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Luchando por la Pureza una Batalla Interna

Dios quiere llevarte a un nuevo nivel de identidad y autoridad pero las luchas internas con tus deseos impuros pueden robarte esta oportunidad.  Cuando deseas servir  a Dios tus deseos se convierten en secundarios y la prioridad se vuelve honrar a Dios, sin embargo muchos anhelando agradar a Dios caen en situaciones en las que no desean estar. El Apóstol Pablo dice “Porque lo que hago, no lo entiendo; porque no practico lo que quiero hacer, sino que lo que aborrezco, eso hago” (Rom.7:19). La transparente descripción de la lucha interna en los pensamientos del ser humano, no puede ser mas evidente en este versículo. Sin embargo, el hecho de que la palabra de Dios registre esta contradicción nos anima a pensar que cuando se menciona un problema se debe también mencionar una solución. Y la Biblia está cargada de soluciones.

Entonces ¿cómo ganarle la batalla a los pensamientos impuros? primero entendiendo que Dios nos ha dado un ayudador, el Espíritu Santo y que la santidad no fue diseñada para ser lograda sino para ser manifestada, según el Pastor y consejero Daniel Arbolaez.  Algunos puntos claves que te pueden ayudar a vencer la lucha contra la impureza.

-Honra tus relaciones motivado por amor y no por temor.

-La santidad no es odiosa es hermosa (Salmos 96:4).

-El pecado viene débil la primera vez, pero va tomando fuerza. El mejor momento para vencerlo es el inicio.

Escucha la entrevista completa para más recomendaciones.

Alcanza tu promesa por fe

¿Qué es una promesa?

Es un compromiso que asume  una persona con otra a través de la palabra. Una promesa es un gesto que surge de lo  más profundo del corazón.

Dios, hace un compromiso por medio de su Palabra de cumplir cada  promesa, este es el deseo de su corazón. De seguro tienes promesas de parte del Padre y no has sabido cómo alcanzarlas.

Lo primero que tienes que tomar en cuenta para poder ver cumplida una promesa es  la fe,  ten la certeza y la convicción de que la recibirás en el momento que Dios disponga.

Tienes que aprender a llamar a las cosas que no son con si fuesen, esto es confiar totalmente en Dios porque Él es quien cumple a su palabra.

Es creer aunque la mente diga que es imposible, luchar contra todo aquello que se levanta  para impedir el cumplimiento de la promesa de Dios; no dejes de confiar en el Señor aunque todo se torne complicado para ti.

Fortalécete en la fe y no te debilites, no dejes que lo que pasa a tu alrededor te haga perder el sentido, la estabilidad y el conocimiento. Aunque creas que es demasiado tarde para recibir tu promesa y  parezca imposible a ojo humano, no dudes en tu corazón

Tienes que estar convencido que Dios es poderoso para cumplir sus promesas, cree firmemente y mantente seguro de que lo vas a recibir.

La llave maestra para poder recibir una promesa de parte de Dios es la fe, que está acompañada de la perseverancia; no debes dejar  que la duda pueda ingresar a tu corazón para entorpecer  el cumplimiento de lo que Dios te ha prometido.

“Y así, después de esperar con paciencia, Abraham recibió lo que se le había prometido”. Hebreos 6:15 (NVI).

Por Miguel Ángel Veizaga

 

 
El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Qué es lo que más amas?

Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré. Génesis 22:2 (RVR)

La promesa se había cumplido en Abraham. Dios le había dado descendencia, lo había prosperado y bendecido muchísimo, pero llegó el tiempo de volver a ser probado.

Abraham había obedecido a Dios muchas veces en su caminar con Él, pero ninguna prueba había sido más dura y severa que esta: “Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.” (Génesis 22:2).

