflejando depresión y frustración. Esto es la señal de un servicio mal enfocado, servir a Dios es un privilegio y una bendición; debemos hacerlo con la actitud correcta y con amor en el corazón.

Por Miguel Ángel Veizaga

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Send this to a friend