Una de las muchas historias maravillosas que se registran en la biblia es la de Josué y el muro de Jericó que se relata en el capítulo 6 del libro que lleva el mismo nombre del personaje de este hecho.

Dios puso Jericó en las manos de Israel, pero está ciudad estaba fuertemente protegida por un enorme muro que sería derribado al séptimo día, una de las instrucciones que Dios había dado era: “…Vosotros no gritaréis, ni se oirá vuestra voz, ni saldrá palabra de vuestra boca, hasta el día que yo os diga: Gritad; entonces gritaréis.” Josué 6:10 (NTV).

Qué difícil debió ser guardar silencio y rodear durante 6 días la ciudad, quizás para muchos era ilógico o quizás otros se preguntaban ¿cómo destruiremos los muros estando callados y dando vueltas?

El silencio es la ausencia de sonido o ruido. Muchas veces en los momentos de dificultad o en medio de las batallas tendemos a desesperarnos y a gritar con la esperanza de que alguien nos ayude; esto es natural en el hombre pero en Dios a veces es necesario guardar silencio.

Salmos 37:7 dice: “Guarda silencio ante Jehová, y espera en él. (…)” (RVR1960).

Cuando la necesidad toca el hogar, la enfermedad se manifiesta o los tiempos de tormenta están azotando nuestras vidas, nuestra primera reacción es reclamarle a Dios y decirle ¿Por qué a mí? ¡Yo confiaba en ti y me fallaste! ¿Te has olvidado de mí? Y podríamos seguir elaborando una lista infinita de reclamos comunes que se hacen.

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A veces solamente es necesario callar con la confianza que Dios tiene el control; ese silencio en el momento indicado es una muestra de Fe. Es cierto que es difícil hacerlo pues en esos momentos tenemos la necesidad de hacer y hacernos muchas preguntas y reclamos.

Israel se esforzó y guardó silencio durante varios días, su obediencia y su fe, le permitieron ver un maravilloso milagro; quizás en su momento no entendieron por qué debían callar pero lo hicieron con la confianza de que Dios tenía un plan. Tal vez hoy tienes muchas cosas que pedirle o preguntarle a Él, pero solamente debes guardar silencio y esperar.

Recuerda el silenció acompañado de Fe es una muestra de confianza en Dios.

Por Judith Quisberth

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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