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La vida en borrador

(Transcribo, casi sin retoque alguno, esta nota que escribí apresuradamente en el café “Coronados”. A veces es bueno pulir y otras veces no tanto. A ver qué salió…)

…La incongruencia que existe en nuestros países de querer necesitar a un tipo de ser humano afectivo, que pueda disfrutar de la vida, que desarrolle sus sueños y que sea sensible en cuestiones sociales y ambientales, pero que no lo estamos educando en ninguna parte, ni en la casa ni en la escuela. (Pilar Sordo, psicóloga y conferencista chilena en una entrevista a un periódico local)

Al menos en mi generación ha habido una estructura social harto débil para que, como un todo, nos otorgara una base para que la familia o la escuela nos hubiera formado con las capacidades que la sociedad dice necesitar. A no ser por la influencia providencial del tío Carlos en mi primera infancia y la señorita Ruth Murgam en la escuela primaria, ni siquiera lo poco que advierto en mí de esos atributos hubiera sido posible adquirir.
La falta de educación de nuestros padres – cuando éramos niños en la generación del 50 y del 60 -, quienes migraron de las zonas rurales a la brutalidad y a la locura de las ciudades en desarrollo, la irrupción y penetración de los medios electrónicos de comunicación, la presión fenomenal para obtener y consumir cosas y el creciente individualismo no son los mejores ingredientes para formar a una persona afectiva, solidaria, soñadora y social y ambientalmente responsable. Creo que nosotros, hijos del rigor, tuvimos que elegir con pocos estímulos a nuestro alrededor entre una inserción más o menos adecuada a la sociedad o alejarnos de ese perfil y optar por caminos menos saludables.
Podría ser que el ilimitado acceso a la comunicación, las posibilidades de reclamar recursos del sistema social (educación, salud, vivienda) y modelos de vida positivos mejoraran las posibilidades. Pero hay que competir con todos los efectos negativos y antisociales que también provienen del actual estado de cosas.
En definitiva, siempre vamos a ser nosotros los que hemos de elegir quiénes y cómo seremos. Chicos que tienen todo para vivir pueden resultar peligrosos antisociales y chicos que carecen de lo elemental puede convertirse en seres libres, sanos y productivos.
¿Cuánto depende del ambiente que nos rodea?
¿Cuanto depende de nosotros?
(Este artículo ha sido especialmente escrito para la radio cristiana CVCLAVOZ)

Lágrimas y risas

“¡Para que los más pequeños aprendan de una forma divertida!” Así anuncia la contratapa de un pequeño libro a todo color con figuras de animales que encuentro en la casa de nuestros amigos que tienen una nena de tres años.

Sin solución de continuidad la memoria emotiva me remite a más de cincuenta años atrás: me veo con mi overolcito de color beige y un bolsón de cuero yendo a la escuela repitiéndome por enésima vez La tertulia de la Señora Pata, lectura que debemos dar de memoria en la primera hora de clases: “La Señora Pata dio una tertulia. Todos los patos del corral…” Debo repetir esto para las actuales generaciones: de memoria. Al igual que las tablas de multiplicar: “Siete por una siete, siete por dos catorce, siete por tres… eee (coscorrón), veintiuno, señorita!” Y la infaltable copia: un dibujito pequeño y tres cuartos de plana copiadas del mismo libro de lectura de la Señora Pata… todos los días.

Es decir, nada divertido

En mi generación los profesores te jalaban las orejas o de las patillas y te daban palmetazos en las mejillas o reglazos en las manos si olvidabas la lección o no traías la tarea. Y claro, eso estaba mal por más que fueran los años de la letra con sangre entra.

Memorizar, hacer la copia, resolver los problemas de matemáticas usando la trilogía raciocinio – ejecución – respuesta fueron hitos fundacionales de mi educación en la escuela pública. Algo parecido fue mi educación secundaria en un liceo fiscal. La universidad estatal ya fue un poco más relajada porque eran los años de la revolución y del hombre nuevo, donde salir a las marchas y armar lío en las calles era parte del curriculum.

No pretendo caer en el lugar común de decir que antes era mejor o que debiéramos volver a los rigores del pasado. Absolutamente no. Pero sí me gustaría dejar el registro de una inquietud: la educación no puede ser todo el tiempo jarana, diversión continua. El aprendizaje debe incluir, me parece, cierta disciplina, algo de orden, un equilibrio inteligente y creativo entre lo entretenido y lo riguroso.

