Please log in or register to like posts.
Blog
Tiempo de lectura: < 1 minuto

Es muy cierto que todos somos pecadores. Nuestros procesos luego de recibir a Jesús en nuestros corazones y entregarle nuestras vidas, son todos diferentes. Hay quienes hacen un giro total impresionante, en tiempo record, y hay quienes vamos cambiando por etapas.

Pero he podido ver que desafortunadamente hay quienes conociendo la generosidad, la bondad, la gracia de nuestro Creador, deciden (porque es a conciencia) seguir haciendo y deshaciendo, cometiendo errores, aprovechándose de circunstancias y en sus mentes “justifican” sus acciones como que es algo que se les sale de las manos y se arrepienten y piden perdón para luego volver a hacer lo mismo o algo peor.

¿A quién creen que están engañando? A ellos mismos, porque a Dios, nadie lo engaña, y ellos saben bien que van a tener que rendir cuentas. Es lamentable ver que estas personas llegan pronto a lo que podemos llamar “el punto de no retorno”; ese punto donde saben que han hecho tan mal las cosas que ya no tienen perdón de Dios y entonces deciden continuar en ese ciclo y se van metiendo en más y más problemas.

Debemos orar mucho por las personas que sabemos andan en malos pasos. Hay quienes dicen que estamos en el deber de reprenderlos como hermanos que somos, pero muchas veces está de por medio el respeto por las posiciones. Si es alguien dentro de la iglesia que tiene una posición respetable, ¿cómo se hace? Si es en el trabajo, un jefe, un presidente de la empresa, ¿a quién se acude? Que Dios nos ayude y les abra los ojos y les corrija. No queda de otra.

Reactions

1
0
0
0
0
0
Already reacted for this post.

Deja una respuesta