Recuerdo que hace años cuando era adolescente creía que era la persona más incomprendida del mundo. Los demás no parecían entender mi forma de pensar, mi ropa, la música que me gustaba, el tiempo que gastaba en internet, los amigos que tenía, mi forma de escribir, la manera en que me expresaba, el tipo de comida que quería… En conclusión, los adultos no entendían nada. Ahora que ha pasado el tiempo y veo a los adolescentes de la actualidad, me doy cuenta que sentirse incomprendido es algo propio de la etapa.

Si eres adolescente tal vez pienses que los adultos vivimos en una realidad alterna y que jamás podremos entenderte. Sin embargo, recuerda que todos los humanos atravesamos por procesos; y por lo tanto, ningún adulto nació sin antes tener que ser niño, adolescente y joven. Tal vez parezca difícil de imaginar, pero los adultos también se sintieron rechazados en su adolescencia. Así que no creas que eres el único con este problema.

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La próxima vez que sientas que nadie te entiende, no te encierres en tu mundo; en vez de eso, comunícate con algún adulto en quien puedas confiar. Ellos ya han pasado por tu edad y saben cómo es ser adolescente. Además, si nunca explicas en qué manera te sientes incomprendido, el resto tampoco sabrá cómo ayudarte. Recuerda que todo depende de tu actitud y la buena disposición que tengas.

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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