Muchas veces Dios nos pide lo que más queremos en la vida, o nos demanda algo que nos cuesta entregarle, pero Abraham es un ejemplo de Fe y Obediencia. ¿Quién imaginaría que Dios le pediría a Isaac, el hijo de la promesa? y ¿Cómo respondería Abraham?  Sin ninguna duda en su corazón, muy temprano en la mañana siguiente, Abraham se puso en marcha con un asno cargado de leña y  su amado hijo Issac, tal vez este último preguntaría: Papá y ¿dónde está el cordero que será sacrificado? Puede que lágrimas hayan corrido de los ojos de Abraham, pues  Isaac era la promesa que Dios le había hecho pero, ¿por qué Dios se lo quitaría?

Tal vez te encuentres en una situación similar a la de Abraham, después de haber esperado por mucho tiempo la promesa de Dios para tu vida, Él la cumple para que la disfrutes, pero no pasa mucho tiempo y te pide de vuelta lo que te dio. Parece inexplicable, pero a veces Dios quiere asegurarse de cuán lejos llega tu amor por ÉL.

Pero, ¿Qué sucede cuando Dios nos está pidiendo algo que no es de tanta de bendición en nuestras vidas? Por supuesto que no nos cuesta dar.

La palabra del Señor dice en Hechos 10:23  “…Más bienaventurado es dar que recibir”.

Si anhelas un gran ministerio, tienes que entregarle algo a Dios primero, y no porque tengas que hacer cosas para que Él te bendiga, porque su misericordia es nueva cada mañana, pero quizás puede ser ese trabajo o esa persona que tanto le pediste a Dios te haya alejado de su presencia o te llevó a dejar de servirle cuando recibiste lo que tanto pediste.

Este es el momento de tomar una decisión, porque cuando obedecemos a Dios como lo hizo Abraham, confiando en que su plan es el mejor camino por el que debemos andar, seguro que todo obrará para bien.

Por Ruth Mamani

 

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Crees que puede hacerlo?

Dos hombres ciegos se enteraron que Jesús pasaba por su ciudad y comenzaron a dar voces pidiendo misericordia para poder recuperar su vista y Jesús les respondió:

“¿Creen que puedo darles la vista?(Mateo 9:28)

Una respuesta sincera y de fe puede determinar si tu petición tendrá una respuesta favorable de parte de Dios.

La duda es el principal enemigo de aquellos que esperamos ver un milagro de Dios ¿Cuántas de nuestras oraciones están llenas de desconfianza? La excesiva preocupación es una muestra de cómo la inseguridad va ingresando a la mente y al corazón de aquella persona que espera en Dios.

¿Te imaginas si estas personas ciegas no hubiesen respondido con fe? Jamás hubiesen podido volver a ver, pero gracias a que su respuesta fue sincera y positiva, recuperaron la visión.

Si en este momento Jesús te haría la misma pregunta ¿Crees que puedo hacerlo? ¿Cuál sería tu respuesta? La fe no solamente se expresa en palabras sino a través de las actitudes del corazón.

Quizás estás esperando un milagro de Dios pero por el tiempo que ha pasado y el momento que vives la duda ha comenzado a inundar tu corazón y tu mente y has llegado a la conclusión de que Dios no te escucha o que se ha olvidado de ti. No te permitas dudar del Poder y la Misericordia de Dios que tu respuesta no sea “Tal vez” o “Quizás pueda”

Responde con fe:   “Sí Señor lo creo”

Yo soy el Señor, Dios de toda la humanidad.  ¿Hay algo imposible para mí?”  Jeremías 32:27 (NVI)

Por Judith Quisbert

 
El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Cuando los Hijos están Primero, Queja #2 de los Hombres

Los niños que son criados para creer que son el centro del universo porque así les hacen creer en sus hogares, sufren momentos difíciles cuando se enfrentan a la realidad cotidiana del mundo; según reporta un popular blog social estadounidense. Sin embargo la frase “primero madre, después esposa” se ha vuelto muy familiar en las nuevas generaciones. Dedicarse por completo a la satisfacción y realización de los hijos descuidando la relación de pareja y la propia causa problemas en el hogar.

