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7 maneras de relajarte cuando estás estresado

Un poco de estrés nos ayuda a ser responsables y cumplir con nuestras obligaciones; pero, mucho estrés nos deja profundas secuelas emocionales y físicas. Es importante aprender a equilibrar todos los aspectos de nuestra vida y no dejar que ninguno se vaya al extremo; es por ello que debemos controlar el estrés antes que él nos controle. Éstas son algunas maneras rápidas con las que puedes relajarte:

1. Toma un baño de agua caliente:

Muchos estudios científicos han demostrado que tomar un baño de agua caliente tiene beneficios para la salud, pues, ayuda a la circulación sanguínea, relaja los músculos y el sistema nervioso, reduce el nivel de azúcar en la sangre, fomenta el balance de las hormonas, además, ayuda a la regeneración de las células de la piel. Ya sea en la ducha o en la bañera, el agua caliente es una forma rápida de relajar tu cuerpo y disminuir el estrés.

2. Camina:

Los médicos recomiendan mantener el cuerpo en constante movimiento y no llevar una vida sedentaria. Aunque no parezca, esto puede ser un gran remedio anti estrés. Cuando quieras despejar tu mente y alejarte de tus preocupaciones, sal a caminar a algún lugar que te parezca tranquilo y donde puedas disfrutar el ambiente. Recuerda que ese paseo no es para que te concentres más en tus problemas, sino para que te relajes y te concentres en cosas positivas.

3. Desconéctate de la tecnología:

El sonido de las notificaciones, o la ausencia de ellas, puede añadir más estrés a tu vida. No dejes que la tecnología se convierta en una carga más; separa un tiempo para disfrutar de alguna otra actividad que no incluya aparatos electrónicos y verás la diferencia. También puedes dedicar esos momentos para culminar alguna otra tarea que dejaste pendiente, o simplemente para tomar una siesta corta.

4. Canta y baila:

No importa si tienes una voz prodigiosa, o si cuando cantas todos huyen; lo importante es cantar. La música tiene un efecto casi instantáneo porque puede cambiar tu sentido del humor en cuanto comienzas a cantar. Si a esto le añades los beneficios del baile, comprobarás cómo tus preocupaciones se sienten más ligeras. Si sabes tocar algún instrumento musical, no desaproveches tu talento y ponlo en práctica. ¡La música es un regalo y debemos aprovecharla!

5. Lee:

La lectura disminuye el estrés. Algunas personas se quedan dormidas cuando leen, pero este hecho -además de ser una señal de falta de práctica en lectura- es un signo de relajación. La lectura hace que uno se interne en un estado de tranquilidad y se enfoque en el tema sobre el cual está leyendo; por lo cual, es una cura rápida para la preocupación. Un excelente libro que te ayudará en cualquier momento es la Biblia, allí encontrarás textos como éste: Perdida ya toda esperanza, llamé a mi Dios, y él me respondió; ¡me liberó de la angustia! Dios está conmigo: no tengo miedo. Nadie puede hacerme daño.” (Salmos 118:5-6 TLA).

6. Pasa tiempo con tus amigos:

No tengas miedo de confiar tus preocupaciones a alguien. Los verdaderos amigos estarán allí para entenderte, y si no les dices qué te ocurre, no hay manera de que ellos lo sepan. Cuando necesites alejar el estrés de tu vida, reúnete con tus amigos y pasa tiempo de calidad con ellos. Si por motivos de tiempo es difícil que te encuentres con ellos, siempre puedes confiar con Dios. Él es el amigo más fiel que puede existir, y además, está interesado por ti.

7. Practica tu pasatiempo preferido:

Si tienes un pasatiempo, entonces dedica un tiempo para hacerlo. Si hay algo que te gustaría hacer pero que no te atreves, entonces ahora es el mejor momento. Reemplaza tus preocupaciones con alguna actividad que mantenga tu mente centrada en otra cosa. Recuerda que tu actitud influye mucho en los resultados que obtengas. Si estás predispuesto a lo malo, entonces eso es lo que ocurrirá; pero, si te concentras en lo bueno, verás que hay más razones por las cuales estar felices que por las que estresarse.

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

 

Un día a la vez

“Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal”. Mateo 6:34

Un viejo coro cristiano, decía: “Ayúdame hoy, yo quiero vivir un día a la vez…” y un conocido dicho popular dice: “No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”

Que importante es saber que si bien la planificación es buena, no somos dueños de nuestro futuro, lo que tenemos es nuestro hoy y recuerdos de un pasado que ya no está. Pero el futuro es incierto, se presenta como una hoja en blanco en la que pronto se escribirá una nueva historia.

