1- Que no entiendan que ellos se pongan mal si su equipo deportivo pierde.

A las mujeres no nos preocupa tanto cómo va el juego, pero para los hombres el resultado final puede cambiar su humor ¡hasta por una semana completa! Esto se debe al compromiso y el sentido de pertenencia que tienen con su equipo.

2- Que se burlen de su juego de vídeo o del hecho de que se apasionen jugándolo.

Para los hombres que juegan todas las noches un tiempo determinado de su juego de vídeo, ese tiempo es sagrado y su vídeo juego es de respetar.

3- Los mensajes indirectos o poco claros.

Las mujeres tendemos a lanzar indirectas o queremos que entiendan las frases “subliminales” que les enviamos. Pero los hombres son claros y directos. Les gustan las cosas concretas. Si es si es sí, y si es no es no. Cuando de indirectas se trata, no las captan y no les gustan.

4- Detestan las mujeres a dieta.

Ellos no soportan que una mujer no disfrute de la comida. Y a ellos, que queman muchas más calorías que nosotras, por lo general les gustan comidas ricas en grasas o condimentos. Las hamburguesas, las pizzas… por tanto, acompáñalo pero con moderación. Pero trata de no mencionar la palabra “dieta”. Simplemente ya comiste “suficiente”.

5- El desorden.

Aunque hay hombres muy desordenados, porque estuvieron acostumbrados a que en su casa todo se lo recogían. Pero cuando un hombre es ordenado, se le hace imposible vivir con una mujer desordenada.

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6- El planificar a largo plazo.

La mayoría de los hombres pueden pensar en el aquí y ahora; y si acaso pueden planificar un viaje o una fiesta con meses de antelación. Pero planificar con anticipación de años les parece absurdo.  A las mujeres nos encanta planificar. A ellos… no tanto y menos si el tiempo para que ocurra el evento es mucho. “¡No sabemos qué pueda pasar de aquí a allá!” Te dirán.

7- La impuntualidad o la demora.

No hay cosa que irrite más a un hombre que una mujer le diga que va a estar lista en cinco minutos y se demora 30. Y aunque hay algunos que son un poco impuntuales con su horario, a la mayoría le gusta llegar a tiempo o son flexibles hasta cierto punto. Las mujeres generalmente, no todas, somos un poco más flexibles en cuanto al tiempo y a la espera.

Hay muchas cosas de los hombres que las mujeres tampoco soportamos… al fin y al cabo Dios nos hizo hombre y mujer. Somos diferentes. De lo contrario… sería muy aburrido, ¿no es cierto?

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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