“En ti, Señor, busco refugio,  jamás permitas que me avergüencen; en tu justicia, líbrame.” Salmos 31:1

En ocasiones y cuando nos toca enfrentar el sabor amargo de una injusticia, es difícil confiar en que Dios saldrá en defensa nuestra, especialmente viendo que todo alrededor nuestro parece acusarnos. El creer y dejar que él sea nuestro refugio, nos permite dejar que Él obre, nos saque en victoria y no seamos avergonzados. Si hoy estas triste por algún motivo, anímate que Dios no permitirá que la injustica prevalezca.

Por Danitza Luna

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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