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Cómo ser rico según la Biblia

Algunos afirman que el dinero es la raíz de todos los males; sin embargo, esta aseveración es una distorsión de lo que dice 1 Timoteo 6:10, “porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores”. En este versículo se señala claramente que Dios no condena al dinero en sí, sino al amor y adoración del mismo. Por otra parte, en muchos otros pasajes podemos encontrar que Dios estableció guías para que cualquier persona maneje y administre sabiamente sus finanzas.

La Biblia dice que el rey Salomón fue y será el hombre más rico de la historia de la humanidad (2 Crónicas 1:12); y por lo tanto, es el mejor ejemplo a seguir en cuanto al dinero. En El Secreto de Salomón, Edwin Castro toma como centro la vida de este personaje e ilustra la manera en que todos podemos utilizar nuestra economía, sin importar la cantidad de ingresos que tengamos. Este libro hace énfasis en que la obediencia a los principios bíblicos son la clave para ser ricos, y que, contrario a lo que se cree, “Dios nunca estará en contra de las riquezas. El verdadero problema radica en el lugar que éstas tienen en la vida” (p. 15). Es por ello que todo aquel que desee encontrar la verdadera riqueza, debe leer la Biblia y cualquier otro material que la tenga como modelo.

A diferencia de otros textos sobre finanzas, El Secreto de Salomón “no es una receta de pasos para alcanzar la riqueza sino que más bien es un manual de desarrollo de carácter” (p. 65). El autor asegura que el mejor ejemplo de carácter es Jesús, y que la aplicación de hábitos saludables conllevan a la riqueza.

Datos adicionales:

Edwin Castro es pastor, orador y entrenador de vida. Por su formación en administración de empresas y su vasta experiencia en el mundo empresarial, también se desempeña como consultor financiero y escritor. Reside en Miami, Florida junto a su esposa Maribel y su hija Mariana.

Para mayor información, visita:

http://www.edwincastro.com/
http://www.casacreacion.com/

 

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

3 consecuencias del pecado

Pecar es muy fácil, tal vez sea por ese motivo que minimizamos las consecuencias que tiene, y sólo nos damos cuenta de ellas cuando llega el tiempo de enfrentarlas. C. S. Lewis escribió “Tenemos una extraña ilusión de que el mero tiempo cancela el pecado. Pero el mero tiempo no hace nada ni al hecho ni a la culpabilidad de un pecado.” En la Biblia encontramos que el único que puede perdonar y olvidar nuestros pecados es Dios; sin embargo, esto no nos hace exentos de sufrir las consecuencias.

En Génesis 3 se relata la historia de cómo Adán y Eva fueron expulsados del Jardín del Edén debido a su pecado. A partir de ese entonces, todos sus descendientes (nosotros), fuimos privados de gozar de muchos privilegios. De esa misma historia podemos aprender que el pecado tiene los siguientes efectos:

1. Te aleja de Dios:

Cuando Adán y Eva pecaron, se escondieron de Dios. Esto demuestra que después de pecar, quien se aleja es el hombre y no Dios. Romanos 3:23 (TLA) dice: “Todos hemos pecado, y por eso estamos lejos de Dios.” Dios no puede habitar en donde hay pecado. Además, cuando uno está en falta y ama lo malo del mundo, se vuelve enemigo de Dios (Santiago 4:4).

2. Te destruye:

El pecado afecta a la persona mucho más de lo que puede creer. El pecado trajo miedo y vergüenza a Adán y Eva; y eran sentimientos que ellos nunca antes habían experimentado. Usualmente cuando se comete un pecado procura esconderlo y mantenerlo en reserva; sin embargo, se ha comprobado que el guardar secretos es dañino para la salud y paz mental. Los pecados generan sentimientos negativos y destructivos para la persona; los cuales pueden llegar a ser difíciles de reparar.

3. Arruina tu relación con los demás:

Adán culpó a Eva, y ella a la serpiente. El pecado arruina la relación que tenemos con otros, no solo porque a veces preferimos culpar a otros; sino también porque la misma acción daña a los demás. Por ejemplo, las familias sufren por la infidelidad de uno de los cónyuges, un grupo se ve divide por un chisme o una mentira, el crimen de alguien afecta a la comunidad, etc.

¿Qué podemos hacer?

