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Kike Pavón presentó su más reciente EP titulado Punto y aparte, en una rueda de prensa organizada por Heaven Music y CVCLAVOZ.

Este evento sin precedentes contó con la presencia de los medios cristianos de comunicación más reconocidos de hablahispana. Ellos estuvieron a cargo de las preguntas

Mira la rueda de prensa en donde Kike Pavón presenta su más reciente EP titulado Punto y aparte

Preguntas de la rueda de prensa

¿Tu música transmite realidades personales, familiares o intenta acaparar el día a día de los cristianos?

KP: Mi música es una mezcla de las dos cosas. Siempre digo que una canción es buena o tiene éxito cuando el cantante es el que menos importa en esa historia. Lo que a mí me ilusiona de música es que cada persona que oiga las canciones las haga suyas y parte de su relación con Dios. Siempre intento cantar cosas que estén alineadas con mi vida. Pienso siempre en las dos cosas. Pienso que la música es un llamado y una misión de acercarnos a los jóvenes a través de ella. Analizo mucho de la problemática y de las luchas que ellos tienen; por eso también escogimos este estilo.

No podría cantar algo con lo que no me siento identificado; pero siempre intento ser muy cuidadoso en la misión que Dios me ha dado y es generar un camino para que los jóvenes se acerquen a Dios, y hagan suyas las canciones en el día y día.

¿Qué motivó a Kike Pavón a hacer un álbum urbano?

KP: Vengo de un disco muy diferente. Siempre he hecho pop rock latino; si ves mis discos anteriores siempre tengo el pop rock es lo que me mueve; pero tengo sangre latina, me gusta la música latina y siempre estoy atado a eso. Hice parón en Ayer y hoy, que es un disco más reflexivo, más de honrar a la gente que nos precedió; y siempre dije que era un paréntesis en mi carrera musical. Obviamente queríamos volver con algo muy actual, teniendo claro lo que decía antes: que la misión no es que mi música guste, sino que sirva en el día a día de esas personas para su relación con Dios, para animarlos, para guiarlos.

¿Punto y aparte tiene algo que ver con la canción «Empezar de nuevo», que hace siete años lanzaste?

KP: Tiene que ver con que tengo a Funky de invitado, y eso siempre une conceptos; pero creo que musicalmente, y la concepción de este álbum, sí es muy diferente a lo que fue Diseño original, que es donde incluyo «Empezar de nuevo».

Creo que soy la misma persona, pero no estoy en el mismo momento de mi vida; y los discos tienen que ver mucho en qué momento de tu vida estás. Hay mucha gente que dice: «Kike, has cambiado mucho»; y yo creo que sí porque todos vamos cambiando: la vida nos cambia.

Creo que lo que tiene es la misma ilusión, la ilusión no se me quita; y que, en este caso, repito invitado después de ocho años y con muchas ganas de hacerlo.

¿Cómo ha sido la experiencia de grabar en este género urbano?, cuando te hemos visto solamente cantar canciones baladas. ¿ A qué se debe este cambio?

KP: No creo que sea tan distinto a canciones como «Ganas de vivir» o lo que fue «Empezar de nuevo», «Clama», «Fácil». Quizás lo que sí es llamativo es la producción porque normalmente yo siempre he producido mi música, mitad de ella con mi banda —que venimos trabajando más de diez años— y siempre buscamos un productor externo que trabaja con nosotros. Y en este caso, yo me abandoné completamente al criterio del productor y de los que produjeron este disco porque creía que hacía falta algo diferente.

Creo que tengo una identidad particular y no pretendo cambiarla; pero al ser un cantante de pop, el pop nos permite tocar diferentes estilos, sin dejar de ser nosotros. Y no me veo como Redimi2 porque yo rapeo horrible; me encantaría rapear así de bien; pero lo único que me sale bien de Redimi2 es el «Oh, men»; y no siempre.

Pero estoy contento con este giro. Hemos intentado girar hasta el punto que se vea natural. Hay líneas que no he querido cruzar porque respeto mi identidad artística y no quiero hacer algo que no me corresponde.

Del EP, los títulos de temas que me más llaman la atención es «Un loco más» y «No puedo ni quiero»; de estos, el segundo me llama más la atención porque es una declaración, al parecer, negativa. ¿Qué quieres llevar con esta temática y por qué?

