Crisis de Coronavirus

Por tratarse de un tema de salud pública y de alto interés informativo, como servicio a los usuarios, CVCLAVOZ ha decidido habilitar este espacio con toda la información más relevante en cuanto a la pandemia del coronavirus.

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Cuando nos invitaban a una boda en otra ciudad, solíamos preparar nuestro equipaje, la ropa que íbamos a usar ese día. Las combinaciones de ropa y zapatos para el resto de los días. Nos aseguramos de que no nos falte ningún artículo necesario. Probablemente comprábamos una tarjeta de felicitación hermosa con antelación. En esa tarjeta metíamos el dinero que le íbamos a regalar a la pareja o sino era el regalo que ya habíamos adquirido. Seguramente lo compramos en línea o en la tienda y decidimos el modo de envío. Pero hay cosas para las que no estamos preparados.

Una de las cosas es una demora en el vuelo que no nos permita llegar a tiempo. Otra, puede ser, si viajamos por carretera, que hubo un accidente terrible que no nos permite seguir la ruta y nos hace llegar tarde o no llegar. Pero hay otras cosas para las que no estamos preparados y que nunca hubiésemos imaginado. Como esas personas con las que te tocó compartir una mesa en la sala de fiesta. Y no los conocías. Y te hacen un comentario acerca de la pareja, o una crítica sobre tu vestido, que francamente te provoca levantarte de la mesa e irte.

Otro caso inesperado es el de aquellos quienes, como la bebida es gratis; y si son bebidas alcohólicas de la fiesta, se exceden. Y ves un espectáculo de gratis, ¡pero deplorable! Ver a una persona que se ha excedido en bebida alcohólica puede ser una de las experiencias más desagradables, una de esas cosas para las que no estamos preparados. Y por alguna razón, cuando se trata de una dama, parece ser más feo aún.

Hasta los niños nos sorprenden sin estar preparados

Ha habido fiestas donde prohíben llevar a los pequeños de la casa. Sucede que en muchas reuniones familiares o fiestas sociales, los chiquillos se aburren e inventan cosas para las que nadie está preparado. Como ponerse a correr y ocasionar que más de un adulto se caiga. Puede que se pongan a jugar con los vasos o copas y las bebidas e inunden la mesa, ¡donde muchas colocaron sus carteras de fiesta!

Sin embargo, son esas cosas para las que no estamos preparados, que luego son anécdotas que nos hacen reír. Porque siempre, esos hechos desastrosos, en el momento nos llenan de angustia, pero en el recuerdo se vuelven graciosos. Si no fuera por esos ratos…


El siguiente crédito, por obligación, se requiere para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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