¿Te ha sucedido que cuando te presentaron a alguien, a los pocos minutos ya habías olvidado su nombre? La gran mayoría caemos en este error, y según la ciencia, memorizar los nombres de las personas afecta a las relaciones interpersonales.

Hay personas que, debido a sus trabajos, deben recordar muchos nombres en un corto período de tiempo. No obstante, la memorización de nombres no solo les compete a ellos, sino a todos quienes quieran hacer nuevos amigos. Esto es porque al «recordar el nombre de alguien, les muestra que son importantes para ti y esto puede construir una buena relación».1 Diferentes investigadores encontraron que el simple hecho de decir correctamente el nombre de alguien y recordarlo deja una fuerte impresión en los estudios, negocios y en los demás ámbitos sociales. Los nombres no son una simple denominación, sino que «ellos representan la historia, valores, cultura y más».2 Por lo tanto, para establecer un vínculo con los demás debemos recordar sus nombres y pronunciarlos bien.

Para lograrlo, aquí tienes algunas ideas:

– Repite el nombre

Apenas te presenten a alguien, repite su nombre y presta atención a la conversación. Cuando dejamos que nuestra mente divague hacia otros temas, olvidaremos el nombre que acabamos de aprender. Por consiguiente, debemos escuchar atentamente a lo que se dice. Un ejercicio que puede ayudarte a recordar de manera aun más sencilla es preguntando por el origen de su nombre. Algunas personas tienen historias peculiares del porqué sus padres los nombraron de esa manera, y cuando escuchamos esas anécdotas, podremos vincular fácilmente el nombre con la historia y el rostro.

– Vincula el nombre con algo particular

Los nombres comunes son fáciles de relacionar con algo que ya conocemos. Por ejemplo, si te presentan a alguien llamado José, puedes asociarlo con el personaje bíblico o con cualquier otro José que conozcas. Si se trata de un nombre fuera de lo común, puedes relacionarlo con algo específico que sucedió el día que conociste a la persona. Cualquiera sea el caso, lo importante es que unas detalles extras para recordarlos aparte del nombre.

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– Fíjate en una buena característica de la otra persona

Fíjate en lo que más resalta de la otra persona. ¿Tiene una bonita sonrisa? ¿Te agrada el sonido de su voz? Resalta sus cualidades positivas y asócialas a su nombre. Por ejemplo: María tiene un buen sentido del humor. María – agradable.
Al destacar una buena característica de la persona que acabas de conocer, no solo recordarás su nombre con mayor facilidad, sino que también será un motivo de conversación o el primer paso para profundizar su amistad.

– Cuando te despidas, vuelve a repetir su nombre

Despedir a alguien por su nombre, especialmente cuando es la primera vez que lo conoces, es un sinónimo de que te interesa genuinamente. Además este gesto deja una buena impresión en la otra persona y le hace saber que sí prestaste atención a la conversación. Y si deseas continuar en contacto, puedes pedirle su información -si desea dártela- para que continúen comunicándose.

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

1Clifford, C. (2016). 11 memory hacks to remember the names of everyone you meet. Recuperado el 25 de octubre de 2018, de https://www.cnbc.com/2016/09/21/11-memory-hacks-to-remember-the-names-of-everyone-you-meet.html
2Patrick, W. (2018). Make Friends Quickly Through Mastering Their Names. Recuperado el 25 de octubre de 2018, de https://www.psychologytoday.com/intl/blog/why-bad-looks-good/201810/make-friends-quickly-through-mastering-their-names

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