ansiedad Archives | CVCLAVOZ

All posts in “ansiedad”

Las aves del cielo no se preocupan

Comúnmente nos preocupamos anticipadamente por circunstancias causadas, mayormente, por las tensiones que se viven día a día como las cuentas que pagar, la falta de trabajo, la alimentación, los negocios, salud, los problemas con los hijos, matrimonio, etc.

A decir verdad, no está mal ser prudentes y prever  lo que puede ocurrir en el futuro, ya que esto nos ayuda a responder oportunamente a diferentes sucesos que pasan normalmente en la vida.

Pero cuando la ansiedad invade daña la salud, desgasta la mente, el cuerpo y afecta la capacidad de juicio de todo individuo, confunde, disminuye la concentración para tomar decisiones y con esto hace que cada día sea más difícil de sobrellevar.

En cambio la Biblia dice en Mateo 6:34 “Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque le día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.”

Vivir el día a día con fe y descargando todo peso de preocupación ante Dios es mejor para nosotros que dejarnos consumir con la incertidumbre, ya que tenemos la seguridad de que Dios suplirá nuestras necesidades como dice su Palabra: “….vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.” Mateo 6:32

Nuestro Padre abastece de alimento para su creación: “Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?” Mateo 6:26 Valemos mucho más que las aves y debemos tener la seguridad de que también proveerá para  nuestras necesidades.

Entrega en oración todas tus preocupaciones y toda ansiedad que ha invadido tu corazón; aprende a creer en el amor de Dios que no deja a nadie desamparado. Clama y ten la seguridad de que escucha.

¡Mantente sereno y disfruta en las bendiciones que te rodean!

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Estás ansioso y preocupado?

“Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.” 1 Pedro 5:7 (RVR1960)

La ansiedad y la preocupación generalmente representan una carga que nos hace sufrir. Esperamos ser librados de ellas, pero a veces la respuesta tarda en llegar y nos exasperamos al punto de perder la paciencia. Cuando esto sucede, es posible que tomemos decisiones apresuradas, de las cuales quizás tengamos que arrepentirnos más tarde.
Si bien hay problemas inevitables, aún así podemos entregárselos al Señor en oración. Dios nos dará la fuerza necesaria para atravesar toda situación y terminar en victoria, porque Él tiene cuidado de nosotros.

Por Giovana Aleman

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Sufres de ansiedad?

De acuerdo a estudios, problemas relacionados con la ansiedad son el problema mental numero uno entre las mujeres; y el segundo después del abuso de alcohol y drogas entre los hombres.

Lo más probable es que tu conozcas a alguien que tiene serios problemas de ansiedad no manejados. Lamentablemente todos los problemas que tienen que ver con el control propio o que son enfermedades originadas en la mente, son como estigmas de los que nadie quiere hablar o no quieren mencionar porque sienten que son debilidad. Incluso sucede en la iglesia. Muchos de estos problemas como ansiedad o depresión los atribuyen a poca fe. Esto se debe tratar igual que una adicción. Debiéramos tener en las iglesias ministerios para tratar casos de este tipo con gente especializada en ellos. O guiar a las personas que sufren estos problemas a buscar un especialista para que les de el tratamiento adecuado, pero mientras lo buscas y te dan la cita, te doy algunos tips de cosas naturales que ayudan.

1- Aprender a respirar atentamente. Contando hasta siete u ocho con la aspiración, reteniendo el aire por la misma cuenta de siete u ocho, botarlo en la misma cuenta, hacer una pausa sin respirar por las ocho contadas y comenzar de nuevo. Son solo cuatro pasos. Inhalar, retener, exhalar, esperar. Trata de hacer esto al menos por tres minutos.

2- Hay aromas que calman, como la lavanda, la menta.

3- Masajear tus pies ayuda mucho, con una crema con aromas también de lavanda o menta.

4- Los tés de manzanilla, malojillo o citronera, lavanda, y tés de hierbas naturales ayudan. Todos sin cafeína o teína.

5- Hay algunos tipos de música clásica especiales para relajar. La puedes buscar online y hay mucha variedad.

