“Fijemos nuestra mirada en Jesús, pues de él procede nuestra fe y él es quien la perfecciona. Jesús soportó la cruz, sin hacer caso de lo vergonzoso de esa muerte, porque sabía que después del sufrimiento tendría gozo y alegría; y se sentó a la derecha del trono de Dios.” Hebreos 12:2 (DHH)

¿Cuántas veces hemos sido engañados por hacer caso a nuestros ojos? Muchas veces nos dejamos llevar por lo que vemos y creemos que nuestro matrimonio llegó a su fin, que nuestro hijo(a) que tiene problemas de adicción no tienen solución, que nunca podremos encontrar un trabajo para mantener a la familia, que nuestro negocio es un fracaso, que la enfermedad acabará con nuestra vida y por más que oremos no vemos que  hay esperanza.

Sí seguimos viendo el problema y las circunstancias, nunca podremos ver el poder de Dios obrando en nuestra situación o necesidad. La Biblia nos dice que pongamos nuestra mirada en Jesús y caminemos por fe, creyendo en Dios y su poder.

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El enemigo es astuto y siempre trata de engañarnos y desanimarnos a través de lo que ven nuestros ojos. Los problemas personales, familiares y laborales pueden parecer no tener una solución. Los diagnósticos médicos pueden ser devastadores. Pero si dirigimos nuestra mirada a Dios y tenemos fe en Él, podremos ver su gloria.

Pon tu vida en sus manos de Dios y camina por fe, así entenderás que no estás solo (a) y que tu situación tiene un propósito glorioso.

Cada vez que te desanimes o pierdas las esperanzas, levanta tus ojos al cielo, fija tu mirada en Jesús y no dejes que nada te haga dudar de Su poder.

“Pero benditos son los que confían en el Señor y han hecho que el Señor sea su esperanza y confianza.” Jeremías 17:7 (NTV)

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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