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¿Libre o prisionero?

“Jesús contestó: —Les digo la verdad, todo el que comete pecado es esclavo del pecado. Así que, si el Hijo los hace libres, ustedes son verdaderamente libres” Juan 8:34 y 36 (NTV)

Caer en el pecado es como caer en una prisión que poco a poco te irá arrebatando la salud y la esperanza de vida. Sabemos que el enemigo vendrá a acusarnos por lo que hemos hecho, pero es necesario saber que tenemos un poderoso libertador que es Jesús. Él puede sacarnos de esa prisión de pecado y darnos una nueva oportunidad. No te acostumbres ni te resignes a seguir en esa prisión. Hoy puedes ser libre, solo depende de tu decisión porque la gracia de Dios está disponible para ti.

Por Judith Quisbert

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

15 señales de que tu pareja es narcisista

La mayoría de personas cree que un narcisista es alguien que está enamorado de sí mismo. Si bien es una manera simple de explicarlo, en realidad, un narcisista es alguien que está enamorado de una autoimagen idealizada, que proyectan para evitar sentir (y ser visto como) el yo real, privado de derechos y herido”, así lo afirma el M.S.B.A. Preston Ni. Los narcisistas son excelentes camuflando su verdadera personalidad; por lo tanto, puede resultar difícil saber cuándo se está lidiando con uno.

Según diversos estudios, aproximadamente el 70% de las parejas no casadas se separan después de un año. Esto se debe a que después de ese periodo, las personas comienzan a demostrar su verdadera personalidad. De acuerdo a la psicoterapeuta, Tina B. Tessina, “después de un año más o menos, la euforia de la nueva relación comienza a desaparecer, y la realidad se establece.” Asimismo, este es el tiempo aproximado en el cual se puede detectar si la pareja es narcisista o no. Aunque muchos podrían considerar que esta conducta es inofensiva, la Ph.D. Karyl McBride sostiene que el narcisismo es un trastorno del espectro; alguien con un alto nivel o cantidad de estos rasgos puede ser una influencia más dañina para ti y sus hijos.”

Para descubrir si tu pareja es narcisista, o si tú lo eres, identifica estas señales en su comportamiento.

  1. Le gusta hablar sobre mí mismo y es pésimo escuchando a los demás. Cualquiera sea la conversación, siempre interrumpe y hace que el tema vuelva a girar en torno a su persona.
  2. Es carismático y persuasivo pero para su propio beneficio. Puede hacerte sentir especial y amado, pero una vez que pierde el interés, su trato cambia radicalmente.
  3. Te usa para sentirse especial. Es común que tengas que decirle halagos para que se sienta bien consigo mismo.
  4. Le gusta manipularte y está en control de la relación. Tal vez no lo hayas notado, pero es probable que tus decisiones se deban a su influencia.
  5. Piensa en sus necesidades, antes que en las tuyas. Le importa obtener satisfacción personal y no se preocupa por tu bienestar.
  6. Nunca asume la responsabilidad de sus errores; en cambio, culpa a otros. Además, cree que siempre tiene la razón.
  7. Cuando estás a su lado, te sientes inferior, inseguro, y a menudo te cuestionas porqué están juntos.
  8. Es incapaz de sentir empatía por tus problemas, pero sí espera que tú entiendas los suyos.
  9. Muchas veces sientes como que tu pareja está en una relación consigo misma.
  10. Nunca te pregunta por tus sentimientos, preocupaciones o por cómo te fue en el día.
  11. Le gusta decirte qué hacer y a menudo se justifica diciendo que es para tu bien. Sin embargo, sus actitudes demuestran que quiere controlar tu vida.
  12. Miente con frecuencia y no se disculpa por lo que dice.
  13. No le gusta que tengas más éxito que él o ella.
  14. Constantemente te preguntas si realmente te ama, o si solo te usa para su conveniencia.
  15. Se comporta diferente cuando hay personas alrededor y suele ser más atento, amable y cariñoso. No obstante, la situación es distinta cuando están a solas.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