Tal vez leer y memorizar algunas cosas, escribir y realizar algunas operaciones aritméticas no sea una mala práctica en un mundo donde la palabra y el cálculo están cada vez más lejanos de la mente de nuestros estudiantes.

O tal vez mejor me callo porque no soy experto…

(Este artículo ha sido escrito especialmente para la radio cristiana CVCLAVOZ)

La respuesta es ¡no! pero te amo

“Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.” Santiago 4:3

Cuando pensamos en paternidad, seguramente lo asociamos rápidamente con tres características: Protección, Corrección y Provisión.

Cuando el padre está en la casa, trae a los hijos una sensación de seguridad, de que todo está bien, cualquier problema que se presente, está papá para resolverlo. Por eso vemos que cuando el padre falta, ya sea porque ha fallecido o bien porque se encuentra ausente, hay una carencia en los hijos que los lleva a sentirse inseguros.

Provisión: Otra de las características del padre es la de proveer para el hogar, es necesario que el hombre cumpla esta función que es de vital importancia.

Corrección y Disciplina: También el padre es encargado de corregir y poner límites, o por lo menos se espera que lo haga, claro que esto también involucra a las madres. Es necesario tener un sano equilibrio en esto, porque es tan malo el exceso de limites como su falta, lo mismo podríamos decir para la protección.

Ahora, si en lugar de hablar de un padre terrenal, hablamos de nuestro Padre celestial, que seguros podemos sentirnos sabiendo que en El encontramos protección, provisión y corrección.

Hablando de esta ultima y aunque a veces no nos guste, que importante es cuando un padre dice no.

Uno humanamente tiende a querer satisfacer al máximo las necesidades de los hijos, en lo que piden, quieren o necesitan, sin embargo a veces necesitamos poner límites y decir no. Lo mismo pasa con nuestro Dios, me imagino en su corazón de padre, queriendo responder cada oración pero a veces y por nuestro bien necesita decirnos que no.

Al momento nos sentimos frustrados, pero tal vez nos lleve tiempo, comprender que el tenia un plan mejor que el que yo había pedido.

¿Qué hacemos frente a los no del Señor? ¿Nos frustramos? ¿Nos entristecemos y pensamos esto no funciona?, ¿pensamos en dejar todo? Si aprendemos aceptar los no del Señor, quitándoles el aspecto negativo que generalmente le damos, realmente podremos comprender que El nos sorprende incluso más abundantemente de lo que nosotros esperamos.

Un no a tiempo, puede evitar muchas malas decisiones, ahorrarnos años de angustias, si Dios cierra un camino, puedes estar seguro que abrirá uno mejor aún donde no hay nada. Confía en El y pronto habrá un sí mucho más grande para tu vida.

Por Daniel Zangaro

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Me pregunto

Creo que sería valioso allegar algunas otras consideraciones en torno al artículo anterior “No me preguntes” y a la conversación sobre el tema que mantuvimos Angel y yo en Más Vale Tarde en CVCLAVOZ. Hubo un interesante aporte de ideas de la audiencia que resumiré:

No conviene generalizar: hay muchas iglesias que sí entregan un sólido apoyo educativo a sus miembros; por diversas razones hay algunas personas que no quieren aprender o no toman con seriedad lo que reciben.
En respuesta, alguien mencionó que al mismo tiempo no debería generalizarse y decir que todas las iglesias entregan un sólido fundamento educativo; hay muchos lugares donde eso no ocurre.
También se mencionó que algunas personas, teniendo un buen fundamento educativo en su iglesia, igual buscan ampliar su perspectiva y por ello envían preguntas a los medios cristianos. También se dijo que para otros era más cómodo hacer ciertas preguntas que no desearían sean conocidas directamente por sus líderes o maestros.

