Todo ser humano envejece. No hay nadie que pueda librarse de la vejez (a menos que fallezca antes); sin embargo, la mayoría no piensa en qué ocurrirá cuando lleguen a esa etapa. La Biblia nos ofrece algunos pensamientos interesantes con respecto a este tema y nos anima a confiar en Dios y en las ventajas de llegar a una edad avanzada. Estos son algunos versículos bíblicos sobre la vejez.

≪Te pondrás de pie en presencia de un anciano y lo tratarás con respeto; de esta manera honrarás a tu Dios. Yo soy el Señor.≫

Levítico 19:32 (BLPH)

≪Entre los ancianos se halla la sabiduría; en los muchos años, el entendimiento.≫

Job 12:12 (NVI)

≪No me desampares, Dios mío, aunque llegue a estar viejo y canoso, hasta que haya anunciado tu gran poder a las generaciones que habrán de venir.≫

Salmos 71:18 (RVC)

≪Si las fuerzas nos ayudan, podemos vivir setenta años, y aun llegar a los ochenta; pero no tiene sentido que vivamos tanto tiempo: esa vida de angustias y problemas pasa pronto, lo mismo que nosotros.≫

Salmos 90:10 (TLA)

≪Enséñanos a entender la brevedad de la vida, para que crezcamos en sabiduría.≫

Salmos 90:12 (NTV)

≪El orgullo de los padres son los hijos; la alegría de los abuelos son los nietos.≫

Proverbios 17:6 (TLA)

≪La gloria de los jóvenes es su fuerza; las canas de la experiencia son el esplendor de los ancianos.≫

Proverbios 20:29 (NTV)

≪Aun en la vejez, cuando ya peinen canas, yo seré el mismo, yo los sostendré. Yo los hice, y cuidaré de ustedes; los sostendré y los libraré.≫

Isaías 46:4 (NVI)

≪Cuando esto haya pasado, les daré a todos mi espíritu: hombres y mujeres hablarán de parte mía; a los ancianos les hablaré en sueños y a los jóvenes, en visiones.≫

Joel 2:28 (TLA)

≪Nosotros, en cambio, somos ciudadanos del cielo, y esperamos que de allí vuelva nuestro Salvador, el Señor Jesucristo. Nuestros débiles cuerpos serán destruidos, pero él los transformará en cuerpos gloriosos como el suyo. Esto lo hará con el mismo poder con que controla todo el universo.≫

Filipenses 3:20-21 (TLA)

≪Cuando corrijas a un anciano, no lo regañes; al contrario, aconséjalo como si fuera tu propio padre. Trata a las ancianas como a tu propia madre, a los jóvenes como a tus hermanos, y a las jóvenes como a tus hermanas, es decir, con todo respeto.≫

1 Timoteo 5:1-2 (TLA)

≪A los ancianos, enséñales que sean moderados, respetables, sensatos, e íntegros en la fe, en el amor y en la constancia. A las ancianas, enséñales que sean reverentes en su conducta, y no calumniadoras ni adictas al mucho vino. Deben enseñar lo bueno y aconsejar a las jóvenes a amar a sus esposos y a sus hijos, a ser sensatas y puras, cuidadosas del hogar, bondadosas y sumisas a sus esposos, para que no se hable mal de la palabra de Dios.≫

Tito 2:2-5 (NVI)


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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