Y una palabra de la Biblia para aferrarte a ella: “No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias”. Filipenses 4:6

Este artículo fue producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Viva, por trece razones

Por Lisa López

Muchas personas quizás no sepan esto, pero en mi vida he tenido dos intentos fallidos de terminar con todo. Las razones que me llevaron a considerar esto no son tan importantes como las razones que me permitieron no llevarlo acabo. Con todo esto no quiero subestimar el porqué la gente lucha con depresión, ansiedad y la oscuridad que esto conlleva. Quiero resaltar el hecho de que no hay nada más grande que Dios. De experiencia propia he aprendido que hay más razones para vivir que para morir. Con los recientes suicidios en las noticias, la nueva moda de los retos suicidas y también el incremento de películas y series de televisión de este tema, he decidido compartir 13 razones por las cuales no debes quitarte la vida.

  1. Porque la vida es mucho más de lo que puedes pensar.
  2. Porque todavía tienes muchísimas cosas que alcanzar.
  3. Porque tu vida tiene demasiado valor.
  4. Porque tienes un propósito y no estás aquí por error.
  5. Porque sí puedes ser perdonado, Dios te ama más de lo que puedas imaginar.
  6. Porque eres irremplazable y nadie puede ocupar tu lugar.
  7. Porque todavía tienes que ver y vivir tantas cosas maravillosas que existen a tu alrededor.
  8. Porque has sobrevivido la vida hasta ahora y eres un luchador.
  9. Porque tus días oscuros muy pronto verán la luz ya que toda la noche tiene su amanecer.
  10. Porque aunque parezca imposible, vas a superar lo que estás viviendo y esto te va fortalecer.
  11. Porque tu pasado no te define, solo tienes que soltar.
  12. Porque tú importas y eres valioso para alguien, por favor déjate amar.
  13. Porque mientras el proceso sea doloroso y además muy real, Jesús dio su vida para salvar la tuya, darte esperanza y tu corazón sanar.

Existe ayuda, hay esperanza, y lo más importante de todo, es que no estás solo.

 

Si estás luchando contra los pensamientos suicidas, visita: www.unasolarazon.com
Nuestro equipo está listo para ayudarte.

 

 

Artículo originalmente publicado en www.escritordecorazon.com

Beneficios de la ansiedad

La ansiedad, o aprehensión extrema y preocupación, es una reacción normal a situaciones estresantes. Pero en algunos casos, se vuelve excesivo y puede convertirse en un desorden mental. Pese a que este hecho no parece alentador, la ansiedad tiene alguna ventajas de las cuales no todos saben. Éstas son algunas de ellas:

1. Te ayuda a tener un mejor rendimiento:

El Ph.D. Nick Hobson, psicólogo investigador y profesor en la Universidad de Toronto, y un equipo de estudiosos realizaron un experimento para descubrir si las emociones desagradables ayudan a mejorar el rendimiento. Como resultado, encontraron que cuando las personas se sienten más ansiosas, muestran una mayor activación en el sistema de rendimiento del cerebro en comparación a cuando se sentían menos ansiosas. Según Hobson, esto se debe a que “las emociones negativas desempeñan un papel importante en el sistema de rendimiento del cerebro porque despiertan el disparo neural que permite que el más mínimo problema sea detectado y (idealmente) resuelto”; por lo tanto, la ansiedad puede ser utilizada como un estímulo para la productividad.

2. Incrementa tu motivación y propósito:

Las personas que constantemente sufren de ansiedad aprenden a valorar los momentos en los cuales no se sienten de esa manera. Esto conlleva a que busquen hacer algo más significativo con sus vidas y mejorar las áreas con las cuales no se sienten satisfechos. Además, las personas ansiosas están más propensas a anticiparse a las situaciones; por lo cual, tienen mayores probabilidades de sobrevivir en un momento de riesgo. Un estudio publicado por un grupo de investigadores en la revista Frontiers in Evolutionary Neuroscience afirma que la preocupación puede hacer que la gente no se arriesgue, y esas personas pueden tener tasas de supervivencia más altas. Así, como la inteligencia, la preocupación puede conferir un beneficio a la especie.”