Esta inseguridad o incertidumbre acerca del futuro es lo que nos hace tantas veces, temerosos de lo que pudiera pasar, generando estrés y hasta enfermedades emocionales o físicas.

A veces vivimos como si el mañana nos perteneciera, llevando una vida casi de manera automática en la que van pasando las semanas, los meses y los años. En otras oportunidades no valoramos el tiempo, tal vez lo perdemos en actividades que no suman o en discusiones que no llevan a ningún lado.

O quizás, inconscientemente creemos que el tiempo nunca se agotará y somos “postergadores crónicos”, Seguramente has escuchado frases tales como: el lunes comienzo la dieta, el año que viene retomo mi estudios, o bien: me voy a inscribir en el gimnasio para comenzar a hacer actividad física. Y lamentablemente pasa el tiempo y las decisiones se siguen postergando.

Que importante que podamos valorar cada día, como si fuera el último que te toca vivir. Si supieras que hoy es tu último día de vida, ¿Qué harías?, ¿Cómo distribuirías tu tiempo? Seguramente harías una lista de prioridades, dándole más lugar a los afectos y a las cosas realmente importantes. Tal vez irías delante de Dios, para terminar de ponerte a cuenta con Él, en una actitud de rendición total.

Yo creo que en ese caso te despojarías de cosas que te hacen perder el tiempo, para darle valor a lo verdaderamente relevante como tu relación con Dios y tu familia.

La vida es un regalo que nuestro Padre nos dio, por lo tanto debemos vivir honrando esta preciosa oportunidad, ¿cuantas veces nos olvidamos de ser agradecidos, por las cosas que recibimos día a día, simplemente porque nos acostumbramos a que están ya que Dios las provee?

Vive tu día con intensidad, valorándolo, dándole la importancia que realmente tiene como regalo del Señor. Vívelo como si fuera el último que te toca vivir, con una actitud agradecida y honrando a Dios, el dador de la vida.

Por Daniel Zangaro

 
El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Hablemos de la ansiedad

No hablo de la canción, muy linda por cierto del cantautor venezolano Chelique Sarabia.

Hablo del trastorno emocional que se puede apoderar de nosotros en cualquier momento. La ansiedad es una angustia generalizada y muchas veces no sabemos ni la razón por la cual estamos angustiados. Sucede mayormente después de temporadas de estrés. Pasa la temporada de estrés y es posible quedarnos con la sensación de ansiedad.

Las causas de la ansiedad generalizadas se desconocen, se dice que puede venir por los genes. Este trastorno ahora se conoce como TAG (trastorno de ansiedad generalizada). Si esa sensación de preocupación, de tensión dura unos seis meses o mas, es momento de ver a un especialista.

Entre los síntomas que acompañan ese estado de ánimo están la fatiga, la dificultad para concentrarse, problemas para dormir o permanecer dormido, trastornos del carácter, irritabilidad y una constante inquietud y preocupación. Incluso puede haber problemas físicos asociados con el trastorno. Puede haber problemas digestivos, sudoración, palpitaciones, dificultad para respirar y tensión muscular.

Los tratamientos por lo general van a consistir en psicoterapia y medicinas. Pero hay muchos productos naturales que contribuyen con el control de los síntomas. Tomar tilo o manzanilla en lugar de bebidas con cafeína, ayuda. En los lugares de comida natural, tienen unos productos llamados Flores de Bach, que son concentrados de hierbas, flores, y semillas naturales, que inhalados o consumidos, tienen efectos terapéuticos.

Parece mentira, pero tenemos que concientizar la respiración. Hay personas que han logrado bajar su nivel de presión, que estaba alta, a través del control de la respiración. Aprende a respirar con conteo, es decir, inspira contando hasta 4, retén el aire contando hasta 7 y exhala contando hasta ocho, haces una pausa y repites varias veces la secuencia. Es algo que hago incluso antes de dormir, porque me ayuda a relajarme.

El ejercitarnos físicamente también contribuye a calmar la ansiedad, incluso la depresión. La actividad física nos hace sentir bien. Siempre digo no a los excesos, pero lograr aunque sea media hora de caminar y movernos durante el día todos los días, es muy saludable. Hablo de la depresión, porque un trastorno grave de ansiedad puede generar en depresión.

Los olores cítricos, naranja, limón, pomelo o toronja contribuyen a subir el ánimo.  Mantén estas fragancias en tu casa y los colores cálidos también ayudan a sentirnos más alegres.