El pecado tiene una solución: Jesús. 1 Timoteo 2:5 dice que el único mediador entre Dios y los hombres es Cristo Jesús; por lo tanto, si uno quiere ser perdonado de sus pecados debe acudir a Él y confesar todas sus faltas. 1 Juan 1:9 (NTV) dice: “pero si confesamos nuestros pecados a Dios, él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.” Dios es amor y quiere restaurar todas las consecuencias que trae el pecado. Para Él no hay nada imposible; sin embargo, no obliga a nadie a aceptar su amor. Dios te dice ahora Yo estoy a tu puerta, y llamo; si oyes mi voz y me abres, entraré en tu casa y cenaré contigo.” (Apocalipsis 3:20, TLA)

 

 

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6 mitos que crees que están en la Biblia

Los mitos están basados en hechos reales; sin embargo, esto distorsiona la verdad y confunde a las personas. La Biblia, por ser el libro más vendido y conocido en el mundo, tiene historias que se han popularizado, y muchas veces, distorsionado con el paso del tiempo. Éstos son algunos mitos que nacieron a partir de las narraciones bíblicas:

Todos sabemos que el primer pecado cometido en la Tierra fue la desobediencia de Adán y Eva. Pese a que la narración de lo acontecido se encuentra en los primeros capítulos del libro de Génesis, muchos creen que el fruto que Adán y Eva comieron fue una manzana.

Ésta creencia se hizo popular debido la similitud de las palabras “maldad” y “manzana” en la traducción en Latín de la Biblia (Vulgata). “Maldad” en latín es «malum», mientras que manzana es «mālum»«mālī». Sin embargo, en el hebreo original, la palabra es מִ]פְּרִ֥י] (peri) y significa “fruta”. En Génesis 2:16 se menciona al árbol de la ciencia del bien y del mal”, y más adelante, en Génesis 3:6, dice: “Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.” En cada referencia que se hace al árbol de la ciencia del bien y el mal, nunca se especifica qué clase de fruto tenía; por lo tanto, es erróneo pensar que Adán y Eva pecaron porque desobedecieron a Dios al comer una manzana.

Muchos creen que Jonás fue tragado por una ballena, y esta suposición se ha reforzado gracias a las miles de imágenes que lo grafican de esa manera. Sin embargo, en Jonás 1:17 no menciona a una ballena, sino a un “gran pez”. Incluso Jesús, en el Nuevo Testamento, cuando se refirió a la historia, dijo: “Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches” (Mateo 12:40). Un artículo publicado en el Institute for Creation Research afirma que es muy probable que el animal que aparece en la historia de Jonás se haya extinguido hace miles de años. En los tiempos antiguos existían criaturas que no se parecen a ningún animal de la actualidad; no obstante, aún hay registros históricos de su existencia. Los estudiosos creen que la supuesta ballena que tragó a Jonás fue en realidad una enorme serpiente marina con cabeza de perro.

Hoy en día se sabe que la ballena azul es el animal marino más grande del mundo, y tal vez ése sea el motivo por el que sirve para ilustrar el tamaño del pez que tragó a Jonás. Por otra parte, debemos recordar que los investigadores no conocen los secretos y misterios del océano en su totalidad, pues, incluso actualmente hay partes inexploradas de los mares. Por lo tanto, cabe la posibilidad de que exista un animal incluso más grande que la ballena azul, pero del cual aún no se tiene registro.

Hay diferentes tipos de ángeles descritos en la Biblia; no obstante, no todos ellos tienen alas. En Hebreos 1:14 (TLA) dice que “los ángeles son solamente espíritus”, mejor dicho, sus cuerpos no tienen forma física como la de los humanos. Sin embargo, en otros pasajes podemos encontrar la referencia a dos tipos de ángeles que sí tienen alas: querubines (Éxodo 25:20) y serafines (Ezequiel 10:5). Aunque la información sobre los ángeles no es abundante, lo que sí sabemos es que son seres que fueron creados especialmente para alabar, adorar, servir a Dios, entre otras funciones más.