La naturaleza de la iglesia obliga a dispensar a sus miembros una adecuada y consistente educación cristiana. Apacentad la grey de Dios no es una blanda recomendación: es un mandato ineludible. Por ello, sería interesante que los maestros y educadores cristianos se preguntaran por qué tanta gente de sus comunidades pregunta cuestiones tan básicas en los medios cristianos.
Por otra parte, nos sigue preocupando que la temática de las preguntas y consultas siga siendo tan autoreferente: mi familia, mi vida cristiana, mi futuro, mi dinero, mis relaciones personales.
¿No hay interés en explorar cuestiones que vayan más allá de los rudimentos como reclama alguien en Hebreos 5:11 y siguientes versículos? ¿No tienen los cristianos inquietudes y preguntas respecto de la crisis económica, la corrupción, la violencia, el abuso y trata de personas, cultura, educación, crisis social, relaciones internacionales, cambio climático, nuevos perfiles de familia, la legislatura, la justicia, las relaciones entre empleados y patrones, el impacto de las nuevas tecnologías de información en la captura y gestión del conocimiento o sobre el arte? ¿No nos interesa nada el mundo que nos rodea? ¿No nos preocupa el comprender lo que pasa desde una perspectiva cristiana y aportar ideas nuevas y estimulantes a la sociedad en donde vivimos?
¿O es que seguimos creyendo – erróneamente por cierto – que nuestros asuntos son lo más importante y que las cosas que llamamos mundanas deben atenderlas otros porque nosotros no somos de este mundo?

Me pregunto.

Gloria Baena nos invita a acercarnos a los niños con la lectura

En El Arranke nos encanta brindarte recursos e información para tu crecimiento intelectual y el de tu familia, por eso nos complació entrevistar a la escritora, profesora y consejera colombiana, Gloria Baena.

Gloria lleva a cabo una gran misión con los niños: enseñarlos y motivarlos a leer. Por esta razón, ha creado y desarrollado “Vocalina”, un proyecto que potencia la parte lingüística e incentiva a los pequeños a establecer el hábito de la lectura.

Conoce cómo los padres pueden despertar en sus hijos el deseo de leer, mirando la entrevista:

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

De corruptos y corruptores

Leo que los hijos del profeta Samuel no anduvieron en los caminos de su padre. Al contrario, y cito del texto, “se volvieron a la avaricia, dejándose sobornar y pervirtiendo el derecho”. Nada nuevo bajo el sol. Sorpresa para los ingenuos que creían que la corrupción era un invento de mandamases de repúblicas bananeras y/o sudamericanas. Para quienes miramos continuamente a la historia – esa aburrida parte de la vida para la mayoría – es la recurrente manifestación de la naturaleza humana, capaz de nobles acciones a la vez que susceptible al atractivo de la maldad.
Me permito algunas reflexiones en torno a este aleccionador fragmento. Al finalizar su vida, Samuel alegó con contundentes pruebas haber vivido una vida austera, sin préstamos y sin haber participado en ilícito alguno. El caso de sus hijos confronta crudamente con la realidad la creencia que el producto automático de una educación paternal excelente es hijos excelentes. Puede presentar mejores pronósticos que el mal ejemplo, pero hay que esperar a ver: los hijos de Samuel no tomaron mucho tiempo en demostrar lo contrario.
Hay una pregunta por hacer cuando los grandes casos de corrupción salen a la luz. Nos alegra la posibilidad que los involucrados sean juzgados y devuelvan la plata robada. Pero, ¿a quién le interesa sobornar? Más exactamente, ¿quién, teniendo el dinero suficiente, soborna? Hasta ahora en la historia de las grandes corruptelas los involucrados han sido la mafia, las grandes corporaciones y los administradores de la caja fiscal. Para grandes sobornos, grandes sumas de dinero. Una abuelita, un jubilado, un empleado público, un comerciante de barrio no tienen doscientos mil dólares para sobornar porque: a) no tienen esa suma, y b) no tienen intereses que requieran semejante plata para hacerlo.
Los hijos de Samuel, en vista de que no había un poder político separado del religioso eran en su calidad de pontífices los representantes de ambos poderes. Así que la corrupción no corre exclusivamente por el lado de los administradores públicos. Ha penetrado también, como antiguamente lo hizo, el tejido y la trama de las instituciones religiosas. Un buen tema para mirar…
Para quienes aprecien un tratamiento estético del tema al modo del cine, recomiendo varias películas; algunas son ficción, otras son más documentales: “V por Venganza”, “Erin Brockovich”, “El Informante”, “El Informe Pelícano”. Si prefieren el crudo mundo de la realidad, nada más revisen la prensa sudamericana de los últimos, digamos, quince años.

