Crisis de Coronavirus

Por tratarse de un tema de salud pública y de alto interés informativo, como servicio a los usuarios, CVCLAVOZ ha decidido habilitar este espacio con toda la información más relevante en cuanto a la pandemia del coronavirus.

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Constantemente escucho a las personas decir: “Dios no escucha mis oraciones”, como una forma de queja o culpando al Señor porque sus problemas aún no han sido resueltos. Lamentablemente esperamos impacientes una respuesta a nuestra necesidad, echando la culpa al que se encuentre en nuestro camino, pero no nos fijamos en nosotros mismos ni en aquello que estamos haciendo mal.

De manera similar, hubo un tiempo en que el pueblo del Señor no recibía respuesta a sus peticiones. Desde el inicio del capítulo 1 de Isaías se muestra la tristeza de Dios dando a conocer que sus hijos piden y realizan sacrificios, pero continúan con la misma actitud, desobedeciendo y practicando el pecado; por esta razón les dice: “Cuando levanten las manos para orar, no miraré; aunque hagan muchas oraciones, no escucharé…” Isaías 1:15 (NTV).

Si tus oraciones no son escuchadas, es necesario reflexionar sobre el estado espiritual en el que te encuentras; si estás agradando a Dios con tu vida siendo obediente a su Palabra o te has descuidado. No olvides que cualquier sacrificio que realices de nada sirve, si continúas complaciéndote con el pecado.

Por consiguiente, el Señor siempre nos da una solución a los problemas; en su Palabra menciona: “¡Lávense y queden limpios! Quiten sus pecados de mi vista. Abandonen sus caminos malvados. Aprendan a hacer el bien. Busquen la justicia y ayuden a los oprimidos. Defiendan la causa de los huérfanos y luchen por los derechos de las viudas. Vengan ahora. Vamos a resolver este asunto —dice el Señor—. Aunque sus pecados sean como la escarlata, yo los haré tan blancos como la nieve. Aunque sean rojos como el carmesí, yo los haré tan blancos como la lana.” Isaías 1:16-18 (NTV)

¡Dios te hace una invitación! No solamente quiere que creas en Él, sino que decidas seguir su camino, que te apartes del pecado y abandones todo lo malo; después, que comiences a actuar haciendo lo bueno, ayudando a los que lo necesitan y entonces podrás restaurar tu relación con el Señor, Él te perdonará y limpiará tu alma.

¿Qué sería de nosotros si nuestras oraciones no fueran escuchadas?


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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