Antes de rebelarse contra Dios, Satanás fue un querubín. Según las descripciones de Isaías 14:12-15 y Ezequiel 28:12–19, era un ser hermoso y con gran poder. No hay referencia en la Biblia que señale que su apariencia cambió después que Dios lo expulsó del cielo. En muchas representaciones que se hace de Satanás, se le ve con el cuerpo de color rojo, con cuernos, alas de murciélago, patas de cabra, cola y sosteniendo un tridente, sin embargo, ése no es su verdadero aspecto. Esta imagen es el producto de años de creatividad de artistas, pintores y escritores, quienes utilizaron su imaginación para simbolizar la maldad. No obstante, en 2 Corintios 11:14 se nos advierte que “Satanás se disfraza como ángel de luz”; por lo tanto, no debemos creer que las representaciones gráficas de Satanás son su verdadera forma.

La lujuria, pereza, gula, ira, envidia, avaricia y soberbia son calificados como los “siete pecados capitales”; y si bien todos ellos son transgresiones a la ley de Dios, esta lista no es una clasificación que aparezca literalmente en la Biblia. Ésta fue creada por el papa Gregorio Magno a finales del siglo VI para separar a los pecados en categorías según el grado en el cual iban en contra del amor. En Proverbios 6:16-19 se menciona que Dios aborrece “los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos derramadoras de sangre inocente, el corazón que maquina pensamientos inicuos, los pies presurosos para correr al mal, el testigo falso que habla mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos.” Los pecados mencionados en este versículo no son una categorización oficial ordenada según el grado de ofensa. Según Romanos 6:23, todos los pecados merecen condenación eterna; sin embargo, todos podemos ser perdonados cuando aceptamos el regalo de salvación de Dios.

La creencia popular dice que fueron “tres reyes magos” los que visitaron a Jesús. No obstante, en Mateo 2 dice que fueron unos magos, sin especificar si eran reyes o la cantidad exacta de personas. En otras traducciones de la Biblia se encuentra la palabra “sabios” en lugar de “magos”. Las personas que visitaron a Jesús cuando nació procedían de oriente y llevaron consigo tres regalos (oro, incienso y mirra), de allí nace el mito de que eran solo tres.

En el siglo VI, aparecieron por primera vez los supuestos nombres de los tres magos en el mosaico de San Apollinaire Nuovo (Rávena). Diez años después, se adaptó la representación para que cada uno tuviera una raza y edad diferente. De esa manera, Melchor representó a los europeos, Gaspar a los asiáticos y Baltasar a los africanos; las cuales eran las únicas razas conocidas hasta el momento. No obstante, la Biblia no señala si fueron tres o más magos, ni sus edades o razas.

 

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡Presta atención!

Una historia cuenta que atravesando el Atlántico, hace varios años, con el vapor Scotia, una noche tranquila y serena, un hombre pudo notar en el capitán del barco cierta inquietud.

Intrigado el hombre por lo que notaba, se dirigió al capitán y le preguntó a qué se debía su nerviosismo, a lo que le contestó que había bajado mucho el termómetro durante las últimas horas y que ello lo tenía preocupado ya que seguramente habría grandes cantidades de hielo a su alrededor, y obraría como un loco si pretendía continuar el trayecto en tales circunstancias, ya que  lo mejor en aquel caso era parar el barco, pues si chocaban con un iceberg irían a pique.

Nadie podía advertirles del peligro en que estaban sino el termómetro, y por la fe en la advertencia del instrumento, el capitán salvó la vida de todos los que estaban en aquel vapor.

Lo mismo sucede con nuestras vidas, contamos con un termómetro que nos va guiando y nos muestra si vamos por buen camino o no.  Sería tonto de nuestra parte el querer vivir sin obedecer las advertencias de Dios, nadie con sentido común  seguirá su trayecto sobre una ruta que tiene avisos de que el camino termina ahí ni tomaría veneno viendo la advertencia en el frasco. De igual forma, sería necio el pretender vivir desobedeciendo a Dios y pensar salir ilesos o llevar una buena vida sin acatar los mandamientos que nos da.

Muchas veces solamente nos aprendemos las promesas, nos agarramos de ellas y dejamos de lado las prohibiciones que encontramos en la Biblia, olvidándonos que si no hay obediencia tampoco podremos disfrutar de las bendiciones que Dios tiene para nosotros.

“Hijo mío, no te olvides de mí ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad;
Átalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión
Ante los ojos de Dios y de los hombres. Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos”  Proverbios 3:1-8 (RVR1960)

Todas las prohibiciones y advertencias que encontramos en la palabra de Dios no tienen otra finalidad que evitarnos dolor y salvar nuestras almas porque lo que puede parecernos bueno o inofensivo en su momento, más adelante puede traernos mucho dolor con las consecuencias que acarrea, puede alejarnos de Dios, desviarnos del camino e incluso podríamos terminar perdiendo nuestra salvación.

