fe | CVCLAVOZ

All posts in “fe”

La respuesta

“El Señor ha escuchado mi ruego; el Señor responderá a mi oración” Salmos 6:9 (NTV)

La oración no solamente está compuesta de palabras, sino también de fe. Hay veces, que pese a que invertimos muchas horas en la oración, no vemos cambios. Es posible que nos falte agregarle el imprescindible condimento de la fe a nuestras palabras. Hoy te animo a que actives tu fe y declares que Dios responderá en su tiempo y conforme a su voluntad.

Por Judith Quisbert

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Acero o chatarra?

A un herrero que había entregado su vida a Jesús le gustaba hablar de su fe y cierto día uno de sus amigos le dijo: “Explícame por qué tu Dios, quien dices es todo amor, ha permitido que pases por tantas pruebas”.

Tomando un trozo de hierro le respondió: “Para que este trozo de hierro sea útil es necesario que lo pase por fuego para luego martillarlo, si resiste vuelvo a hacer lo mismo muchas veces pero si no resiste entonces es chatarra”

Cada vez que vivimos tiempos difíciles o dolorosos en las distintas áreas de nuestra vida pensamos que estamos siendo castigados o que simplemente hemos sido olvidados por Dios.

Quizás alguna vez escuchaste o te hiciste estás preguntas:

Si mi relación con Dios es buena, ¿por qué tengo problemas?

Si cumplo con mi diezmo y ofrenda, ¿por qué me pasan estás cosas?

Si le sirvo a Dios, ¿por qué tengo que pasar por todo esto?

Y así podríamos seguir mencionando las preguntas que uno se hace cuando está pasando por la prueba.

El apóstol Pedro señala una gran verdad que pocos estamos dispuestos a aceptar y comprender, Estas pruebas demostrarán que su fe es auténtica. Está siendo probada de la misma manera que el fuego prueba y purifica el oro, aunque la fe de ustedes es mucho más preciosa que el mismo oro. Entonces su fe, al permanecer firme en tantas pruebas, les traerá mucha alabanza, gloria y honra en el día que Jesucristo sea revelado a todo el mundo” 1 Pedro 1:7 (NTV).

En el tiempo de prueba es cuando debes demostrar de qué está hecha tu fe, aleja toda de idea equivocada sobre el castigo o el olvido de Dios, esa es una mentira del enemigo para debilitarte y vencerte.

Cuán difícil es mantener el gozo cuando hay muchos motivos para llorar y que complicado es permanecer de pie cuando todo está cayendo a tu alrededor, pero es justamente en esos momentos en los que tu fe debe ser de acero, a prueba del fuego y de los golpes de la vida.

Dios no quiere destruirte con la prueba, pero desea hacerte fuerte y a diferencia del herrero que desecha el hierro que no soporta el fuego y los martillazos, Él no te desecha sino que sigue trabajando en tu vida porque quiere sacar lo mejor de ti.

Es una realidad inevitable que seguiremos pasando pruebas a lo largo de nuestra vida, pero debemos tener presente que Dios ha prometido caminar con nosotros para enseñarnos que todo es parte de un plan maravilloso.

“Cuando pases por aguas profundas,  yo estaré contigo. Cuando pases por ríos de dificultad,  no te ahogarás. Cuando pases por el fuego de la opresión, no te quemarás; las llamas no te consumirán” Isaías 43:2 (NTV)

Por Judith Quisbert.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

9 características que todo cristiano debe tener

Ser cristiano significa seguir el ejemplo de Jesús. Cuando lo aceptas en tu vida, Dios se convierte en el dueño y Señor de todo lo que tienes; y por lo tanto, tu vida cambia. Gálatas 5:22-23 (TLA) dice: “El Espíritu de Dios nos hace amar a los demás, estar siempre alegres y vivir en paz con todos. Nos hace ser pacientes y amables, y tratar bien a los demás, tener confianza en Dios, ser humildes, y saber controlar nuestros malos deseos. No hay ley que esté en contra de todo esto.” De este versículo se entiende que todo cristiano que verdaderamente tiene a Jesús en su corazón, debe reflejar las siguientes características:

Es imposible que alguien diga que es cristiano y no refleje amor. Esto en sí ya es una contradicción directa, pues, Dios es amor. La Biblia no nos dice que amemos cuando el amor es recíproco, o cuando la otra persona lo merece; sino que amemos a otros de la misma manera en que lo hacemos con nosotros mismos. Sin embargo, para amar a otros, primero debemos amar a Dios. Marcos 12:30 dice: “Ama a tu Dios con todo lo que piensas, con todo lo que eres y con todo lo que vales”, una vez que cumples esa parte, amar a los demás es un simple reflejo de lo que ya llevas dentro: “Cada uno debe amar a su prójimo, como se ama a sí mismo” (v. 31 TLA).

Demostrar alegría no significa sonreír todo el día. Cuando eres cristiano, entiendes que tu lugar no está en la Tierra y que, por lo tanto, las cosas que aquí ocurren son pasajeras. Cada aflicción, problema, tristeza, o preocupación es nada comparado con la eternidad que nos espera. Colosenses 3:2 nos dice que fijemos nuestra atención en lo eternal; y cuando piensas en el cielo que Dios nos tiene preparado, la alegría que Él pone en nuestros corazones se muestra en cada área de nuestra vida.

“Estén siempre llenos de alegría en el Señor. Lo repito, ¡alégrense!” (Filipenses 4:4, NTV).

Ser cristiano no significa estar libre de problemas, sino tener la paz y seguridad de Dios cuando estas cosas ocurren. Juan 16:33 (NTV) dice: “Les he dicho todo lo anterior para que en mí tengan paz. Aquí en el mundo tendrán muchas pruebas y tristezas; pero anímense, porque yo he vencido al mundo.” Hay muchas técnicas y ejercicios que prometen traernos paz; sin embargo, la paz que Dios da no se iguala a ninguna otra, pues, su paz no es circunstancial, sino que es duradera.

La paciencia es algo que todo cristiano debe reflejar, independientemente de su personalidad. Ser paciente demuestra confianza, esperanza, amor, fe e inteligencia (Proverbios 14:29). Si alguien no es paciente, se puede perder las más grandes bendiciones que Dios tiene para su vida.

Ser amables implica demostrar un genuino interés por la otra persona. Filipenses  2:3-4 (DHH) dice: “..que cada uno considere a los demás como mejores que él mismo. Ninguno busque únicamente su propio bien, sino también el bien de los otros.” Uno puede practicar la amabilidad desde pequeños gestos y esforzarse para hacer que otros vean el fruto del amor que Dios nos da.

Hay distintas maneras de demostrar buen trato y una de ellas es con las palabras. Efesios 4:29 nos advierte que debemos decir palabras que edifiquen a la comunidad y traigan beneficios a quienes las escuchen. Debemos de tratar bien a otros, incluso cuando ellos no hacen lo mismo con nosotros. En Mateo 5:43-44 (TLA) también nos recomienda a orar por aquellos que no nos desean lo mejor: “Amen a sus enemigos y oren por quienes los maltratan. Así demostrarán que actúan como su Padre Dios, que está en el cielo.”

Dios nos pide depositar toda nuestra confianza en Él, sin importar los momentos difíciles que pasemos, así como dice Hebreos 11:1 (TLA): “Confiar en Dios es estar totalmente seguro de que uno va a recibir lo que espera. Es estar convencido de que algo existe, aun cuando no se pueda ver.” Dios sabe recompensar a quienes le tienen fe, pues, al hacerlo le estamos demostrando fidelidad. Al ser fiel a Dios, le estás poniendo por sobre todo lo demás en tu vida; y cuando lo haces, todas las cosas siempre trabajan para bien.

La humildad no puede faltar en los cristianos. Efesios 4:2 (TLA) dice: “Sean humildes, amables y pacientes, y bríndense apoyo, por amor, los unos a los otros.” Ser humilde es aceptar que sin Dios no podemos ser nada, y que, gracias a Él lo tenemos todo. Humildad no es sinónimo de baja autoestima ni pobreza, sino de dejar que Dios sea más importante que nuestro yo.

