Parece mentira. A tantas personas se les hace tan fácil creer en “teorías” o en cualquier invento que tenga cualquier persona por ahí, de pronósticos, de inventos que se crean y se difunden por los medios. Ni tan siquiera hay que convencerlos mucho. ¡Ellos toman la decisión de creer!

Entonces nos preguntamos: ¿Y por qué cuando yo le hablo de Dios, de que es nuestro Creador, que nos ama y por eso envió a Su Único Hijo a morir para el perdón de nuestros pecados… No me creen? ¿Por qué si les cuento cómo me ha ayudado Dios a salir de todos los problemas en los que estaba y me da paz y sosiego para soportar los que aún tengo, no me creen? Creen en los eventos históricos que aparecen en los libros pero dudan de la Biblia… ¡Insólito!

La respuesta está en que es Dios quien con Su inmensa misericordia, cuando siente en ellos una duda o una apertura hacia Él, les quita “las escamas de los ojos”, ablanda sus corazones y hace el cambio en ellos. Por eso, hay que orar por las personas que queremos que abran sus corazones a Jesús. No está en nuestro desempeño, poder de convencer o preparación. No hay una fórmula que sea cien por ciento efectiva. Es sólo Dios y a Él tenemos que dar siempre la gloria.

Dios sigue obrando milagros. Sólo los que no creen no los pueden ver. Dios sigue vivo, Jesús sigue vivo en cada uno de nosotros y Su Espíritu Santo continúa obrando maravillas en todas partes del mundo y muchas veces en los lugares más inesperados.

Te interesa:  “Te lo prometo”

La gente toma la decisión de no creer porque tampoco quieren compromiso. Cuando tú decides seguir a Jesús, aunque Él no te exige nada; Él lo que desea es una estrecha amistad contigo, pero Su Espíritu te da convicción, te hace sentir mal cuando haces algo mal, te hace sentir mal cuando tratas mal a alguien, cuando dices una mentira, cuando dices una mala palabra, cuando haces un mal gesto, cuando te dejas llevar por el orgullo. La gente toma la decisión de seguir dándose mala vida; porque el actuar de mala manera les trae malas consecuencias… Pero piensan que es el “destino” o que “estaban de malas”. Dios no promete que no vas a tener problemas, pero te da una actitud muy diferente ante ellos. Dios no te quita los problemas pero te acompaña y te ayuda a soportarlos y a sentirte bien aún pasando por ellos.

Si aún no has abierto tu corazón a Jesús, te invito que lo hagas ahora mismo para que conozcas Su paz, Su amor, Su compañía. Sólo tienes que decirlo a solas con Él en voz alta: Jesús, creo en ti, en tu muerte por mis pecados, en tu resurrección y te pido que perdones todos mis pecados y entres en vida para ser mi Señor y mi Salvador. En el nombre de Cristo Jesús, amén.

Si hiciste esta oración por primera vez o estás regresando de nuevo a Cristo, comunícate conmigo. Dios te bendiga abundantemente.

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

ARTICULOS RELACIONADOS

1 Comentario

  1. Es muy lindo lo que escribió me sirve mucho usted no sabe cuanto cambio mi vida abrirle mi corazon a Jesús dios la bendiga Elluz gracias a usted cambie mi perspectiva de vida

Dejar una respuesta