Los autorretratos o selfies se han popularizado por todas las redes sociales. El significado y consecuencias de este fenómeno continúan siendo materia de investigación para los estudiosos, quienes tienen diferentes puntos de vista al respecto. Algunos sostienen que los selfies son una muestra de narcisismo, pero tampoco se ha demostrado que tenga consecuencias negativas en el autoestima. Sin embargo, el que no haya una posición unánime con respecto a este tema significa que debamos pensar antes de publicar un selfie. Dos simples preguntas que nos ayudan a examinar nuestras motivaciones son:

¿Mis selfies se han convertido en el significado de mi valor como persona?

Para muchas personas, los comentarios y la cantidad de me gusta se han convertido en una forma de medir su autoestima. Si un selfie tiene muchos likes y comentarios que dicen lo bien que se ve, entonces la persona se siente bien consigo misma, y si ocurre lo contrario, le lleva a despreciar o incluso odiar su apariencia. Aunque en cierto modo los comentarios positivos ayudan a levantar el ánimo de alguien que no se siente particularmente bien; por otro se convierte en algo contraproducente pues puede llevar a que alguien pierda el significado de su verdadero valía. Esto quiere decir que medirá su valor de acuerdo a lo que dicen otros de su apariencia externa y le llevará a continuar produciendo fotografías que cumplan las expectativas de los demás.

No tiene nada de malo preocuparse por la apariencia, arreglarse ni hacer lo posible para sentirse bien con uno mismo, el problema viene cuando le damos más importante a la belleza externa que a la interna. Una persona que sabe su valor, se ama y entiende que es una obra de arte creada por Dios, no necesita de me gusta ni comentarios que le digan lo hermoso que se ve. Por lo tanto, antes de publicar un selfie, hazte esta pregunta y preocúpate primero en ser más bello por dentro para que esto se refleje por fuera.

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Si quieres aprender a amar tu apariencia, lee el artículo 6 pasos para amar tu apariencia.

¿Estoy mostrando mi verdadero yo?

Hay una gran diferencia entre demostrar quienes somos verdaderamente y mostrar quienes queremos ser. Hoy en día hay una variedad amplia de aplicaciones y softwares que nos permiten modificar nuestra apariencia de la forma que más nos gusta. Aunque todos tenemos marcas, imperfecciones o rasgos con los que no nos sentimos a gusto, nuestras fotografías deben reflejar el estilo de vida real que llevamos y cómo realmente somos. Esto no implica que no debemos utilizar filtros o adornos para mejorar nuestras imágenes, sino que no debemos modificarlas tanto que se alejen de quienes somos en realidad.

El mundo está lleno de fotografías falsas que nos hacen creer que así es la vida real, y ellas pueden influir en nuestra forma de percibirnos a nosotros mismos. Sin embargo, no hay un molde ni un estándar fijo de belleza que diga con precisión cómo debe lucir una persona hermosa y exitosa. Y, de hecho, esto es porque Dios hace arte y Él creó a cada persona con belleza propia; por lo cual nadie puede estandarizar aquello que es diferente.

¿Quieres saber más sobre los ideales de belleza? Entonces lee ¿Cómo es el cuerpo perfecto?

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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