1 Corintios 10:23 (TLA) dice: “Algunos de ustedes dicen: «Yo soy libre de hacer lo que quiera.» ¡Claro que sí! Pero no todo lo que uno quiere, conviene; ni todo fortalece la vida cristiana.” Dios nos ha dado la libertad para elegir entre el bien y el mal. Cada elección que hagamos tiene una consecuencia. A diferencia de los animales, Dios nos entregó dominio propio para que aprendamos a controlar nuestros malos deseos. Quien necesite ayuda para gobernar sus impulsos, puede acudir a Dios para que Él le dé la fortaleza necesaria.

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Sigue orando por tu familia

Recuerdo que cuando era niño, después de haberse perdido todo el día mi papá llegaba por la noche a casa en completo estado de ebriedad e iniciaba una noche de llanto y dolor.

Se mostraba descontento con la comida que mamá le daba, para luego pasar a las palabras groseras que destruían su interior y por último llegaba a los golpes que le dejaban marcas profundas en su cuerpo.

En ese momento era incapaz de poder ayudar a mamá, pero en mi interior crecía un odio hacia mi padre, tenía deseos de agarrarlo a golpes y matarlo. Quería hacer muchas cosas para vengarme, pero por mi corta edad no podía pues seguro saldría yo más lastimado que él.

Estas escenas se dieron por varios años en mi familia, y cuando alcance los 15 años las cosas cambiaron un poco, porque ya no era el mismo niño que solo miraba cómo golpeaban a su mamá, a esa edad enfrentaba y amenazaba a mi padre, pero lo que hacía no lograba cambiar la situación siempre era lo mismo, creí que con mostrar esa actitud mi papá tendría temor de mí y dejaría de golpear a mamá, pero no fue así.

Pasaron los años y lo único que había en mí era un gran odio, rencor, remordimiento, deseos de golpearlo y hacerle pagar todo el daño que mi papá había causado. Pero por la gracia de Dios y por lo que hizo en mí hoy estoy escribiendo este devocional y puedo decir que Dios es real.

Era un domingo cuando me invitaron a la iglesia, y al entrar en ella me sorprendí por la forma en la que todos se saludaban y el trato que daban, era un ambiente muy diferente a lo que yo estaba acostumbrado, por supuesto, para mí eso era algo raro, nuevo y diferente.

Después de asistir varios cultos de Jóvenes y haber ya aceptado a Jesús en mi corazón. El Señor me dio esta promesa: “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.” Hechos 16:31

Agarrado de esa promesa empecé a luchar por mi familia doblando rodillas. Al principio era complicado porque era el primer cristiano de una familia desintegrada. Fueron dos largos años y algunos meses aproximadamente desde que empecé a luchar por mi familia, y mi hermano mayor se acercó a Jesús, de un momento a otro mi mamá comenzó a ir a la iglesia, ahora va mi hermanita, sólo faltan mi papá y mi hermana mayor para que toda la familia esté rendida a Dios.

Claro que no fue fácil llegar hasta aquí, tuve desánimos, sentía el cansancio, quería renunciar y dejarlo todo, porque a veces las cosas empeoraban en casa.  Pero nunca dejé de creer en el poder de Dios.

Durante este tiempo que conozco a Dios no sólo vi Su poder para cambiar vidas, familias, situaciones, problemas, sino también su misericordia cuando le fallas.

Quizá esta historia o alguna parte de mi vida te identifican. Tal vez tienes una familia en la que reina el dolor o algún miembro de tu familia aún no conoce a Cristo. Hoy te invito a que tomes tu Biblia  y medites  en Hechos 16:30-31 y sobre esa promesa empieces a luchar por tu familia.

Si ya estás orando desde hace años por tu hogar y aún no hay respuesta, no te rindas. Dios es fiel a su palabra y siempre responde. Permanece en oración y esperas con fe, Dios hará que lo imposible se haga realidad. “Dios no es como los mortales: no miente ni cambia de opinión. Cuando él dice una cosa, la realiza. Cuando hace una promesa, la cumple.”  Números 23:19 (DHH)

Si has perdido las esperanzas y has dejado de orar por tu familia, hoy es un buen día para empezar a confiar en Él. Su misericordia sigue intacta y su poder sigue cambiando vidas.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡La fe te hace más saludable!