Déjame saber tu opinión acerca de este tema.

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Qué hacer en tiempos de angustia?

“Entonces clamaron a Jehová en su angustia, y los libró de sus aflicciones”. Salmos 107:6

Los tiempos de angustia generalmente están caracterizados por el dolor y la prueba. Los pensamientos parecen estar fuera de control, vienen una y otra vez, como dardos venenosos tratando de amedrentar, llenarnos de temor e incertidumbre.

De manera recurrente llega a nuestra mente la misma pregunta: ¿Y si todo sale mal? ¿Y si esta situación no cambia? ¿Qué será de mi familia? ¿Qué será de mi vida? ¿Terminaré avergonzado cuando me pregunten dónde está tu Dios?

La palabra angustia viene del latín angustĭa (“angostura”, “dificultad”), la angustia es la congoja o aflicción. Se trata de un estado afectivo que implica un cierto malestar psicológico, acompañado por cambios en el organismo (como temblores, taquicardia, sudoración excesiva o falta de aire).

Desde una mirada psicológica podemos definir la angustia como la reacción de un individuo frente a una situación traumática, cuando no puede dominar las excitaciones de origen externo o interno. Es un estado de tensión acumulada y que no pudo ser descargada.

Cuando sucede esto y con tantas preguntas en la mente, muchos procuran respuestas  y en su afán, suelen buscarlas en lugares y personas equivocadas.

En su desesperación algunos consultan con la señora del barrio que se dedica a tirar las cartas, otros creyendo que lo que necesitan es tener más suerte, recurren a amuletos o supersticiones, mientras que otros comienzan a pedir una cantidad de consejos entre parientes o amigos, casi haciendo una especie de encuesta.

Abrir el corazón a las personas es peligroso y más cuando ni siquiera conocemos su estilo de vida, su sistema de valores y creencias que son en definitiva los determinantes de su comportamiento.

Cuanta gente termina aún más herida por buscar ayuda en las personas equivocadas y que tremendamente peligroso es abrir el corazón a quienes simplemente se conocen en un chat o por redes sociales, sin saber absolutamente nada de ellos.

A veces en lugar de recibir ayuda, solo se logra más dolor o el amargo sabor de la indiferencia o peor aun sentir que la situación que uno confió en privado, ahora se hizo pública sintiéndonos invadidos y traicionados en nuestra confianza.

¿Entonces es importante y correcto pedir ayuda? Por supuesto que sí y en primer lugar debemos invocar a nuestro Padre amoroso quien siempre estará disponible y sus oídos atentos a nuestra oración.

El salmista nos dice a quien es necesario invocar en el día de la angustia, ya que solo Dios es quien en realidad tiene todo poder para cambiar nuestro actual estado y proveer una real solución para nuestros problemas.

“En mi angustia invoqué a Jehová, Y clamé a mi Dios. El oyó mi voz desde su templo, Y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos.” Salmos 18:6.

En el mismo sentido, leer salmos 118:5 y Jonás 2:2.

Por lo tanto, si hoy tu vida se ha llenado de angustia, si los pensamientos te aturden y el futuro se presenta como una incierta amenaza, invoca a tu Dios, el único que tiene todas las respuestas, solo Él te ama con un amor perfecto y desinteresado. ¡Quien como Él, para cambiar tu situación actual, devolverte el gozo y la paz que sobrepasa todo entendimiento!

Por Daniel Zangaro

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Estás en exámenes? ¡Relájate!

Si sufres de estrés o ansiedad en la época de exámenes, aquí encontrarás algunos consejos útiles para remediar esta situación:

Antes del examen:

  • Duerme: Algunos creen que pasar la noche en vela es la mejor manera de estudiar; sin embargo, dormir bien ayuda a tu cerebro a procesar todo lo estudiado, de manera que te ayuda a recopilar y entender mejor toda la información que almacenaste.
  • Aliméntate: No desayunar es una mala manera de comenzar el día. Tu cuerpo necesita proteínas para funcionar correctamente. Si quieres tener energía durante el día, no olvides desayunar.

Durante el examen:

  • Resuelve lo más fácil: No te quedes estancado en la primera pregunta si es que no sabes la respuesta. Es mejor comenzar con algo que sepas y te tomes tu tiempo en resolverlas. Deja las preguntas difíciles para el final, y si no puedes hacerlas no hay problema ¡Es sólo un examen!
  • Respira profundamente: Si sientes que tu mente está bloqueada, toma un tiempo para inhalar por cinco segundos y luego exhalar lentamente. Esto ayudará a oxigenar tu cerebro y a normalizar tu pulsación.
  • Orar: Pide a Dios que te ayude a recordar todo lo que estudiaste. La Biblia dice que el que tiene falta de sabiduría, debe pedirla a Dios, y él se la dará.

