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El primer nivel

La pirámide de Maslow es una teoría propuesta por el psicólogo Abraham Maslow en 1943, en la que postula una jerarquía de necesidades humanas ordenadas en forma de pirámide, teniendo su inicio en la base y culminando en la punta de la parte superior.

La pirámide tiene cinco niveles: Fisiológicas, seguridad, afectividad, reconocimiento y autorrealización. Los cuatro primeros son necesidades físicas y emocionales, pero el último nivel tiene que ver con un sentido de vida que, según Maslow, solo se puede hallar después de satisfacer las cuatro necesidades anteriores.

Aunque esta lista fue diseñada hace bastante tiempo, hoy en día sigue teniendo aceptación, siendo usada como ejemplo para describir lo que el hombre busca.

A primera vista parece un resumen acertado de las necesidades de cualquier persona: Lo primero que el hombre busca es alimentación y un lugar de descanso, luego seguridad física y empleo, esto conlleva a una necesidad de formar parte de un grupo en el cual halle aceptación, estando involucrado en actividades buscará respeto y el éxito, para luego y finalmente, encontrar un sentido a su vida.

Según Maslow, muy pocas personas llegan al último nivel. En una lista que él mismo propuso, nombró a Abraham Lincoln, Thomas Jefferson, Mahatma Gandhi, Albert Einstein, William James, entre otros. Sin duda grandes hombres, pero sin la necesidad de ser renombrados en su tiempo o de haber completado los niveles básicos de la pirámide, Jesús vino a dar sentido a la vida de más de una persona rompiendo todos los esquemas que existían y que aún existen.

1 Corintios 1:26-28 “Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es…” Versión Reina-Valera 1960

Jesús, quien le dio un sentido a la vida de muchas personas mientras caminaba por esta tierra, aún recorre el planeta y quiere mostrarte el motivo de tu existencia.

Tal vez ya encontraste en Jesús a un salvador, pero aun continúas buscando satisfacer algunas necesidades nombradas en la pirámide de Maslow. Te sugiero que en la base agregues un nivel, “Buscar a Dios”. Cuando ese primer nivel sea completado, encontrarás la fuerza para avanzar por cada necesidad y sentido para llegar a la cúspide.

Salmos 73:25 “¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra.” Versión Reina-Valera 1960

Recuerda siempre poner primero a Dios.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Futuro

¡Háblale a tu futuro!

“Cuando el diablo te quiera recordar de tu pasado recuerdale de su futuro.” 

Uno de los momentos en los que los cristianos nos sentimos más atemorizados es cuando recordamos el pasado. Claramente, ninguno de nosotros está capacitado para poder recorrerlo, sin encontrar fallas, o para poder transitar por esta vida, sin haberse equivocado, haber fallado o confundir el camino alguna vez.
Y PEOR AÚN, SIN PODER HACER NADA PARA CAMBIARLO DESEANDO HACERLO TODO!

Justamente, por eso es que cuando vienen los momentos difíciles en la vida, con lo primero que nos atacan es con nuestro pasado. “Si tu hiciste eso, ¿Como es que ahora puedes venir a hablar de aquello?” ”¿El que nos viene a hablar de Dios, o de que podemos ser mejores, es la misma persona que hizo aquello días atrás?”
Y las miradas, y las acusaciones por lo que pasó nos hacen ver cada vez más pequeños en este mundo que muchas veces atemoriza con su definición de nosotros mismos.

Cristo tiene tu futuro en sus manos. El Vino a poder romper con esa “condena”que te corresponde y a darte una identidad en Él. 

Somos humanos que estamos todos los días siendo transformados por el acto que hizo Jesús por nosotros. Los cuales no somos perfectos, ni estamos cerca, pero que si queremos agradar a Dios y ser cada día mejores.
No dejes que te digan quien eres. Tienes una identidad en Él.
VE HACIA TU FUTURO CONFIADO QUE ÉL ESTARÁ ALLÍ.

