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¿Necesitas un milagro?

A veces enfrentamos situaciones que escapan de nuestras manos y de nuestras fuerzas, por lo que se requiere de un milagro ¿Qué podemos hacer para conseguir uno? Veamos una historia de un hecho milagroso que seguramente nos ayudará en este objetivo:

“Al irse Jesús de allí, dos ciegos le siguieron, gritando y diciendo: ¡Hijo de David, ten misericordia de nosotros! Y después de haber entrado en la casa, se acercaron a Él los ciegos, y Jesús les dijo*: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos le respondieron*: Sí, Señor. Entonces les tocó los ojos, diciendo: Hágase en vosotros según vuestra fe. Y se les abrieron los ojos.” Mateo 9:27-30 (LBLA)

La Palabra de Dios nos muestra que dos personas recobraron la vista por un el milagro del Señor. La pregunta que Jesús hizo fue: “¿Crees que puedo hacer esto?”. Cuando queremos recibir algo de parte de Dios debemos acercarnos con FE y responder lo que Él te pregunta: ¿Confías que puedo darte este milagro? ¿Crees que puedo hacerlo?

La fe es la certeza de que recibiremos algo que aún no tenemos ¿Tienes fe en Dios? Te animo a reflexionar sobre esta situación, si aún tienes dudas en tu corazón no te engañes a ti mismo y sé sincero con el Señor, pídele que te ayude a crecer en tu fe. También puedes escribirnos, nos gustaría apoyarte.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Ir a la iglesia afecta tu matrimonio?

Son varios los factores que influyen en la felicidad y estabilidad de un hogar. A lo largo de los años se han hecho estudios para determinar todos los elementos que ayudan a prevenir un divorcio y de qué manera se puede aplicar en la vida cotidiana. Uno de ellos es el impacto de la fe o creencias religiosas. Para resolver esta pregunta, una investigación descubrió cuál es la relación entre la asistencia a la iglesia y el matrimonio.

El lado negativo

Un estudio realizado por Institute for Family Studies y Wheatley Institution encontró que aquellas parejas que van a la iglesia irregularmente no tienen una mejor calidad de matrimonio que cualquier otra pareja secular que nunca asiste a la iglesia. Es más, incluso en algunos puntos son más propensos a ser infieles.

Asimismo, los investigadores no encontraron diferencias significativas de violencia doméstica entre las parejas altamente religiosas y las menos religiosas. La conclusión es que la violencia doméstica existe en su mayoría de parte de los varones hacia las mujeres; y que puede variar desde gritos, amenazas, comportamiento controlador, golpes, etc.

El lado positivo

Por otra parte, aquellas parejas que se toman su fe en serio tienen muchas más probabilidades de florecer en sus matrimonios. Además, las parejas altamente religiosas disfrutan de mejor satisfacción sexual, en comparación con las parejas menos religiosas, que tienen diversas creencias y las seculares. Esto se ve reflejado en la respuesta de parte de las mujeres en relaciones altamente religiosas: ellas reportan 50 % más de probabilidades de estar muy satisfechas en la intimidad sexual que sus contrapartes seculares y menos religiosas.

Además, las parejas de novios que tienen una fe profunda son más propensos a comprometerse en matrimonio y tener hijos. Esto significa que toman más en serio su rol como padres y cónyuges.


El informe sugiere que ≪las familias asociadas con las comunidades religiosas refuerzan los lazos que unen; Sin embargo, el desafío al que se enfrentan esas comunidades es aprovechar estas fortalezas para abordar a las familias con dificultades, incluidos aproximadamente uno de cada cinco de sus seguidores que experimentan la violencia de pareja≫.



El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Institute for Family Studies. (2019). The Ties That Bind: Is Faith a Global Force for Good or Ill in the Family? Recuperado el 13 de junio de 2019, de https://ifstudies.org/ifs-admin/resources/reports/worldfamilymap-2019-051819final.pdf

¿Cómo resistir la tentación?

Así como sucedió con Adán y Eva, la tentación siempre parece agradable, inofensiva y promete cumplir nuestros deseos sin tener que afrontar las consecuencias. Sin embargo, una vez que cedemos ante ella, nos damos cuenta de que todo aquello era una mentira. La tentación es la puerta que nos lleva a pecar y a alejarnos de Dios. Es por eso que en la Biblia se nos advierte que nos alejemos de ella. Estos son algunos consejos que podemos aplicar cuando enfrentamos la tentación.