3. Pone a tu cuerpo en un estado de alerta:

Un experimento publicado en la revista Brain and Cognition demostró que la ansiedad más el entrenamiento ayudan a tener un rendimiento óptimo. Los investigadores probaron que la ansiedad te hace confiar más rápido en tus instintos pero más lento para desplegar respuestas no aprendidas. Esto quiere decir que si tienes preparación en un área determinada, la ansiedad pone a tu cuerpo en un estado de alerta y ayuda a tus sentidos a enfocarse. Sin embargo, si no tienes experiencia, la ansiedad hace que tu cuerpo se movilice a una velocidad por debajo de la normal.

 

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

7 maneras de relajarte cuando estás estresado

Un poco de estrés nos ayuda a ser responsables y cumplir con nuestras obligaciones; pero, mucho estrés nos deja profundas secuelas emocionales y físicas. Es importante aprender a equilibrar todos los aspectos de nuestra vida y no dejar que ninguno se vaya al extremo; es por ello que debemos controlar el estrés antes que él nos controle. Éstas son algunas maneras rápidas con las que puedes relajarte:

1. Toma un baño de agua caliente:

Muchos estudios científicos han demostrado que tomar un baño de agua caliente tiene beneficios para la salud, pues, ayuda a la circulación sanguínea, relaja los músculos y el sistema nervioso, reduce el nivel de azúcar en la sangre, fomenta el balance de las hormonas, además, ayuda a la regeneración de las células de la piel. Ya sea en la ducha o en la bañera, el agua caliente es una forma rápida de relajar tu cuerpo y disminuir el estrés.

2. Camina:

Los médicos recomiendan mantener el cuerpo en constante movimiento y no llevar una vida sedentaria. Aunque no parezca, esto puede ser un gran remedio anti estrés. Cuando quieras despejar tu mente y alejarte de tus preocupaciones, sal a caminar a algún lugar que te parezca tranquilo y donde puedas disfrutar el ambiente. Recuerda que ese paseo no es para que te concentres más en tus problemas, sino para que te relajes y te concentres en cosas positivas.

3. Desconéctate de la tecnología:

El sonido de las notificaciones, o la ausencia de ellas, puede añadir más estrés a tu vida. No dejes que la tecnología se convierta en una carga más; separa un tiempo para disfrutar de alguna otra actividad que no incluya aparatos electrónicos y verás la diferencia. También puedes dedicar esos momentos para culminar alguna otra tarea que dejaste pendiente, o simplemente para tomar una siesta corta.

4. Canta y baila:

No importa si tienes una voz prodigiosa, o si cuando cantas todos huyen; lo importante es cantar. La música tiene un efecto casi instantáneo porque puede cambiar tu sentido del humor en cuanto comienzas a cantar. Si a esto le añades los beneficios del baile, comprobarás cómo tus preocupaciones se sienten más ligeras. Si sabes tocar algún instrumento musical, no desaproveches tu talento y ponlo en práctica. ¡La música es un regalo y debemos aprovecharla!

5. Lee:

La lectura disminuye el estrés. Algunas personas se quedan dormidas cuando leen, pero este hecho -además de ser una señal de falta de práctica en lectura- es un signo de relajación. La lectura hace que uno se interne en un estado de tranquilidad y se enfoque en el tema sobre el cual está leyendo; por lo cual, es una cura rápida para la preocupación. Un excelente libro que te ayudará en cualquier momento es la Biblia, allí encontrarás textos como éste: Perdida ya toda esperanza, llamé a mi Dios, y él me respondió; ¡me liberó de la angustia! Dios está conmigo: no tengo miedo. Nadie puede hacerme daño.” (Salmos 118:5-6 TLA).

6. Pasa tiempo con tus amigos:

No tengas miedo de confiar tus preocupaciones a alguien. Los verdaderos amigos estarán allí para entenderte, y si no les dices qué te ocurre, no hay manera de que ellos lo sepan. Cuando necesites alejar el estrés de tu vida, reúnete con tus amigos y pasa tiempo de calidad con ellos. Si por motivos de tiempo es difícil que te encuentres con ellos, siempre puedes confiar con Dios. Él es el amigo más fiel que puede existir, y además, está interesado por ti.

7. Practica tu pasatiempo preferido:

Si tienes un pasatiempo, entonces dedica un tiempo para hacerlo. Si hay algo que te gustaría hacer pero que no te atreves, entonces ahora es el mejor momento. Reemplaza tus preocupaciones con alguna actividad que mantenga tu mente centrada en otra cosa. Recuerda que tu actitud influye mucho en los resultados que obtengas. Si estás predispuesto a lo malo, entonces eso es lo que ocurrirá; pero, si te concentras en lo bueno, verás que hay más razones por las cuales estar felices que por las que estresarse.