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La esperanza que no defrauda

Quienes creen en Cristo viven “en paz con Dios” y han recibido la gracia de la salvación (Romanos 5,1-2). Sin embargo siempre pueden ser víctimas del mal y del dolor y verse envueltos en la negatividad y las contradicciones de la historia humana. La gracia que los creyentes hemos recibido a través de la muerte y la resurrección de Cristo no anula su condición histórica, ni los arranca de la dura realidad de la vida en donde las fuerzas del mal los amenazan peligrosamente también a ellos. Lo extraordinario es que, aun en medio de las situaciones más difíciles y oscuras, los cristianos permanecen firmes, ya que ponen toda su confianza en Dios, sabiendo que el mal y lo negativo no tienen nunca la última palabra. Ponen toda su seguridad y su confianza en Dios. Es lo que quiere decir Pablo cuando afirma que los cristianos “se sienten Gozosos, esperando participar de la gloria de Dios” (Romanos 5,2).

El cristiano se siente con gozo de la esperanza que brota de su fe en Cristo y vive la experiencia del mal no como obstáculo fatal que lo destruye y lo hace infeliz, sino como ocasión para vivir más intensamente el amor y la fuerza de Dios en Cristo. Lo que podría ser fuente de fracaso y de muerte, se vive como ocasión de crecimiento humano y de fe: “Hasta en los sufrimientos nos sentimos llenos de gozo, sabiendo que los sufrimientos producen paciencia; la paciencia produce virtud sólida, y la virtud sólida, esperanza” (Romanos 5,3-4). Las dificultades de la vida hacen madurar al creyente, no lo derrumban, le dan la oportunidad de perseverar con fidelidad. El fruto de la esperanza no se recoge cuando el aprieto ya ha sido superado, sino cuando logramos descubrir a Dios allí donde todo parece negar su presencia.

La esperanza cristiana no es espera pasiva del futuro, ni resignación conformista, ni tampoco se reduce a un ingenuo optimismo. Nuestra esperanza brota de la confianza que ponemos en Dios que nos ha amado en Cristo, con la cual afrontamos la realidad serenamente, sin dejar que el peso de las dificultades nos aplaste e intentando cambiar lo que se puede cambiar. Nuestra esperanza se sostiene con la certeza que “si Dios está por nosotros, ¿quién podrá estar contra nosotros?” (Romanos 8,31) y de que “ni lo presente, ni lo futuro… ni ninguna otra criatura podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, Señor nuestro” (Romanos 8,39).

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¿Corazón partido?


Solo con mirar a nuestro alrededor podemos darnos cuenta de que mucha de la gente que nos rodea tiene el corazón roto.

“SE QUE HAS SUFRIDO AMARGAMENTE EL DOLOR Y EL Desengaño, AMASTE A ALGUIEN Y LUEGO TE DEJO. DESILUSIONES Y MENTIRAS, HAN MARCADO TU VIDA. YO IGUAL QUE TU HE LLORADO Y NO ME HE RENDIDO.”

Así comienza la canción que sonaba una y otra vez en mi cabeza. Decidiendo ser escucha, en los últimos días pude ser el hombro de muchos de mis amigos pasando por situaciones difíciles.

Desilusiones amorosas, desengaños, problemas familiares, sentimientos de culpa, dolor, rencores y abandono, son moneda corriente en la sociedad actual. Pareciera que solo eres tu el que pasa por una situación difícil sin embargo si prestas atención a tu alrededor descubrirás que no es así.

Ayer una persona muy importante en mi vida, se enteró de una noticia de un miembro de su familia, que le cambiaría su vida. Entre lágrimas y abrazos, nos pusimos a orar, siendo lo único que se puede hacer en los momentos difíciles, cuando te sientes impotente.

Jesús dijo: “Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso.” Mateo 11:28

“Estar cansando” no es sólo una condición física. ¿No es cierto que nos cansamos más de intentar seguir luchando en un mundo en el que pareciera que nadie nos entiende? ¿Tener el corazón roto una y otra vez? O ¿Seguir viviendo situaciones donde nadamos contra la corriente constantemente? ¿Tener que recibir noticias malas injustamente? Preguntarnos una y otra vez ¿“Por qué a mi?”

“SINO, QUE ESTOY DE PIE, POR MÁS FUERTES QUE FUERON LOS VIENTOS, VINIERON AGUAS TURBULENTAS Y ME GOLPEARON FUERTE CONTRA LA PARED, PERO ESTOY DE PIE. POR DIFÍCIL QUE FUE EL CAMINO, ES MAS GRANDE EN DIOS MI DESTINO , ESTOY DE PIE PORQUE CONFIE EN DIOS Y NO EN EL HOMBRE.