KP: «No puedo ni quiero» es una de las canciones más personales de este disco porque, en mi caso que yo crecí en un hogar cristiano, tenía esa idea de vivir mi vida a lo loco. Aunque nunca me fui de la iglesia, en mi cabeza imaginaba mi vida sin Dios; y para mí fue un punto de inflexión hace once años o catorce, que, por mucho que intentaba imaginarme mi vida sin Dios, no podía; porque mi familia, mis amigos y lo que a mí me gustaba eran parte del plan de Dios para mi vida.

Esta canción relata un poquito eso; que aunque yo intente irme lejos mental o físicamente, la gracia y el amor de Dios, una vez que lo has conocido, no te suelta; no conocerás nada igual. Por eso es un juego de palabras: no puedo alejarme, pero no puedo ni quiero tener esa experiencia, porque la mejor experiencia es estar cerca de Jesús.

«Un loco más» es una canción que sale de que creemos en los milagros de Dios, y hoy el que cree en Dios parece un loco; pero bendita locura de la cruz. Yo soy uno más de los locos que sigue creyendo que Dios puede cambiar la vida de las personas, que sí hay esperanza y que lo mejor está adelante.

¿Cómo logró esa unión perfecta de varios géneros?

KP: Tiene que ver con el equipo de gente que está detrás. Pablo Quintero está en todas las canciones, también Otto Castro, tiene mucho que ver. Creemos que debemos hablar el idioma de los jóvenes, pero sin dejar de ser natural. Pienso mucho en eso. A la hora de crear los arreglos sí teníamos ideas más urbanas; pero a la hora de defenderlas no me sentía cómodo y todas esas las eché para atrás porque pienso en la honestidad de la música.

Creo que uno tiene que ser sabio para saber qué está sonando y moverse en ese sonido; pero no te tienes que vender si no eres tú. Era algo que teníamos en frente, y quizás el productor tiraba más hacia su lado urbano y yo tiraba hacia el mío: más pop, balada llorona, y en medio nos íbamos encontrando; y poco a poco fue saliendo esto.

Cuando hablamos de que es un EP urbano, hablamos del concepto de la producción, de los ritmos; pero si yo no siento que es Kike, nunca saldré a defenderlo.

¿Si un artista no cristiano te ofrece una colaboración aceptarías y por qué?

KP: Todo depende de quién sea el artista. Aunque creo que Dios ama a todo el mundo, no todo que se hace edifica. Entonces, creo que sí hay artistas que cantan música no cristiana y con quienes podría llegar a hacer algo, porque considero que en su corazón hay algo que pueda aportar. Pero lo último que haría sería ponerme a confundir a la gente.

Yo no me represento a mí mismo, yo represento al Señor; igual que lo hacen todos los cantantes cristianos: Funky, Redimi2, Musiko, Christine D’clario, etc. Puede parecer muy jugoso, pero yo no veo el propósito detrás; tendría que decir que no porque allí sí que sería venderme. Y sé que es muy jugoso los views y la exposición, pero siento que hay una unión espiritual. No quiero confundir a los chicos. No es la misma música la que hacemos nosotros que la que hacen allí afuera: no se dice lo mismo, no se incita a lo mismo; y lo único en que se puede parecer es la manera en hacer la música, pero no considero que llevemos caminos iguales. Así que en principio de quién sea. Si habla de algo que no choca con la Biblia, yo no tendría problemas; esa sería mi medida.

La mayoría de canciones en la iglesia han sido escritas para la iglesia misma, son muy pocas las que se enfocan en componer canciones para alcanzar a la gente que está fuera, ¿qué puedes decir al respecto?

KP: Tiene que ver mucho con el llamado que tienes para la música. Aunque yo creo que sí que hay mucha música que a lo mejor puede parecer para dentro de la iglesia, que sirve perfectamente para alcanzar a la gente de fuera. Lo que pasa es que aquí viene la gran lucha: parece que no tienes que mencionar a Dios para alcanzar a la gente de fuera. Pero yo opino diferente. Creo que tenemos que ser creativos para llevar el mensaje del Señor a la gente. No por el hecho de quitar la palabra Jesús o Dios, estoy siendo creativo, estoy a lo mejor siendo más simple de lo que debería.

Mi sueño es que nuestra música cruce la frontera sin tener que quitar nuestra identidad. Si alcanzar a la gente de fuera es quitar a Jesús de las canciones, me parece que no estamos alcanzando a nadie. Creo que hay mucha música y muchos artistas que su música está al nivel en calidad y mensaje para poder sonar en cualquier radio y atraer a la gente al mensaje del evangelio. Otra cosa es la burocracia de algunos medios de comunicación que nos tienen un poquito apartados a la música cristiana.