Para mantenerse saludable, los expertos recomiendan consumir alimentos saludables y hacer ejercicio. Sin embargo, un estudio reveló que la fe es vital para el funcionamiento adecuado del cerebro y, como él es el órgano que conduce a todo el cuerpo, este hallazgo nos abre los ojos a la manera en que tratamos nuestra salud.

Andrew Newbeg y Mark Waldman hicieron una investigación de cómo el creer en Dios afecta a nuestros cerebros, y llegaron a la conclusión que:

La fe es la cosa más importante que una persona necesita para mantener un cerebro neurológicamente sano. De hecho, creemos que la fe es más esencial que el ejercicio, especialmente a la luz de la investigación acumulativa que muestra cómo la duda y el pesimismo pueden acortar su vida por años.

Newberg y Waldman aseguran que la fe fortalece un circuito único en el cerebro que mejora la memoria, la cognición, reduce la ansiedad, incrementa la conciencia social y la empatía. Ellos también estudiaron el efecto de la oración y concluyeron que mejora la fe y “libera poderosos neurotransmisores que aumentan su sentido de alerta, claridad, conciencia y tranquilidad.” A este estudio también se le suma el estudio realizado por Harvard T.H. Chan School of Public Health que reveló que ir a la iglesia tiene efectos en la esperanza de vida.

Por lo tanto, la fe, la oración y la asistencia a la iglesia no solo son formas que nos ayudan a conectarnos con Dios, sino que también tienen un gran impacto en nuestro cuerpo físico.

 

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

El arco iris

Un arco iris se produce cuando los rayos del sol atraviesan las gotas de agua que produce la lluvia. La luz del sol aparentemente es blanca pero en realidad está compuesta por rayos de diferentes colores y cuando uno de ellos atraviesa una gota de agua el color se desvía formando así un arco iris.

La aparición de esta escena maravillosa en el cielo es señal de que la tormenta ha cesado, pero para nosotros que amamos a Dios es señal de su fidelidad.

Entonces Dios dijo: «Les doy una señal de mi pacto con ustedes y con todas las criaturas vivientes, para todas las generaciones futuras.  He puesto mi arco iris en las nubes. Esa es la señal de mi pacto con ustedes y con toda la tierra” Génesis 9:12-13 (NTV).

Los problemas, dificultades y tristezas pueden ser parte de tu vida diaria y esa tormenta que está sobre ti, sobre tu familia o trabajo parece cobrar más fuerza cada día y todo indica que los desastres que causará serán irremediables e incluso has llegado a pensar que no saldrás bien de ésta;  recuerda que el arco iris es un símbolo de esperanza para ti, pues así como la tormenta tuvo un inicio también tendrá un final y de lo mismo sucederá con tus problemas.

Confía en Dios y en sus promesas, porque como buen Padre y fiel amigo estará contigo hasta el último instante y no dejará que caigas a pesar de que la tierra tiemble o que los vientos sean fuertes. “Él no permitirá que tropieces; el que te cuida no se dormirá” Salmos 121:3 (NTV).

Descansa en sus brazos con la certeza de que en su tiempo ese arco iris de esperanza saldrá para ti.

La próxima vez que veas un arco iris, recuerda:

¡Habrá un mañana y será mejor si confías en Dios!

Por Judith Quisbert.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

El ladrón sabio

Tres cruces se levantan en el Gólgota. Un hombre inocente está crucificado al medio de dos ladrones. El evangelio de Lucas nos relata el último momento de estos tres hombres. (Lucas 23: 39-43)

En medio de su agonía uno de los ladrones optó por burlarse de Jesús: “¿Así que eres el Mesías? Demuéstralo salvándote a ti mismo, ¡y a nosotros también!”

El otro ladrón, en las mismas condiciones que el primero, pero sabiendo que ya no había nada que hacer, que no tenía vuelta atrás y que posiblemente estaba en sus últimos instantes de vida, reprende a quien había hablado: “¿Ni siquiera temes a Dios ahora que estás condenado a muerte? Nosotros merecemos morir por nuestros crímenes, pero este hombre no ha hecho nada malo. Luego dijo: Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino”.