SE QUE HAS TENIDO MUCHAS LUCHAS Y HAS INTENTADO DEVOLVERTE, TENIENDO AÚN EN MANOS LO QUE DIOS TE PROMETIÓ, PORQUE NO INTENTAS LEVANTARTE, OLVIDANDO TU PASADO , YO IGUAL QUE TU HE LLORADO Y NO ME HE RENDIDO.

ESTOY DE PIE PORQUE CONFIÉ EN DIOS Y NO EN EL HOMBRE.”

Una sonrisa se dibujó en mi rostro al escuchar el final de la canción. Dios siempre envía algo que te haga saber que El esta allí teniendo cuidado de ti. ¿Has llorado? ¿Has querido abandonar? ¿Te has sentido que las aguas estaban a punto de voltearte?

Hoy quiero decirte a ti también, como le dije a mi amigo, que no solamente no estas solo, sino que también Dios te extiende una mano hoy.
El sabe lo que estas pasando, y para eso te dice:

“Como una madre consuela a su hijo, así te consolaré”  Isa. 66:13

Invócame en el día de la angustia; yo te libraré y tú me honrarás. Salmo 50:15

Amigo, ¡sonríe que ya tienes la victoria!

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No pierdas el enfoque

Una de las mejores maneras de evaluar nuestra vida es preguntándonos si estamos cumpliendo con nuestros roles y responsabilidades como deberíamos hacerlo; porque muchas veces podemos considerarnos buenos padres, hijos, hermanos, amigos, profesionales, pero ¿cuán cerca estamos de parecernos a Jesús?

El mandamiento más importante que tenemos que cumplir es: “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu fuerza y con toda tu mente” y “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. De nada nos sirve conocer este principio si no somos capaces de demostrarlo genuinamente a todas las personas con las que nos relacionamos.

¿Cuál es el propósito de todo lo que hago? ¿Cuál es mi principal motivación? ¿A qué le estoy dando más valor? Son tres preguntas que deberíamos hacernos cada día, porque si nuestra meta no es darle la gloria y la honra a Dios en todo lo que realizamos, entonces no estamos cumpliendo el propósito con el que fuimos creados.

Si por alguna razón desviaste tu mirada a cosas que son pasajeras y descuidaste tu amor hacia Dios, a tus seres queridos y a tu prójimo, hoy te animo a reenfocar no sólo tu vista, sino también tu mente, fuerzas y corazón hacia nuestro Salvador, porque su venida está muy cerca y no habrá excusa que valga cuando tengamos que presentarnos delante de Él.

No se trata de saber y actuar sino de vivir por principios y convicciones, agradando a Dios y reflejando su amor a los demás.

Hermanos, yo sé muy bien que todavía no he alcanzado la meta; pero he decidido no fijarme en lo que ya he recorrido, sino que ahora me concentro en lo que me falta por recorrer. Así que sigo adelante, hacia la meta, para llevarme el premio que Dios nos llama a recibir por medio de Jesucristo. Filipenses 3:13-14 (TLA)

Estamos llamados a seguir las huellas de nuestro Maestro y ser como Él.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

Pedro

¡Felices Pascuas! Yo también soy Pedro

— ¿Morir por mí? —Le contestó Jesús—. Pedro, te digo la verdad, mañana por la mañana, antes de que cante el gallo, negarás tres veces que me conoces.” Juan 13.38 (NTV)

De buenas intenciones está hecho el mundo, si hacemos memoria tendríamos una larga lista de promesas incumplidas a Dios y aún así, aquí estamos.
Pormenores de lado, Pedro fue discípulo de Jesús, pero no uno más, fue parte del grupo íntimo, de los tres que vieron la transfiguración, el primero en reconocer que Jesús era el mesías. Es decir, más de lo que nosotros podamos entender, el vio en vida de quien hoy confesamos El Salvador.

Entonces la pregunta que surge observando éste contexto, es:
¿Por qué Jesús dudo de la afirmación de Pedro? ¿No había demostrado una fidelidad suficiente como para estar dispuesto a dar su vida por el maestro?
En el final del camino, como siempre, Jesús tenía razón. Antes de que amaneciera Pedro lo negó 3 (tres) veces.

Y allí está nuestro sujeto, en el momento que Jesús más lo necesitó, lo negó. Sumido en una depresión más que justificable, la persona que más amaba en el mundo estaba a punto de ser crucificada sin razón alguna. Todo el mundo conocido estaba a punto de cambiar pero él no lo podía ver, porque se había equivocado. Volver atrás, era una opción más que viable… ahora si estaba todo arruinado.