Tanta gente

Tanta gente.
Que cree cosas. Que sigue mansamente la voz de los que mandan. Que no cuestiona nada ni se le ocurre que haya algo que cuestionar. Que nunca se hizo preguntas sobre lo que les instilaron como educación cuando entraron felices en los cuadros del sistema. Que no encuentra fisuras en el edificio institucional. Que nunca le vino a la cabeza que las verdades irrecusables pueden ser no más que puntos de vista, tradiciones incorporadas como la pátina de polvo que se acumula sobre la pulida superficie de los muebles. Que nunca se preguntó si no habría más reflexión disponible respecto del discurso pronunciado desde las solemnes plataformas. Que repite el argumento hasta la náusea. Que cierra sus oídos a toda otra interpretación Que resume la vida es esquemas, en principios generales y en cuatro definiciones fundamentales.
Tanta gente.
Que huye del natural comportamiento de las emociones y los sentimientos. Calificando intenciones. Juzgando motivos. Que sentencia historias ajenas porque no entran en el círculo de su “escala de valores”. Que reprime sentidos originales que desterraron del mundo antiguos nuncios extranjeros. Que mata sus propias historias, que olvidó su propio lenguaje y que lee el mundo y la vida con el idioma de reverendos y magistrados venidos de otras latitudes. Que abjura de su pasado como si no existiera porque no cabe en los artículos de fe del Manual de Cortapalos que les dieron a la entrada.
Tanta gente.
Sin conciencia de su tiempo. Desorientada por agoreros y videntes a sueldo que no tienen ni la más remota idea de los auténticos signos de los tiempos. Consumidora final de noticieros pauteados, aparatos multimedia, comida chatarra, encuestas de opinión y revistas de divulgación científica. Que se suma a las consignas de moda y las distribuye por internet porque le parecen tan importantes.
En fin, tanta gente…

Información y conocimiento

La clave hoy no es tanto pensar sino sentir. La gente no quiere comprender sino estar informada.

Esta es una observación extraída del libro “La Educación desde la Comunicación” de Jesús Martín Barbero, una lectura que debería ser obligatoria para maestros y comunicadores (en realidad para cualquier persona que quiera entender el mundo que vivimos hoy).

Existe la engañosa idea de que estar informado es igual a conocer y entender la realidad. En realidad, lo que leemos o escuchamos como información es un resumen de lo que ha escrito un periodista o un editor, quien ya ha hecho una lectura previa y una interpretación de los hechos acorde con su cosmovisión y con los intereses del medio para el que trabaja. Así, la información es cierta información, una representación mediada. Si consumimos noticias en lugar de examinar contenidos, terminamos pensando en aquello que los conductores de los medios quieren que pensemos; que consideremos noticia lo que ellos quieren que creamos que es noticia. Eso por una parte.

Por otra, leer o escuchar noticias solamente agrega información en nuestra cabeza si no discriminamos los contenidos. ¿Nos están contando toda la noticia? ¿Qué contenidos están dejando fuera o están editando? ¿Cuál es la orientación política, filosófica, cultural o moral del medio? Nunca los medios de comunicación son neutrales. Siempre intentan hacernos creer que son objetivos, pero eso no es posible. La realidad siempre es filtrada por creencias y convicciones.

El conocimiento es algo muy distinto. Francis Schaeffer, notable pensador cristiano, solía decir que educación no es acumulación de información sino la capacidad de ver las relaciones que la información y los contenidos tienen con todos los aspectos de la realidad. En este sentido, advertía, muy pocos individuos son educados.

La mayoría de las personas no está interesada en pensar. La velocidad de la vida, la hiper especialización de la educación moderna, los medios digitales (con su más alto exponente, el smart phone) además de las presiones del trabajo, la familia y la vida urbana utilizan la mayor parte de la energía diaria de la gente. Así que a la noche lo único que las personas quieren saber es qué está pasando en la ciudad y en el mundo y luego conectarse a algún programa de farándula para reírse de la estupidez humana y de sí mismas.

La información ha reemplazado al conocimiento igual que la charla banal a la buena conversación.

¿Cómo puede el cristiano impactar la política y la cultura moderna?