The remain of the day

La imposibilidad del amor sin condiciones, sin querellas, sin reproches, sin resentimientos, sin preguntas, sin la inevitable pulsión del yo. Un poco de consideración, un poco de respeto, una pizca de generosidad, un tiempo de silencio, un pacto de no agresión, una moratoria, a ratos cierta compasión y por qué no algunos olvidos.
Más misericordia que verdad incontestable, más obras que excelentes razones, más interés que mera curiosidad, más paciencia que irritación, más compañía que solo intensa comunión.
Información sobre la naturaleza de algunas cosas, como la reverberación del sol en el verano a la hora de la tarde, o respecto de la tristeza fundamental de las tardes de invierno en La Coruña 5044 hace cuarenta y dos años o sobre por qué uno se casa a los veinte años sin entender nada de lo que está pasando, sólo que hay que hacerlo aunque todavía no termina de cerrarse la mollera.
Respuesta a las consultas silenciosas del cuerpo que desconoce su nueva realidad, que cada vez admite menos y exige más, o a los requerimientos de la noche que no ceja en su empeño por no pasar desapercibida y que niega el absoluto imperativo del descanso o a los secretos cuestionamientos de la conciencia que se pregunta mil veces sobre la diversidad de los caminos elegidos.
Hacinar el esqueleto cada mañana para carpe diem, erguido y tenaz en comenzar los artilugios de la rutina, repasar los asuntos perentorios del trabajo y los costos sociales de ser el caballero que habla, que escribe para el agrado y el desagrado de la invisible audiencia.
Porque las responsabilidades ya no son un asunto preferente; a esta edad ya se jugaron todas las cartas, o casi todas, y no hay nada nuevo que agregar a un curriculum vitae que se quedó demodé y ya las jóvenes almas ocupan toda la plaza, alzan sus flameantes banderas y cantan sus himnos de triunfo.
Nosotros, nosotros no tenemos más que viejos estandartes, mil recuerdos de gloria, una mirada un poco cínica, un pesimismo subyacente, varios libros por leer, remordimientos que ya no se quieren reconocer, luces tenues del alma que se va apagando sin remedio.
Nunca un aire acondicionado y una llave del lavaplatos que por fin funcionen bien fueron asuntos tan importantes en la vida como en este anochecer…

Deja que las bendiciones llenen tu casa

“Así eran algunas mujeres en el pasado: confiaban en Dios y obedecían a sus esposos”. 1 Pedro 3:5 (TLA)

Cuando Dios pide a la mujer que se sujete a su marido no significa que ella sea anulada, por el contrario, está obedeciendo a lo que Él dispuso y esto trae bendición y protección para su matrimonio, porque también el esposo debe amar a su esposa. Si se te hace difícil sujetarte, el Espíritu de Dios te ayudará cada día a hacerlo. ¿Qué esperas para poner tu esperanza en las promesas de Dios?

Por Danitza Luna

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¡Cuidado con tus palabras!

“Que sus conversaciones sean cordiales y agradables, a fin de que ustedes tengan la respuesta adecuada para cada persona” Colosenses 4:6 (NTV)

Qué difícil es tener una respuesta sana y agradable cuando nos hablan con odio y con palabras desagradables, pero aun así nuestro deber como hijos de Dios es tener conversaciones amables, sabias, llenas de amor y de paciencia.

Por Judith Quisbert

 

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¿Cuántos sombreros tienes tú?

Dado que la mayoría de las personas tenemos más de una tarea diaria por hacer, me puse a analizar cómo le hacemos. Yo llamo a nuestros oficios, nuestros sombreros.

Digo, ¡hay gente que tiene tantos sombreros! Son madres, son esposas, son amas de casa, son escritoras, se graduaron en una carrera que tal vez no ejercen, pintan y exponen sus pinturas, y tienen tiempo para todo. Son padres, son hijos, son abogados, son pintores de brocha gorda, son electricistas…

La cuestión es que evidentemente no hacen todo a la vez, porque entonces nada les saldría bien. Solo hay que dedicarle el tiempo necesario a cada cosa. Cuando los nenes duermen, la mami puede pintar o escribir, depende de la tarea que se puso para ese día o la inspiración. Cuando es fin de semana el abogado puede podar la grama, puede cambiar los focos o bombillos de las lámparas, puede pintar un cuarto.

Pero también debemos aprovechar cada oportunidad que Dios nos presenta para hacer Su trabajo, para ganar más almas para Su Reino… y no porque Él las necesite, sino para que ellos no se pierdan. Debemos tener esa pasión por la humanidad. Tenemos que estar en todas partes, además. No piensen que solo tenemos que asociarnos con cristianos, porque entonces, ¿quién les va a contar a quienes no lo son acerca de Jesús?