El priorizar a los hijos es muy común e incluso loable en nuestra cultura.  No siempre fue así. Pero hoy en día las mujeres están dispuestas a dar preferencia a su rol de madre por encima de su rol de esposa. No se sabe como y cuando surge esta tendencia pero es probable que surgiera como resultado del rompimiento familiar original. En otras palabras mientras más mujeres se veían en segundas nupcias, optaban por mantener un cuidado especial por sus hijos producto de un matrimonio anterior. Esto, por no confiar plenamente en que su cónyuge actual sintiera el mismo afecto y responsabilidad por sus hijos que ellas.

Sin embargo esta actitud por parte de las esposas de poner en primer lugar a sus hijos en todo tiempo no se limita a segundas nupcias. El Pastor Rey Francisco Matos nos habla de cómo esta es la segunda queja más común de los esposos en general. La primera es la falta de frecuencia intima. Cuando una pareja pasa al rol de padres estos no pueden olvidar alimentar su relación, cuidarse y darse prioridad para evitar desbalances en el hogar. Todo hijo ama ver a sus padres enamorados. El mejor regalo que les puedes dar es un hogar estable y con unos padres que entienden el orden de Dios para la familia. Escucha los consejos y pautas compartidos a continuación.

Fe(licidad)

Me disgusta profundamente el abuso de la idea de felicidad como herramienta propagandística. Es un manejo desagradable, aunque tenga un impacto eficaz… Palabras de Beatriz Sarlo, escritora y ensayista argentina, sobre el “neopopulismo de la felicidad” como concepto político.
Esta idea no es exclusiva de la política, sin embargo. Se encuentra también en el discurso de las iglesias, asunto que ya hemos reflexionado aquí un par de veces. El evangelio como una gira de felicidad gana más y más adeptos. Por la sencilla razón de que la principal moneda de cambio en el mercado de la fe es la felicidad y el bienestar aquí y en el más allá: Conviértase a Cristo y tenga paz personal, prosperidad, salud y relaciones exitosas aquí en la tierra y en el mundo venidero la vida eterna. Todo a cambio de una simple oración de fe. Ninguna compañía de seguros en este mundo puede ofrecer más.
En realidad, algunas cosas más aparte de la oración de fe: El registro en los libros de la institución, la asistencia a los cursos de inducción para entender lo que hay que creer y lo que hay que hacer, la constante contribución de un porcentaje de los ingresos propios y ciertas lealtades que, por cierto, son irreductibles. A primera vista puede parecer un poco abrumador. Pero a la luz de los beneficios inmensamente superiores al sacrificio, toda vez que se extienden por los siglos de los siglos sin fin, las dudas se diluyen rápidamente.
Debo haber mencionado aquel cartel que sostenía una chica en un mitin político: “Yo voto al que me dé”. Resguardando la legitimidad del reclamo de alguien que carece de todo, excepto de la esperanza de un gobierno que responda a sus necesidades, digamos que en el ámbito de la fe la analogía sería algo así: “Yo creo en el dios que me dé”.
Creo que difícilmente se podría encontrar un mejor resumen del tiempo que corre. Perdidas ya todas razones por las cuales creer en una causa superior a uno mismo, convertido el objetivo de la vida en nada más que yo mismo, hemos de perseguir por sobre todas las cosas la felicidad. Así, todos nuestros emprendimientos, relaciones y compromisos deben trabajar para que ese supremo fin sea alcanzado con el máximo de beneficio.
Es legítimo desear un buen pasar. Pero buscar la felicidad como lo único importante es equívoco y casi siempre infructuoso.

(Este artículo ha sido escrito especialmente para la radio cristiana CVCLAVOZ)

¿Atrapado sin salida?

“Y oró Eliseo, y dijo: Te ruego, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová abrió los ojos del criado, y miró; y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo”. 2 de Reyes 6:17

El rey de Siria pensaba que uno de los suyos estaba delatando los planes que él compartía con su círculo más íntimo, sin embargo no era así, sino que el profeta Eliseo según lo que Dios le revelaba se lo comunicaba al Rey de Israel y esto ponía al descubierto todo lo que tramaba el Rey de Siria. Esto encendió su ira y mandó a capturar a Eliseo, con un ejército imponente, hombres con carros y caballos armados para esta misión.

