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La piel es un tejido formado por miles de células cuyo tiempo de vida es limitado, éstas al morir se desprenden en forma de hojuelas blancas para luego ser reemplazadas por otras células nuevas. Este proceso es normal en el cuerpo de todas las personas.

Sin embargo, existen casos en los que hay una presencia excesiva de piel muerta causada por seborrea y algunas otras enfermedades. Esto es bastante notorio sobre todo en el cuero cabelludo,  debido a que cada filamento retiene las escamas de piel muerta. Este tipo de caso es clínicamente conocido como caspa.

La recomendación más normal es una buena alimentación, tomar bastante agua y consumir frutas, lo que  puede ayudar a hidratar la piel en todo el cuerpo. El consumo de alimentos que contengan zinc también es bastante recomendable. Además se debe cuidar el aseo personal, lavando con regularidad el cabello con un buen champú. La solución está en mantener un cuidado personal y físico.

Algo similar pasa con el pecado. La naturaleza inclinada a hacer el mal está presente en todas las personas y nadie está exento de ser influenciado por ella, pero pareciera que algunos saben mantener a raya esos deseos con más éxito que otras.

Para empezar, debemos reconocer nuestra insuficiencia para lidiar con el pecado, pero si levantamos una bandera blanca de rendición, no lo hacemos ante el pecado mismo sino ante Dios para que nos ayude a luchar con su poder.

Pablo escribe: “Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.” Gálatas 5:17 Versión Reina-Valera 1960

Necesariamente alguno, la carne o el espíritu, va a reinar en nuestra vida influenciando nuestro carácter, nuestras decisiones e incluso afectando a personas que tenemos alrededor nuestro y comprometiendo nuestro futuro.

Pero Dios no nos deja a merced del pecado, sino que nos da la solución a través de su palabra motivándonos a mantener un cuidado espiritual.

“¿Cómo podrá el joven llevar una vida limpia? ¡Viviendo de acuerdo con tu palabra! Yo te busco de todo corazón; no dejes que me aparte de tus mandamientos. He guardado tus palabras en mi corazón para no pecar contra ti.” Salmos 119:9-11 Versión Dios Habla Hoy

Si la caspa es igual a la falta de cuidado personal, el pecado es igual al descuido en el ámbito espiritual. No importa qué tanto trabajes para cubrirlo o evitar que sea visible, al final siempre habrá alguien que logre notarlo.

Recuerda: El pecado no se elimina desde afuera sino desde adentro, alimentando el espíritu y renovando constantemente nuestra mente por medio del estudio de la biblia.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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