Vivamos atentos a los mandamientos de Dios para que podamos disfrutar de una vida de paz y llena de las bendiciones que nuestro Padre tiene para nosotros. Seamos sabios para obedecer las indicaciones que Él nos da, de manera que cada día nos acerquemos más a Dios y podamos cumplir el plan que tiene para nuestras vidas.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Versículos bíblicos para dedicar en cumpleaños

Cualquier fecha es motivo para dedicar versículos bíblicos que edifiquen a alguien, pero sin duda, los cumpleaños son una ocasión aún más especial. Lo ideal en estas ocasiones es decir palabras que nazcan de lo más profundo de nuestro corazón y que expresen nuestro afecto hacia el agasajado. Sin embargo, también podemos aprovechar en infundir aliento y decir bendiciones. Éstos son algunos textos bíblicos para dedicarle a alguien por su onomástico:

Salmos 20:1, 4 (TLA)

“Que Dios te responda cuando te encuentres en aprietos; que el Dios de Israel te brinde su protección. Que Dios te conceda lo que pidas de todo corazón, y que haga realidad lo que pienses hacer.”

Salmos 37:4-6 (TLA)

Entrégale a Dios tu amor, y él te dará lo que más deseas. Pon tu vida en sus manos, confía plenamente en él, y él actuará en tu favor; así todos verán con claridad que tú eres justo y recto.”

Salmos 90:12 (RVR1960)

Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.”

Salmos 91:11 (NTV)

“Dios mismo les dirá a sus ángeles que nos cuiden por todas partes.”

Proverbios 9:11 (DHH)

“Gracias a la sabiduría, vivirás mucho tiempo y aumentarán los años de tu vida.”

Jeremías 29:11 (NTV)

“Pues yo sé los planes que tengo para ustedes —dice el Señor—. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza.”

Lamentaciones 3:22-23 (NTV)

¡El fiel amor del Señor nunca se acaba! Sus misericordias jamás terminan. Grande es su fidelidad; sus misericordias son nuevas cada mañana.”

Sofonías 3:17-18 (DHH)

El Señor tu Dios está en medio de ti; ¡él es poderoso, y te salvará! El Señor estará contento de ti. Con su amor te dará nueva vida; en su alegría cantará como en día de fiesta.”

3 Juan 1:2 (NTV)

“Querido amigo, espero que te encuentres bien, y que estés tan saludable en cuerpo así como eres fuerte en espíritu.”

 

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Los libros y El Libro

“Leí un libro que explicaba este pasaje de Génesis de la siguiente manera…” me decía una estudiante la semana pasada. Un poco en broma y bastante en serio le respondí como en las películas, cuando a alguien le dicen que está viendo mucha televisión: “¿No estarás leyendo muchos libros cristianos?”
Debo adelantar que ésta no es una filípica contra los libros que leen casi todos los creyentes. Como en todos los asuntos de conocimiento, hay cosas buenas y otras bastante malas por lo que sería inoficioso ocuparse en determinar cuáles son unas y cuáles son otras. Me quiero referir brevemente al sintomático hecho de que la absoluta mayoría de los cristianos han leído más libros cristianos que tratan con la Biblia y con los asuntos de la vida… ¡que la Biblia misma!
Dicho en breve: han leído más libros acerca de la Biblia que la Biblia. Es más, no la han leído nunca como han hecho con todos los demás libros: desde el principio sin saltarse capítulos ni versos hasta el final.
Me hace acordar de los samaritanos que le dijeron a la mujer con la que se encontró Jesús en el pozo de Jacob: “…ya no creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo” (Juan 4:42). Es la misma cuestión: la mujer les había dicho lo que le había pasado con Jesús. Pero ellos salieron, lo vieron y lo escucharon en persona; fueron a la fuente.
¿Se imaginan lo interesante que sería que los creyentes fueran a la fuente y leyeran la Biblia del modo que se debe leer y que tendrían entonces un marco de referencia para juzgar lo que dicen los libros cristianos? Tal vez algunas editoriales y algunos autores verían esto con no tan buenos ojos porque con seguridad muchos lectores de la Biblia ya no comprarían tantos títulos como hacen ahora.
No es posible enfatizar lo suficiente la urgencia que tiene nuestro tiempo de que los cristianos conozcan, se familiaricen y juzguen la realidad a la luz del libro que, dicen ellos, es el fundamento de su fe. Porque hay demasiadas ideas dando vueltas acerca de cómo debemos vivir y cómo debemos entender el mundo que nos rodea.
Va siendo hora – urgentemente – que posterguemos un poco la lectura de tantos libros para concentrarnos en la lectura de El Libro.

