Crisis de Coronavirus

Por tratarse de un tema de salud pública y de alto interés informativo, como servicio a los usuarios, CVCLAVOZ ha decidido habilitar este espacio con toda la información más relevante en cuanto a la pandemia del coronavirus.

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Parece mentira que, aunque Jesús vino y anduvo entre nosotros, lleno de gracia y verdad, a muchos aún les cueste creer en Él, quien nos amó y nos sigue amando a pesar de nosotros. Aún por encima de lo que somos. Nos conoce y aún así nos ama. Eso es gracia. Nosotros podemos andar llenos de gracia y verdad.  

Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.

Juan 1:14 (RVR 1960)

Una gracia que nos otorga privilegios

Esa es la gracia de Jesús. Es el hecho de que nos ama a pesar de lo que somos. La gracia conoce la verdad, la realidad de la persona y aún la ama. Cuando nos rendimos ante Él y nos arrepentimos de nuestros errores, comienza el milagro de que no nos juzga, no nos critica, no nos desprecia. Somos amados, respetados perdonados y acogidos.

Nos otorga el privilegio de ser llamados Sus hijos. Es por Su gracia que somos considerados vueltos a nacer. Estábamos muertos en el pecado y al arrepentirnos y aceptarlo nos dio esa posición destacada. Somos Hijos del Rey de Reyes y Señor de Señores. Ese es nuestro Padre amado y amoroso.

Estuvo entre nosotros, se hizo humano para poder comprendernos mejor y demostrarnos cuánto nos ama. Nos acepta sabiendo cómo somos cuando lo buscamos, y nos da Su aprobación cuando escogemos el buen camino. No le gusta cuando tomamos caminos destructivos. No aprueba nuestros errores. Debemos tratar de ser mejores cada día.

Nosotros debemos llenarnos de gracia y verdad

De la misma manera debemos tratar de hablar la verdad y llenarnos de gracia. Aceptar a las personas por quienes son, aprobando solo las cosas que ellos hagan que sepamos que les benefician. Si hacemos esto, es una manera de demostrarles la gracia de Dios con la verdad.

A veces la verdad puede ser dolorosa, puede que no nos guste lo que escuchamos. Tener gracia no significa aprobar todo y solo decir a otros lo que quieren escuchar. Es hablar la verdad con amor. Es amarlos por encima de lo equivocados que puedan estar y poder mostrarles su error. Darles alternativas para ser mejores. Solo así estaremos llenos de gracia y verdad.


El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Artículo producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

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