Prevenir un posible escenario

Muchos caen en la tentación porque ellos primero se tientan. Por ejemplo, si alguien sabe que su debilidad es la pornografía y comienza a visitar páginas web que sabe que le mostrarán algún anuncio, está poniéndose en riesgo. Sus acciones de jugar con la tentación y de ver hasta dónde puede llegar no son una muestra de cuán valiente es. Al contrario, demuestra que, en el fondo, en realidad quiere ser tentado.

Se puede evitar caer en tentación si primero se previene. Cuando uno conoce en qué áreas flaquea, sabe qué debe evitar y cuándo tiene que alejarse. Huir de la tentación no es cobardía, es sabiduría.

≪…cada uno es tentado cuando sus propios malos deseos lo arrastran y seducen. Luego, cuando el deseo ha concebido, engendra el pecado; y el pecado, una vez que ha sido consumado, da a luz la muerte.≫

Santiago 1:14-15 (NVI)

Mantenerse ocupados

Está científicamente comprobado que las cosas en las que nos enfocamos determinan gran parte del rumbo de nuestra vida. Si dejamos que nuestra mente divague y no se enfoque en Dios, es muy probable que las tentaciones aparezcan y caigamos en ellas. Como seguidores de Jesús, debemos mantener nuestra mente ocupada en los asuntos espirituales. Así estaremos firmes en nuestra fe y no (Salmos 1:1-4).

El caso más conocido que prueba este punto es la historia de David y Betsabé que se encuentra en 2 Samuel 11. David, en lugar de estar con los soldados luchando, se quedó en su palacio sin hacer nada y allí fue donde vio a Betsabé. Él sucumbió a la tentación e incluso intentó encubrir el hecho al matar al esposo de Betsabé. La historia de David nos enseña a ocuparnos en las cosas de Dios y no dejar lugar para ser tentados.

Orar

Nuestra fuerza de voluntad puede agotarse. Por más que queramos, llegará un punto en el que estaremos más propensos a ceder ante la tentación. Es por este motivo que debemos mantenernos firmes en la oración. Dios escucha cuando le hablamos y sabe cuándo prestarnos su ayuda. Él conoce nuestras debilidades y por eso es quien mejor puede protegernos de la tentación. Jesús mismo fue tentado (Lucas 4:1-13), pero Él supo rechazar al enemigo y salió victorioso de esa situación. Si Jesús entiende y sabe qué se siente al pasar por una circunstancia así; por lo tanto, Él comprende cuando oramos y le pedimos ayuda.

«Oren para que no caigan en tentación».

Lucas 22:40 (NVI)

≪Ustedes deben orar así:
“Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre, […]
Y no nos dejes caer en tentación,
sino líbranos del maligno”.≫

Mateo 6:9, 13 (NVI)


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¿Puede un orgulloso creer en Dios?

El orgullo es una de las actitudes que Dios más detesta (Proverbios 6:16-17). Y es que esto enceguece a las personas y les hace creer que pueden hacer todo por su propia cuenta y no necesitan a Dios. Entonces, ¿es posible que una persona orgullosa pueda creer en Dios? ¿Será que el orgullo impide que Dios trabaje en su vida?

En el siguiente video, Alex Campos reflexiona sobre este asunto y afirma que para Dios no hay nada imposible.

La oración de fe

“ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente. E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza.” (1 Samuel 1: 10-11 RV60)

Ana era la esposa de Elcana, ella no podía tener hijos y se desesperó porque Penina que era la segunda esposa de su marido, podía tenerlos. Tras un buen tiempo sufriendo las burlas de su adversaria y de sentirse mal por su situación, ella fue al templo a orar.

Ana se acercó a Dios de todo corazón y le pidió que le diera un hijo e hizo un voto: al tenerlo lo dedicaría a Jehová para que lo sirviera y no pasaría navaja sobre su cabeza. Cuando ella clamaba al Señor  llamó la atención de Elí, el sacerdote del templo que creyó que Ana estaba ebria porque sólo movía sus labios, aunque hablaba en su corazón.

“Elí respondió y dijo: Ve en paz, y el Dios de Israel te otorgue la petición que le has hecho.” (1 Samuel 1:17 RV60)

La oración de fe que está dentro de la voluntad de Dios tiene respuesta, Ana quedó embarazada y tuvo un hijo, ella pudo ver la fidelidad del Señor en su vida.

“Aconteció que al cumplirse el tiempo, después de haber concebido Ana, dio a luz un hijo, y le puso por nombre Samuel, diciendo: Por cuanto lo pedí a Jehová.” (1 Samuel 1:20 RV60)

Ana cumplió el voto que hizo  y llevó al niño  al templo, dejándolo a cargo de Elí, quien le iba a enseñar lo necesario en el servicio

“Por este niño oraba, y Jehová me dio lo que le pedí. Yo, pues, lo dedico también a Jehová; todos los días que viva, será de Jehová. Y adoró allí a Jehová.” (1 Samuel 1:27-28 RV60)

¿Tienes fe cuando oras?