Infinidad de veces nos sentimos así, sabemos que el propósito que Dios tiene con nosotros va más allá de nuestra imaginación, que sus promesas se cumplen, que nos ama con amor eterno, que nos eligió desde antes de la fundación del mundo, pero  una vez más le negamos (ya perdimos la cuenta). Cuando se da la oportunidad ante una situación preferimos callar. Es mejor pasar desapercibido que incomodar a alguien con nuestras convicciones y cuando el momento pasa, creemos que no existe peor ser en el planeta que uno mismo. Yo también soy Pedro.

Luego de la resurrección, Jesús se apareció primeramente a Pedro y luego al resto de los discípulos (1 Cor. 15:5) y a el fue quien encargó el liderazgo de su equipo cuando ascendió a los cielos.
Pedro no era perfecto, y su carácter era bastante difícil y aun así Dios creyó en el.

¿Hay buenas noticias para ti y para mi entonces? ¡¡¡Si las hay!!!
Porque no hay quien conozca mejor a su creación que su creador.
Él sabe dónde encontrarnos, cuales son nuestros puntos débiles, porque están ahí, y como puede usar nuestro carácter para el cumplimiento de su propósito.

Abraham Pérez (Pastor y Abogado Mexicano) afirma: “Dios no desperdicia ninguna herida, ellas te califican para tu llamado”

No necesitamos ser perfectos, estar dispuestos es la clave para que el carpintero de Nazaret nos invite a salir de tu rutina… para cambiar el mundo.

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Miren el lugar donde lo pusieron

“Cuando entraron en la tumba, vieron a un joven vestido con un manto blanco, sentado al lado derecho. Las mujeres estaban asustadas, pero el ángel les dijo: «No se alarmen. Ustedes buscan a Jesús de Nazaret, el que fue crucificado. ¡No está aquí! ¡Ha resucitado! Miren, aquí es donde pusieron su cuerpo.” Marcos 16:5-6 (NTV)

El acto de amor más grande y puro que alguien podría hacer, lo hizo Jesús. “No hay un amor más grande que el dar la vida por los amigos.” Juan 15:13 (NTV) Fue brutalmente lastimado, insultado, abucheado y demás cosas, por amor a mí y a ti.  Jesús llevó el dolor de los enfermos, fue traspasado a causa de nuestra rebeldía y sufrió  a causa de nuestras maldades.

Su entrega de amor  por nosotros fue más allá de lo imaginable pues dio la vida por lo que amaba: nosotros. Los que mataron y crucificaron a Jesús, entre ellos Satanás, creyeron que habían vencido al hijo de Dios. Hasta los propios seguidores de Jesús pensaban que ya no había nada más que hacer, que las esperanzas de volver a ver a su maestro  estaban totalmente pérdidas, pero ¡qué equivocados estaban!.

Jesús sí murió, pero tres días después algo sucedió, algo sobrenatural que nadie creía posible. Jesús se levantó de entre los muertos, salió del sepulcro y venció a la muerte. ¿Sabes por qué? Porque te ama y eres especial para Él. Abandonó el lugar donde le pusieron sólo por amor a ti, para darte una vida abundante y una eternidad maravillosa.

¡Dios no está muerto, Él está vivo! No importa la cantidad de veces que le has fallado o los pecados que hayas cometido, Dios te ama y porque te ama pagó el precio de tus pecados. No esperes hasta mañana para decirle: Señor Jesús, perdona mis pecados, gracias por ese sacrificio en la cruz del calvario, hoy te abro mi corazón y te acepto como mi Señor y Salvador. Has en mí tu voluntad. Amén.

Comenzar una vida nueva como creyente en Jesús y aceptar todo lo que Él hizo por ti, es un viaje que se irá haciendo cada día más maravilloso. Esto no significa que ya no tendrás problemas o desafíos; sino que, Jesús nunca te dejará solo ni te abandonará en medio de una crisis; por el contrario, te dará la fortaleza para vivir como Él quiere que lo hagas.

Hoy hay fiesta en los cielos no sólo porque recordamos el acto de amor más grande y el triunfo de nuestro Señor Jesucristo sobre la muerte y Satanás, sino también por la conversión de muchos perdidos. No te quedes ahí, únete a la fiesta compartiendo a Jesús con aquellos que aún no lo conocen.