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

 

Un día a la vez

“Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal”. Mateo 6:34

Un viejo coro cristiano, decía: “Ayúdame hoy, yo quiero vivir un día a la vez…” y un conocido dicho popular dice: “No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”

Que importante es saber que si bien la planificación es buena, no somos dueños de nuestro futuro, lo que tenemos es nuestro hoy y recuerdos de un pasado que ya no está. Pero el futuro es incierto, se presenta como una hoja en blanco en la que pronto se escribirá una nueva historia.

Esta inseguridad o incertidumbre acerca del futuro es lo que nos hace tantas veces, temerosos de lo que pudiera pasar, generando estrés y hasta enfermedades emocionales o físicas.

A veces vivimos como si el mañana nos perteneciera, llevando una vida casi de manera automática en la que van pasando las semanas, los meses y los años. En otras oportunidades no valoramos el tiempo, tal vez lo perdemos en actividades que no suman o en discusiones que no llevan a ningún lado.

O quizás, inconscientemente creemos que el tiempo nunca se agotará y somos “postergadores crónicos”, Seguramente has escuchado frases tales como: el lunes comienzo la dieta, el año que viene retomo mi estudios, o bien: me voy a inscribir en el gimnasio para comenzar a hacer actividad física. Y lamentablemente pasa el tiempo y las decisiones se siguen postergando.

Que importante que podamos valorar cada día, como si fuera el último que te toca vivir. Si supieras que hoy es tu último día de vida, ¿Qué harías?, ¿Cómo distribuirías tu tiempo? Seguramente harías una lista de prioridades, dándole más lugar a los afectos y a las cosas realmente importantes. Tal vez irías delante de Dios, para terminar de ponerte a cuenta con Él, en una actitud de rendición total.

Yo creo que en ese caso te despojarías de cosas que te hacen perder el tiempo, para darle valor a lo verdaderamente relevante como tu relación con Dios y tu familia.

La vida es un regalo que nuestro Padre nos dio, por lo tanto debemos vivir honrando esta preciosa oportunidad, ¿cuantas veces nos olvidamos de ser agradecidos, por las cosas que recibimos día a día, simplemente porque nos acostumbramos a que están ya que Dios las provee?

Vive tu día con intensidad, valorándolo, dándole la importancia que realmente tiene como regalo del Señor. Vívelo como si fuera el último que te toca vivir, con una actitud agradecida y honrando a Dios, el dador de la vida.

Por Daniel Zangaro

 
El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Hablemos de la ansiedad

No hablo de la canción, muy linda por cierto del cantautor venezolano Chelique Sarabia.

Hablo del trastorno emocional que se puede apoderar de nosotros en cualquier momento. La ansiedad es una angustia generalizada y muchas veces no sabemos ni la razón por la cual estamos angustiados. Sucede mayormente después de temporadas de estrés. Pasa la temporada de estrés y es posible quedarnos con la sensación de ansiedad.

Las causas de la ansiedad generalizadas se desconocen, se dice que puede venir por los genes. Este trastorno ahora se conoce como TAG (trastorno de ansiedad generalizada). Si esa sensación de preocupación, de tensión dura unos seis meses o mas, es momento de ver a un especialista.

Entre los síntomas que acompañan ese estado de ánimo están la fatiga, la dificultad para concentrarse, problemas para dormir o permanecer dormido, trastornos del carácter, irritabilidad y una constante inquietud y preocupación. Incluso puede haber problemas físicos asociados con el trastorno. Puede haber problemas digestivos, sudoración, palpitaciones, dificultad para respirar y tensión muscular.

Los tratamientos por lo general van a consistir en psicoterapia y medicinas. Pero hay muchos productos naturales que contribuyen con el control de los síntomas. Tomar tilo o manzanilla en lugar de bebidas con cafeína, ayuda. En los lugares de comida natural, tienen unos productos llamados Flores de Bach, que son concentrados de hierbas, flores, y semillas naturales, que inhalados o consumidos, tienen efectos terapéuticos.

