Si pudieras hacer una lista de los planes en los cuales fracasaste, ¿cuán larga sería?

Muchas veces emprendemos proyectos en los cuales pensamos que seremos exitosos. Sin embargo, si fallamos, es fácil buscar culpables. Es cierto que en ocasiones hay factores externos que no podemos controlar; pero esto no implica que debemos desligarnos de la responsabilidad.

Entonces ¿cómo podemos hacer que nuestros fracasos se conviertan en herramientas para el éxito? Estos consejos te pueden ser útiles:

  1. Busca el origen: Identifica el motivo por el cual fallaste. Tal vez tu error residió en la planificación, en lo preparado que estabas, la forma en cómo ejecutaste tu plan, o simplemente cómo reaccionaste ante los problemas que surgieron. El descubrir el motivo por el cual no tuviste éxito te ayudará a hacerlo mejor la siguiente vez.
  2. Busca consejo: No puedes hacerlo todo solo. Buscar el consejo de una persona objetiva te ayudará a tener una mejor perspectiva. Las personas externas a tu proyecto tienen una mejor vista de lo que ocurre; así que sus comentarios te pueden ser de utilidad. Tienes que estar abierto a las sugerencias que puedan darte, y no te desanimes si no recibes la crítica que esperabas.
  3. ¡Sigue intentando!: El haber fallado una vez no significa que debas rendirte. Los mejores inventos y progresos en la historia se hicieron gracias a que existieron personas que no se dieron por vencidas.
  4. Orar: Podemos hacer nuestros propios planes, pero la respuesta correcta viene del Señor.” (Proverbios 16:1) Nuestros planes no pueden prosperar si no están en los planes de Dios. Por lo tanto, no olvides estar en constante comunicación con Dios.

 

Te interesa:  ¿Por qué fracasan los líderes?

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

ARTICULOS RELACIONADOS

Dejar una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.