Es increíble ver a un siervo de Dios que en medio de toda dificultad su mirada siempre estuvo puesta en su creador, porque adondequiera que Pablo iba predicaba el evangelio, y cada vez que lo hacía el reino de las tinieblas corría peligro. Esta situación enfadó a satanás quien, al verse amenazado, envió un espíritu maligno para impedirle que siguiera con su ministerio.

¿Cuál es tu sentir cuando intentas dar lo mejor de ti, hacer lo correcto, ser obediente y aun así las cosas parecen marchar al revés? Sí, es justo como Pablo se sentía, quizá sus fuerzas de a poco se debilitaban y cuando le pidió a Dios que le quitara ese sufrimiento, Él le contestó:

“(…) Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.” 2 Corintios 12:9 (RVR1960)

Quizá hoy te encuentras en un callejón sin salida, en una de esas situaciones donde estás a punto de tirar la toalla, porque por más que hayas puesto todo tu esfuerzo por alcanzar aquello que esperas, no parece ser suficiente.

Lamentablemente, el temor  a volver a fallar en lo mismo invade tu mente  y te preguntas: ¿por qué seguir insistiendo, si sé cuál será el fin? Posiblemente un espíritu de derrota llena tu ser poniendo límites a tus capacidades, pero déjame decirte que aún en situaciones como esas Dios está presente para darte el aliento que tu alma necesita.

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No dejes que satanás te impida obtener la victoria, deshazte de todo pensamiento que quiera desanimarte, pelea la batalla de la fe, y al igual que el apóstol Pablo, ¡verás la victoria del Señor!

Tal vez tu corazón afligido te llevó a recurrir a algún amigo o familiar, pero recuerda que la palabra de Dios tiene un poder vivificador, y no sólo recibirás su consejo, también serás confortado y fortalecido.

Porque así como Dios le dijo a Pablo te dice a ti también: “Mi gracia es todo lo que necesitas”. Y… ¿Qué es la gracia? Es un favor inmerecido. ¿No es maravilloso saber que no tenemos que hacer nada para obtener el favor de Dios?  Simplemente recibirlo como un regalo.

Hoy te invito a tomar ese regalo, no importa por lo que hayas tenido que atravesar o la situación en la que actualmente te encuentras, sólo permite que la gracia de Dios te fortalezca y podrás vivir una vida en victoria.

Por Ruth Mamani

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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