Parece mentira, pero tenemos que concientizar la respiración. Hay personas que han logrado bajar su nivel de presión, que estaba alta, a través del control de la respiración. Aprende a respirar con conteo, es decir, inspira contando hasta 4, retén el aire contando hasta 7 y exhala contando hasta ocho, haces una pausa y repites varias veces la secuencia. Es algo que hago incluso antes de dormir, porque me ayuda a relajarme.

El ejercitarnos físicamente también contribuye a calmar la ansiedad, incluso la depresión. La actividad física nos hace sentir bien. Siempre digo no a los excesos, pero lograr aunque sea media hora de caminar y movernos durante el día todos los días, es muy saludable. Hablo de la depresión, porque un trastorno grave de ansiedad puede generar en depresión.

Los olores cítricos, naranja, limón, pomelo o toronja contribuyen a subir el ánimo.  Mantén estas fragancias en tu casa y los colores cálidos también ayudan a sentirnos más alegres.

Déjame saber tu opinión acerca de este tema.

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Qué hacer en tiempos de angustia?

“Entonces clamaron a Jehová en su angustia, y los libró de sus aflicciones”. Salmos 107:6

Los tiempos de angustia generalmente están caracterizados por el dolor y la prueba. Los pensamientos parecen estar fuera de control, vienen una y otra vez, como dardos venenosos tratando de amedrentar, llenarnos de temor e incertidumbre.

De manera recurrente llega a nuestra mente la misma pregunta: ¿Y si todo sale mal? ¿Y si esta situación no cambia? ¿Qué será de mi familia? ¿Qué será de mi vida? ¿Terminaré avergonzado cuando me pregunten dónde está tu Dios?

La palabra angustia viene del latín angustĭa (“angostura”, “dificultad”), la angustia es la congoja o aflicción. Se trata de un estado afectivo que implica un cierto malestar psicológico, acompañado por cambios en el organismo (como temblores, taquicardia, sudoración excesiva o falta de aire).

Desde una mirada psicológica podemos definir la angustia como la reacción de un individuo frente a una situación traumática, cuando no puede dominar las excitaciones de origen externo o interno. Es un estado de tensión acumulada y que no pudo ser descargada.

Cuando sucede esto y con tantas preguntas en la mente, muchos procuran respuestas  y en su afán, suelen buscarlas en lugares y personas equivocadas.

En su desesperación algunos consultan con la señora del barrio que se dedica a tirar las cartas, otros creyendo que lo que necesitan es tener más suerte, recurren a amuletos o supersticiones, mientras que otros comienzan a pedir una cantidad de consejos entre parientes o amigos, casi haciendo una especie de encuesta.

Abrir el corazón a las personas es peligroso y más cuando ni siquiera conocemos su estilo de vida, su sistema de valores y creencias que son en definitiva los determinantes de su comportamiento.

Cuanta gente termina aún más herida por buscar ayuda en las personas equivocadas y que tremendamente peligroso es abrir el corazón a quienes simplemente se conocen en un chat o por redes sociales, sin saber absolutamente nada de ellos.

A veces en lugar de recibir ayuda, solo se logra más dolor o el amargo sabor de la indiferencia o peor aun sentir que la situación que uno confió en privado, ahora se hizo pública sintiéndonos invadidos y traicionados en nuestra confianza.

¿Entonces es importante y correcto pedir ayuda? Por supuesto que sí y en primer lugar debemos invocar a nuestro Padre amoroso quien siempre estará disponible y sus oídos atentos a nuestra oración.

El salmista nos dice a quien es necesario invocar en el día de la angustia, ya que solo Dios es quien en realidad tiene todo poder para cambiar nuestro actual estado y proveer una real solución para nuestros problemas.

“En mi angustia invoqué a Jehová, Y clamé a mi Dios. El oyó mi voz desde su templo, Y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos.” Salmos 18:6.

En el mismo sentido, leer salmos 118:5 y Jonás 2:2.

Por lo tanto, si hoy tu vida se ha llenado de angustia, si los pensamientos te aturden y el futuro se presenta como una incierta amenaza, invoca a tu Dios, el único que tiene todas las respuestas, solo Él te ama con un amor perfecto y desinteresado. ¡Quien como Él, para cambiar tu situación actual, devolverte el gozo y la paz que sobrepasa todo entendimiento!