Jesús resucito para darte vida eterna, haz que los demás también participen de ella.

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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Sueña en grande

Observa lo que dijo Jesús: “El que cree en mí también va a hacer las obras que yo hago. Y hará obras más grandes…”, Juan 14:12 (PDT). Al principio muchos de tus sueños te parecerán imposibles, luego te parecerán improbables, y después, cuando te alineas con Dios, se convertirán en inevitables.
Dios se deleita en cumplir sueños grandes. Pedro soñaba con caminar sobre las aguas y Jesús se lo concedió; Abraham y Sara con tener un hijo en su vejez y lo tuvieron; David con matar a un gigante sólo con una honda, y lo hizo. La Biblia está repleta de historias de personas que soñaron sueños del tamaño de Dios y que dependieron de su poder y sus promesas para alcanzarlos. ¿Lo ves? Siempre debe tratarse de sueños que nazcan en el corazón de Dios y que le lleven gloria. Si tú aspiras a lograr algo que puedes hacer sin la ayuda de Dios, entonces, no es un sueño que valga la pena. “Dios se deleita en hacer cosas imposibles, a través de gente improbable para impartir gracia abundante a receptores indignos”, Chip Ingram. No se trata de realizar sueños que te “engrandezcan” humanamente. No tiene nada que ver con hacerte famoso ni reconocido. No se trata de ti, se trata de Dios. Si Dios no se glorifica en tu sueño, entonces, ese sueño no es de Dios.
Luis Palau y Timothy Robnett, en su libro Contamos la historia, dicen que Cristo nos desafía a soñar grandes sueños, a hacer grandes planes, a orar grandes oraciones y a obedecer sus grandes mandamientos. Si tus sueños no van más allá de terminar tu educación, pagar las cuentas o criar a tus hijos, entonces tu visión no es divina. Tal vez sea tiempo de considerar cómo podría usarte Dios para producir un cambio en las vidas de los demás. ¿Tienes sueños y planes de lo que Dios podría hacer a través de tu vida o sencillamente estás atareado con la rutina de todos los días? ¿Te has convertido en una persona que abre caminos o en alguien que se sienta para mirar lo que otros hacen? recuerda que los grandes sueños requieren tiempo. Nadie alcanza sus sueños de un día para otro. José esperó más de una década. David esperó, después de ser ungido rey, más de trece años antes de serlo definitivamente y, Abraham esperó veinticinco años antes de ver concretado su sueño de tener un hijo. Los soñadores de Dios tienen la capacidad de esperar largos períodos de tiempo confiados en que Dios, tarde o temprano, cumplirá su promesa. No te desesperes. No te impacientes. Hasta Dios mismo tuvo paciencia para recibir su propio sueño. Dios prometió en Génesis 3:15 que un salvador vendría y le tomó cuatro mil años enviar a Cristo Jesús. No cometas el error de renunciar a tus sueños en el tiempo de la espera. Si Dios lo prometió se cumplirá; tus sueños se harán realidad. ¿Cómo lo sabemos? Porque Dios siempre cumple sus promesas y porque jamás alguien ha sido defraudado por Él.

 

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¿A qué altura quiero llegar?

¿Has sido admirador de alguna persona? Seguramente personas con diferentes talentos son parte de quienes admiras. Quizás artistas por la habilidad que tienen con las manos al realizar hermosos cuadros o adornos, deportistas por lo bien que juegan al futbol o hasta un cantante internacional. La pregunta es: ¿A qué personaje quisieras parecerte?

Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento pleno del Hijo de Dios, a la condición de un hombre maduro, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; (LBLA) Efesios 4:11-13

Muchos soñamos con ser como famosos artistas, pero ignoramos la altura a la que Dios quiere que lleguemos. Podemos tener muchos talentos y conocer a Cristo por muchos años, pero seguir siendo inmaduros, como niños que requieren un control para no pecar, con un carácter difícil de dominar y con las mismas debilidades de años atrás.

Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad.

Más entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos. Mateo 20:25-28

Estoy segura que tienes un gran talento y en medida que lo desarrolles tendrás grandes logros, lo que quisiera que pongas en tu corazón ahora es que el Señor desea que alcances la condición de un hombre maduro, que puedas parecerte más a Cristo.

