“No hay soledad más triste que la de un hombre sin amigos, sin los cuales el mundo es un desierto: quien sea incapaz de sentir amistad, tiene más de bestia que de hombre.” -Francis Bacon

Las personas somos seres sociables y, en general, tenemos por lo menos un amigo. Estar rodeados de gente que nos entiende, y con las cuales podemos compartir cosas en común, es una manera de desarrollarnos y madurar. Sin embargo, hay amistades tóxicas y, en lugar de ayudar al crecimiento, son un impedimento en la vida. Las amistades que son positivas deben conservarse y nutrirse, pero las que no, deben ponerse a consideración. Para que evalúes la relación entre tus amigos y tú, hazte estas preguntas:

  1. ¿Puedo confiar en ellos completamente?
  2. ¿Cuáles son nuestros temas usuales de conversación?
  3. ¿Cómo me siento después de pasar tiempo juntos?
  4. ¿Hacen hincapié de mis errores, o me ayudan a superarlos?
  5. ¿Alguna vez han hablado mal de mí?
  6. ¿Alguna vez he hablado mal de ellos?
  7. ¿Me presionan para hacer cosas negativas que no quiero?
  8. ¿En qué aspecto me han ayudado a mejorar?
  9. ¿Son mis amigos porque tengo dinero, bienes, etc?
  10. ¿Soy su amigo (a) porque ellos tienen dinero, bienes, etc?
  11. ¿Cómo invertimos el tiempo que pasamos juntos?
  12. ¿Ellos prestan atención a su celular más que a mí cuando conversamos?
  13. ¿Estoy con mi celular todo el tiempo e ignoro a mis amigos?
  14. ¿Trato de ser amigable con las parejas de mis amigos?
  15. ¿Mis amigos conocen a mi pareja?
  16. ¿Alguna vez hemos tenido una discusión? ¿Cómo la solucionamos?
  17. ¿Cuál es el tema más frecuente de pelea?
  18. ¿Hablamos mal de otros?
  19. ¿Nuestra amistad ha madurado con el paso del tiempo o sigue igual?
  20. ¿Qué puedo hacer para ser un mejor amigo?
  21. ¿Qué dicen los demás de mis amistades?
  22. ¿Qué opina mi familia sobre ellos?
  23. ¿Alguna vez ha habido celos entre nosotros?
  24. ¿De qué manera me inspiran a impactar el lugar donde vivo?
  25. ¿Por qué crees que son amigos?
  26. ¿Tenemos una relación balanceada o dependiente?
  27. Ellos son mis amigos, pero ¿soy amigo de ellos?
  28. Los considero mis amigos, pero ¿ellos hacen lo mismo?
  29. ¿Qué sería capaz de hacer por ellos? ¿Estoy seguro de que ellos harían lo mismo por mí?
  30. ¿Suelen mentirme, o yo a ellos?
  31. ¿Hay algún asunto que no hayamos arreglado y que simplemente dejamos pasar?
  32. ¿Me apoyan cuando lo necesito?
  33. ¿Alguna vez he sufrido violencia física o emocional de parte de ellos?
  34. ¿De qué manera me ayudan a mejorar mi relación con Dios?
  35. ¿Qué he aprendido de ellos a lo largo de nuestra amistad?
  36. ¿Les he preguntado si hay algún aspecto que debo mejorar?
  37. ¿Los consejos que me dan son buenos y útiles?
  38. ¿He cambiado desde que los conocí? ¿Para bien o mal?
  39. ¿El tiempo que pasamos juntos es mucho o poco?
  40. ¿De qué manera nos influenciamos a ser mejores?
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El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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