Crisis de Coronavirus

Por tratarse de un tema de salud pública y de alto interés informativo, como servicio a los usuarios, CVCLAVOZ ha decidido habilitar este espacio con toda la información más relevante en cuanto a la pandemia del coronavirus.

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A lo largo de nuestra existencia nos encontramos con diversas clases de personas. Algunas de ellas van y vienen, pero las que se quedan tienen una gran influencia en nuestras vidas. Por tal motivo debemos ser cuidadosos con respecto a quiénes son los que forman parte de nuestro círculo interno. Caso contrario, podemos pasar años viviendo con malas compañías que solo traerán desgracia a nuestras vidas. En la siguiente lista encontrarás a los diez tipos de personas de las cuales debes alejarte, por tu bien.

1. El chismoso

La Biblia nos advierte que las palabras tienen poder y que no debemos permitir que ninguna palabra corrompida salga de nuestra boca (Efesios 4:29). Las personas que viven propagando chismes, especulando o creando conflictos son más dañinas de lo que aparentan. Por causa de un rumor infundado se han separado familias, amigos, e incluso arruinado la reputación de muchos. La compañía de un chismoso no conlleva a ningún bien; por lo cual debemos alejarlos de nuestras vidas.

2. El criticón

Las personas que pueden ofrecernos una perspectiva objetiva de la vida son muy buena compañía. Sin embargo, hay quienes se enfocan en todo lo malo que ocurre y son incapaces de ver lo bueno. Critican lo que se hace y lo que no, nunca están contentos con algo y son buenos para señalar los errores, pero no tienen iniciativa para accionar por su cuenta. Juntarse con una persona así es correr el riesgo de contagiarse de su mal comportamiento y ver la vida de manera negativa. Lo peor de esto es que esta mentalidad lleva a quedarse de brazos cruzados y a no hacer nada para remediar las situaciones. Por lo tanto, es más recomendable tener una relación amical, pero no cercana con las personas criticonas.

3. El que no tiene metas

Una persona conformista que no tiene metas a corto ni largo plazo comúnmente cae en la envidia. Si ve que alguien sí logra cosas y él o ella no, su primer instinto es de desanimar. Rodearte de alguien así hará que te dejes llevar por el pesimismo y quieras ser como los demás. En cambio, las personas que tienen sueños y trabajan en ellos, te inspirarán a no quedarte de brazos cruzados.

4. El que se cree la víctima todo el tiempo

Nadie está exento de los problemas, pero hay quienes juegan el papel de víctimas eternas. En lugar de hacer que las circunstancias les sirvan como lecciones y se levanten para continuar hacia adelante, se paralizan, no quieren avanzar y causan lástima. Si socializas y compartes tu vida con una persona así, no solo terminarás compartiendo sus malas prácticas, sino también podrías convertirte en su enemigo porque tus acciones podrían hacer que se victimice aún más.

5. El mentiroso

El mentiroso usualmente dice que “solo estaba bromeando” y que “no lo volverá a hacer”; no obstante, su comportamiento no se corrige. A las personas que mienten en todo momento y ocasión se les denomina mentirosos compulsivos y su comportamiento puede llegar incluso a tener consecuencias legales. Lastimosamente, para eliminar este mal hábito se necesita ayuda profesional y tus esfuerzos no lograrán hacer mucho. Para evitar contagiarte de sus mentiras o evitar caer presa de sus engaños, lo recomendable es que te alejes de las personas deshonestas.

6. El interesado

El interesado es quien te llama solo cuando necesita algo, te pide prestado y nunca devuelve, o espera que tú asumas sus obligaciones. No necesitas ser millonario para que los interesados aparezcan en tu vida; de hecho, pueden estar más cerca de lo que crees. Ellos pueden quererte solo por tus habilidades, tus buenos consejos, etc. Son expertos en pedir, pero pésimos en dar. Toda amistad y relación debe ser recíproca y si no sucede así, es mejor que te alejes.

7. El inmaduro

La inmadurez es contagiosa, especialmente si eres fácil de influir. Si crees que puedes resistir la tentación de no retroceder en tu madurez por culpa de las personas que te rodean, entonces continúa teniéndolos en tu círculo personal. No obstante, si sabes que pueden ser malos para tu progreso, mantenlos como conocidos, pero no permitas que su relación sea más estrecha.

 
 
 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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