Cuando el siervo de Eliseo ve\ió esto se llenó de temor, no veía en su mente ninguna salida, aun conociendo del poder de Dios y como Eliseo era usado por El, tampoco esto aparecía como una posible salida ante esa amenazante situación. Entonces Eliseo al ver el estado emocional de su criado, oró diciendo: Te ruego Jehová que abras sus ojos para que vea y Dios así lo hizo y pudo ver un monte lleno de gente de a caballo y carros de fuego alrededor de Eliseo que estaban a su favor.

¿Cuantas veces nos sentimos así como este siervo de Eliseo? Tal vez hemos visto, innumerables pruebas del poder de Dios, pero igualmente nos sentimos acorralados por las circunstancias, rodeados por el enemigo, sin ninguna salida posible. La fe de ayer, ya no nos sirve para hoy. Vemos al enemigo y nos parece gigante, poderoso y no vemos una manera lógica de vencerlo.

¿Has pasado alguna una situación parecida, donde una enfermedad, o las deudas, el fracaso, el matrimonio o tal vez varias de estas cosas te acorralan? ¿Te ha sucedido alguna vez de perder la fe, pensando que no hay salida posible? ¿Te has sentido solo y pequeño frente a un enemigo aparentemente tan fuerte que has pensado que ya no te quedan fuerzas para seguir luchando? ¿Te ha invadido un temor tan grande que tal vez quedaste paralizado, frente a lo grande que parece el problema?

Quizás, hoy sea una buena oportunidad para hacer la misma oración que Eliseo hizo por su siervo. Señor abre nuestros ojos espirituales, para que podamos ver. Y con toda seguridad veremos ejércitos peleando a nuestro favor. Entonces pasaremos de sentirnos rodeados y sin esperanza a tener una actitud valiente y de conquista, sabiendo que mas son lo que están de nuestro lado.

Te animo a que hoy puedas comenzar a ver con los ojos de la fe, deja de lado el temor, pasa de conquistado a conquistador, de vencido a vencedor, porque mayor es el que está en nosotros que aquel que está en el mundo.

Por Daniel Zangaro

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

No es suficiente

Una mujer decidió emprender un pequeño negocio en la calle vendiendo comida rápida. Cuando empezó a generar ingresos no se conformó con esto, sino que alquiló un lugar grande; como su comida era deliciosa logró crecer rápidamente y decidió comprar su propio comedor, pero no se conformó, actualmente tiene varios restaurantes propios y reconocidos.

Cuando queremos ser mejores en algo no nos conformamos con lo que tenemos, nada es suficiente mientras vas a la cima. De igual forma sucede con un hijo de Dios. La Palabra de Dios dice:

Vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.

Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. 2 Pedro 1:5-8

En la vida cristiana el Señor nos pide que seamos cada vez mejores, creciendo y no siendo ociosos e improductivos en la obra de Dios:

Después de creer en Jesucristo como nuestro salvador nos pide añadir a la fe “Virtud” que se define como: excelencia moral, es decir, vivir de acuerdo a los principios bíblicos, la capacidad de hacer lo bueno y lo que es correcto. Ser excelente para Dios.

A la virtud añadir “conocimiento”: Es decir, un interés en saber y comprender en forma práctica los caminos de Dios. No es suficiente escuchar la palabra, sino estudiar, profundizar y practicar.

Al conocimiento añadir “dominio propio”: esta es la capacidad de dominar nuestros impulsos, control, el freno que nos sujeta y nos conduce en la voluntad de Dios.