(Este artículo ha sido especialmente escrito para la radio cristiana CVCLAVOZ)

10 consejos para orar mejor

La oración es una parte fundamental de la vida de toda persona que quiere tener una relación personal con Jesús. En la Biblia hay muchos versos que nos animan a practicar la oración diariamente y con compromiso; así como dice Efesios 6:18 (TLA): “No se olviden de orar. Y siempre que oren a Dios, dejen que los dirija el Espíritu Santo. Manténganse en estado de alerta, y no se den por vencidos. En sus oraciones, pidan siempre por todos los que forman parte del pueblo de Dios.” La oración es algo que se desarrolla de manera personal, por lo cual, debemos poner en ejercicio los siguientes consejos:

1. Elimina la distracción antes de ponerte a orar. Aleja los aparatos electrónicos o cualquier otra cosa que interrumpa tu concentración. Para ayudarte puedes buscar un lugar silencioso en la casa, trabajo, estudios, etc; y convertirlo en tu cuarto especial de oración.

2. Escribe una lista con las necesidades de oración que tengas y divídelos por categorías. Eso te ayudará a recordar lo necesario y también a mantenerte enfocado en tus peticiones. Además, es una excelente manera de ver la respuesta de Dios, y también si es que hay algún aspecto por el cual debes orar más.

3. Establece un horario específico en el cual puedas orar todos los días. Tal vez al principio tengas problemas para mantener el ritmo, pero si perseveras y eres constante, verás que con el tiempo se hará parte de tu vida diaria.

4. Participa de grupos de oración y reúnete con otras personas que compartan tu fe. Orar en conjunto te fortalecerá y animará a continuar esta práctica; asimismo, Dios se regocija cuando sus hijos se reúnen en su nombre.

5. Además de orar en un horario específico, hazlo en silencio durante todo el día. Cuéntale a Dios tus anhelos, esperanzas, miedos, y pensamientos. Habla con Él como si estuvieras platicando con un amigo y no dudes en contarle todo lo que te sucede en el día.

6. Ora para que Dios te ayude a comprender lo que dice su palabra y luego lee tu Biblia. Mantén un corazón dispuesto para recibir el mensaje, y si no entiendes lo que lees, vuelve a orar y confía en el poder del Señor. Recuerda que la Biblia es el medio por el cual Dios nos habla; y si no meditas en ella, no podrás crecer en tu fe.

7. No ores solo por tus necesidades sino también por las de otros, por tu familia, amigos, las personas que te hacen mal, la sociedad, país y el mundo. No olvides ser agradecido con Dios y de alabarle por todas sus cualidades.

8. Dios conoce tu corazón; así que de nada vale mentirle o disfrazar tus verdaderas intenciones. Cuando ores, sé honesto con Él y pide perdón por tus pecados, pero también evita caer en ellas otra vez. El amor de Dios es infinito, pero tampoco debes seguir haciendo lo malo.

9. Ora con fe. La oración funciona cuando uno cree verdaderamente en el poder de Dios. De nada vale repetir las mismas palabras todos los días, si ellas no tienen ningún significado para ti.

10. No ores pidiendo tu propia voluntad, sino la de Dios. Él puede concederte lo que deseas, pero eso no significa que lo que pides sea mejor que su plan. Cuando nuestros deseos no tienen las consecuencias que queremos, culpamos a Dios, pero en realidad, solo obtuvimos nuestra propia voluntad. Por lo tanto, es mejor siempre encomendar todo en sus manos y dejar que Él decida.

 

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Versículos bíblicos para los solteros

La Biblia es una colección de libros que cubren una amplia variedad de temas; y no es de sorprender que también incluya historias y versículos que hablen directamente a los solteros. Estos textos inspiran esperanza, fortaleza y además exhortan a las personas a mantener la mirada fija en Dios y esperar su voluntad en el tiempo adecuado.