Yo soy “caregiver” o “cuidadora” de mi mamá, que tiene noventa y nueve años. También me ocupo de la casa y tengo mi horario de trabajo. En mi trabajo hago diversas tareas: traducciones, registro de mensajes whatsapp, registros de iglesias, escribo blogs, grabo devocionales. También me considero chef, pues preparo la comida para ambas mi mami y yo y soy peluquera, manicurista para ella y especialista en estilos para vestir…de ella, es decir, le busco las combinaciones y todo. Pero de vez en cuando también hago cosas para mi.

Hay que tener un balance. El equilibrio en todo es primordial. Siempre repito que los excesos son malos. Todos. Incluso querer en exceso se puede transformar en algo malo, en una obsesión.

Por tanto, usemos los sombreros que nos ha asignado nuestro Padre Celestial y dediquemos a cada tarea el tiempo necesario sin olvidarnos de quien nos creó. Que Él sea lo primero que viene a nuestra mente al despertar y antes de acostarnos. Antes de cada decisión que debamos tomar y antes de cada palabra que vayamos a decir. Él primero y luego lo demás irá acompañado de Su bendición.

 

 

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¿Qué pasa con tu cuerpo cuando te enamoras?

Algunos creen que la única reacción biológica al amor es sentir mariposas en el estómago o tener deseo sexual. Sin embargo, hay estudios científicos que han comprobado que el amor se manifiesta en el cerebro, más que en cualquier otro órgano del cuerpo. Estar enamorado no solo es una cuestión de sentimientos, sino que también tiene un efecto en el organismo. Éstos son algunos ejemplos:

Abrazar a tu pareja es como tomar analgésicos:

La oxitocina es conocida como la “molécula del amor” porque ayuda a que las parejas creen un sentido de intimidad y proximidad. Además, es responsable de crear atracción sexual e incrementar el deseo entre las parejas. Por otra parte, también contribuye a crear un mejor vínculo amoroso; por ejemplo, abrazar a tu pareja incrementa la producción de oxitocina, la cual actúa como un analgésico que calma el dolor y ayuda a sanar las heridas.

Estar enamorado es como estar drogado:

“El amor te vuelve tonto”, muchos utilizan esa frase para explicar que cuando alguien está enamorado hace cosas que normalmente no haría. Esto se debe a la dopamina, un neurotransmisor responsable de crear un estado muy parecido al que se siente cuando uno está drogado; así lo reveló un estudio del Instituto Kinsey. Los investigadores encontraron que el cerebro de una persona enamorada luce igual que el de alguien que ha consumido cocaína.

La atracción no se puede ocultar:

Incluso si alguien niega o esconde el hecho de que está enamorado, su lenguaje corporal lo delatará. Un estudio determinó que el cerebro detecta las señales que envía el cuerpo y evalúa si recibe o no señales de amor y, de hecho, este factor representa el 55% del desarrollo de una relación sentimental. Por otra parte, el organismo está atento y percibe las señales de cambio en el tono de voz y la frecuencia de las conversaciones, y utiliza esos datos para establecer una mejor relación con la otra persona.

Enamorarse puede causar estrés:

Estar enamorado a menudo hace que el cerebro libere el cortisol, también llamada la “hormona del estrés”. Esto explica porqué muchas personas enamoradas tienden a sudar en exceso, sienten náuseas, pierden la paciencia y tienen síntomas parecidos al de la ansiedad y el estrés. Un estudio descubrió que estas señales suelen darse al principio de una relación, pero van disminuyendo conforme la pareja se vuelve más cercana.

La excitación sexual te vuelve “loco”:

Un estudio publicado en la revista FEBS Letters, señala que, aparentemente, la excitación sexual apaga la regiones del cerebro (incluidas las partes de la corteza prefrontal) que se utilizan para el pensamiento crítico, la autoconciencia y el comportamiento racional. Es por ello que los expertos en relaciones y psicología recomiendan que se evite este tipo de situaciones para no sentir arrepentimiento en el futuro; por supuesto, esto se aplica a las parejas que aún no se casan.

