“Como ciudad sin defensa y sin murallas es quien no sabe dominarse.” Proverbios 25:28 (NVI).

Una de las cosas que más nos suele costar es dominar nuestro carácter. Algunos tienen en esta área una batalla constante tratando de contener los ataques de ira y enojo que terminan afectando la paz de los que lo rodean. Sin embargo, Dios nos ha dado algo muy especial que es el dominio propio. De tal manera podemos hacer frente a las situaciones que día a día nos pueden hacer perder la paciencia.

Si hoy reconoces que tienes problemas con tu mal carácter, que tienes reacciones desproporcionadas con la situación, que explotas y dices cosas de las que luego te arrepientes, pide a Dios que te de ese dominio propio que todos necesitamos para vivir en paz.

Por Giovana Aleman

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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