No existe un manual que nos diga exactamente cómo o qué pasos debemos tomar para orar, pero la Biblia presenta respuestas claras con respecto a este tema. A continuación se encuentra una compilación de las preguntas más frecuentes sobre la oración y sus respuestas.

¿Cuál es la postura del cuerpo adecuada para orar?

Hay diferentes opiniones con respecto a este tema. Hay discusión sobre si debe hacerse de pie, sentado, arrodillado, levantando las manos, juntándolas, cerrando los ojos o no, etc. Sin embargo, hay que tener en cuenta que en no todas las situaciones podemos aplicar una sola regla. Por ejemplo, si afirmamos que se debe orar de rodillas, con los ojos cerrados y juntando las manos, sería imposible que una persona enferma con parálisis pueda cumplir esta exigencia.

Orar es comunicarse con Dios; y así como cualquier conversación, la postura del cuerpo varía dependiendo de las situaciones. No podemos afirmar que solo hay una postura correcta debido a que los momentos en los que oramos son diversos. Además, así como lo dijo Billy Graham, No es la postura del cuerpo, sino la actitud del corazón lo que cuenta cuando oramos.” Dios conoce nuestros corazones, y no hay mejor señal de humildad que un corazón dócil y arrepentido.

¿Cuáles son los requisitos para orar?

Algo que la oración hace es ayudarnos a examinar nuestros corazones. Hablar con Dios debe movernos a ser sinceros y decir nuestras verdaderas intenciones. Dios ya sabe lo que sentimos, pensamos y secretamente deseamos, pero quiere que seamos honrados y humildes al momento de hablar con Él. Por lo tanto debemos ser transparentes cuando oramos (Salmos 145:18) y no creer ingenuamente que podemos engañar a nuestro Creador (Gálatas 6:7).

¿Cuándo y por cuánto tiempo debo orar?

¡Todo el tiempo! Efesios 6:18 (RVR1995) dice: Orad en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velad en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos.” Dios se interesa en nuestra vida, incluso en esos detalles que consideramos insignificantes y no hay mejor manera que contarle lo que nos ocurre a diario y pedirle sabiduría para actuar con bien en cada situación.

La duración de la oración depende del momento en que se realiza. Por ejemplo, si quieres comenzar tu día con un tiempo de lectura bíblica y oración, puedes hacerlo tan largo o corto como consideres necesario. Hay personas que pueden orar por horas y, es que en realidad cuando disfrutas de tu tiempo conversando con Dios, los minutos pasan tan rápido que el tiempo no parece relevante. Sin embargo, si estás caminando, trabajando, o haciendo alguna actividad, probablemente la oración te tome unos pocos minutos. Lo importante es que estés todo el día conectado con Dios a través de la oración.

¿Qué palabras debo utilizar?

En Lucas 11:2-4 y Mateo 6:9-13, Jesús enseñó a sus discípulos a orar. Lo que Él hizo fue dar un ejemplo de cómo debe hacerse, pero no expresó que ésa era la única manera de hacerlo y que debemos repetir esas mismas palabras en cada oración. De hecho, en Mateo 6:7 (NTV) dice: “Cuando ores, no parlotees de manera interminable como hacen los seguidores de otras religiones. Piensan que sus oraciones recibirán respuesta solo por repetir las mismas palabras una y otra vez.”

La oración que Jesús enseñó en ambos pasajes nos da una idea de cómo podemos hablar con Dios de manera ordenada. En la primera parte dice:

Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.

Lo primero que hace Jesús es alabar y reconocer la santidad de Dios. Esto no con el fin de palabrear o hacer que su oración parezca más impresionante, sino porque es una forma de admitir la soberanía de Dios y aceptar que solo Él es capaz de responder a nuestras oraciones. Una oración sin una alabanza apropiada a Dios es demostrar que se desconoce la clase de Dios a quien se está orando.

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La seguna parte continúa:

Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.

Algo importante que debemos notar es que Jesús pide por la voluntad de Dios antes de presentar sus peticiones. En otras palabras le está diciendo: “Lo que sea que voy a pedir a continuación, no me lo concedas si no es tu voluntad.” Esta frase denota una actitud humilde, la cual todos debemos imitar.

La oración continúa con la presentación de su necesidad:

El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.

Esta parte nos enseña a pedir por las carencias de importancia y no por algo que nos aleje de Dios. La Biblia nos enseña a vivir de manera equilibrada, por lo tanto nuestras peticiones también deben serlo. Tal como dice Proverbios 30:9 (NBD), “Porque teniendo mucho, podría desconocerte y decir: “¿Y quién es el Señor?” Y teniendo poco, podría llegar a robar y deshonrar así el nombre de mi Dios.”

El ejemplo de oración de Jesús continúa:

Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal;

Nadie es perfecto y todo ser humano peca a cada minuto. Por ello es importante reconocer nuestros pecados y pedir perdón por ellos. Asimismo, debemos pedir para que Dios nos libre del mal que nos rodea.

Al final, Jesús culmina la oración con:

porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Esta frase nos enseña a nuevamente reconocer el poder de Dios y a darle la honra que se merece. Además, Jesús utiliza la palabra amén, que significa “así sea”, para afirmar todo lo que dijo previamente. No obstante, algunas personas hacen mal uso de esa palabra y la utilizan en contextos erróneos. Para aprender más sobre el tema, lee el artículo El mal uso de la palabra “amén”.

Hay algo que no se ve en el ejemplo de oración que Jesús dio y es la mención de su nombre. En Juan 16:23-24 (PDT), Él dijo: “…Les digo la verdad: mi Padre les dará cualquier cosa que le pidan en mi nombre. Hasta ahora ustedes no han pedido nada en mi nombre. Pidan y recibirán para que así estén llenos de alegría.” Esto quiere decir que antes de finalizar cualquier oración debemos invocar el nombre de Jesús y de esta manera estaremos asegurando nuestra petición.

Si quieres aprender a orar mejor, te sugiero que leas 10 consejos para orar mejor. Y para aprender a evitar equivocaciones al orar, lee el artículo 10 errores que cometemos al orar. Si quieres que te acompañemos en oración, escríbenos a [email protected] y nuestro equipo se pondrá en contacto contigo.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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