El Reverendo Dr. Gabriel Salgueros Presidente de la Coalición Nacional de Latinos Evangélicos, organización que preside sobre millones de creyentes en los Estados Unidos visitó Energía Total.  El Dr. Salgueros ha sido consultor para varios presidentes estadounidenses en temas de política, inmigración, educación, el sistema criminal, pobreza entre otros.  Durante su entrevista con Camilo y Johanna en Energía Total, conversó sobre las diferentes formas en que un hombre y una mujer de fe pueden influenciar su entorno y no permitirse ser moldeados por las tendencias actuales.

Escucha la entrevista completa aquí

Demasiado ocupado

Recuerdo que mis padres siempre estaban demasiado ocupados en su trabajo y casi no tenían tiempo para mí y mis hermanos. Mi papá estaba lejos de nosotros por motivos de trabajo y mi mamá salía todos los días de casa a su fuente laboral. Sólo algunos fines de semanas podíamos compartir y conversar con mi mamá.

La ausencia de ellos afectó mucho mi vida durante bastante tiempo, aunque no hacían faltar nada en casa  y proveían para las necesidades del hogar. Dentro de mí había una gran necesidad de su afecto, cariño y amor. Esta carencia,  a la larga, me llevó a buscar cosas que sacien o llenen ese vacío que había en mí, pero nunca pude encontrar nada, hasta que conocí a Jesús.

Queridos padres, es un peligro estar demasiado ocupados y abandonar a los hijos. Hay muchos padres que están demasiado afanados por ganar mucho dinero y acumular riquezas materiales, y se olvidan y descuidan el regalo (herencia) más hermoso que Dios les ha dado después de la salvación: Los hijos.

La biblia dice: Así que no te desanimes cuando los malvados se enriquezcan, y en sus casas haya cada vez más esplendor.  Pues al morir, no se llevan nada consigo; sus riquezas no los seguirán a la tumba.  En esta vida se consideran dichosos y los aplauden por su éxito. Pero morirán como todos sus antepasados, y nunca más volverán a ver la luz del día. Salmo 49:16-19 (NTV)

No es malo trabajar, lo malo es descuidar, cambiar a los hijos por el trabajo. Hay padres que están tan ocupados en su oficio que llegan a casa cansados y no tienen tiempo para sus hijos. Olvidan que su educación y formación depende de ellos. Deuteronomio 6.

Si tú eres padre de familia, nunca cambies a tus hijos por acumular riquezas, si los demás lo hacen, tú has la diferencia. Porque a larga tus hijos te agradecerán por el tiempo que has invertido en ellos.

“…estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.” Deuteronomio 6: 6-9

Es tu responsabilidad educarlos según los principios y valores de la palabra de Dios, porque un día rendirás cuentas de tus hijos al Rey de reyes y Señor de señores.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Tanta gente

Tanta gente.
Que cree cosas. Que sigue mansamente la voz de los que mandan. Que no cuestiona nada ni se le ocurre que haya algo que cuestionar. Que nunca se hizo preguntas sobre lo que les instilaron como educación cuando entraron felices en los cuadros del sistema. Que no encuentra fisuras en el edificio institucional. Que nunca le vino a la cabeza que las verdades irrecusables pueden ser no más que puntos de vista, tradiciones incorporadas como la pátina de polvo que se acumula sobre la superficie de los muebles. Que nunca se preguntó si no habría más reflexión disponible respecto del discurso pronunciado desde las solemnes plataformas. Que repite el argumento hasta la náusea. Que cierra sus oídos a toda otra interpretación. Que resume la vida en esquemas, en principios generales y en cuatro definiciones fundamentales.
Tanta gente.
Que huye del natural comportamiento de las emociones y los sentimientos. Calificando intenciones. Juzgando motivos. Que enjuicia historias ajenas porque no entran en el círculo de su “escala de valores”. Que reprime sentidos originales que desterraron del mundo antiguos nuncios extranjeros. Que mata sus propias historias, que olvidó su propio lenguaje y que lee el mundo y la vida con el idioma de reverendos y magistrados venidos de otras latitudes. Que abjura de su pasado como si no existiera porque no cabe en los artículos de fe del Manual de Cortapalos que les dieron a la entrada.
Tanta gente.
Sin conciencia de su tiempo. Desorientada por agoreros y videntes a sueldo que no tienen ni la más remota idea de los auténticos signos de los tiempos. Consumidora final de noticieros pauteados, aparatos multimedia, comida chatarra, encuestas de opinión y revistas de divulgación científica.
En fin, tanta gente…