Por Daniel Zangaro

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Estás en exámenes? ¡Relájate!

Si sufres de estrés o ansiedad en la época de exámenes, aquí encontrarás algunos consejos útiles para remediar esta situación:

Antes del examen:

  • Duerme: Algunos creen que pasar la noche en vela es la mejor manera de estudiar; sin embargo, dormir bien ayuda a tu cerebro a procesar todo lo estudiado, de manera que te ayuda a recopilar y entender mejor toda la información que almacenaste.
  • Aliméntate: No desayunar es una mala manera de comenzar el día. Tu cuerpo necesita proteínas para funcionar correctamente. Si quieres tener energía durante el día, no olvides desayunar.

Durante el examen:

  • Resuelve lo más fácil: No te quedes estancado en la primera pregunta si es que no sabes la respuesta. Es mejor comenzar con algo que sepas y te tomes tu tiempo en resolverlas. Deja las preguntas difíciles para el final, y si no puedes hacerlas no hay problema ¡Es sólo un examen!
  • Respira profundamente: Si sientes que tu mente está bloqueada, toma un tiempo para inhalar por cinco segundos y luego exhalar lentamente. Esto ayudará a oxigenar tu cerebro y a normalizar tu pulsación.
  • Orar: Pide a Dios que te ayude a recordar todo lo que estudiaste. La Biblia dice que el que tiene falta de sabiduría, debe pedirla a Dios, y él se la dará.

Después del examen:

  • Relájate: Recuerda que solo es un examen. El resultado que obtengas refleja lo que aprendiste sobre esa materia, y no tu inteligencia. No olvides que Dios nos creó a todos por igual, a su imagen y semejanza. Así que no te sientas derrotado si tus calificaciones no son las que esperabas.

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

La mirada del Padre

“Porque los ojos del Señor están sobre los justos, Y sus oídos atentos a sus oraciones; Pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal.” (1 Pedro 3:12).

En una oportunidad estaba en un centro comercial junto a mi hija que tenía solo dos años en aquel momento. Ese lugar tenía un barco muy grande que los niños utilizaban para explorar y jugar por lo cual allí fue mi hija quien en poco tiempo comenzó a trepar saltar y correr incansablemente. En un momento ella paró de jugar, me buscaba con la mirada pero no me veía, sin embargo yo estaba allí y nunca la había perdido de vista.  Rápidamente y antes que se angustie le grité: “Aquí estoy”. Al verme inmediatamente sonrió y recobró su sensación de seguridad y sin perder más tiempo, continuó jugando.

Este simple hecho cotidiano me enseñó algo que considero muy importante en mi relación con Dios. Esto es reconocer que la mirada del Padre está siempre sobre mí. Hay momentos en que parece que Dios se hubiera alejado o que no está prestándonos atención, especialmente cuando no vemos una respuesta a nuestras oraciones o bien cuando habiendo presentado alguna situación delante de Él, las cosas parecen complicarse más en lugar de solucionarse.

En dichos casos podríamos preguntarnos: ¿Dónde está Dios en esta situación?, ¿Qué pasa, es que no me ve o no me oye? ¿Estará distraído o se habrá alejado? ¿Estará enojado conmigo y por eso no responde? Son todas preguntas razonables y perfectamente entendibles, sin embargo la Biblia nos enseña que los ojos del Señor están sobre los justos y además Él está atento a nuestras oraciones.

Alguien podría decir, yo no me considero justo, pero es importante comprender que no se trata de nuestra propia justicia, sino que solo a través de Jesús quien pagó el precio de nuestro rescate con su muerte en la cruz y el derramamiento de su sangre es que podemos ser justificados por su gracia y por lo tanto presentarnos como justos delante del Padre. En el mismo sentido leemos en los salmos: “La mirada del Padre nunca se aparta. Los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos atentos a su clamor.” (Salmos 34:15).

La mirada del Padre nos transmite protección, seguridad y cuidado, pero esto sucede solo cuando tenemos buena relación con Él. Por el contrario el hijo que sabe que hizo algo incorrecto, o que tiene cosas que ocultar, para él la mirada del Padre representará una amenaza, se sentirá expuesto y tratará de ponerse a la defensiva.