Nuestra meta de ser “grande” puede estar enfocada en tener autoridad, quizá en ser el centro de atención y admiración sobre mucha gente; sin embargo, ese sueño puede resultar muy superficial cuando no tenemos madurez. El Señor te dice que si quieres ser grande seas como Jesús, que vino para servir y no para que le sirvan, quién dio su propia vida para rescatar a muchos.

La verdad es que el primero al que deberíamos admirar es a Jesús, quién no se hizo conocer por estar en un escenario, hacer un espectáculo o un show, sino por salvar vidas. Si realmente deseas ser un hijo de Dios, acepta el reto de madurar y buscar ser como aquel hombre a quién le debemos nuestra vida.

¿Estás dispuesto a aceptar el reto?

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

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En Israel, “La Biblia es nuestro GPS”

Durante una reunión de almuerzo, el Ministro de Turismo Mr. Uzi Landau declaró en su discurso de bienvenida a los 15 líderes de la iglesia evangélica reunidos en el Hotel Rey David, “la Biblia es nuestro GPS, sistema de posicionamiento de Dios”. El Sr. Landau relató a todos los que escuchaban en el almuerzo formal, que nuestro mapa de guía en Israel, es la misma Biblia. El Ministro continuó explicando que la tierra de Israel no tiene recursos naturales como otro países. El recurso más precioso que tienen en país es su recurso humano. Uno puede ver la abundancia y la belleza que ahora es Israel sin embargo, esto ha sido posible por la dedicación y la inteligencia del pueblo Judío.

Recientemente, semillas de uvas fueron excavadas en el lugar conocido como Samaria. Con el análisis de estas semillas antiguas, se espera poder saber el tipo y calidad de vino que se tomaba al comienzo del primer siglo. Después de dar una bienvenida a todos los que estaban presentes, varios de los líderes expresaron su gratitud hacia el Sr. Landau por la hospitalidad y por el auspicio de esta visita histórica a Israel. Arnold Enns, presidente de COICOM dio las gracias en nombre de todos los líderes presentes e introdujo a cada uno. En continuación, varios líderes expresaron su aprecio al Ministro y compartieron razones por las cuales los cristianos evangélicos son un poder de influencia en América Latina y los Estados Unidos.

En especial, el Pastor Luis Fernando Solares de Guatemala, en nombre de todos los líderes, habló del profundo amor que tiene cada cristiano evangélico hacia el pueblo de Israel. Relató lo que significa el pueblo Judío para nosotros que amamos al Judío más importante en nuestras vidas, el Señor Jesucristo. Después de su saludo y palabras de apoyo, el pastor Solares y los líderes presentes dieron presentes representativos de sus países al terminar la reunión.

“No cabe duda que esta visita a Israel y el acercamiento del Ministro de Turismo a la iglesia evangélica ha comenzado una nueva relación de apoyo que va a ser significativo en los años que vienen”, dijo Walter Contreras, Vice -Presidente del AEL-Alianza Evangélica Latina.

 

J. Mark Gallardo

CV Director América Latina

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¿Preocupado o distraído?

¿Estás distraído últimamente? ¿Un poco preocupado por algunas cosas?

Ansiedad, incertidumbre y mal humor, parecen moneda corriente en estos tiempos. Puede ser porque quizá hacemos demasiadas cosas a la vez y esperamos que todas estén bien hechas. También influye que no sepamos que sucederá en el futuro.

Pero hubo alguien que una vez dijo algo muy cierto:

“Así que no se preocupen por el mañana, porque el día de mañana traerá sus propias preocupaciones. Los problemas del día de hoy son suficientes por hoy”. 

Su nombre es Jesús.

Cada vez que leo estas palabras me obligan a hacer un alto y soltar todas mis cargas y preocupaciones, para que Él se encargue de lo que viene mañana.

Si tu crees que Dios está ahí, también creele que se hará cargo de tu futuro.

Ponlo en practica hoy. ¡Escríbeme y cuéntame que cosas estás dejando en las manos de Dios! (Puedes comentar aquí abajo.)

¡Que tengas un excelente resto de semana!

YesHeis

Desde adentro y hacia afuera

Cuidar de la apariencia es muy importante, pero hay personas que se obsesionan.

Imágenes, comparaciones, la sociedad, entre otros factores afectan y nublan en nuestro corazón, lo que es relevante en la vida.

Es más importante aún es cuidar el interior, el espíritu. ¿Cómo está tu relación con Jesús?