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Tiempo de lectura: 5 minutos

Hay madres de las que se habla en la Biblia y que dejaron una huella importante. Hoy hablaremos de las diez madres que fueron ejemplo. Hay pocas referencias, pero definitivamente marcaron la diferencia al traer al mundo a un ser especial y destacaron por sus maneras y lo que hicieron.

Madres de la Biblia que dejaron huella

Madres ejemplares en la Biblia

María, la madre de Jesús

Comencemos por la que ha sido más valorada como madre en la Biblia, pues le tocó nada menos que ser la madre humana de nuestro Salvador, Jesús. María dejó huella como madre desde que aceptó la voluntad de Dios en su vida sin cuestionar nada. Nunca dudó de su hijo, y gozó del favor de Dios. Ella es un ejemplo de obediencia a Dios

María respondió:
—Soy la sierva del Señor. Que se cumpla todo lo que has dicho acerca de mí.

Lucas 1:38 (NTV)

Elisabet, la madre de Juan el Bautista

Ella fue otra de las mujeres que dejaron huella como madre y quedaron embarazadas ya mayores y por milagro de Dios. Ella y su marido Zacarías llamaron a su hijo Juan, como les pidió el ángel que Dios les envió. Entregaron su hijo a Dios y Juan el Bautista cumplió con la misión que tenía de anunciar al Salvador venidero. Fue un gran profeta.

Además, tu parienta Elisabet, ¡quedó embarazada en su vejez! Antes la gente decía que ella era estéril, pero ha concebido un hijo y ya está en su sexto mes de embarazo.

Lucas 1:36 (NTV)

Betsabé, la madre de Salomón

Más reconocida como la esposa de David, y quien fue objeto de su adulterio. David falló con ella, y Dios les llevó su primer hijo, pero ella permaneció fiel a David y tuvo su segundo hijo, Salomón, que fue amado por Dios y creció hasta convertirse en el mayor rey de Israel. Betsabé dejó huella como madre de un rey sensible que prefirió pedir a Dios sabiduría en lugar de riquezas.

Luego David consoló a Betsabé, su esposa, y se acostó con ella. Entonces ella quedó embarazada y dio a luz un hijo, y David lo llamó Salomón. 

2 Samuel 12:24 (NTV)

Sara, la madre de los israelitas

En Sara encontramos una de las mujeres más importantes de la Biblia, porque fue la esposa de Abraham y aunque era estéril, Dios la escogió para ser la madre de la gran nación de Israel. Ella dejó huella como madre y fue una buena esposa, ayudaba mucho a Abraham. Aunque sabemos que dudó por un momento, es un ejemplo para aprender a esperar en Dios.

A partir de ahora, se llamará Sara. Y yo la bendeciré, ¡y te daré un hijo varón por medio de ella! Sí, la bendeciré en abundancia, y llegará a ser la madre de muchas naciones. Entre sus descendientes, habrá reyes de naciones.

Génesis 17:15-16 (NTV)

Rebeca, la madre de Esaú y Jacob

Otra de las mujeres de la Biblia que tuvo que enfrentar el hecho de ser infértil en un tiempo donde eso era mal visto. Pero Dios la compensó y ella fue una madre entregada a sus hijos, aunque sabemos que tuvo cierta preferencia por uno de ellos. Un ejemplo de servir a Dios por encima de todo y en ella vemos la gran recompensa que le fue dada por eso.

 Isaac rogó al Señor a favor de su esposa, porque ella no podía tener hijos. El Señor contestó la oración de Isaac, y Rebeca quedó embarazada de mellizos. Pero los dos niños luchaban entre sí dentro de su vientre. 

Génesis 25:21-22 (NTV)

Jocabed, la madre de Moisés

Es quizá una de las madres menos mencionada en la Biblia, pero ella demostró una gran fe en Dios al dejar que su hijo fuera a la deriva en el río Nilo por la ejecución masiva de niños hebreos que se presentó. Ella dejó huella como madre porque confió en Dios esperando que alguien lo recogiera del río y lo criara, y así fue. Lo encontró nada menos que la hija del Faraón. Y Jocabed se las ingenió para ser la niñera de su propio hijo. Es una historia extraordinaria.

«Toma a este niño y dale el pecho por mí—le dijo la princesa a la madre del niño—. Te pagaré por tu ayuda». Así que la mujer se fue con el bebé a su casa y lo amamantó.

Éxodo 2:9 (NTV)

Agar, la madre de Ismael

Siendo la sirvienta de Sara y Abraham, es la primera mujer a la que Dios le promete ser madre de un gran pueblo. Fue la mujer a la que Sara le ofreció a Abraham cuando dudó de quedar ella embarazada. Vimos en ella la humildad al irse al desierto con su hijo, y luego la gran fe en Dios. Ella es otra madre de la Biblia que dejó huella.

Pero Dios escuchó llorar al muchacho, y el ángel de Dios llamó a Agar desde el cielo: «Agar, ¿qué pasa? ¡No tengas miedo! Dios ha oído llorar al muchacho, allí tendido en el suelo. Ve a consolarlo, porque yo haré de su descendencia una gran nación».

Génesis 21:17-18 (NTV)

Lea, la madre de Rubén y de muchos más

Muchos la ven como la segundona por el hecho de haber sido dada por engaño a Jacob por el padre de esta, tío de Jacob. Pero lo cierto es que ella obedeció a su padre. No tuvo participación en el engaño. Y fue usada por su padre y luego menospreciada; pero tuvo más hijos y Raquel su hermana no podía concebir. Dios le dio a Lea esa bendición de darle hijos a Jacob. Leemos que Lea fue fiel a Dios y lo vemos en los nombres que puso a sus hijos.

Cuando el Señor vio que Lea no era amada, le concedió que tuviera hijos, pero Raquel no podía concebir. Así que Lea quedó embarazada y dio a luz un hijo, a quien llamó Rubén

Génesis 29:31-32 (NTV)

Ana, la madre de Samuel

Fue otra mujer en la Biblia que sufrió infertilidad. Sin embargo, dejó huella como madre porque aceptó la promesa de Dios de darle hijos con fe inquebrantable. Al concebir a Samuel, lo dedicó al Señor y lo dejó en el templo para servir a Dios por todos los días de su vida. Tuvo cinco hijos más después de Samuel.

 Le pedí al Señor que me diera este niño, y él concedió mi petición. Ahora se lo entrego al Señor, y le pertenecerá a él toda su vida». 

1 Samuel 1:27-28 (NTV)

Noemí, madre de Mahlón y Quelión

Su vida fue difícil y encontramos su historia en el libro de Rut. Debido a la situación de escasez, Elimelec —su esposo— decidió irse a un país pagano. Noemí era una mujer de fe, de Dios. Obedeció a su esposo y luego quedó viuda con dos hijos, por ello dejó huella como madre. Sus hijos luego se casaron, pero más adelante sus hijos también mueren. Dios tuvo misericordia de ella y le puso a Rut a su lado. Su manera y su fe le ganó el amor y respeto de su nuera.

 Pero unos diez años después murieron tanto Mahlón como Quelión. Entonces, Noemí quedó sola, sin sus dos hijos y sin su esposo.

Rut 1:4-5 (NTV)

El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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