En una clase que recibí de crecimiento espiritual, el educador mostró una carta con la consigna de que hiciéramos con ella todo lo que desearíamos hacer a nuestro enemigo. El sobre fue pasando uno por uno y cada cual hacía algo desagradable como arrugarlo y hasta pisotearlo. Finalmente llegó a manos del instructor quien abrió la carta y reveló que dentro estaba escrito el nombre de Jesús.

Es primordial comprender que siempre que dañemos a nuestro hermano lastimaremos  también a Jesús. La Palabra de Dios dice:

“Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego.” Mateo 5: 21-22 (RVR 1960)

¿Alguna vez has asesinado? La Biblia dice que aquel que se enoja o insulta a su hermano recibirá el mismo juicio que un homicida. Por tanto, si crees que eres libre de esta acusación, es fundamental que examines si estás enojado con alguien.

La realidad es que todos en algún momento de nuestras vidas hemos ofendido o nos hemos enfadado con alguien, porque es más fácil enojarse y herir al otro que solucionar el conflicto, entonces ¿qué haremos para estar aprobados por Dios?.

Te interesa:  ¡Ámate y acéptate!

“Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.” Mateo 5:23-24

La Palabra del Señor es clara con respecto a lo que debemos hacer: “anda, reconcíliate primero con tu hermano” Si estás en conflicto con alguien porque quizá te han lastimado con insultos u otras actitudes, aunque consideres que el otro tiene la mayor parte de la culpa, es preciso “Reconciliarte”, pedir perdón y enterrar el pasado, de lo contrario tu relación con Dios será la que estará en problemas.

Recuerda: al dañar a tu enemigo puedes lastimar a Jesús.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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