No sabemos la historia de estos criminales, los conocemos sólo en ese momento, en los últimos instantes de su vida. Desconocemos qué es lo que lo que los llevó a cometer los crímenes que los condujeron hasta esas cruces. No tenemos idea de sus motivos para las decisiones erróneas que tomaron en sus vidas. Pero nos queda claro, que el segundo hombre supo aprovechar sus últimos minutos y que su decisión final fue la más sabia de toda su vida. Reconoció que Jesús era el Mesías y sin importar lo que hubiera hecho antes, por su fe, Jesús le aseguró que estaría con Él en el paraíso.

Puedes tener familiares, amigos o conocidos que andan por mal camino. Todas las decisiones que toman son erróneas y por más que intentes hacer que entren en razón, pareciera que nunca van a cambiar. Y levantas las manos y, con el dolor de tu corazón, estás pensando en rendirte, en que ya no tienen remedio.

Pero espera, si este malhechor alcanzó el perdón de Cristo, ¿Por qué no podrían hacerlo los demás? No te canses, no desfallezcas, que para Cristo no hay casos perdidos. Sigue orando por esa persona que amas porque aunque no lo veas, Dios está obrando en sus corazones y no sería raro que allá, en el cielo, nos encontremos con gente que pensamos no volver a ver.

Pero Dios es tan rico en misericordia y nos amó tanto que, a pesar de que estábamos muertos por causa de nuestros pecados, nos dio vida cuando levantó a Cristo de los muertos. (¡Es sólo por la gracia de Dios que ustedes han sido salvados!)… Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios”  (Efesios 2: 4, 5, 8 NTV)

No se trata de nuestros méritos en la tierra, ni de nuestra antigüedad como cristianos, es cuestión de fe. Por la misericordia y el amor de Dios es que somos salvos y nuestro Redentor es especialista en imposibles, para Él no hay casos perdidos y no desahucia a nadie como nosotros podríamos hacerlo, a sus ojos todos somos valiosos.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Si tocare el borde de su manto…

“…Si tocare tan solamente su manto, seré salva.” Marcos 5:28 (RVR)

Entre la multitud de la gente, iba una mujer que había estado enferma durante doce años, había gastado en médicos todo el dinero que tenía, pero ellos no habían podido detectar su problema para sanarla. Al contrario, le habían hecho sufrir mucho, y cada día se ponía peor.

En el momento que la mujer había oído hablar de Jesús, pensó: «Si tan sólo pudiera tocar su ropa, quedaría sana.» Por eso, cuando vio al Maestro, no perdió la oportunidad buscando pretextos para no ir a buscar a Jesús, no se concentró en sus limitaciones, ni en los impedimentos que había a su alrededor, tal vez esta mujer pudo decir: estoy enferma, me siento cansada, no tengo dinero, no hay remedio para mí. Su situación era realmente triste y desesperante. Por otro lado, era mucha la gente que estaba apretando a Jesús y tal vez parecía  imposible llegar a Él, porque todos necesitaban de un milagro, pero sólo una mujer supo cómo tocar a Jesús para que su problema fuera resuelto, ella creyó que cuando lo tocara, jamás se volvería a sentir enferma, cansada o sin salida. Cristo era su única esperanza, qué más podría perder sino le quedaba nada.

¿Qué vas a hacer tú? Serás como la multitud y dirás: hoy la iglesia estuvo llena y vi cómo Dios se manifestaba y muchos enfermos recibían sanidad o prefieres ser como esta mujer que no sólo experimentó la sanidad que su cuerpo tanto anhelaba, sino también algo aún mucho más importante, la salvación de su alma.

Hoy te invito a acercarte a Jesús en medio de tu necesidad, no importa la multitud de obstáculos que se puedan presentar en tu camino, solamente toca su manto y su poder fluirá en ti.