Agregar “paciencia” es la virtud que hace a las personas tolerar, comprender, padecer y soportar los contratiempos, las enfermedades, las carencias y limitaciones con fortaleza. Es decir, firmeza en la fe a pesar de la prueba y el sufrimiento.
A la paciencia añadir “Piedad” que significa: Reverencia y respeto a Dios. Hacer todas las cosas con una mirada orientada a Dios, vivir sólo para agradarle.

A la piedad añadir “Afecto Fraternal” es decir, un interés genuino por nuestros hermanos. A éste  aumentar el “Amor”. Cuando una persona es capaz de amar como ama Dios está dispuesta a dar la vida por el otro.

Para el que quiere ser mejor nunca es suficiente lo que tiene ¿has empezado a añadir excelencia en lo que haces? ¿Estás practicando lo que aprendes? ¿Cuánto tiempo dedicas al estudio de la palabra de Dios para tu conocimiento? ¡Tenemos muchísimo trabajo por hacer! Te animo a decidir ser mejor y crecer como Dios quiere.

¡Recuerda que las bendiciones no son para los que duermen, sino para los que tienen frutos!

 
El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Del acto de pensar

… (D)edicó su vida, con sus aciertos, errores y polémicas, a la labor cotidiana de entender, alertar e invitar a los demás a ejercer el oficio del pensamiento. Porque el acto de pensar, cuando se lo toma en serio, no es un fin en sí mismo: es una herramienta vital para la supervivencia colectiva, escribe Tomás Borovinsky en un breve homenaje al intelectual búlgaro Tzvetan Todorov.
Es posible que haya gente que se interese en pensar sin otra consecuencia que el placer personal de hacerlo. Pero la mayoría de las personas que conozco y aquellas sobre las cuales he leído evidencian en su acto de pensar un compromiso a que las cosas mejoren en la vida y en la sociedad.
Por eso me resulta cada vez más foráneo el entorno de las iglesias porque dentro de ellas no veo manera de ejercer el pensamiento en forma libre e independiente. La institución reclama – a veces sutilmente, otras no – lealtad a la declaración de fe, a la doctrina, a la disciplina interna. El propósito de ese orden de cosas no es otro que disponer de un contingente de personas que asientan, obedezcan, apoyen y propaguen la misión. Y de paso, la financien.
Por eso dentro de las instituciones se estimula sólo la lectura de libros que haya escrito el líder o aquellos textos que siguen la línea del imaginario corporativo (si es que estimula alguna lectura). Conozco muy pocos cristianos que leen ensayos, novelas, cuento, poesía, filosofía. O que miren películas que planteen cuestiones de conciencia como la muerte, la opresión o el abuso contra la mujer. O que participen en espacios que se propongan ayudar a la gente necesitada sin esperar a cambio ninguna decisión de fe. O que hagan preguntas más profundas e incisivas a los contenidos de la enseñanza o a la interpretación de la Biblia.
Observo que la mayoría de las personas en las instituciones cristianas se sienten cómodas sin involucrarse en ninguna de las actividades descritas arriba. Están complacidas que alguien les haya ahorrado la tarea de pensar en lo que leen y en lo que creen; y al abrigo de esa anuencia disfrutan periódicamente de su cuota de comunión, liturgia devocional y paz personal.
Pensar, como era la convicción de Todorov, es una herramienta para la supervivencia. Pero no una supervivencia precaria, con la cabeza apenas fuera del agua. Más bien una existencia plena, responsable, solidaria, respetuosa y decidida.
Nada más. Nada menos.

¿Puede la visualización ayudarme a obtener lo que deseo?

¿Has escuchado la frase, si lo puedes ver lo puedes tener? es parte de una tendencia que se llama “visualización”  y que ha avanzado hasta ocupar un lugar importante en la comunidad de fe.  Sin embargo examinando esta frase a la luz de la palabra de Dios, nos damos cuenta de que la fe es la certeza de lo que se espera la convicción de lo que no se ve.

En Energía Total invitamos a la Psicoterapeuta María Antonieta Velazco a contarnos la diferencia entre poner nuestras esperanzas en imágenes o ponerlas en las promesas de Dios.