Por Carlos E. Encinas

 

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Esperanza puesta en Dios

“pero los que confían en el Señor renovarán sus fuerzas; volarán como las águilas: correrán y no se fatigarán, caminarán y no se cansarán.” Isaías 40:31 (NVI).

Cuando vemos en nuestro entorno tantos ejemplos de injusticia y maldad, podemos caer fácilmente en la desesperanza. Pasa esto cuando ya ni siquiera imaginamos que las cosas pudieran cambiar para bien. Más allá de lo difícil que pudiera resultar alguna situación, nuestra confianza no está puesta en los hombres sino en Dios. Por lo tanto, no te enfoques en lo que hoy consideras tu realidad, levanta tu mirada y pon tu confianza en el Dios que todo lo puede. ¡No pierdas la esperanza!

Si en este momento tu esperanza está flaqueando, hoy quiero animarte a confíes y permitas que Él renueve tus fuerzas para seguir adelante en la carrera de la vida y puedas levantar vuelo como las águilas.

Por Giovana Aleman

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Y, ¿te has bautizado?

El bautizo es un acto público de amor (así como el matrimonio) en el que se manifiesta la decisión de amar y la entrega a nuestro Señor.

Antiguamente, aquellos que escuchaban el mensaje de Dios se bautizaban inmediatamente porque creían en Él. ¿Crees en Jesús y lo que hizo por ti? Si la respuesta es afirmativa, entonces, no dudes en dar este paso de fe. La Biblia nos muestra un valioso ejemplo:

“El pasaje de la Escritura que leía era el siguiente:

«Como oveja fue llevado al matadero. Y, como cordero en silencio ante sus trasquiladores, no abrió su boca. Fue humillado y no le hicieron justicia.
¿Quién puede hablar de sus descendientes? Pues su vida fue quitada de la tierra».

El eunuco le preguntó a Felipe: «Dime, ¿hablaba el profeta acerca de sí mismo o de alguien más?». Entonces, comenzando con esa misma porción de la Escritura, Felipe le habló de la Buena Noticia acerca de Jesús.

Mientras iban juntos, llegaron a un lugar donde había agua, y el eunuco dijo: «¡Mira, allí hay agua! ¿Qué impide que yo sea bautizado?».

Hechos 8:32-36 (NTV)

Este pasaje de la Biblia nos muestra la conversión de un hombre que iba por el camino y se encontró con Felipe, quién le predicó la Palabra del Señor; después de haber escuchado las buenas noticias de la salvación, se preguntó: ¿Qué impide que yo sea bautizado?

Si eres alguien que ama a Jesús, crees en Él y quieres seguir sus pasos, entonces, ¿qué estás esperando? Recuerda que es un paso que debes decidir darlo por ti mismo, porque solamente dependerá de ti seguir sus pasos.



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Lecciones en el mar

La Biblia tiene enseñanzas útiles para la vida diaria sobre la obediencia, la fe y el propósito. Hoy te invito a conocer las lecciones que se aprenden en el mar, con base en la Palabra de Dios.

1. Obediencia

Dios le ordenó a Jonás ir a Nínive para predicar juicio por el pecado, pero él no obedeció, no quiso ir y se embarcó a Tarsis huyendo de Dios. Tomó una mala decisión, la cual trajo consecuencias no sólo para él sino para los que lo acompañaban en el barco, la tempestad que Dios envió amenazaba con hundirlos.

“Pero Jehová hizo levantar un gran viento en el mar, y hubo en el mar una tempestad tan grande que se pensó que se partiría la nave.”

Jonás 1:4 (RV60)

Jonás estaba durmiendo. A veces somos cómo él, tratamos de esquivar los problemas aun sabiendo que afectarán a las personas que nos rodean. Despertaron a Jonás para que clamara a su Dios, se dieron cuenta que este varón era el culpable de todo; así lo confesó el profeta y les dijo que lo echaran al mar, con lo que la tempestad se calmó, pero el Señor no dejó que Jonás pereciera sino que envió a un pez enorme que se lo tragó y lo llevó a Nínive para que cumpliera lo que Él le mandó.

2.  Fe

Después de que Jesús hiciera el milagro para alimentar a cinco mil personas, envió a sus discípulos a adelantarse a la otra ribera mientras Él se despedía de la multitud, al terminar se fue a orar a un monte.