Recuperarte de una separación es como superar una adicción:

Un grupo de investigadores de la Universidad de Pisa y la Universidad de California San Diego, hicieron un análisis entre las personas que sufren de un trastorno osesivo-compulsivo severo y las que estaban enamoradas. Cuando compararon ambos resultados, descubrieron que, bioquímicamente, no habían diferencias entre ambos grupos. Asimismo, según la antropóloga biológica de la Universidad de Rutgers, Helen Fisher, “el amor romántico es una adicción”. Ella llegó a esta conclusión tras estudiar el cerebro de personas que habían sufrido una ruptura sentimental. Además, descubrió que “las partes del cerebro que se encendieron fueron las mismas asociadas con la adicción a la cocaína y la nicotina, el dolor físico y la angustia y el apego.”

 

 

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10 señales de que eres tu propio enemigo

Si examinas tu vida y te das cuenta de que hay cosas con las cuales no estás conforme, ¿a qué crees que se debe?

Muchas veces, no son las circunstancias ni las personas quienes nos impiden lograr nuestras metas, sino nosotros mismos. Vivimos tan encerrados en nuestros propios pensamientos y actitudes que, a menudo, éstos se convierten en nuestro peor enemigo. Si quieres saber si es tu caso, identifica las siguientes señales en tu vida:

1. Crees que debes tener éxito en todo y no te permites fallar:

Quieres emprender nuevos proyectos y aventuras, pero no soportas la idea de fallar. Si haces algo mal o crees que no obtuviste los resultados que esperabas, te sientes frustrado, enojado y resentido contigo mismo. Usualmente te culpas por todo lo malo que ocurre, incluso cuando no fue tu error.

2. Piensas que no eres capaz:

Quieres hacer algo pero sientes que te faltan muchos conocimientos o herramientas para intentarlo. Te parece como si tus capacidades y talentos no son suficientes para alcanzar lo que quieres y, en lugar de buscar una solución a esto, te estresas y no buscas la salida.

3. Te culpas por todo lo malo que ocurre:

Te es más fácil detectar tus defectos que tus virtudes. Puede señalar con facilidad las cosas que haces mal, pero no reconoces que tienes fortalezas y puedes trabajar con ellas. Si algo sale mal, asumes la culpa hasta los errores más insignificantes. Si trabajas en grupo, piensas que los demás estarían mejor sin ti, porque crees que podrías ser un impedimento para que ellos alcancen el éxito.

4. Eres tu peor crítico:

Puede que los demás hablen mal de ti, pero no hay peor crítico que tú mismo. Piensas que eres de lo peor y constantemente tienes adjetivos negativos para describirte. Este comportamiento se intensifica cuando fallas en algo o cuando el producto que obtienes no es como esperabas.

5. No te esfuerzas:

Te gustaría lograr cosas, pero pones poco o nada de empeño. Te rindes con facilidad y crees que no eres bueno para algo, pero no es que no tengas talento, sino que tu falta de esfuerzo te quita las opciones de ser excelente.

6. Te tomas las cosas de manera muy personal:

Si alguien te observa o llama la atención, te ofendes. Es común que te resientas por cuestiones mínimas. Incluso si alguien tiene la buena intención de aconsejarte, estás propenso a tomarlo de mala manera y optas por estar a la defensiva. Esto afecta tu relación con los demás y te vuelve muy susceptible.

7. Te guardas rencor y/o no te has perdonado:

Debido a tu actitud, estás propenso a odiarte. Hay cosas que no puedes olvidar y culpas de las cuales no eres libre. Toda esa carga hace que guardes un profundo resentimiento hacia ti mismo y te cueste perdonarte. Puede que tengas conflictos con otras personas, pero te resulta más fácil perdonarlos a ellos que a ti. Si eres tú el que ha ofendido a otro, te sientes responsable y no dejas ir tu falta, incluso si la otra persona te ha perdonado.

8. Nunca te sientes conforme con lo que haces:

Crees que eres perfeccionista, pero en realidad sientes que tus aptitudes jamás serán las adecuadas. Es por eso que no te sientes conforme con lo que logras y tampoco crees al resto cuando te dicen que hiciste un buen trabajo. Este pensamiento, lejos de motivarte a buscar la excelencia, te desanima y hace sentir como un fraude.

9. Piensas que los demás son mejores que tú:

Sin importar lo que logres, sientes que tus logros son menos que el de los demás. Te subestimas demasiado y no sabes apreciar las cualidades que tienes. Piensas que tu trabajo no se compara en nada con el de otros y, en vez de ver a los demás como una inspiración, los ves como una meta inalcanzable.