Después del examen:

  • Relájate: Recuerda que solo es un examen. El resultado que obtengas refleja lo que aprendiste sobre esa materia, y no tu inteligencia. No olvides que Dios nos creó a todos por igual, a su imagen y semejanza. Así que no te sientas derrotado si tus calificaciones no son las que esperabas.

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

La mirada del Padre

“Porque los ojos del Señor están sobre los justos, Y sus oídos atentos a sus oraciones; Pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal.” (1 Pedro 3:12).

En una oportunidad estaba en un centro comercial junto a mi hija que tenía solo dos años en aquel momento. Ese lugar tenía un barco muy grande que los niños utilizaban para explorar y jugar por lo cual allí fue mi hija quien en poco tiempo comenzó a trepar saltar y correr incansablemente. En un momento ella paró de jugar, me buscaba con la mirada pero no me veía, sin embargo yo estaba allí y nunca la había perdido de vista.  Rápidamente y antes que se angustie le grité: “Aquí estoy”. Al verme inmediatamente sonrió y recobró su sensación de seguridad y sin perder más tiempo, continuó jugando.

Este simple hecho cotidiano me enseñó algo que considero muy importante en mi relación con Dios. Esto es reconocer que la mirada del Padre está siempre sobre mí. Hay momentos en que parece que Dios se hubiera alejado o que no está prestándonos atención, especialmente cuando no vemos una respuesta a nuestras oraciones o bien cuando habiendo presentado alguna situación delante de Él, las cosas parecen complicarse más en lugar de solucionarse.

En dichos casos podríamos preguntarnos: ¿Dónde está Dios en esta situación?, ¿Qué pasa, es que no me ve o no me oye? ¿Estará distraído o se habrá alejado? ¿Estará enojado conmigo y por eso no responde? Son todas preguntas razonables y perfectamente entendibles, sin embargo la Biblia nos enseña que los ojos del Señor están sobre los justos y además Él está atento a nuestras oraciones.

Alguien podría decir, yo no me considero justo, pero es importante comprender que no se trata de nuestra propia justicia, sino que solo a través de Jesús quien pagó el precio de nuestro rescate con su muerte en la cruz y el derramamiento de su sangre es que podemos ser justificados por su gracia y por lo tanto presentarnos como justos delante del Padre. En el mismo sentido leemos en los salmos: “La mirada del Padre nunca se aparta. Los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos atentos a su clamor.” (Salmos 34:15).

La mirada del Padre nos transmite protección, seguridad y cuidado, pero esto sucede solo cuando tenemos buena relación con Él. Por el contrario el hijo que sabe que hizo algo incorrecto, o que tiene cosas que ocultar, para él la mirada del Padre representará una amenaza, se sentirá expuesto y tratará de ponerse a la defensiva.

La mirada del Padre además nos aporta valor como hijos de Dios ya que Él está pendiente de nosotros y de cada uno de los hechos de nuestra vida, por lo cual, podemos sentirnos importantes, amados y valiosos para Él.

Quiero animarte en este día a que consideres esta verdad bíblica, que los ojos de Dios están sobre ti para cuidarte, protegerte, animarte y darte la seguridad que el mundo no puede ofrecer. Esto significa que Dios todo lo ve, Él está en pleno conocimiento y al detalle de todo lo que te sucede. Nada escapa de su control, por lo cual Tú puedes descansar y confiadamente esperar en Él. Pero para esto, sólo hará falta que tu mirada se encuentre con la del Señor, de tal manera recibirás, seguridad, protección, valor y esa paz que sobrepasa todo entendimiento.  Por Daniel Zangaro

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Qué estás esperando?

“Porque el temor que me espantaba me ha venido, y me ha acontecido lo que yo temía.” Job 3:25

Un compañero de trabajo me compartió esta historia acerca de un matrimonio: Cada vez que ellos estaban acostados y a punto de dormirse, la mujer le decía a su marido: Creo que escuché un ruido, abajo en la cocina, porque no vas a ver, tal vez sea un ladrón. Como esto sucedía por años noche, tras noche, el esposo se levantaba cada vez y aunque disgustado interiormente, sabía que la manera más rápida de volver a dormir, era ir y confirmar que nada pasaba. Ya casi formaba parte de su rutina.