Los discípulos estaban en la barca en medio del mar mientras el viento azotaba con fuerza la embarcación y en medio de la tempestad, Jesús empezó a acercarse a la barca caminando sobre las aguas. Los discípulos tuvieron miedo y pensaron que era un fantasma, pero Jesús les dijo que no tuvieran temor porque era Él. Pedro tuvo el valor de probarlo, y le dijo que si era realmente Jesús le permitiera ir hacia él caminando sobre el agua y así lo hizo. Pedro bajó de la barca y caminó, hasta que tuvo miedo por el fuerte viento y comenzó a hundirse, Jesús lo ayudó y le dijo: “ !Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?”. (Mateo 14:31b RV60)

Cuando el Maestro subió a la barca el ventarrón se calmó.

En otra ocasión Jesús y sus discípulos entraron en la barca, navegaron y se levantó una gran tempestad que amenazaba hundirlos por lo que tuvieron que despertarlo para que los ayudara.

“Él les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza.”

Mateo 8:26 (RV60)

Jesús nos enseñó la importancia de la fe, con ella se pueden lograr cosas que, aunque parezcan imposibles, se hacen realidad.

3.  Propósito

Cuando llevaban al apóstol Pablo a Roma, una tempestad comenzó, todos los que estaban en el barco tuvieron miedo, pero él les dijo: “Pero ahora os exhorto a tener buen ánimo, pues no habrá ninguna pérdida de vida entre vosotros, sino solamente de la nave.” (Hechos 27:22 RV60)

No quedaría rastro del barco, pero ninguna persona perecería, en medio de esta susceptibilidad humana ante la muerte, las personas que acompañaban a Pablo tuvieron que obedecer sus palabras y aún hacer algo que no hicieron por preocuparse mucho, comer: “Por tanto, os ruego que comáis por vuestra salud; pues ni aun un cabello de la cabeza de ninguno de vosotros perecerá. Y habiendo dicho esto, tomó el pan y dio gracias a Dios en presencia de todos, y partiéndolo, comenzó a comer. Entonces todos, teniendo ya mejor ánimo, comieron también.” (v. 34-36)

Pablo tenía que cumplir un objetivo y no iba a suceder nada malo hasta que lo cumpliera.

Con todo esto comprendemos la necesidad de tempestades para aprender a obedecer, tener fe en el Señor comprendiendo que tiene el control de todo y que nada fuera de sus propósitos ocurrirá. Dios tiene nuestras vidas en sus manos.


Por Carlos E. Encinas



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5 maneras de ser infiel a Dios

Cuando pensamos en la palabra ≪infidelidad≫, a menudo pensamos en la infidelidad marital o de pareja. No obstante, hay un tipo de deslealtad que podemos estar practicando en nuestra vida espiritual. Quizás traicionemos a Dios sin darnos cuenta o creyendo que lo que hacemos está bien, pero la Biblia nos ayuda a entender de qué manera estamos siendo infieles a Dios.

1 Adorando a otros dioses
Uno de los Diez Mandamientos dice que no debemos adorar a ningún otro más que a Dios (Éxodo 20:4-6). Queda claro que Dios no quiso que se haga ninguna representación de Él en ningún tipo de material. Sin embargo, la adoración a otros dioses no se refiere únicamente a ídolos o estatuas. La idolatría abarca todo aquello que reemplaza el lugar de Dios en nuestra vida: la pareja, los hijos, el trabajo, el dinero, la apariencia, la superación personal, etc. Somos infieles a Dios cuando hay otro dios que toma su lugar en nuestros corazones.

≪No se fabriquen ninguna clase de ídolos, ni los adoren, pues yo soy Dios.≫

Levítico 26:1 (TLA)

2 Amando las cosas de este mundo
Es fácil dejarse llevar por las preocupaciones y situaciones que nos tocan vivir. Sin embargo, cuando nos concentramos más en nuestra vida en la Tierra que en las cosas celestiales, estamos restándole importancia a Dios. Por esta razón, Colosenses 3:2-4 (NBV) dice: ≪Llenen sus pensamientos de las cosas de arriba y no en las cosas de este mundo.≫ Esto no significa que debemos ignorar lo que sucede en nuestro presente, sino verlo desde la perspectiva divina.

