Crisis de Coronavirus

Por tratarse de un tema de salud pública y de alto interés informativo, como servicio a los usuarios, CVCLAVOZ ha decidido habilitar este espacio con toda la información más relevante en cuanto a la pandemia del coronavirus.

Please log in or register to like posts.
Blog

Los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron lo que habían hecho y enseñado. Y, como no tenían tiempo ni para comer, pues era tanta la gente que iba y venía, Jesús les dijo:—Vengan conmigo ustedes solos a un lugar tranquilo y descansen un poco.

Marcos 6:30-31 (NVI)

¡Qué maravilloso recibir una invitación de Jesús: ≪Ven y descansa en mi presencia.≫! Por un lado, el ministerio de Jesús y sus discípulos se estaba expandiendo a un ritmo cada vez mayor. Pero, al mismo tiempo, ¡Herodes estaba trabajando en silenciar a Juan el Bautista, la voz que estaba ≪preparando el camino≫ para que nuestro mundo conozca a Jesús!

Hay algo extrañamente familiar en la narrativa que documentó Marcos: los detalles sobre la vida de Jesús y aquellos a quienes había enviado con su autoridad para traer esperanza y vida a un mundo atado y quebrantado.

En estos días hay un enfoque exagerado en lo que hacemos y cómo podemos hacer más, y con una buena razón. Al mismo tiempo, la estridencia y el volumen de la opinión en oposición a las enseñanzas de Jesús y al Evangelio que hemos sido llamados a predicar también parecen estar incrementando. Pero pese a que todo lo que gira a nuestro alrededor clama por nuestra atención, yo todavía escucho una voz que nos invita a encontrar nuestro lugar con Jesús, donde se puede encontrar el descanso.

H. G. Spafford escribió estas palabras en un himno:

≪Cuando la paz como un río acompaña mi camino,

cuando las penas ruedan como las olas del mar;

cualquiera sea mi destino, me has enseñado a decir:

“está bien, está bien con mi alma”.≫

Sí, sé que el lenguaje que usó puede parecer anticuado, PERO la verdad de la que habla es particularmente relevante hoy.

La verdadera paz se encuentra en SU ​​presencia. Ese es nuestro lugar de descanso, paz y donde podemos reagruparnos. ¡En su presencia redescubrimos nuestro mayor sentido de propósito y plenitud de alegría! Su invitación también es intensamente personal. ≪¡Ven conmigo!≫ Imagina eso. Ser invitado POR JESÚS solo para pasar el rato y relajarte con Él y allí encontrarás descanso.

Permíteme aprovechar la oportunidad para invitarte a un lugar de descanso.

Los próximos eventos que los discípulos iban a vivir sucederían pronto: Jesús alimentaría a las multitudes, caminaría sobre el agua y todos los otros milagros que iba a hacer. Pero, por ese momento, Él se concentró en la invitación a los discípulos a estar Su presencia: ≪Vengan conmigo ustedes solos a un lugar tranquilo y descansen un poco.≫

Isaías nos recuerda que esperar en el Señor renueva nuestra fuerza.

Aceptemos su invitación. La oración no es una lista de nuestros deseos, ¡es nuestra respuesta a su invitación a estar con Él en un lugar tranquilo!


Escrito por Oliver Raper.


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

Reactions

3
3
0
0
0
0
Already reacted for this post.

Deja una respuesta