Dele a su hijo la oportunidad de su vida

Cómo imaginar que un niño aparentemente condenado al fracaso por las circunstancias de la vida, que le tocó padecer desde muy pequeño la separación de sus padres a casusa de las drogas y el alcohol que consumía su papá. Haciéndolo un niño de carácter difícil y con el rendimiento escolar más bajo de su clase, pudo darle un giro diferente a su historia, convirtiéndose en un caso de éxito y de inspiración para muchos.

Este niño empezó experimentar cambios, gracias a que su madre tomó una decisión que le cambió la vida. Como buena creyente de Dios, la madre de este niño etiquetado por sus compañeros como el más tonto de la clase, siempre lo alentó a él y su hermano a confiar en sus talentos, diciéndoles que ellos podían ser los mejores porque eran inteligentes; pero, no solo las palabras de ánimo bastarían.

Un día en uno de sus empleos limpiando casas de familias ricas, se empezó a dar cuenta que tanto los dueños de las casas como sus niños leían libros, mientras que los de ella se la pasaban viendo televisión. Entonces tomó la decisión de que a partir de ese momento les reduciría el tiempo frente al televisor, y en lugar de eso los enviaría a la biblioteca a leer 2 libros por semana.

De no leer absolutamente nada, este niño se volvió un apasionado por la lectura lo que lo llevó a una transformación académica, así, no sólo logro ser el número uno de su clase, también se graduó con honores de la secundaria, después siguió sus estudios en la universidad y hoy es reconocido como el mejor neurocirujano infantil del mundo: el Dr. Ben Carson, Director de Neurocirugía Pediátrica del hospital Johns Hopkins en Baltimore, Estados Unidos.

Gracias a su fe, confianza en Dios y a la gran decisión de su madre en accionarlos en la lectura en lugar de estar tanto tiempo al televisor, es que la historia destinada al fracaso, se convirtió en éxito.

Nunca es demasiado pronto

La lectura, abre una amplia gama de oportunidades, ilumina ,desarrolla la imaginación y la creatividad, pone a trabajar el cerebro, facilitando el aprendizaje de cosas nuevas. Si desea eso para su hijo, ayúdele a que sea un aficionado de la lectura, no importa si es muy pequeño, para la lectura nunca es demasiado pronto para introducirlo al mundo de los libros, y si ya está más grande, con más razón hay que orientarlo.

Usted decide, si quiere que sea como todo el mundo, entonces que no lea, pero si desea que sea como pocos, haga que tenga el gusto por la lectura, haciendo lo siguiente:

Libros de interés

De acuerdo a la edad del niño, es importante facilitar libros, cuentos, historias que puedan ser de su interés. Hay que establecer un momento del día para leer, ya sea antes de irse a dormir, después comer, de jugar o cuando guste, siempre y cuando se ponga como parte de las actividades del día, pueden ser desde 5 minutos hasta los que el niño quiera; pero jamás forzar a la lectura, si está cansado, distraído lo puede dejar para otro momento más adecuado. Recuerde leer debe ser siempre divertido.

Biblioteca personal

Así cómo encuentra divertido ver la televisión y jugar, algunos hasta tienen colección de películas y juguetes preferidos, fomente que también tenga su propia colección de libros. Si es posible que tenga su propia biblioteca infantil para que acceda a los libros cuando guste. Si está muy pequeño, no importa que no sepa leer, usted lea, y deje que el le cuente el libro a su manera, la clave es que interactúe con los libros y se familiarice con ellos.

Ejemplo a seguir

Así como nunca es demasiado pronto para leer un libro a su hijo, tampoco es demasiado tarde para leer un libro para los adultos que aún no tienen el hábito. Los hijos son un reflejo de lo que ejemplificamos, y si ellos ven que hay libros en casa, de manera regular lo ve leyendo un libro, le facilita querer hacer lo mismo. Así que por su parte, también busque libros de interés para usted, hay mucha literatura con consejos muy prácticos. Para usted y su hijo leer ayuda a su desarrollo.

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