Y esto sucedía así de manera recurrente por mucho tiempo, pero una noche, otra vez un ruido, la mujer le dice a su esposo, levántate, ve a ver si es un ladrón que entró a nuestra casa. El esposo una vez más y con resignación, se levantó para hacer su chequeo de rutina y cuando va a la parte de abajo, se encuentra con un hombre que lo estaba apuntando con un arma. Le dijo: Deme su dinero ya mismo, si no quiere que le dispare. El esposo le dio el dinero y el ladrón se aprestaba a salir huyendo tan rápido como podía. Entonces el hombre le dijo: espere, no se vaya, mi esposa hace veinte años que me habla de usted, no se va a ir sin conocerla….

Si bien es sólo una historia, esto refleja, cómo algunas personas encaran la vida y sus pensamientos acerca del futuro, viven en temor de que algo malo suceda o de recibir una mala noticia. El ser humano por naturaleza tiene mayor tendencia a pensar lo negativo que lo bueno que pudiera suceder. Es como decir que hay más expectativas de que algo malo suceda, que por esperar algo agradable y positivo.

De tal manera, una madre espera a su hijo que tardó más de lo previsto y cada minuto que pasa crece la tensión pensando en todo lo malo que podría haberle pasado en la calle. Otros temen al futuro, a la enfermedad, al fracaso, a la vejez y a tantas cosas más que sería largo de enumerar.

Es como si viviéramos por adelantado, los impactos negativos de una mala noticia o una circunstancia desagradable y esto nos llena de tensión, afecta físicamente, la mente no encuentra paz y por supuesto estamos demasiados preocupados como para orar.

La Biblia dice que sin fe es imposible agradar a Dios, por lo cual y teniendo en cuenta que el temor es lo contrario a la fe, podemos concluir sin duda que cuando tememos estamos desagradando profundamente a Dios con nuestra actitud.

Otra cita bíblica, nos dice que el temor, lleva en sí castigo, y realmente es así cuando por esta razón vivimos en angustia, preocupación e inseguridad constante, como si algo malo estuviera a punto de suceder, creo que esto afirma la expresión bíblica de “castigo”. Porque vivir de esa manera, nos quita la paz, incluso puede llegar a enfermarnos, cuando las presiones y tensiones se acumulan sobre nosotros.

Recuerda que el temor te paraliza, el que tiene miedo no se mueve, busca la seguridad y al no moverte por temor puedes perder preciosas oportunidades que Dios mismo te está presentando.

Decide hoy enfrentar el gigante del temor, lleva cada pensamiento cautivo a la obediencia de Cristo, sé libre y de tal manera podrás disfrutar de todas las bendiciones que Dios preparó para tu vida.

Espera lo bueno, con fe y una actitud de seguridad en las manos de nuestro Padre.

Por Daniel Zangaro

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Tienes la capacidad para sobreponerte a situaciones adversas?

Si te preguntas si ¿Tienes la capacidad para sobreponerte a situaciones adversas?, y todavía no sabes a que nos referimos, estamos hablando sobre “La resiliencia”.

Muchas veces las emociones nos condicionan, nos abruman y nos determinan. Por eso quisimos escuchar tus emociones en el “Consultorio de emociones”.

Ademas pudimos aprender que es la “Resiliencia” y como podemos adquirirla.

Disfruta aqui el segmento del Dr. Hector Teme, y escríbenos a [email protected] para ganarte el libro “Emociones que conducen al éxito” de editorial Whitaker.

 

De nada sirve preocuparse

Durante el viaje a Jerusalén, Jesús y sus discípulos llegaron a cierta aldea donde una mujer llamada Marta los recibió en su casa. Su hermana María se sentó a los pies del Señor a escuchar sus enseñanzas, pero Marta estaba distraída con los preparativos para la gran cena. Entonces se acercó a Jesús y le dijo:

   —Maestro, ¿no te parece injusto que mi hermana esté aquí sentada mientras yo hago todo el trabajo? Dile que venga a ayudarme.

El Señor le dijo:

   —Mi apreciada Marta, ¡estás preocupada y tan inquieta con todos los detalles! Hay una sola cosa por la que vale la pena preocuparse. María la ha descubierto, y nadie se la quitará. Lucas 10:38-42 (NTV)

La preocupación no es bíblica, no le agrada a Dios porque ahoga nuestra fe. No es útil porque no nos ayuda a solucionar ningún problema más bien es la causante de enfermedades, la que nos quita el gozo y la paz, y la que nos aleja de nuestro verdadero propósito. Pero ¿por qué uno duda?, porque no confía en Dios. Sólo aquellas personas que han experimentado su paz no se afanan, porque han sabido depositar toda su confianza en nuestro Creador, pero a la vez han reconocido quien es Él, y el poder y autoridad que tiene.

Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre Celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas? Mateo 6:26 (NVI)

Dios puede y quiere ayudarte en cualquier situación que enfrentes pero necesita que confíes en Él y tengas un corazón libre de angustia para que pueda obrar libremente en tu vida y su nombre sea glorificado en esa circunstancia.

No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús. Filipenses 4:4-7 (NTV)

Ha llegado el momento de que conviertas tu lista de preocupaciones en una lista de oración. En vez de afanarte, encomiéndasela a Dios para que tome control de todo lo que aflige tu corazón. Si hay algo que puedes hacer en cuanto a lo que te preocupa, hazlo y todo lo demás entrégaselo.

Lo que has convertido en un tema de oración, deja de ser un tema de preocupación.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡La belleza es más que maquillaje!

Ha inicia un nuevo año lleno de metas, proyectos y desafios.  Entre ellos, la bellaza exterior siempre es prioridad y  la apariencia física ocupa demasiada antención.  Incluso en muchas ocasiones olvidamos que lo mas importante es un estilo de vida integral.  Gracias a la ayuda que nos provee nuestra colaboradora semanal Alba Acevedo en El Antivirus, hoy encontrarás unos consejos para embellecer nuestro cuerpo por fuera y por dentro.

  1. Los faciales son una necesidad: Un facial nos trae los siguientes beneficios: una piel revitalizada, nos aumenta la autoestima al ver nuestra cara más fresca y clara, nos da una mente más relajada y nos permite sonreír y mimarnos. (limpiar, tonificar, mascarilla,
  2. Dormir: Duerma sus horas correspondientes entre 7 y 8 horas diarias y si es de noche mejor, cuando dormimos se regeneran las células del páncreas, hígado, pulmones, intestino grueso, estomago, los vasos capilares y hay una mejor oxigenación celular, nos recarga de energía, por eso cuando el sueño se reduce en calidad y cantidad el cutis y la piel lo resiente. ( Cuarto oscuro, sin aparatos electrónicos en la mesa de noche, sin el tv encendido… lo mejor para conciliar el sueño leer algo positivo)
  3. Cero estrés: En el mundo actual es difícil pero podemos ayudar a combatirlo, haciendo algo que nos gusta, que nos apasione, esto nos conecta con la gente con los mismos intereses, además cuando sacamos ese tiempo especial nos reduce la soledad de aislamiento y soledad.( Pintar, cantar, rompecabezas, juegos de mesa, cocinar postre, arreglarnos aunque no salgamos de casa, una ducha caliente y luego fría.)El stress reseca la piel, dolor de cabeza y nos arruga, nos produce insomnio.
  4. Hacer ejercicio: Cuando nos ejercitamos nuestra piel se nutre de oxígeno y mejora la circulación sanguínea, a través del sudor eliminamos toxinas, nuestras articulaciones se irrigan, mejora el sistema respiratorio nos da mayor capacidad pulmonar.
  5. Dejar el trabajo en la oficina: No llevemos el trabajo a casa, eso nos envejece, nos roba el tiempo de familia, amistades, mascotas, dormir, relajarnos, facial, entre mejor sea nuestra calidad de vida nuestra piel lo refleja porque estamos mejor emocionalmente, física y mental.
  6. Eres lo que comes: Somos el reflejo de la gasolina que le echemos al cuerpo y a la mente, cuando comemos mal se nota, cuando no tomamos suficiente agua 2 litros al día, la piel pierde brillo y se reseca. Debemos incluir alimentos ricos en antioxidantes como el ajo, arroz integral, café, coliflor, brócoli, jengibre, perejil, cebolla, cítricos, tomates, frutas, vegetales, nueces, té, romero. Alimentación balanceada.
  7. Limpiar e hidratar nuestra piel en la mañana y en la noche: Que bañamos a diario varias veces al día? Los dientes. Pues nuestro rostro necesita su baño en la mañana y en la noche, para liberar los poros limpiarlos y humectarlos o nutrirlos. Mujeres cuando no nos quitamos el maquillaje antes de dormir envejecemos, la piel se enrojecen, aparecen granos, sequedad, pestañas quebradas, las líneas de expresión se acentúan y los poros se dilatan. Hombres el polvo y la polución causan un efecto similar en la piel. La hidratación de igual manera debe ir de acuerdo al tipo de piel que tenga cada persona.
  8. Tome suplementos alimenticios: Por una sola razón para que nuestro organismo reciba los nutrientes suficientes para funcionar y tener una piel radiante: vitaminas, colágeno, omega 3 y otros.
  9. Usar protector solar cada día: El protector solar aparte de prevenir el cáncer de piel, previene las arrugas, las manchas, lo debemos colocar en las zonas expuestas al sol y las mujeres en la cara, cuello, escote y manos.
  10. Nutrir la piel con una mascarilla: Esto lo podemos hacer de una a tres veces por semana, nos ayudará a combatir los radicales libres y a mantener nuestra piel de facial a facial. Hay muchas mascarillas caseras y de buenas empresas especialistas en belleza.

