Crisis de Coronavirus

Por tratarse de un tema de salud pública y de alto interés informativo, como servicio a los usuarios, CVCLAVOZ ha decidido habilitar este espacio con toda la información más relevante en cuanto a la pandemia del coronavirus.

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Hoy más que nunca es necesario pensar sobre aprender a consultar información en Internet. Hay una masa incalculable de datos que, con más o menos respaldo real, se presenta como verdadera. La velocidad del tiempo que vivimos, la ansiedad por resolver dudas y los deberes escolares son el ambiente perfecto para acceder a información falsa, distorsionada e imprecisa.

Hay innumerables ejemplos de imprecisiones en los contenidos de las enciclopedias abiertas. Las imprecisiones, ¿son únicamente resultado de la plasticidad del contenido? ¿O puede haber intereses privados para lograr ciertos objetivos? No es el propósito de esta breve nota comprobar eso. Solamente se busca ilustrar que explorar Internet para saber es una tarea que requiere ciertos criterios.

Consultar información o investigar en profundidad

Si necesito una definición rápida busco dos o tres fuentes. Por costumbre de trabajo, no uso enciclopedias abiertas sino fuentes especializadas en el tema. Por ejemplo, para el artículo anterior busqué la raíz etimológica de la palabra “intelectual” en revistas de filosofía. En ese sentido, Internet aporta velocidad y servicio oportuno.

Pero si debo pensar, responder a una pregunta de mis estudiantes o escribir sobre algo, consulto una diversidad de fuentes, todas con especialización en el tema que busco. Hace unos días una alumna de mi clase de acompañamiento en la lectura de la Biblia me consultó sobre los dogmas relativos a la madre de Jesús. Pasé varias horas buscando contenidos que confrontaran el tema desde diversas fuentes para ofrecer una respuesta bien amplia, con varias aproximaciones conceptuales.

Los temas en los que me ocupo, sin embargo, los he explorado y estudiado a través de los años a través de la lectura de libros y revistas especializadas. Provengo de una época en que los libros y las bibliotecas eran la fuente irreemplazable de conocimiento; aparte de maestras y maestros, por cierto. Pero ya no son esos tiempos y por eso intento ofrecer una reflexión alternativa.

Ideas para aprender a consultar información en Internet

Cuando uno busca algo en Internet hay ciertos sitios que aparecen primero. Generalmente no los consulto. Son sitios que pagan por aparecer primero y es muy probable que no sean especialistas en el tema que buscas. O estén demasiado interesados en tu atención, lo cual a mí siempre me hace dudar.

Para consultas rápidas y definiciones es preferible acudir a diccionarios clásicos, como el de la Real Academia Española u otro de buena trayectoria en el tiempo. También se pueden consultar sitios especializados afines al tema.

En temas de mayor profundidad, sugiero buscar diversos puntos de vista, no quedarse con una sola mirada. Hay que buscar opiniones diversas, incluso contrarias y discernir lo que parezca más cercano a la realidad.

Es un ejercicio que toma tiempo. Pero si uno quiere ser serio en aprender a consultar información en Internet debe realizar este trabajo. La mayoría de la gente se queda con lo primero que responde su inquietud. Como ya he anotado antes, eso sirve solamente para cuando uno busca definiciones rápidas.

Como ven, requiere trabajo, pero puede llegar a ser fascinante aprender a consultar información en Internet.


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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