Siendo de Burgos, con tanta arquitectura medieval y panoramas hermosos, me gustaría saber si en un futuro veremos este género urbano en algún video destacando tu tierra natal

KP: Me encantaría, y teníamos una idea así, lo que pasa es que teníamos un proyecto que estaba en camino y se cruzó con Punto y aparte por la mitad. Pero ese proyecto que estaba en camino, una de las ideas era algo así. Obviamente intentaremos, en algún momento de mi carrera musical, honrar la ciudad que me vio nacer. Que la he visto poco, no voy a mentir, porque viví poquito allí y solo he ido una vez a cantar.

La música urbana secular está afectando bastante a la juventud española, ¿quieres comenzar a ser una propuesta para los jóvenes españoles que quieren escuchar otro tipo de música con un mensaje limpio y diferente?

KP: Claro, ese fue el primer motivo cuando tomamos esta decisión. Vemos el daño que hacen las letras. No es lo mismo la música que suena en las radios y lo que hacemos nosotros. El mensaje es un mensaje que cada vez más da por bueno cosas que hace diez años era absurdo pensar. Sin ser un ataque a las personas —yo nunca ataco a las personas— pero sí que ataco el mensaje que están lanzando. Ataco la libertad con la que se aplaude la inmoralidad, se veja a las mujeres y los hombres.

A los jóvenes les gusta este tipo de música y nuestra responsabilidad es darles otra opción que no les dañe sus valores. Es lo que más queremos hacer y es la idea principal de la música.

¿Presentarás alguna canción del EP en el festival de Luis Palau “Sí, hay esperanza”?

KP: No va a estar presente porque el equipo del doctor Luis Palau me pidió una canción puntualmente y no está en este disco.

Muchas personas se reinventan en tiempos de pandemia, ¿en tu caso personal te hizo replantear algún proyecto musical?

KP: Claro. Una de las cosas que yo tenía muchas ganas de hacer es brindar un programa de acompañamiento a cantantes y artistas nuevos cristianos; en el que no les enseñamos música ni cosas técnicas, sino les ayudamos con el criterio: consejos que me hubiera gustado que me dieron hace diez años (y que me dieron. Me los dio gente como Miguel Casina, y Funky más adelante).

Cuando abrí Escuela de Ministerios Musicales, la idea era esa: poder ayudar en el criterio a muchos artistas cristianos nuevos; porque yo soy de la opinión que necesitamos más voces. Para mí, la música cristiana no es una competencia; sino un trabajo en equipo. Siento que necesitamos más artistas de más géneros; necesitamos más mujeres, chicas jóvenes que canten, que representen.

Quise crear este concepto de Escuela de Ministerios Musicales con el programa lanzadera para animarlos, ayudarlos, darles herramientas; y soñando y creyendo en el Señor, que de ahí van a salir voces para seguir llevando el evangelio.

¿Qué consejos tratas de transmitirles a esos músicos nuevos?

KP: Trabajamos primero en la motivación: por qué quieren hacer música; porque la música tiene mucho efecto fan, y eso despista a la gente. Hay mucha luz, mucho aplauso.

Yo siempre digo que nadie le pide fotos al que puso las sillas en un concierto o en una iglesia. Al final le piden fotos al que canta. Y en la Biblia, en ningún lugar dice que se valora más un servicio que otro.

Cuando empezamos a hacer música tenemos que estar muy centrados en las motivaciones, en los criterios, en qué queremos conseguir. Vamos un poco a las bases de sus motivaciones, ayudarles a definirse. Pero sobre todo, yo soy muy fan de plantar bien las bases, porque unas buenas bases hacen que haya una casa alta.

En tiempos de pandemia se sufre como músico, ¿eso llegó a pasar en el lugar donde vives?

KP: En mi caso es diferente porque lo que conoce la gente es mi parte musical. Yo sirvo a tiempo completo en mi iglesia desde hace quince años, mucho antes incluso de cantar. Y me considero un privilegiado porque el Señor me ha bendecido. Sí que he visto mucha gente que ha sufrido y que también se ha reinventado. La realidad ha cambiado para muchos músicos.

En mi caso no ha sido así porque tengo diferentes trabajos, y los he podido seguir haciendo, gracias a Dios. No niego mi preocupación por mucha gente que ha estado sirviendo a Dios en la música y se encuentran en un momento difícil. Y he intentado buscar la manera, por lo menos de los chicos que me acompañan, de estar siempre pendientes de ayudarles con trabajo porque esto nos ha tocado a todos.


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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