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En la antigua Grecia durante los siglos IV y III a.C., comenzó a desarrollarse una corriente filosófica llamada Escuela Cínica.

En aquella época los filósofos eran considerados hombres eruditos que además de buscar la razón de todas las cosas, intentaban idear vías para llegar a la felicidad, la paz, el bienestar, la salud, el desarrollo social, etc. Entre todos los pensadores de la época, vamos a destacar a  Diógenes de Sinope, el fundador del Cinismo.

Esta corriente filosófica postulaba que la verdadera felicidad no se encontraba en la riqueza, el poder político, la abundancia de bienes, posiciones sociales, logros intelectuales, etc. No es que esté mal tener todo esto, pero establecer la felicidad sobre todo lo antes mencionado no garantizaba completa paz porque se trataban de circunstancias momentáneas y objetivos que podían perderse en cualquier momento.

La fama del cinismo como estilo de vida se extendió mucho más cuando Alejandro Magno visitó a Diógenes, quien viva en una cueva sin más posesiones que una capa. Al llegar ante el filósofo, el general le preguntó que si deseaba algo, él podía dárselo. Diógenes respondió diciendo: “Sí, que te apartes un poco y no me tapes el sol” Tal respuesta dejó claro que tenía todo lo que quería y no deseaba nada más.

Aunque hoy en día sería un extremo marcharse a vivir a una cueva y despojarse de toda posesión hasta quedar únicamente con una manta, quizás podríamos aprender un poco de esta filosofía de vida.

Mateo 6:25-26 dice: “Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?” Versión Reina-Valera 1960

En esta porción Bíblica, Jesús habla a quienes se empeñan en buscar constantemente riquezas terrenales como objeto de su felicidad. Es una amigable amonestación a quienes andan afanados buscando más posesiones creyendo creen que serían más felices si ganaran más dinero, si tuvieran más oportunidades laborales, si tuvieran otro automóvil, si vivieran en una casa más grande, etc. y nunca terminan de contentarse con nada.

Es muy interesante porque Jesús no sólo busca un cambio en el enfoque de vida, sino que nos guía a establecer la confianza en Dios mencionando que Él conoce todas nuestras necesidad y que al igual que provee para las aves del cielo, puede proveer para nosotros porque valemos más.

La corriente filosófica cínica se estropeó con el tiempo. Muchos de sus partidarios comenzaron a dejar de preocuparse por la salud, la muerte e incluso por los padecimientos de su prójimo por considerarlos estorbo para llegar a la felicidad total. Por todo esto, ser cínico hoy es símbolo de una falta de sensibilidad ante el dolor ajeno.

Pero más poderosa que una corriente filosófica es la Palabra de Dios, la cual nos instruye a poner nuestro enfoque en lo espiritual antes que en lo terrenal. No que no luchemos por tener bienestar económico y social, sino que sepamos contentarnos con lo que tenemos hoy.

1 Timoteo 6:8 dice: “Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.” Versión Reina-Valera 1960

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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