“Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.” Isaías 53:4-5

Tal vez han sido muchas las noches que no has podido conciliar el sueño por el dolor que a tu cuerpo aquejaba. Lo dejaste pasar pensando que se iría, pero cada vez se hacía más difícil poder calmarlo. Cuando esto pasa uno se decide a buscar ayuda, pero se encuentra con un diagnóstico que en ocasiones suele llenar de angustia nuestros corazones. Hay realidades que no son fáciles de enfrentar, sin embargo más allá de lo que la ciencia pueda determinar, Dios es capaz de cambiar cualquier diagnóstico. Si este fuera tu caso, sólo cree que Dios tiene todo poder para sanar tu vida. Aférrate a Su Palabra y recuerda que no existe enfermedad que Dios no pueda sanar. ¿Acaso habrá algo imposible para Dios?

Te interesa:  ¿Y ahora qué?

Por Ruth Mamani

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

ARTICULOS RELACIONADOS

Dejar una respuesta

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.