10. Te cuesta ver tener una actitud positiva:

Eres conocido por ser negativo. Te concentras más en las cosas que pueden salir mal, que en las posibilidades de triunfo. Esta predisposición te limita y es un impedimento para que consigas aquello que deseas. Las personas que te rodean perciben esta actitud y eso les puede alejar de ti.

 

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido para radio cristiana CVCLAVOZ.

¿Tienes un concepto elevado de Dios pero devaluado de la iglesia?

¿Tienes un concepto elevado de Dios pero devaluado de su iglesia? Muchas personas hoy en día sienten un distanciamiento de la casa de Dios por varios motivos. Algunos han sido heridos por lideres religiosos, otros han tenido ejemplos incongruentes en casa y otros simplemente escogen repetir lo que la cultura general dicta sobre la iglesia.

El pastor Daniel Arbolaez habla al respeto en este espacio y nos explica que es incongruente amar a Dios y menospreciar la iglesia. Nos comenta por ejemplo como los padres que se siembran en la casa de Dios ven a sus hijos florecer en la iglesia. Un ejemplo bíblico seria el rey Salomón quien conocía el corazón de su padre el rey David, y cumplió con sus deseos de construirle una casa, un templo a Dios (1 Reyes 8:17).

¿Conocen tus hijos lo que hay en tu corazón con respecto a la casa de Dios? ¿Si siguieran tus deseos en cuanto a la iglesia que harían? La Biblia dice en Salmos 92:13-14,Plantados en la casa de Jehová, en los atrios de nuestro Dios florecerán. Aun en la vejez fructificarán; estarán vigorosos y verdes”. Cuando plantas tus hijos en la iglesia, crecerán allí y florecerán.  Sin embargo, al otro extremo encontramos los padres que critican la iglesia tienen hijos que por lo general la abandonan. Se ha perdido lo que el rey David decía “Yo me alegré con los que me decían a la casa de Jehova iremos”.

A pesar de las malas experiencias que se puedan vivir, no se puede generalizar. Te recomendamos escuchar la entrevista completa aquí:

¿Te sientes perdido y sin ganas de vivir?

“Volverán los rescatados del SEÑOR, y entrarán en Sión con cánticos de júbilo; su corona será el gozo eterno. Se llenarán de regocijo y alegría y se apartarán de ellos el dolor y los gemidos.”  Isaías 51:11 (NVI)

Alguna vez escuchamos de alguien  “me quiero morir” y si le preguntamos la razón de este sentimiento, lo atribuyen a su incapacidad de manejar su dolor, sea este provocado por pérdidas, fracasos, enfermedades o traiciones. Esta dolencia no es fácil de superar cuando uno lo enfrenta solo. Pero nuestro Creador puede ayudarnos a que ese llanto se convierta en gozo, si tan solo le entregamos ese dolor que nos tuvo esclavizados por años. Su Palabra promete: Jeremías 33:6 “he aquí, yo le traeré salud y sanidad; los sanaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad.” (RVR1960) Él puede sanar todo y hacer que lo malo que nos pasó lo pueda usar para su gloria. Hará que la tristeza, el sufrimiento y los pensamientos erróneos con los cuales crecimos sean quitados. Créele porque desea con todo su Ser darte la libertad completa, llenarte de su paz, amor y esperanza.

Por Danitza Luna

 

El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.

¿Tienes miedo al compromiso?

Para muchos, el compromiso es algo que provoca temor y hasta rechazo. Algunos pueden tener relaciones amorosas por años, pero no quieren casarse y prefieren seguir de novios. Este comportamiento se está volviendo frecuente en la actualidad y, de hecho, los expertos ya lo han denominado como “fobia al compromiso”. Si bien ésta no es una condición que pueda diagnosticarse, “es real y ha existido desde que las relaciones existen”, señala el consejero de parejas, Gurpreet Singh.

Hay una falsa creencia de que los hombres en su mayoría tienen temor al compromiso; sin embargo, esto no es cierto. Singh afirma que “hay algunos patrones que sugieren que a hombres y mujeres les gustan diferentes cosas en las relaciones y en las diferentes etapas, pero ninguno sugiere que los hombres sean más propensos al tener fobia al compromiso que las mujeres. Que los hombres teman más el compromiso es en gran parte un mito y existen algunos estudios que sugieren eso”. La Dra. Leslie Parrot tampoco cree que los hombres tengan fobia al compromiso, pero sí cree que “hay una gran diferencia en el propósito de vida entre hombres y mujeres. (Las mujeres) tienen más ganas de conectarse. Los hombres tienen un fuerte deseo de autonomía”.

