Nadie nació casado. Incluso cuando en la actualidad aún existen matrimonios arreglados antes del nacimiento, todos tenemos que pasar por la soltería. Aunque es un proceso natural de cualquier ser humano, hay personas que están muchos años solas y parece como si no encontraran a la pareja adecuada. Esto resulta desalentador, especialmente cuando la edad avanza. Si estás buscando el amor y te preguntas por qué sigues soltero, aquí están algunas de las razones más comunes; las cuales pueden ayudarte a poner tu vida en perspectiva y encontrar a la persona ideal.

1. Tienes miedo.

Seamos honestos. La mayoría de las personas quienes estamos solteros es por miedo. Miedo al rechazo, a ser heridos, a no ser lo suficientemente buenos, a quedarnos solos, etc. La lista puede resultar bastante larga y varía de acuerdo a cada quien. Este sentimiento negativo hace que cerremos las puertas a las posibilidades. Nos hace alejarnos de una posible relación amorosa, e incluso nos hace ser renuentes a cualquier tipo de interacción con el sexo opuesto. Para enfrentar y superar el miedo, primero debemos identificar la causa. ¿Es algún trauma en la niñez?, ¿una decepción amorosa?, ¿el mal ejemplo de los padres o tutores? Una vez que reconocemos el origen del temor, podremos hacerle frente y derrotarlo.

2. Tus estándares son altos y/o imposibles de cumplir.

Una cuestión que es cierta, aunque muchas veces negada, es que los estándares de las personas se hacen cada vez más altos conforme pasa el tiempo. Estamos tan influenciados por lo que nos dicta la sociedad, que hemos llegado a creer que solo podremos ser felices si tenemos a la persona perfecta a nuestro lado. Creemos que el amor es sinónimo de una escena romántica de alguna película. Tenemos una larga lista de requerimientos que esperamos que alguien las cumpla y nos fijamos hasta en los mínimos errores de los demás. Sin embargo, olvidamos que todos somos imperfectos y que, así como nosotros estamos buscando la perfección en otros, los demás también esperan lo mismo de nuestra parte.

3. Te atraen las personas incorrectas.

Solo porque creemos que un tipo de persona puede ser bueno para nosotros significa que lo sea. Estamos tan obstinados en salir, conquistar o iniciar una relación con una persona que no se siente atraída en lo mínimo por nosotros. Creemos que si nos esforzamos o cambiamos al final podremos lograr su afecto. Por otra parte, hay quienes tienen el complejo de salvadores y piensan que pueden ayudar a solucionar los problemas emocionales, mentales o espirituales de los demás. Es así como se ven envueltos en relaciones amorosas fallidas y luego se quedan solteros preguntándose qué salió mal.

4. Tienes baja autoestima.

Hay que tener amor para dar. Si uno no se ama a sí mismo, es imposible que pueda amar a otro y tengan una relación feliz. El problema con tener baja autoestima es que eso impacta antes, durante y después de una relación. Si no nos sentimos satisfechos con nuestra apariencia, si tenemos la tendencia a aferrarnos a lo que nos hace daño, si no podemos confiar, o si tenemos cualquier otro problema emocional que no hemos solucionado, jamás tendremos éxito en el amor. Una persona con baja autoestima puede ser la causa de una relación tóxica.

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5. No has trabajado en ti mismo.

Un error común es no saber nuestra verdadera identidad y pretender encontrarla en los demás. Una forma práctica de saber si estás trabajando en ti mismo o no, es preguntarte “¿saldría yo conmigo mismo?” Aunque la pregunta parece simple es una ayuda y una forma de auto evaluarse. Si hay áreas de nuestra vida en las cuales debemos seguir mejorando y corrigiendo, hagámosla y seamos una mejor versión de nosotros mismos. Esto no quiere decir caer en el narcisismo, sino desarrollarnos en todos los aspectos y encontrar el equilibrio emocional, físico, mental y espiritual.

6. Estás desesperado.

Una cosa es querer estar con alguien y otra es necesitar desesperadamente a alguien. Si han pasado varios años, sigues soltero y comienzas a desesperarte, es una señal tan obvia que espanta a los demás. La desesperación no puede ocultarse; de hecho, es como si utilizaras un enorme cartel sobre tu cabeza que diga que estás soltero y disponible para quien sea, sin importar quién. En vez de darle lugar a la preocupación por quedarte solo, enfócate en trabajar los puntos débiles y fuertes que tienes; y sobre todo, en tu relación con Dios.

7. Confías más en tus percepciones que en Dios.

La peor equivocación que cometemos en la soltería es confiar más en nuestros sentimientos, percepciones, ilusiones e ideales, en lugar de la voluntad de Dios. Pensamos que una persona es la correcta para nosotros y estamos tan seguros de que lo que queremos es lo mismo que Dios quiere, sin habérselo consultado primero. Nos dejamos guiar por el momento y olvidamos tomar decisiones consultando al que todo lo sabe, Dios. Esto no es un aliento para buscar de Él solo cuando queremos buscar una pareja, sino dejar que Dios trate con nuestras vidas antes de comenzar una relación. Solo Él puede darnos el discernimiento y sabiduría necesarias para elegir y saber llevar una relación amorosa con propósito.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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