Crisis de Coronavirus

Por tratarse de un tema de salud pública y de alto interés informativo, como servicio a los usuarios, CVCLAVOZ ha decidido habilitar este espacio con toda la información más relevante en cuanto a la pandemia del coronavirus.

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He aquí algunas ideas perturbadoras para la mente convencional. Hace unos días un amigo respondió así a la pregunta sobre ser padres: “¿Para que tener hijos en este tiempo?” El autor estadounidense David Foster Wallace escribió una vez: “Si nunca has llorado desconsoladamente, ten un hijo.”

¿Qué ha pasado con la presente generación, que cuestiona mayoritariamente eso de traer hijos al mundo? ¿Qué pasó con la antigua bendición:

He aquí, herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre. Como saetas en mano del valiente, así son los hijos habidos en la juventud.

Salmos 127:3-4 (RVR1960)

El panorama del mundo actual desanima a muchos jóvenes a pensar en semejante herencia: La destrucción del ecosistema y la contaminación, las enfermedades que devienen pandemia, la horrenda desigualdad entre ricos y pobres. O piénsese en padecimientos como las adicciones, la depresión, la violencia doméstica, la inestabilidad política mundial y el terrorismo.

¿Quién en sana reflexión, más allá del gozo personal que provoca un hijo, una hija, querría brindarle un mundo así y que a todas luces empeora?

Sin embargo, muchas personas desean ser padres

He aquí el misterio. ¿Para qué tener hijos en este tiempo? Quizá porque,

Un hijo es un grito, un emblema, una prolongación tuya en sus propios hijos, un borbollón de anhelos, un consuelo en las horas infelices… O puede ser un aleteo de mariposas, un zumbido de abejas en primavera, un beso en los labios, una caricia en el rostro, una mirada llenita, una risa de campanas, un perfume de lavandas.

Benjamín Parra Arias, Un hijo (Blog Opinión CVCLAVOZ)

Hijos: esperanza contra esperanza

En efecto, tener hijos es tener esperanza en una esperanza, no en hechos concretos y medibles. Los hechos evidencian un próximo futuro oscuro e incierto. Pero la esperanza es la esperanza.

Es la creencia en algo como un nuevo futuro. La idea de que, de algún modo, nuestros hijos lograrán lo que nosotros no pudimos: equilibrio con el ecosistema, igualdad, justicia, tolerancia, orden y paz.

Eso sería una buena razón de para qué tener hijos en este tiempo.


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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