Diversos expertos en relaciones amorosas concuerdan que hay muchas razones por las que una persona le teme al compromiso. Las más comunes son:

  • El divorcio o separación de los padres: Este mal ejemplo hace que una persona sienta temor o rechazo hacia el compromiso y piense que le sucederá lo mismo que a sus progenitores.
  • Malas experiencias anteriores: Las relaciones fallidas que no han sido superadas pueden hacer que una persona desarrolle aversión al compromiso.
  • Temor a ser herido/rechazado/dejado: Los sentimientos negativos se adelantar a la realidad y hacen que uno piense que hay problemas, cuando en realidad todo va bien.
  • Baja autoestima: Muchos enmascaran su baja autoestima con el pretexto de que aman su independencia y libertad.
  • Falta de seguridad: Algunos no quieren comprometerse hasta estar seguros de que él o ella es la persona correcta y, aunque esto es bueno, en ocasiones es tomado como una excusa para evadir el compromiso.

No todos los casos son iguales y no todos tienen las mismas motivos para huir del compromiso. Por tal razón, la Dra. Parrot recomienda autoexaminarse para detectar en dónde se origina las dudas. “Una de las cosas que debes saber es que todos tenemos un «yo ciego», un «yo» que es más conocido por los demás que por uno mismo”, afirma Parrot. Hacerse una autoevaluación o con la ayuda de un especialista, ayuda a superar el miedo al compromiso y a tomar un nuevo rumbo de vida.

Igualmente, el evangelista Billy Graham manifestó que todas las parejas deben tener como meta el matrimonio, pues éste es un regalo de Dios. El matrimonio no sólo es un documento legal que indica la unión de dos personas, sino que es un voto que se hace delante de Dios. Graham sostiene que “el matrimonio implica muchas cosas, pero una de las más importantes es el compromiso: el compromiso de amarse y ser fieles entre sí sin importar lo que suceda. Esto no es solo un compromiso legal (aunque lo es); también es un compromiso moral y espiritual.”

 

 

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“Quien siembra vientos recoge tempestades”

Sería absurdo pensar que si siembras papa recogerás tomate, de la misma manera ocurre en nuestra vida, no podemos esperar un buen trato, respeto y amor cuando estamos sembrando problemas, dolor, tristeza e injusticia.

Gálatas 6:9-10 dice: “Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos. Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos el bien a todos, en especial a los de la familia de la fe” (NTV).

Como hijos de Dios debemos ser muy sabios y cuidadosos con todo lo que hacemos, es decir con lo que damos y mostramos a todos los que están a nuestro alrededor, si uno siembra mentira, odio, rencor, falsedad, etc. no espere recibir amor, respeto y verdad.

Quizás es complicado sembrar cosas buenas cuando el resto de las personas hace todo lo contrario y aun así les va muy bien en los negocios, en el matrimonio, en los estudios, etc. pero ante esta contrariedad debemos estar conscientes de que lo bueno que lograron no será para siempre, más temprano que tarde Dios hará prevalecer su justicia.

Te preguntarás ¿Entonces qué debo sembrar? Y la respuesta solamente la podemos hallar en el libro de vida. (1 Pedro 3:8-12 DHH)

– Armonía

– Amor

– Bondad y humildad

– Paciencia y respeto

– Verdad

– Paz, etc.

Procura siempre actuar conforme a lo que es justo y bueno delante de Dios y así hallarás gracia ante los ojos de los hombres, Salmos 37:27-28 dice: “Apártate del mal, y haz el bien, Y vivirás para siempre. Porque Jehová ama la rectitud, Y no desampara a sus santos. Para siempre serán guardados; Mas la descendencia de los impíos será destruida” (RVR1960), Dios recompensará tu esfuerzo por hacer el bien y no solo te bendecirá a ti sino a tus futuras generaciones.

Lo que hoy das eso recibirás, por lo tanto siempre procura actuar con justicia, honestidad, bondad, paciencia, humildad, verdad, etc. Tal vez en este momento te diste cuenta que tus acciones no han sido correctas y por ello quiero invitarte a tomar la decisión de “sembrar lo mejor”.

Por Judith Quisbert

 

 

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