Encuentra más consejos de belleza con nuestra colaboradora y consultora Alba Acevedo en sus redes sociales bajo “Detrás de un cambio”.  Finalmente apliquemos el consejo bíblico que hallamos en Filipenses 4:6,  “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias”.

Puedes ver todo lo que hacemos en El Antivirus apretando aquí: http://cvclavoz.com/shows/el-antivirus/chat-antivirus/

¡Lo mejor de la vida para ti y los tuyos!

 

¿Aburridos en la cama?

Aun cuando parezca extraño existe un alto porcentaje de matrimonios que luego de años de fracasar en arreglar este tipo de problemas, llegan implícitamente o explícitamente a no querer tratar el tema.

Arriban a un acuerdo tácito para no tener relaciones sexuales, pero siguen unidos a través de otros compromisos y estos son los llamados “Matrimonios sin Sexo”. Un matrimonio disfuncional, además, de no formar sexualmente una unidad matrimonial, no constituye un matrimonio. El Dr. Aquiles Fuenmayor, dijo una vez en El Antivirus, que “la sexualidad no es lo único que cuenta en el matrimonio pero sin ella, el matrimonio es una relación que ha perdido parte importante de su identidad”.

El hecho que la relación sexual se haya deteriorado en la pareja no significa que el  “ deseo sexual” haya desaparecido. Al dejar de tener relaciones sexuales el impulso sexual no muere. Debemos reafirmar que el organismo está diseñado y, construido para el placer de las relaciones sexuales. Ellas son benéficas durante toda nuestra vida. Fue el mismo Creador el que dijo “que era bueno lo que Él había hecho”.  En contrapartida las fallas en las relaciones sexuales llevan a ansiedad, sensación de fracaso, frustración y depresión. Una vida matrimonial sexualmente sana, hace que nos sintamos bien, positivos, eufóricos, en cambio la mala relación sexual nos hace sentir mal, y nos expone a peligros.

Los problemas sexuales son tan comunes que constituyen una de las principales quejas en la mayoría de los matrimonios. Sin embargo, el hecho de ser comunes no les resta importancia. Todo lo contrario: las dificultades sexuales suelen repercutir en otras esferas de interacción de la pareja y al revés: pueden ser consecuencia de otros problemas de relación matrimonial. Algunas parejas incluso pueden tolerar inconvenientes sexuales en forma exitosa, aislándolos del resto de su relación, donde se mantienen la intimidad emocional y otros aspectos positivos.

Cualquiera sea la situación, es vital comprender que las disfunciones sexuales nunca tienen una sola causa, y normalmente obedecen a múltiples razones, de diversa índole. Algunas disfunciones, como la inhibición del deseo sexual, por ejemplo, aparecen más asociadas con las presiones, exigencias irreales y sentimientos negativos hacia el otro conyuge.

Además, ciertas personas tienden a usar los problemas sexuales en la relación de pareja, como un arma para obtener ventaja en la lucha por el poder, o como un medio para evitar ser controlado, desaprobado o abandonado. Por otra parte existe una gran ignorancia sobre el tema y esto crea mitos como: “Todos los hombres y mujeres normales desean tener relaciones sexuales incesantemente; todos se pueden excitar y satisfacer con facilidad; la excitación espontánea se debe dar siempre, en forma automática; el juego amoroso siempre debe terminar en la cópula”.

No sin razón dice el registro bíblico que el pueblo y por supuesto los matrimonios perecen por falta de conocimiento (Oseas 4:6).  Existe mucha información bíblica sobre este tema que hemos desestimado y por lo tanto los resultados son obvios y destructivos. Volvamos a la senda antigua, y repasemos el plan sexual de Dios y entonces redescubriremos el valor de una vida matrimonial sexualmente sana y victoriosa.