Quizás llevas orando mucho tiempo y aún no ves los resultados, por lo cual crees que no podrás soportar más el dolor y aun si piensas  que ya no hay esperanza para ti, porque tal vez los médicos te han desahuciado o simplemente no hallas salida a tus problemas, este es el mejor momento para tocar el manto de Jesús, sólo Él te dará las fuerzas necesarias para que puedas llegar hasta el lugar donde lograrás encontrar tu propósito y donde Él comenzará a tomarte de su mano para mostrarte sus bendiciones.

Que los obstáculos en el camino no te detengan, Jesús quiere hacer un milagro en tu vida, da un paso de fe y podrás experimentar de su amor, porque su poder fluirá para detener toda obra de maldad, entonces serás libre.

Por Ruth Mamani.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Respuesta Inesperada

Cuenta una historia, que una vez un hombre era perseguido por varios forajidos que querían matarlo, así que para salvarse entró a una caverna. Los malhechores empezaron a buscarlo por las cuevas anteriores a la que él se encontraba. Viendo que cada vez se acercaban más elevó una oración a Dios de la siguiente manera:

    – Dios todopoderoso, haz que dos ángeles bajen y tapen la entrada para que no entren a matarme.

En ese momento escuchó a los hombres acercándose a la cueva en la que él se encontraba, y vio que apareció una arañita que empezó a tejer una telaraña en la entrada. El hombre volvió a elevar otra plegaria, esta vez más angustiado:

    – Dios, te pedí ángeles, no una araña – Y continuó: Señor, por favor, con tu mano poderosa coloca un muro fuerte en la entrada para que los hombres no puedan entrar a matarme.

Abrió los ojos esperando ver el muro tapando la entrada y observó a la arañita tejiendo la telaraña.

Los bandidos que lo perseguían se encontraban justo en la caverna de al lado así que el   hombre se quedó esperando su muerte. Cuando los malhechores estuvieron frente a la cueva en la que se encontraba el hombre ya la arañita había tapado toda la entrada, así que cuando uno de los forajidos quiso entrar a la cueva el otro le contestó:

    – ¿No ves que hasta hay telarañas?, nadie ha entrado en ésta.

Posiblemente tienes en mente cuál sería la solución perfecta a tu problema y es justamente eso lo que le estás pidiendo a Dios; sin embargo, podría ser que la respuesta llegue de otra forma, de una que nunca imaginaste.

Dios sabe bien cuáles son nuestras necesidades y nos dará la salida oportuna en el tiempo preciso, Él sabe lo qué es mejor para nosotros.

“Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis” Mateo 21:22.

No te angusties, presenta tu necesidad con fe y Dios responderá tu oración. Puede ser que la respuesta no llegue de la forma que esperas pero llegará, puedes estar seguro.

 
El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Luchando por la Pureza una Batalla Interna

Dios quiere llevarte a un nuevo nivel de identidad y autoridad pero las luchas internas con tus deseos impuros pueden robarte esta oportunidad.  Cuando deseas servir  a Dios tus deseos se convierten en secundarios y la prioridad se vuelve honrar a Dios, sin embargo muchos anhelando agradar a Dios caen en situaciones en las que no desean estar. El Apóstol Pablo dice: “Porque lo que hago, no lo entiendo; porque no practico lo que quiero hacer, sino que lo que aborrezco, eso hago” (Rom.7:19). La transparente descripción de la lucha interna en los pensamientos del ser humano, no puede ser mas evidente en este versículo. Sin embargo, el hecho de que la palabra de Dios registre esta contradicción nos anima a pensar que cuando se menciona un problema se debe también mencionar una solución. Y la Biblia está cargada de soluciones.

Entonces ¿cómo ganarle la batalla a los pensamientos impuros? Primero entendiendo que Dios nos ha dado un ayudador, el Espíritu Santo y que la santidad no fue diseñada para ser lograda sino para ser manifestada, según el Pastor y consejero Daniel Arbolaez. Algunos puntos claves que te pueden ayudar a vencer la lucha contra la impureza.

-Honra tus relaciones motivado por amor y no por temor.

-La santidad no es odiosa es hermosa (Salmos 96:4).

-El pecado viene débil la primera vez, pero va tomando fuerza. El mejor momento para vencerlo es el inicio.

Escucha la entrevista completa para más recomendaciones.