Se estrena la Película “Víctor, El Poder de la Fe”

Próximamente se estrena la película “Víctor, El Poder de la Fe” una historia de la vida real que nos trae un mensaje de esperanza. “Victor” es un largometraje  que cuenta en parte con la  producción de Greg Wilkerson. El film trae a pantalla la vida de Victor Torres un joven puertorriqueño que llega a las sangrientas calles de  Brooklyn y se involucra en el mundo de las drogas y las pandillas.

La película cuida todos los detalles de escenografía, vestuario, y lugares donde se desarrolló la historia en la vida real del joven y hace énfasis en la amorosa y valiente intervención de un Pastor local llamado David Wilkerson. El mismo Pastor que trabajo con Nicky Cruz, protagonista de la historia “La Cruz y el Puñal”. “Víctor, El Poder de la Fe” se estrenara próximamente y nosotros tuvimos la oportunidad de entrevistar al protagonista de la historia en la vida real, Victor Torres.

La película que es distribuida por CanZion Films estará en cines de latinoamérica a partir de Marzo 23.

Te compartimos la entrevista y el trailer de la película aquí


Fe Viva

Cuentan que un joven rico de Roma había sanado de una enfermedad grave. Estaba tan lleno de  gratitud en su corazón que exclamó: “¡Oh, Creador Todopoderoso! Si  el hombre te pudiera recompensar, de buen agrado te daría yo todos mis bienes”

Lo escuchó  Hermas, el pastor, y le dijo: “Todo don bueno viene de arriba,  a donde nada puedes enviar. Ven conmigo”

Hermas lo condujo a una choza donde sólo se veía la mayor miseria. Yacía enfermo el padre, lloraba la madre y los hijos andaban casi desnudos pidiendo pan. Y le dijo Hermas: “He aquí un altar para tus sacrificios; he aquí los hermanos y representantes del Señor”

El joven  los socorrió generosamente, y los pobres le llamaban “Ángel de Dios”. Sonrió Hermas, y dijo: “Dirige siempre tu rostro agradecido primero al cielo  y luego a la tierra”.

Si bien es cierto que las obras no nos salvan, éstas son una demostración práctica del amor, la misericordia, la compasión que Jesús nos enseñó. En Santiago 2: 14-17 dice: “Amados hermanos, ¿de qué le sirve a uno decir que tiene fe si no lo demuestra con sus acciones? ¿Puede esa clase de fe salvar a alguien? Supónganse que ven a un hermano o una hermana que no tiene qué comer ni con qué vestirse  y uno de ustedes le dice: «Adiós, que tengas un buen día; abrígate mucho y aliméntate bien», pero no le da ni alimento ni ropa. ¿Para qué le sirve? Como pueden ver, la fe por sí sola no es suficiente. A menos que produzca buenas acciones, está muerta y es inútil”. (NTV)

No necesitas tener mucho dinero para poder ayudar a otros, brindar nuestro tiempo y  compañía muchas veces son los recursos más valiosos que podemos dar. Podrías brindarte como voluntario en un asilo u orfanato, quizás visitando enfermos, cocinando para alguien que no puede hacerlo, ayudando con las tareas de un niño, colaborando en la reparación de algo, poniendo tu profesión al servicio de los demás  y hay mil formas más de ayudar, lo importante es la disposición de tu corazón.

Existe mucha gente con diversas necesidades y aunque quizás nosotros mismos tenemos carencias, el brindar nuestra ayuda a los necesitados demuestra nuestra confianza en Dios, en que sabemos que Él se encargará de nuestras necesidades.

Recuerda que si tu corazón está dispuesto a ayudar Dios se encargará de mostrarte las necesidades de los demás y te dará los recursos y la sabiduría necesaria para hacerlo.

¿Qué esperas para poner tu fe y agradecimiento en acción? Demuestra de forma práctica ambas cosas y muéstrale al mundo que eres un verdadero seguidor de Jesús.

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.