Please log in or register to like posts.
Blog
Tiempo de lectura: < 1 minuto

Cuando la respuesta a nuestras oraciones no llega, podemos desanimarnos e incluso creer que Dios no nos escucha. Todo a nuestro alrededor parece sin esperanza y nuestro corazón desea rendirse, ¿te ha pasado?

Quizás te invaden pensamientos como: “¿Para qué sigo orando si Dios no me escucha?” o “Dios no me quiere, debe estar ocupado atendiendo a otras personas más buenas que yo”; y es así como las mentiras rodean nuestra mente cuando lo que esperamos no sucede.

Sin embargo, algo que debemos tomar en cuenta es que las Escrituras nos alientan a perseverar. David dijo: “Perseguí a mis enemigos y los alcancé; no me detuve hasta verlos vencidos. Los herí de muerte para que no pudieran levantarse; cayeron debajo de mis pies. Me has armado de fuerza para la batalla; has sometido a mis enemigos debajo de mis pies.” Salmos 18: 37-39 (NTV). El hecho de no detenerse hasta lograr su cometido nos indica que también nosotros debemos hacer lo mismo, orar hasta que veamos respuesta de Dios.

Si has dejado de confiar tus necesidades a Dios porque no viste Su respuesta a tus oraciones, quiero alentarte a que nuevamente te acerques de corazón a Él. Sé honesto al decirle cómo te sientes, pídele perdón y recibe de su ayuda para que seas perseverante.

No te rindas, toma aliento y sé perseverante porque Dios pelea las batallas por ti siempre y cuando estés orando.


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Reactions

5
9
1
1
1
0
Already reacted for this post.

Le gusta

Deja una respuesta