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Tiempo de lectura: 2 minutos

¿Has experimentado esos momentos incómodos en los que no sabes qué decir o preguntar y quisieras tener maneras de enriquecer tu conversación? A todos nos ha pasado en algún momento; pero hoy te traemos varios consejos que te van a ayudar.

Para enriquecer tu conversación

Nutre tus conocimientos

Una de las maneras de tener más temas de conversación es leyendo mucho. Leer artículos de diversos temas, leer libros de un autor que te cautive, interesarte por conocimientos de contenidos que te gusten o se relacionen con pasatiempos que tengas, es una manera de enriquecer tu conversación.

Aprende datos interesantes sobre otros países, comidas, eventos, eso te dará una amena conversación con quien la quieras tener. Enriqueciendo tus conocimientos, enriqueces tu conversación.

Haz preguntas que inviten a contar historias

Para iniciar una conversación puedes comenzar con preguntas, pero hay preguntas cerradas que pueden generar respuestas de o no. Si en lugar de eso haces preguntas que inviten a contar historias o definan algo, vas a enriquecer tu conversación.

Ejemplos son: «¿Cómo estuvo tu día?», «¿Cuánto tiempo llevas viviendo aquí?», «¿En qué línea de trabajo te desempeñas?»

No tengas miedo de hablar sobre ti

Cuando conoces el tema, y tus historias definitivamente las conoces, puedes traer a la conversación una anécdota de tu infancia o de tu familia. Si se relaciona con algo que estaban conversando, mucho mejor.

Teniendo en cuenta algo que está ocurriendo en las noticias, también puedes traer temas relacionados del sentir de tu gente o tu opinión y enriquecer con ellos la conversación.

Aprende a escuchar

Para tener una buena e interesante conversación, no tienes que preocuparte de hablar sin cesar. Es un intercambio de opiniones e ideas.

Si escuchas atentamente, muchas de las cosas que te digan, pueden generar otros temas con los cuales enriquecer y extender la conversación. Debes ser sensible y darte cuenta si la persona está interesada en la conversación o si tiene prisa. Hay que ser prudente.

Aprende a dominar los ritmos

Hay ritmos de participación en una conversación. No puedes pensar que estás participando en una conversación cuando has estado callado todo el tiempo. Hay quienes acaparan el turno de palabra y hacen que los demás no quieran seguir la conversación por aburrimiento. Para enriquecerla aprende a no hablar demasiado y a detectar pausas para intervenir sin cambiar de tema.

Muchas personas piensan que con sus compañeros de trabajo o familia no tienen nada de qué hablar porque hacen lo mismo y saben las mismas cosas. Pero en la medida que sigas estos consejos y leas artículos de diversos temas como los que te damos en esta página web y tengas vivencias, verás que puedes enriquecer tu conversación.


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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