Este artículo fue producido para Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Alcanza tu promesa por fe

¿Qué es una promesa?

Es un compromiso que asume  una persona con otra a través de la palabra. Una promesa es un gesto que surge de lo  más profundo del corazón.

Dios, hace un compromiso por medio de su Palabra de cumplir cada  promesa, este es el deseo de su corazón. De seguro tienes promesas de parte del Padre y no has sabido cómo alcanzarlas.

Lo primero que tienes que tomar en cuenta para poder ver cumplida una promesa es  la fe,  ten la certeza y la convicción de que la recibirás en el momento que Dios disponga.

Tienes que aprender a llamar a las cosas que no son con si fuesen, esto es confiar totalmente en Dios porque Él es quien cumple a su palabra.

Es creer aunque la mente diga que es imposible, luchar contra todo aquello que se levanta  para impedir el cumplimiento de la promesa de Dios; no dejes de confiar en el Señor aunque todo se torne complicado para ti.

Fortalécete en la fe y no te debilites, no dejes que lo que pasa a tu alrededor te haga perder el sentido, la estabilidad y el conocimiento. Aunque creas que es demasiado tarde para recibir tu promesa y  parezca imposible a ojo humano, no dudes en tu corazón

Tienes que estar convencido que Dios es poderoso para cumplir sus promesas, cree firmemente y mantente seguro de que lo vas a recibir.

La llave maestra para poder recibir una promesa de parte de Dios es la fe, que está acompañada de la perseverancia; no debes dejar  que la duda pueda ingresar a tu corazón para entorpecer  el cumplimiento de lo que Dios te ha prometido.

“Y así, después de esperar con paciencia, Abraham recibió lo que se le había prometido”. Hebreos 6:15 (NVI).

Por Miguel Ángel Veizaga

 
El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Qué es lo que más amas?

“Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.” Génesis 22:2 (RVR)

La promesa se había cumplido en Abraham. Dios le había dado descendencia, lo había prosperado y bendecido muchísimo, pero llegó el tiempo de volver a ser probado.

Abraham había obedecido a Dios muchas veces en su caminar con Él, pero ninguna prueba había sido más dura y severa que esta: “Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.” (Génesis 22:2).

Muchas veces Dios nos pide lo que más queremos en la vida, o nos demanda algo que nos cuesta entregarle, pero Abraham es un ejemplo de Fe y Obediencia. ¿Quién imaginaría que Dios le pediría a Isaac, el hijo de la promesa? y ¿Cómo respondería Abraham?  Sin ninguna duda en su corazón, muy temprano en la mañana siguiente, Abraham se puso en marcha con un asno cargado de leña y  su amado hijo Issac, tal vez este último preguntaría: Papá y ¿dónde está el cordero que será sacrificado? Puede que lágrimas hayan corrido de los ojos de Abraham, pues  Isaac era la promesa que Dios le había hecho pero, ¿por qué Dios se lo quitaría?

Tal vez te encuentres en una situación similar a la de Abraham, después de haber esperado por mucho tiempo la promesa de Dios para tu vida, Él la cumple para que la disfrutes, pero no pasa mucho tiempo y te pide de vuelta lo que te dio. Parece inexplicable, pero a veces Dios quiere asegurarse de cuán lejos llega tu amor por ÉL.

Pero, ¿Qué sucede cuando Dios nos está pidiendo algo que no es de tanta de bendición en nuestras vidas? Por supuesto que no nos cuesta dar.

La palabra del Señor dice en Hechos 10:23  “…Más bienaventurado es dar que recibir”.

Si anhelas un gran ministerio, tienes que entregarle algo a Dios primero, y no porque tengas que hacer cosas para que Él te bendiga, porque su misericordia es nueva cada mañana, pero quizás puede ser ese trabajo o esa persona que tanto le pediste a Dios te haya alejado de su presencia o te llevó a dejar de servirle cuando recibiste lo que tanto pediste.

Este es el momento de tomar una decisión, porque cuando obedecemos a Dios como lo hizo Abraham, confiando en que su plan es el mejor camino por el que debemos andar, seguro que todo obrará para bien.

Por Ruth Mamani

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Send this to a friend