“Huyan de la inmoralidad sexual. Todos los demás pecados que una persona comete quedan fuera de su cuerpo; pero el que comete inmoralidades sexuales peca contra su propio cuerpo. “ 1 Corintios 6:18 (NVI)

Cuando un noviazgo está  basado en sentimientos con facilidad se pierde el respeto, ya las palabras y momentos de diversión se cambian por acciones ilícitas, y entonces surge la pregunta: “¿Me amas? Entonces demuéstralo” Como si la única forma de demostrar amor fueran los besos y las caricias. Por ello, si hoy te encuentras en esa situación no tengas temor de decirle que se detenga, no creas que si lo haces él o ella ya no te querrá, porque no será así, pues es mejor que se aleje de ti en lugar de quedarse para robarte una de las cosas más preciadas que Dios te ha dado: la virginidad.

No juegues con fuego, y ¡huye! Al igual que José, de no ser así, el resultado podría ser una embarazo no deseado, una enfermedad venérea, perder el privilegio de servir a Dios y de la eternidad en caso de permanecer en la inmoralidad. Recuerda la persona que te ama, te respeta.

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Por Ruth Mamani

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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