≪No amen a este mundo ni las cosas que les ofrece, porque cuando aman al mundo no tienen el amor del Padre en ustedes. Pues el mundo solo ofrece un intenso deseo por el placer físico, un deseo insaciable por todo lo que vemos, y el orgullo de nuestros logros y posesiones. Nada de eso proviene del Padre, sino que viene del mundo≫

1 Juan 2:15-16 (NTV)

3 Siendo orgulloso
Una persona soberbia tiene la certeza de que puede hacerlo todo gracias a sus propias fuerzas y cree que no necesita de Dios. Es por esta razón que en varias partes de la Biblia se menciona que Dios aborrece el orgullo. Al permitir que el orgullo se apodere de nuestros corazones, nos convertimos en nuestro propio dios, y de esa manera estamos siendo infieles a nuestro Creador.

≪Amen al Señor, todos ustedes sus santos. A los fieles guarda el Señor, pero retribuye en abundancia al que actúa con soberbia.≫

Salmos 31:23 (RVA2015)

4 Desobedeciendo sus mandamientos
El pastor y teólogo, Timothy Keller, explicó la diferencia entre la religión y el evangelio: ≪Cómo trabaja la religión: Si obedezco, entonces Dios me amará y me aceptará. [Cómo trabaja] el evangelio: Soy amado y aceptado; por lo tanto, deseo obedecer.≫ Nuestra obediencia a Dios es algo que viene como consecuencia de haber sido amados y perdonados. Si hacemos lo contrario estamos rechazando el sacrificio que Jesús hizo en la cruz; y ésa es una manera de ser infieles a quien siempre es fiel para con nosotros.

≪Nosotros demostramos que amamos a Dios cuando obedecemos sus mandamientos; y obedecerlos no es difícil.≫

1 Juan 5:3 (TLA)

5 Haciendo lo mismo de antes
Cuando confesamos y admitimos nuestros pecados, Jesús nos perdona y nos da un nuevo comienzo. Pero si volvemos a hacer lo mismo que hacíamos antes de aceptar a Dios en nuestra vida, estamos siendo malagradecidos y despreciando las cosas buenas que Él hizo por nosotros. No podemos decir que amamos a Jesús si no demostramos cómo Él nos cambió.

≪Ya no vivan ni se conduzcan como antes, cuando los malos deseos dirigían su manera de vivir. Ustedes deben cambiar completamente su manera de pensar, y ser honestos y santos de verdad, como corresponde a personas que Dios ha vuelto a crear, para ser como él.≫

Efesios 4:22-24 (TLA)


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Dios es para mí…

“Bendice alma mía a Jehová, y bendiga todo mi ser si santo nombre. Bendice alma mía a Jehová y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias. El que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y misericordias. “Salmos 103: 1-4

El autor de este Salmo tenía claro que debía glorificar al Señor ante cualquier situación, y además lo reconocía como fundamento en su vida. Tenía una certeza firme y sobre todo experimentaba una relación personal con Él.

Hay quienes reconocen a Dios como “Su sanador” porque han experimentado el poder de su mano sanadora, o “Mi Salvador” porque aparte de rescatarlos del pecado los libró de adicciones, muerte u otra situación; y sin duda otras personas han experimentado otros eventos con el Señor y por ello es vital que sigamos conociéndolo.

¿Quién es Dios para ti? Si por algún motivo estás atravesando alguna dificultad, es un buen momento para que permitas a Dios presentarse de manera diferente, porque Él desea revelarse a ti de manera única.

En medio de la tormenta Dios te ayudará a resistir porque Él es tu Protector.

 

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Fe en la adversidad

En el devocional En la adversidad vimos que es necesario que atravesemos por diversas pruebas, y quizás algunos se preguntarán ¿Cómo poder soportar las dificultades y además verlas con buenos ojos?

Honestamente,  eso es  algo que como humanos nos cuesta alcanzar; sin embargo, recordemos que tenemos el gozo de la salvación en nuestros corazones y también la promesa de ser guardados por el poder de Dios a través de la fe (1 Pedro 1:5).

La Palabra dice que, si es necesario, tendremos que ser afligidos por diversas pruebas, esto para que nuestra fe, al superar la prueba, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando Cristo sea manifestado.

«En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo, a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso; obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.» 1 Pedro 1:6-9 (RVR1960)

Si prestamos atención, en el versículo 7 dice que nuestra fe es más preciosa que el oro, y que este, aunque sea perecedero, se prueba con fuego, proceso en el que es extraída toda impureza para que este metal sea lo más puro posible.

Así también nuestra fe debe ir fortaleciéndose y cimentándose en Jesucristo nuestro Salvador, y es con Su ayuda que podemos aprender de las situaciones difíciles.

Por Cesia Serna

 

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¿Dios te conoce?

 

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Thompson, C. (2010). Anatomy of the Soul (pp. 11-26). Carol Stream: Tyndale Momentum.

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