Escucha al Dr. Aquiles Fuenmayor, en el segmento “Dos Son Mejor Que Uno”, cada miércoles en El Antivirus a través de www.cvclavoz.com   Puedes ver todo lo que hacemos en El Antivirus apretando aquí: http://cvclavoz.com/shows/el-antivirus/chat-antivirus/

¡Lo mejor de la vida para ti y los tuyos!  CVCLAVOZ

 

 

 

¡Relájate más!

El día que conversaba con Catalina Cáceres en El Antivirus, ella me dijo y cito: “el estrés, a veces es subestimado, y en ocasiones pasamos por alto sus graves consecuencias”.  Hoy, ella explica que es importante ayudar a los hijos a enfrentar el estrés,  con un descanso adecuado,  una nutrición correcta, y una buena crianza. Dedique  tiempo a sus hijos todos los días.  Esté disponible para ellos, ya sea que necesiten hablar o simplemente estar en el mismo cuarto que usted.

A medida que los niños crecen, el tiempo de calidad es importante.  Exprese interés por el día de sus hijos así les demuestra que para usted ellos son importantes.  También puede ayudar si se adelanta a las situaciones posiblemente estresantes y prepara a sus hijos para enfrentarlas, por ejemplo, avísele a su hijo con anticipación (pero no demasiada) que se aproxima una cita con el médico y háblele sobre lo que sucederá.

Sin embargo  los niños más pequeños casi siempre  no necesiten mucha preparación por adelantado, al contrario,  darles mucha información puede causarles  más estrés.  La seguridad es la clave, hazles sentir seguros, amados y confiados.

Tips para enfrentar el estrés:

-Respirar profunda y lentamente

-Tensar y luego relajar los distintos grupos de músculos

-Hablar con lentitud en los momentos de estrés

-Cambien su panorama, rutina, salgan a caminar, canten a pleno pulmón

-No apretar los dientes

-Frotar rápidamente las manos hasta que se calienten

-Rendirse de vez en cuando, darse un descanso

-Comer tres colores diferentes de frutas y verduras en cada comida

-Váyanse a la cama a la misma hora todos los días

-Duerman una siesta de diez minutos todos los días.

-Organícense y planifiquen su día

-Hagan las tareas más difíciles y que menos les gusten a primera hora del día

-Eliminen deudas financieras

-Regale o tire lo que no use, las muchas cosas estresan

-Trácense metas, objetivos que realmente vayan a cumplir

-Tomar agua con limón todos los días

-Escribir un diario es relajante

-Organice un día en pijama

-Eviten aferrarse a los sentimientos, canalícelos diariamente

-Hagan una cosa a la vez

-Aprendan a conocerse

-Con cierta frecuencia tengan ataques de risa

La Biblia nos ofrece el mejor antídoto contra el estrés.  El Salmo 23 nos inspira a saber a quién le pertenecemos; reconocer la fuente de nuestra fortaleza; saber cuándo estar tranquilos; anticipar algunos valles o tormentas; contar con la gracia.  No  permitas que el estrés presione tu vida indebidamente.  Que el enemigo de nuestras almas lo use para encarcelarte y dominarte, porque indudablemente el estrés es un arma de Satanás  y la sabe usar muy bien.  Involucra a Dios en los planes de tu vida diaria, hazlo parte de ella, eso te garantiza buenas decisiones y mantener el estrés bajo tu control.

Quiero dejarles con esta versión del Salmo 23, la encuentras en el libro “Cómo escapar de la trampa del estrés”, disponible en Editorial Patmos.

Mi Salmo 23 “El Señor es mi pastor”

Tú eres mi identidad; Nada me falta; Tú eres mi provisión; En verdes pastos me hace descansar; Tú eres mi descanso; Junto a tranquilas aguas me conduce; Tú eres mi abastecimiento; Me infunde nuevas fuerzas; Tú eres mi cura; Me guía por sendas de justicia; Tú eres mi guía; Por amor a su nombre; Tú eres mi propósito; Aun si voy por valles tenebrosos; Tú eres mi fuerza;  No temo peligro alguno; Tú eres mi seguridad; Porque tú estás a mi lado; Tú eres mi paz; Tu vara de pastor me reconforta; Tú eres mi libertador; Dispones ante mí un banquete en presencia de mis enemigos; Tú eres mi esperanza;  Has ungido con perfume mi cabeza; Tú eres mi bendición; Has llenado mi copa a rebosar; Tú eres mi abundancia; La bondad y el amor me guiarán todos los días de mi vida; Tú eres mi promesa; Y en la casa del Señor habitaré; Tú eres mi destino para siempre; !Tú eres mi todo!

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¡Lo mejor de la vida para ti y los tuyos!

 

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