Please log in or register to like posts.
Blog
Tiempo de lectura: 3 minutos

En el segmento Viernes de terapia junto a la licenciada Débora Pedace nos contestaremos una pregunta que muchos necesitan saber: ¿Qué es el estrés post-romántico?

Como sabemos y, muchos han pasado por eso, las relaciones de pareja suelen iniciar de un modo muy pasional, sentimental, donde el enamoramiento es el agente principal, donde no se ven los defectos, donde todo se percibe de forma perfecta, se sienten esas mariposas en el estómago y parece ser un ideal pero, con el pasar de los años, pareciera que todo esto se va apagando dando inicio a una nueva etapa en la vida de la pareja.

¿Qué es el estrés post-romántico?

El estrés post-romántico (conocido por sus siglas S.E.P.R.) no es un síndrome descrito en los manuales de psiquiatría pero cualquier terapeuta de pareja lo conoce muy bien. En la entrevista que tuvimos pudimos conversar sobre qué es, cómo se manifiesta, cuáles son sus causas principales y cómo superarlo para disfrutar de nuestra pareja de forma plena.

¿Quién le colocó este nombre?

El termino de estrés post-romántico fue acuñado por el psicólogo estadounidense, Robert Sternberg, él afirmó que «la evolución natural de una relacion de pareja es pasar de la pasión al compromiso». Cuando este paso no ocurre, cuando no se crean vínculos más profundos, entonces es poco probable que la pareja perdure más allá del enamoramiento inicial.

Es un malestar que afecta a las parejas que sienten que están perdiendo algo, que el ímpetu que mantenían en un inicio y esas emociones que repercutían de forma física comienzan a disminuir dando origen a sentimientos de frustración, enojo, intolerancia y tristeza.

¿Cuáles son las causas?

Si bien no hay causas específicas, sí hay disparadores que muchas veces son inevitables como el paso del tiempo, que hace que la relación pase de la fase de romanticismo a una etapa de madurez en donde el compañerismo o la profundidad en el vínculo son los protagonistas. Cuando en una pareja no se ha logrado la profundidad que se requiere, es cuando este síndrome brota.

Los factores biológicos y hormonales muchas veces influyen porque en el inicio de la relación los neurotransmisores y hormonas del cerebro se activan más que de costumbre segregando las famosas «hormonas del amor» (serotonina, oxitocina y dopamina). Cuando todo se estabiliza, cuando el cerebro se acostumbra a esa sensación, estas hormonas disminuyen generando y dando lugar a este síndrome del que hablamos.

Pautas para enfrentar el momento de la mejor manera

En primer lugar, acepta el cambio. Como vimos, el paso del tiempo hace que el amor evolucione generando ciertos cambios que nos pueden afectar. Cuando lo aceptas se puede trabajar y elaborar esa sensación que te produce malestar evitando así la ruptura innecesaria del vínculo.

En segundo lugar, concéntrate en el presente. Recordar la pasión o el romanticismo de los primeros meses y compararlos con lo que hoy tienes no sirve de mucho y aumenta la frustración. Céntrate en el vínculo que tienes hoy y en qué cosas puedes hacer para darle solidez y profundidad a la pareja que están construyendo. Fíjate en las cosas positivas que tiene tu pareja, algo normal que ocurre cuando el romanticismo disminuye es que comenzamos a ver lo malo de nuestra pareja, lo que antes no nos molestaba hoy nos irrita demasiado. Intenta centrarte en lo que si admiras de tu pareja y lo que te sigue agradando para correr el foco de lo negativo y asi evitar que este síndrome crezca.

Para finalizar, la psicóloga sugiere siempre utilizar la creatividad como una gran aliada. Te sorprenderás cuando logres recrear situaciones, sentimientos y oportunidades para sorprender a tu pareja que te ayudarán a evitar que la etapa de romanticismo desaparezca incluso pasados los primeros años de relación.


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Reactions

20
11
7
0
0
1
Already reacted for this post.

Deja una respuesta