Números 6:24-26 (DHH)

“Que el Señor te bendiga y te proteja; que el Señor te mire con agrado y te muestre su bondad; que el Señor te mire con amor y te conceda la paz.”

Proverbios 7 (TLA)

“Un día en que yo estaba mirando a través de la ventana, vi entre los muchachos imprudentes a uno más imprudente que otros. Llegó a la esquina, cruzó la calle, y lentamente se dirigió a la casa de esa mujer. Ya había caído la noche. El día llegaba a su fin. En ese preciso instante la mujer salió a su encuentro. Iba vestida como una prostituta, y no disimulaba sus intenciones. Llamaba mucho la atención; se veía que era una mujer incapaz de quedarse en casa. A esa clase de mujeres se las ve andar por las calles, o andar vagando por las plazas, o detenerse en cada esquina esperando a ver quién pasa. Cuando la mujer vio al joven, se le echó al cuello y lo besó, y abiertamente le propuso: «Puedo invitarte a comer de la carne ofrecida a mis dioses. Hoy les cumplí mis promesas, y estoy en paz con ellos. Por eso salí a tu encuentro; te buscaba, ¡y ya te encontré! Tengo tendida en la cama una colcha muy fina y colorida. Mi cama despide el aroma de los perfumes más excitantes. Ven conmigo; hagamos el amor hasta mañana. Mi esposo no está en casa, pues ha salido de viaje. Llenó de dinero sus bolsas, y no volverá hasta mediados del mes». Con tanta dulzura le habló, que lo hizo caer en sus redes. Y el joven se fue tras ella como va el buey al matadero; cayó en la trampa como un venado cuando le clavan la flecha; cayó como los pájaros, que vuelan contra la red sin saber que perderán la vida. Querido jovencito: obedéceme; pon atención a lo que te digo. No pienses en esa mujer, ni pierdas por ella la cabeza. Por culpa suya muchos han muerto; ¡sus víctimas son ya demasiadas! Todo el que entra en su casa va derecho a la tumba.”

Eclesiastés 3:1 (DHH)

“En este mundo todo tiene su hora; hay un momento para todo cuanto ocurre.”

Isaías 30:18 (TLA)

“Nuestro Dios ama la justicia y quiere demostrarles cuánto los ama. En verdad, Dios ama a los que confían en él, y desea mostrarles compasión.”

Isaías 40:31 (TLA)

“Pero los que confían en Dios siempre tendrán nuevas fuerzas. Podrán volar como las águilas, podrán caminar sin cansarse y correr sin fatigarse.”

Isaías 41:10 (NTV)

“No tengas miedo, porque yo estoy contigo; no te desalientes, porque yo soy tu Dios. Te daré fuerzas y te ayudaré; te sostendré con mi mano derecha victoriosa.”

Isaías 55:8-9 (DHH)

“Porque mis ideas no son como las de ustedes, y mi manera de actuar no es como la suya. Así como el cielo está por encima de la tierra, así también mis ideas y mi manera de actuar están por encima de las de ustedes.» El Señor lo afirma.”

Jeremías 31:3 (NTV)

“Yo te he amado, pueblo mío, con un amor eterno. Con amor inagotable te acerqué a mí.”

Lamentaciones 3:25 (DHH)

“El Señor es bueno con los que en él confían, con los que a él recurren.”

Mateo 6:33 (TLA)

“Lo más importante es que reconozcan a Dios como único rey, y que hagan lo que él les pide. Dios les dará a su tiempo todo lo que necesiten.”

1 Corintios 7:32-35 (TLA)

“Yo quisiera no verlos preocupados. Los solteros se preocupan de las cosas de Dios y de cómo agradarle. También las viudas y las solteras se preocupan por agradar a Dios en todo lo que hacen y piensan. En cambio, los casados se preocupan por las cosas de este mundo y por agradar a su propia esposa. También las casadas, lo mismo que las jóvenes comprometidas, se preocupan por las cosas de este mundo y por agradar a su propio esposo. Por eso tienen que pensar en distintas cosas a la vez. No les digo todo esto para complicarles la vida, sino para ayudarlos a vivir correctamente y para que amen a Dios por encima de todo.”

2 Corintios 6:14 (NTV)

“No se asocien íntimamente con los que son incrédulos. ¿Cómo puede la justicia asociarse con la maldad? ¿Cómo puede la luz vivir con las tinieblas?”

