Una relación tóxica, es aquella en la cual ambos o una de las partes hace daño, se hacen daño. Puede ser una relación de pareja, pero también ocurre entre amistades, entre compañeros de trabajo y hasta dentro de la familia.

Si la relación en la que te encuentras te hace sentir manipulado, amenazado, acosado, maltratado o sientes que no te están respetando, que te hacen sentir inferior, analiza y toma la decisión que debas tomar para salir de ella.

Hay casos en los que una persona se aprovecha de la otra, es decir, todo lo hace de acuerdo a sus propios intereses y por lo general es una persona dominante y se disgusta cuando no tiene el control sobre toda decisión en la relación.

Este tipo de relación se da, cuando una persona es de carácter fuerte, dominante y la otra es susceptible a las culpas, es más sensible y vulnerable. Sin embargo, no siempre son muy evidentes los métodos para controlar a la otra persona. Por eso hay que estar muy atentos.

Existe la relación en la que una de las partes tiende a denigrar, menospreciar e irrespetar a la otra. A veces lo hacen como bromas que causan gracia, pero en el fondo las bromas llegan a burlas o faltas de respeto. Es una manera de vejar al otro disimuladamente. También se da el caso en que una de las partes se enfurece por que le haces una crítica aunque sea constructiva o porque no estés de acuerdo con el o ella en algo. Al molestarse, está manipulando, chantajeando emocionalmente. Este tipo de personas por lo general echa la culpa de su enojo a los demás.

Hay relaciones en las que una de las personas lleva su independencia tan lejos que no hablan ni de lo que van a hacer ni de lo que hicieron en el día y se molestan si les preguntas. No hay manera de tener una conversación cordial, ya que cualquier intento de iniciar una conversación lo toman como que les estás averiguando la vida.

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Otro tipo de relación tóxica es aquella en la que utilizan al otro  para obtener lo que desean y la otra parte siempre está complaciendo los deseos del ese.

Esta persona llega a perder las amistades, y hasta su propia personalidad. Es el tipo de relación en la que la persona pasiva llega a pensar que no tiene vida si el otro o la otra, sea familia, amiga, etc., se van.

Muchas relaciones tóxicas, sin embargo, te hacen sentir bien porque luego del maltrato tal vez vengan muchos días de amor y detalles. La mayoría de las personas piensan que con el tiempo todo va a cambiar y mejorar. La realidad es que si estás en una relación así, te debes alejar. Debes analizar si estás haciendo actividades para ti, si te estás cuidando, si tienes amistades con las que puedes interactuar, salir, compartir sin tener problemas con la otra persona. Pregúntate si tu vida sería mejor sin esa relación.

Las relaciones tóxicas son dañinas a nivel espiritual y a nivel físico también llegan a serlo. Puede mermar la auto estima y también llegar al abuso físico. Este tipo de relaciones hay que eliminarlas. Si sientes que estás en una relación tóxica, es bueno que busques ayuda si no logras convencerte tú mismo (a) de que te debes alejar. La mayoría continúa en este tipo de relaciones por temor a no conseguir algo mejor. Son casos difíciles, pero todo se debe a la complejidad del ser humano. ¡Desintoxícate!



El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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