La mirada del Padre además nos aporta valor como hijos de Dios ya que Él está pendiente de nosotros y de cada uno de los hechos de nuestra vida, por lo cual, podemos sentirnos importantes, amados y valiosos para Él.

Quiero animarte en este día a que consideres esta verdad bíblica, que los ojos de Dios están sobre ti para cuidarte, protegerte, animarte y darte la seguridad que el mundo no puede ofrecer. Esto significa que Dios todo lo ve, Él está en pleno conocimiento y al detalle de todo lo que te sucede. Nada escapa de su control, por lo cual Tú puedes descansar y confiadamente esperar en Él. Pero para esto, sólo hará falta que tu mirada se encuentre con la del Señor, de tal manera recibirás, seguridad, protección, valor y esa paz que sobrepasa todo entendimiento.  Por Daniel Zangaro

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Qué estás esperando?

“Porque el temor que me espantaba me ha venido, y me ha acontecido lo que yo temía.” Job 3:25

Un compañero de trabajo me compartió esta historia acerca de un matrimonio: Cada vez que ellos estaban acostados y a punto de dormirse, la mujer le decía a su marido: Creo que escuché un ruido, abajo en la cocina, porque no vas a ver, tal vez sea un ladrón. Como esto sucedía por años noche, tras noche, el esposo se levantaba cada vez y aunque disgustado interiormente, sabía que la manera más rápida de volver a dormir, era ir y confirmar que nada pasaba. Ya casi formaba parte de su rutina.

Y esto sucedía así de manera recurrente por mucho tiempo, pero una noche, otra vez un ruido, la mujer le dice a su esposo, levántate, ve a ver si es un ladrón que entró a nuestra casa. El esposo una vez más y con resignación, se levantó para hacer su chequeo de rutina y cuando va a la parte de abajo, se encuentra con un hombre que lo estaba apuntando con un arma. Le dijo: Deme su dinero ya mismo, si no quiere que le dispare. El esposo le dio el dinero y el ladrón se aprestaba a salir huyendo tan rápido como podía. Entonces el hombre le dijo: espere, no se vaya, mi esposa hace veinte años que me habla de usted, no se va a ir sin conocerla….

Si bien es sólo una historia, esto refleja, cómo algunas personas encaran la vida y sus pensamientos acerca del futuro, viven en temor de que algo malo suceda o de recibir una mala noticia. El ser humano por naturaleza tiene mayor tendencia a pensar lo negativo que lo bueno que pudiera suceder. Es como decir que hay más expectativas de que algo malo suceda, que por esperar algo agradable y positivo.

De tal manera, una madre espera a su hijo que tardó más de lo previsto y cada minuto que pasa crece la tensión pensando en todo lo malo que podría haberle pasado en la calle. Otros temen al futuro, a la enfermedad, al fracaso, a la vejez y a tantas cosas más que sería largo de enumerar.

Es como si viviéramos por adelantado, los impactos negativos de una mala noticia o una circunstancia desagradable y esto nos llena de tensión, afecta físicamente, la mente no encuentra paz y por supuesto estamos demasiados preocupados como para orar.

La Biblia dice que sin fe es imposible agradar a Dios, por lo cual y teniendo en cuenta que el temor es lo contrario a la fe, podemos concluir sin duda que cuando tememos estamos desagradando profundamente a Dios con nuestra actitud.

Otra cita bíblica, nos dice que el temor, lleva en sí castigo, y realmente es así cuando por esta razón vivimos en angustia, preocupación e inseguridad constante, como si algo malo estuviera a punto de suceder, creo que esto afirma la expresión bíblica de “castigo”. Porque vivir de esa manera, nos quita la paz, incluso puede llegar a enfermarnos, cuando las presiones y tensiones se acumulan sobre nosotros.

Recuerda que el temor te paraliza, el que tiene miedo no se mueve, busca la seguridad y al no moverte por temor puedes perder preciosas oportunidades que Dios mismo te está presentando.

Decide hoy enfrentar el gigante del temor, lleva cada pensamiento cautivo a la obediencia de Cristo, sé libre y de tal manera podrás disfrutar de todas las bendiciones que Dios preparó para tu vida.

Espera lo bueno, con fe y una actitud de seguridad en las manos de nuestro Padre.

Por Daniel Zangaro

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Send this to a friend