Hebreos 13:5 (NTV)

“No amen el dinero; estén contentos con lo que tienen, pues Dios ha dicho: «Nunca te fallaré. Jamás te abandonaré»”

Santiago 1:5 (TLA)

“Si alguno de ustedes no tiene sabiduría, pídasela a Dios. Él se la da a todos en abundancia, sin echarles nada en cara.”

 

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Obediencia ante todo

“Esto les dije: “Obedézcanme, y yo seré su Dios, y ustedes serán mi pueblo. ¡Hagan todo lo que les diga y les irá bien!” Jeremías 7:23 (NTV)

La obediencia es una virtud que no todo el mundo tiene, pero si logramos ser disciplinados, entonces seremos bendecidos y nuestras decisiones serán acertadas. Cree en esta promesa, teniendo una actitud de dependencia a Dios y a su Palabra, tus ojos verán, como Él abre puertas y oportunidades para tus proyectos.

Por Judith Quisbert

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Este versículo bíblico se aplica para ti?

Muchos versículos bíblicos nos ofrecen consuelo, ánimo y esperanza cuando estamos pasando por momentos difíciles. Probablemente uno de los más famosos se encuentre en Filipenses 4:13 (RVR1960): “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” Este texto ha sido ampliamente utilizado para infundir fortaleza en tiempos de dolor; sin embargo, en algún punto se ha perdido el verdadero significado de sus palabras.

De acuerdo a lo que se puede analizar de la Biblia, Pablo estaba bajo arresto en el tiempo que escribió la carta a los filipenses. Aunque él admite no estar viviendo en escasez (Filipenses 4:11-12), los expertos historiadores afirman que las condiciones carcelarias en Roma en aquel tiempo eran precarias. Los castigos físicos eran una práctica común dentro del régimen penitenciario y los derechos de los reos era casi inexistente. Es en este ambiente en el cual Pablo escribe una carta “a todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, con los obispos y diáconos” (1:1).

En la primera parte de su carta, Pablo no se queja de su situación, sino más bien habla de ellas como si fueran una bendición (1:12-14). En los textos siguientes, él presenta un informe sobre su estado y la de sus compañeros Epafrodito y Timoteo (2:19-29); y en los capítulos que siguen, expresa palabras de ánimo y exhortación a los filipenses. A partir del versículo 10 del capítulo 4, Pablo agradece las atenciones y regalos de los filipenses. Es allí donde afirma: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”

Lo que Pablo reconoce durante toda su carta, es que sus proezas y las fuerzas que tiene para enfrentar las cosas no vienen de sí mismo sino de Dios. En ningún momento Pablo pide que ser librado de estas situaciones; de hecho, él asegura que los problemas de este mundo son insignificantes comparados con la alegría que representa conocer a Jesús cara a cara (3:7-11). Es así como tiene la seguridad de decir: “Cristo me da fuerzas para enfrentarme a toda clase de situaciones” (TLA).

Como hijos de Dios debemos concentrarnos más en las cosas que tienen valor eterno que en las situaciones pasajeras de la vida. Jesús no es un talismán de buena suerte, ni una máquina expendedora de la cual podemos obtener lo que queremos al depositar una moneda. En lugar de verlo como una ayuda extra, aprendamos a verlo como la fuente de nuestras fuerzas. Por nosotros mismos no podemos hacer nada. Somos insignificantes comparados a la gloria de Dios, pero si empezamos a depender y a vivir en Él, estaremos cumpliendo el propósito por el cual fuimos creados.

 

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

El hechizo

Cuentan que cierto indígena acudió muy afligido a un misionero, porque su perro había devorado algunas hojas  de una Biblia que  le había sido regalada  pocos días antes por la misión.

       – No se preocupe tanto por la pérdida de una Biblia – le replicó el misionero- pues fácilmente podemos conseguirle otra.

       – No es eso – respondió el aborigen- No se trata del libro, sino de mi perro que era un magnífico cazador, y ahora, ¿Cómo  voy a dar de comer a mi familia?

       – ¿Qué quiere decir? – preguntó intrigado el misionero.

       – Se lo explicaré- dijo el indígena. Yo he visto muchos casos de gente que ha venido a la misión y por el hechizo de este libro, los que antes eran  guerreros y pendencieros se han vuelto mansos como corderos, y ya no quieren pelear ni matar a nadie. Si mi perro ha caído bajo el hechizo de este libro ser volverá también manso y, ¿cómo voy a hacer para atrapar la caza?

