Probablemente, la versión más conocida y leída de la Biblia es la Reina Valera de 1960; sin embargo, con el paso de los años se ha masificado el uso de traducciones que utilizan un lenguaje más moderno. Esto ha hecho que mayor cantidad de personas tengan acceso a la Biblia y sea entendida por una nueva generación que emplea otro lenguaje. Pero, con tanta variedad de traducciones, ¿cómo podemos saber cuál de ellas escoger?

Ante todo, debemos entender que la Biblia fue escrita en diferentes idiomas. Al igual que sucede con todas las lenguas del mundo, cada una de ellas tiene frases que no tienen significado ni traducción. El concepto de estas palabras varía de acuerdo al contexto histórico en que se dan, o también según la frecuencia de uso. Por ejemplo, en español antiguamente se solía utilizar la palabra “empero” en vez de “pero”; no obstante, hoy en día su uso casi se ha extinguido. Lo mismo sucede con otros idiomas cuando los tiempos cambian y en lenguaje también. Estos factores hacen que la traducción de la Biblia sea un trabajo difícil.

¿Por qué las traducciones de la Biblia son diferentes?

El Dr. Douglas Stuart, profesor del Seminario Teológico Gordon-Conwell, señala que la Biblia es traducida de dos maneras: literal y semánticamente.

  1. Traducción literal de la Biblia: Es cuando los textos originales son traducidos del mismo modo en que fueron escritos. En ocasiones, esto es un problema pues hay frases que carecen de un significado igual en español; sobre todo porque el lenguaje en que fueron escritas son muy antiguas. Esto explica porqué hay versículos que parecen ser un poco confusos al momento de leerlas.
  2. Traducción semántica de la Biblia: Esta clase de Biblias se centran en el significado de las oraciones. En lugar de traducir una frase tal y como fue escrita, le dan mayor importancia a la representación de la misma. Si una palabra no tiene sentido ni coherencia en español, los traductores buscan el significado más parecido en nuestro idioma y lo escriben de esa manera para que sea entendible.
Te interesa:  Estoy junto a ti

¿Cuál de todas debo leer?

El hecho de que hayan diferentes traducciones de la Biblia no significa que una sea mejor que otra. En realidad, la diversidad en las traducciones es de beneficio para todos, pues nos ayuda a tener una mejor comprensión de la Palabra de Dios. Es por ello que los teólogos recomiendan que la lectura de la Biblia no sea en una única versión, sino en varias. De esta manera podemos enriquecernos con la traducción literal y el significado de acuerdo a nuestra vivencia actual.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

ARTICULOS RELACIONADOS

Dejar una respuesta