Please log in or register to like posts.
Blog
Tiempo de lectura: 2 minutos

Dar el beneficio de la duda es algo que hacemos en muchas ocasiones que se nos presentan, situaciones donde sentimos que debemos hacerlo. Por ejemplo, supongamos que una persona es muy cumplida y puntual y de pronto no se presenta a una cita que acordaron. En ese momento, antes de molestarnos o pensar mal, si sabemos que normalmente es puntual y cumplida, le damos el beneficio de la duda.

El beneficio de la duda es una gentileza

En realidad, dar el beneficio de la duda es una gentileza que ofrecemos para con las personas con quienes tenemos tratos diarios e incluso para quienes vemos ocasionalmente. El beneficio de la duda otorga la confianza de pensar bien primero y de buscar una excusa amable para un comportamiento inusual.

Muchas veces, las personas tienen un nivel de estrés que les hace reaccionar de una forma brusca o un poco violenta. Si no es su comportamiento usual, es probable que hay una excusa para esa actitud. Al pensarlo, le estamos dando el beneficio de la duda.

El beneficio de la duda se otorga cuando hay sentimientos de por medio; pueden ser entre una pareja, con las amistades, para con nuestros familiares o personas con las que hemos compartido mucho en el trabajo. Les hemos llegado a conocer lo suficiente para dar el beneficio de la duda, para pensar bien cuando sentimos o vemos un comportamiento fuera de lo común en ellos.

Situaciones en las que debemos otorgar el beneficio de la duda

  • La persona no llega, pero siempre ha sido puntual.
  • Si esa persona no ha llamado para avisar, pero normalmente lo hace.
  • Cuando notamos que tiene un comportamiento que no es común en él o ella.
  • Nos parece que la persona nos está mintiendo, pero normalmente es muy honesta.

Y a quienes no conocemos lo suficiente, les podemos dar el beneficio de la duda, precisamente porque no los conocemos bien. Es como una manera de dar crédito. Cuando estamos conociendo a una persona, no podemos comenzar juzgándole antes de saber cómo son. Debemos ver sus actitudes y creer en ellos mientras no nos hagan pensar lo contrario.

Situaciones en la que no otorgamos ese beneficio

  • Cuando la persona tiene la costumbre de llegar tarde.
  • Si la persona siempre se olvida de avisar para decir que no va o no llega.
  • Cuando el comportamiento ofuscado, violento o fuera de lugar es común en ella o en él.
  • Si ha perdido la credibilidad porque le hemos descubierto muchas mentiras y sabemos que lo hace constantemente.

Lamentablemente, cuando conocemos a las personas, y sabemos, por ejemplo, que su costumbre es llegar tarde siempre, ya no damos el beneficio de la duda. Por el contrario, dudamos cuando nos dan una excusa, que tal vez sea cierta, porque lamentablemente han perdido credibilidad. Su comportamiento constante ha causado retrasos, malos entendidos, pérdida de nuestro tiempo o el de otros.


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Reactions

0
1
0
0
0
0
Already reacted for this post.

Deja una respuesta