El misionero le explicó que el “hechizo” no consiste en comer, sino en creer y aceptar las enseñanzas del Sagrado libro.

Si bien sabemos que no se trata de ningún “hechizo”, el argumento de este nativo y su declaración de lo que había visto en otros, nos muestra que la Palabra de Dios tiene poder  cuando es aceptada y se busca obedecerla con humildad.

“No solo escuchen la palabra de Dios; tienen que ponerla en práctica. De lo contrario, solamente se engañan a sí mismos. Pues, si escuchas la palabra pero no la obedeces, sería como ver tu cara en un espejo; te ves a ti mismo, luego te alejas y te olvidas cómo eres. Pero si miras atentamente en la ley perfecta que te hace libre y la pones en práctica y no olvidas lo que escuchaste, entonces Dios te bendecirá por tu obediencia”. Santiago 1: 22-25 (NTV)

De nada sirve que leamos la Biblia sólo porque sí o que tengamos más de una versión de ella,  si es que no creemos en las Escrituras y no estamos dispuestos a obedecerlas, de ser así  pasarán a ser parte de nuestra biblioteca personal,  se convertirán en un libro más.

La Biblia, al ser palabra de Dios tiene el poder para transformar vidas,  incluso, podríamos leer cientos de veces un mismo versículo, una parábola, un relato y siempre encontraremos una enseñanza diferente, algo que no habíamos visto anteriormente pero que en ese instante hablará a nuestro corazón, nos exhortará  y  nos alentará. Es por eso que Hebreos 4:12 dice: “Pues la palabra de Dios es viva y poderosa. Es más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra entre el alma y el espíritu, entre la articulación y la médula del hueso. Deja al descubierto nuestros pensamientos y deseos más íntimos.” (NTV)

Posiblemente hasta hoy has estado leyendo la Biblia sólo por leerla y no has permitido que las Escrituras puedan penetrar a tu corazón y transformar tu vida. Pídele a Dios que te de humildad, entendimiento y sabiduría para poner en práctica su Palabra y que la gente pueda ver en tu vida el poder transformador que tiene.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Reverencia

En la actualidad adquirir una Biblia es sencillo, sólo se tiene que ir a una librería a comprarla; sin embargo, en la antigüedad la copia de las Escrituras se hacía a mano, por tanto, implicaba gran sacrificio y amor por la Palabra de Dios.

La historia manifiesta lo impresionante que era la reverencia al Señor por parte del pueblo Judío, por ejemplo: al momento de escribir el nombre de Dios no se podía introducir la pluma en la tinta otra vez, debía utilizarse otra nueva, tampoco se podía prestar atención a alguien en ese momento, aunque se tratase de un rey.

“En el temor del Señor hay confianza segura, y a los hijos dará refugio.” Proverbios 14:26

En el Judaísmo existía un temor genuino, precisamente por la confianza que tenían a Dios y el refugio que encontraban en Él.

¿Tienes reverencia a Dios? Otro dato que la historia nos muestra, acerca del temor al Señor en su pueblo, era el estar desprovisto de toda imagen, tal y como lo establecen las escrituras: “No te harás imagen delante de Mí.” (Éxodo 20:4) Por este motivo no pronunciaban su Nombre, aunque las letras estuvieran escritas o conocieran  las vocales.

Se trata de entender que Dios está más allá de lo que podemos tocar con las manos, e incluso de nuestros conceptos. La  concepción de: “no hagas una imagen” también quiere decir: “no te lo imagines y no pronuncies su nombre”, porque en el momento que vas pronunciar su nombre otra vez lo reduces a la dimensión humana.

“Por lo cual, puesto que recibimos un reino que es inconmovible, demostremos gratitud, mediante la cual ofrezcamos a Dios un servicio aceptable con temor y reverencia.” Hebreos 12:28 (LBLA)

En este tiempo la reverencia a Dios se ha perdido en gran manera; por lo cual te animo a ser diferente y mostrar que estás agradecido a Jesús por el reino inconmovible que hemos recibido por parte suya, dando un servicio aceptable a Dios con temor y reverencia a su nombre.

Te animo a estudiar su palabra, tener reverencia y temor para actuar conforme a lo que Él ha ordenado. ¡Ten confianza segura en Él y permite que sea tu refugio!

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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